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  • Huellas de España:  De Isabel a Carlos

    Huellas de España: De Isabel a Carlos

    De Isabel a Carlos tituló Jaime Eyzaguirre uno de esos ensayos suyos donde brotaba todo el talento de su pluma y un amor incontenible por la España que se gestaba de la unión de los principales reinos de la península. Esa misma tierra se aprestaba a empresas aún mayores, concluir la reconquista contra el invasor mahometano, y descubrir y conquistar nada menos que el nuevo mundo. Madrigal de las Altas Torres fue su cuna, continuaba nuestro historiador que, cual Ercilla en otros siglos, hacía de la Historia un poema épico cantando las hazañas de un pueblo, mejor dicho de una reunión de pueblos que nos hicieron entrar a la historia de la cultura occidental y cristiana.

    Serie Isabel de TVE

    Isabel la Católica, en las postrimerías del siglo XV, cuando se despiden los años de la caballería medieval y despunta el renacimiento y su política maquiavélica, sería una de aquellas reinas de película, la serie Isabel de TVE, le hace justicia en muchos de sus méritos, que no fueron pocos. Isabel de Trastamara, que así se apellidaba la que se conoce como Católica, tendrá una compleja carrera política, debió imponerse a una aristocracia poderosa y levantisca, animada por la propia debilidad de carácter del rey de Castilla, su medio hermano Enrique IV El Impotente, el pueblo castiga con el ignominioso apodo al indeciso Rey, que ha obtenido el trono intrigando contra Juan II, su propio padre. El ascenso de la joven Isabel no fue nada fácil, debió sobreponerse a la muerte de su hermano Alfonso y pactar con Enrique IV reconociéndole como rey de Castilla a condición de que ella, su media hermana y bastante menor, le sucediera en el trono. El acuerdo conocido como “Toros de Guisando” se impone por sobre las pretensiones de Juana, supuesta hija de Enrique, pero al parecer de un cortesano de nombre Beltrán de la Cueva, de allí que fuera apodada “La Beltraneja”. Luego, el matrimonio de Isabel con Fernando de Aragón, gatilló nuevas tensiones con Enrique IV y a la muerte de éste, una guerra con Juana la Beltraneja y su marido Alfonso V rey de Portugal quien se entusiasma con expandir su reino al constatar las disputas entre castellanos. Finalmente, el joven y popular matrimonio, Isabel y Fernando, se imponen, consolidando el trono de Isabel en Castilla y a la postre de Fernando en Aragón, con ello se abrirá la puerta a la unión de los dos principales reinos de la península y lo que con el tiempo dará lugar a España. “Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando”, se lee en el escudo de los Reyes Católicos, lo que implica, prudentemente, que ella reina en Castilla y él en Aragón, esperando que algún día sus hijos reúnan ambos legados. Castilla se proyectará, en gran parte gracias a los méritos políticos de Isabel, como un reino clave ya no solo en la península ibérica sino en toda Europa, y es que su nueva dimensión Atlántica, con el descubrimiento de América, despliega enormes posibilidades. Aragón es, no menos importante, una potencia en el Mediterráneo, incorpora Cataluña y Valencia, y domina las Baleares, Nápoles y Sicilia, Cerdeña.
    El mismo año en el que Colón desembarcaba sin saberlo en América, Isabel y Fernando han liderado y logrado una esperada victoria, poniendo fin a la reconquista cristiana de la península ibérica. Para ello han vencido en Granada, último reducto moro, lo han conseguido con tesón y paciencia, luego de años, significando una de las primeras empresas que los historiadores llaman propiamente española, ya que colaboraron en ella no solo castellanos y aragoneses, sino también cántabros, vascos, gallegos, catalanes y los mismos que hoy se llamarían andaluces.

