El curso propone un viaje sensorial e histórico por la estrecha relación entre Roma y el agua, analizando cómo el dominio de este elemento transformó el paisaje urbano y la estética de la civilización. Desde la ingeniería de los acueductos y termas de la Antigüedad hasta la evolución de los ninfeos hacia las fuentes monumentales que hoy definen sus plazas, las sesiones exploran el paso del Renacimiento al Barroco, deteniéndose en el simbolismo y la técnica de obras maestras como la Fuente de Trevi y la de los Cuatro Ríos. Al estudiar las fuentes después del Settecento, el curso ofrece una visión completa de cómo estos monumentos pasaron de ser una necesidad logística a convertirse en el máximo exponente de la propaganda papal, la arquitectura teatral y la belleza pública que caracteriza a la capital italiana.