    Mapa de Castilla

    Muchas son las huellas de Isabel, la unidad política y también religiosa, el orden interior que permitirá consolidar a Castilla como una de las potencias de la época. La labor de Fernando será clave en el ámbito diplomático, y los matrimonios de los hijos de ambos, verdaderos enlaces políticos a usanza de los tiempos, demuestran los afanes que culminarán, como veremos, con uno de sus nietos a la cabeza de un imperio. La tarea culminada no la verá la reina Isabel, por el contrario, debió sufrir en su vida el devenir de muchos dolores, la muerte de su hijo predilecto el heredero Juan, el que murió por amor, recién casado con Margarita de Borgoña. Además, le golpea la muerte de su hija Isabel, casada con Manuel de Braganza, ya rey de Portugal, ésta le encargó a su pequeño hijo Miguel, quien, otra tragedia, muere con su abuela a los dos años. Mientras, Catalina está lejos, en Inglaterra, y Juana, casada con Felipe de Habsburgo, apodado el Hermoso, desvaría tras la muerte de su amado marido.
    Ante los dolores e infortunios, Isabel pone a prueba sus profundas convicciones religiosas, que le otorgan serenidad ante la muerte de sus hijos y de ella misma. Fallece en 1504, tenía cincuenta y tres años y había reinado casi treinta. Su testamento es una pieza histórica y humana de primer orden. Demuestra su Inteligente visión política, favoreciendo la unidad de España, mediante la sucesión dinástica que previene la incapacidad de Juana, la loca. A Fernando de Aragón le encarga la regencia, sabiendo que los castellanos son orgullosos y poco dóciles, y en espera que el infante Carlos, nieto de ambos e hijo de Juana y Felipe, cumpla los 20 años. Destaca en el mismo testamento la especial preocupación por el trato que hay que dar a los naturales de las Indias, interés que fue una constante durante su vida como asevera, el tan crítico, Bartolomé de las Casas quien reconoce que la reina Isabel “no cesaba de encargar que se tratase a los indios con dulzura y se emplearan todos los medios para hacerlos felices”. Entre Isabel y su nieto Carlos, en Castilla el poder pasará entre las manos del efímero Felipe de Habsburgo, el propio Fernando de Aragón y el voluntarioso Cardenal Cisneros. Carlos había nacido en Gante, hoy Bélgica, en el año de 1500; en él confluían cuatro legados de cuatro notables dinastías europeas. Detengámonos en ello porque su magnitud lo exige. Carlos es nieto no solo de los Reyes Católicos, sino también del emperador adel Sacro Imperio Romano Germánico, Maximiliano de Habsburgo y de su mujer María de Borgoña, padres de Felipe el Hermoso. Así de los Habsburgo recibiráAustria, Estiria, Carniola y Carintia además del Tirol, y la posibilidad de ser electo sucesor de Maximiliano en el imperio alemán. De su abuela paterna recibe Flandes, Brabante y Luxemburgo y el disputado Franco Condado. De nuestra Isabel, Castilla, Granada y la reciente incorporada Navarra, además de los nuevos e inmensos territorios de Indias, en pleno proceso de descubrimiento y conquista. De Fernando, un crecido Aragón, Sicilia, Cerdeña y Nápoles, en suma, como vemos, un legado que por su extensión pudo haber aturdido a cualquiera, pero que el joven Carlos asume con indudable responsabilidad. Estaba llamado así a convertirse en el gobernante más poderoso de su tiempo, tamaña tarea fruto de un inmenso legado patrimonial, la realizará, cómo no, con aciertos y errores. Si enorme fueron sus territorios no menores las dificultades o desafíos a los que debió hacer frente. Los resumiremos en cuatro, el avance del Islam, la reforma protestante, la permanente rivalidad con Francia y la conquista de América. De nuevo cada una de ellas pudo llenar muchas vidas y Carlos debió rasumirlas casi simultáneamente. Desde mediados del siglo XV, con la toma de Constantinopla, el Islam ahora encabezado por el himperio turco otomano presionó e incluso desbordó las fronteras del occidente cristiano. Cae Hungría y en su defensa pierde la vida su rey, Luis II casado con una hermana de Carlos. Los turcos sitian Viena, y avanzan por el centro de Europa y por el Mediterráneo, saqueando sus costas. En tierra, los detendrán la legendaria caballería polaca de los jagellones, y los propios tercios de Carlos que levanta el sitio de Viena. En el Mediterráneo no verá Carlos resuelto el problema, finalmente sus hijos Felipe II y Juan de Austria, ya muerto Carlos, vencen en el mar al cruel Suleiman el Magnífico en la trascendente batalla de Lepanto. Por otra parte, la Reforma Protestante cambiaría el mapa espiritual de Occidente hasta el día de hoy, Carlos fue finalmente electo emperador del Sacro Imperio Germánico y paralelamente Martín Lutero y su reforma protestante se hacía fuerte en buena parte de los reinos del norte. Carlos descendía de familias históricamente comprometidas con la defensa de la religión católica, y su postura estuvo a la altura de sus antepasados, se reunió con el propio Martín Lutero en la dieta de Worms y se afanó por convocar un Concilio que, algo tarde, finalmente detuvo el avance del protestantismo y favoreció la reforma católica. No obstante, fueron repetidos los problemas políticos con Pontífices de la época, basta mencionar el Saco de Roma, y las continuas tensiones con príncipes alemanes del Imperio, sostenedores del propio Lutero y su reforma. Respecto a Francia, no cabe duda que su rey Francisco I se siente intimidado por su múltiple vecino y, ante ello, el renacentista monarca galo consagra lo que, para desgracia de Carlos y probablemente de Europa, se llamará la “razón de Estado”, en otras palabras, políticas que justificadas en la defensa del estado llevarán a pactar al “católico” Francisco ya sea con el Turco en defensa de sus costas, o en ocasiones acordar alianzas bélicas con los príncipes protestantes en el afán de combatir juntos al adversario Habsburgo. El escenario de rivalidad con Francia fue por lo general el disputado territorio italiano, allí en la batalla de Pavía cayó prisionero Francisco, pero prima la diplomacia y, luego de negociaciones, fue liberado tras un elegante cautiverio madrileño.

    Colón arribando a América

    En aquella misma batalla participó en defensa de su emperador Carlos, un joven extremeño que, años después, conquistaría Chile, Pedro de Valdivia. Con ello conectamos con el cuarto de las grandes desafíos que debió enfrentar Carlos I de España y V de Alemania, me refiero a continuar con el descubrimiento y conquista de América. El mismo Valdivia le escribió sus Cartas de Relación del Reino de Chile a su emperador Carlos, exagerando las bondades del clima y condiciones del territorio para favorecer la llegada de mayor contingente de peninsulares a las nuevas tierras y poder asegurar un proceso a todas luces incierto que le costaría la vida al propio conquistador. Por su parte, Hernán Cortés cuando regresa a la península luego de conquistar México, la Nueva España, se pone al servicio de su emperador combatiendo en el Mediterráneo al Islam. Incluso Francisco Pizarro es recibido en audiencia por Carlos para relatarle sus aventuras y desventuras incaicas. La polémica por los justos títulos habla del rigor jurídico de la España del siglo XVI que convoca a destacados juristas de la propia Universidad de Salamanca para cuestionarse la licitud y legitimidad de la empresa americana. Carlos fue un emperador europeo, realizó más de cuarenta viajes de gobierno por aquel continente en una época en la que los traslados eran un largo sacrificio. Casado con su prima, también nieta de Isabel la Católica, la bella Isabel de Portugal, así al menos la retrató Tiziano, el César Carlos abdicó finalmente en su hijo Felipe II, los territorios de Flandes, España, Italia y América; a su hermano Fernando le había encargado el gobierno del Imperio alemán y los territorios austríacos; quien fuera el gobernante más poderoso de su tiempo abandona así, cansado pero voluntariamente, el poder, para retirarse al monasterio de Yuste, austero y alejado, en la seca región de Extremadura donde falleció en 1558.

    Sepulcro real de los reyes católicos en Granada

  • Cristóbal Colón

    Cristóbal Colón

    El Viaje, el sueño y la Realidad

    Cristóbal Colón ha sido innumerables veces presentado como “descubridor de América”, el “Hombre de Ciencias”, hijo de la Edad Moderna. La verdad es que la realidad del personaje dista mucho de todos aquellos calificativos. Se trata más bien de un soñador, que combina la ciencia real con la fantasía y la ficción, más medieval que moderno. Pero la verdad es que no hay que quitarle los méritos a este soñador. Es cierto que no descubrió, ya que nunca supo a donde llegó. Tampoco llegó primero, los vikingos había llegado antes al continente americano en el siglo X. Pero lo que sí es cierto es que su mentalidad más cercana a la escolástica tradicional europea hizo que la posterior Conquista Española, muchas veces criticada, tomara en la realidad caminos únicos y admirables en muchos sentidos. Esta es la historia de cómo el Nuevo Mundo se incorpora en forma activa al mundo europeo, es el comienzo de nuestra propia historia, esa historia que se pretende olvidar al decir que nuestra historia tiene sólo doscientos años.

    El Origen de Cristóbal Colón es aún un misterio. Es por lo anterior que me sorprende que los textos escolares afirmen que fue genovés, siendo que ese origen es sólo una teoría más, de muchas. La verdad es que fue el propio Colón quien no nos reveló su origen. Algunos autores, como Salvador de Madariaga creen que se trató de un judío converso que quiso ocultar su origen. Pero la verdad es que no podemos saberlo, no hay fuentes que le den más valor a una tesis sobre otra y lo cierto es que hay tantas teorías como historiadores que aseguran develar la verdad sobre su ascendencia. Lo efectivo es que es un misterio. Probablemente llegó a Lisboa desde Génova tras un naufragio. Hay autores que incluso lo muestran en su juventud siendo un pirata. Lo cierto es que Cristóbal Colón llega a Lisboa donde ya se encontraba su hermano Bartolomé y se conecta muy bien en forma muy rápida en la sociedad lusitana, lo que hace suponer que aprovecha los vínculos de su hermano. Se casa con Felipa Moniz, vinculada a la familia Perestrello dueños de las Islas Madeira, lo que le asegura una posición y dinero. Al poco tiempo nace el primer hijo, Diego. 

    Es fundamental entender que Colón llega a la Península Ibérica, lugar privilegiado para los cambios necesarios para la navegación , ya que se trata del punto de encuentro entre el Mar del Norte y el Mediterráneo. En particular, Portugal había mostrado durante el reinado de Juan II de la casa de Avis un gran interés por el desarrollo de la navegación. Este interés se debía principalmente a razones comerciales ya que debido a la explosión demográfica de Europa tras la contracción del siglo XIV se necesitaba principalmente trigo y otros alimentos. Del mismo modo, debido al sistema económico imperante, El mercantilismo, que medía la riqueza de una nación según la cantidad de Oro y piedras preciosas con las que contara una nación, siempre buscaban Oro. La posición alejada de los centros del comercio, estando en la parte meas alejada del Mediterráneo no favorecían a la península Ibérica. No es cierto que tras la caída de Constantinopla a manos de los turcos Otomanos el comercio de las especies se cortara, este nunca se cortó. Si es cierto que todo producto llegaba más caro a estas regiones. 

    España, como tal, no existía. Había varios reinos, siendo el más importante el reino de Castilla. Otros reinos importantes eran Aragón, y Navarra. La Realidad española estaba enmarcada en una ardua lucha de Reconquista que marcó en forma profunda al ser español. La historia de estos reinos está ligada a la lucha permanente por expulsar a los moros de la península. Para el siglo XV, los musulmanes están reducidos al reino de Granada, que está prácticamente en extinción. Pero ni Castilla, ni Aragón van primeramente a la expansión. Tienen los mismos problemas comerciales que Portugal, pero están concentrados en algo más importante, recuperar su territorio y lograr la unidad nacional.

    Portugal comenzará a experimentar en navíos para intentar encontrar una ruta alternativa a la del Mediterráneo para llegar a al India. El hermano del Rey Juan, Enrique, quien será conocido como “El navegante” instaurará una escuela de navegación en Sagres. Será aquí donde nacerán inventos claves para las futuras exploraciones. Entre estos aparecerán las Carabelas, embarcaciones más ágiles para ser usadas en el océano, con mayor capacidad de carga y velamen combinado. Junto a esto aparecerán en cuadrante y el astrolabio, elementales para la navegación. Con estos inventos Portugal comenzará a navegar hacia la costa africana marcándose el primer hito en la toma de Ceuta en 1415. Estas navegaciones harán que se entre en conflicto con Castilla ya que ellos tenían el derecho sobre las Islas Canarias. Tras un tratado entre ambas naciones se establecerá una línea divisoria que autorizará a Portugal a navegar hacia el sur de las Canarias y que a su vez asegurará a Isabel, hermana del rey de Castilla como su sucesora (Tratado de Alcacovas- Toledo). Portugal continuará con sus exploraciones, para 1534 llegará a la Cabo Bojador, con lo cual penetrará en el continente africano y comenzará a obtener beneficios reales, accederá a la zona del Trigo, Oro y Marfil. Se abrirá una nuevo lucrativo negocio para los lusitanos, el comercio de esclavos. Para 1482 Bartolomé Diaz llegará a la parte más austral del continente africano, la cual bautizará como “Cabo de las Tormentas” y que será rebautizado como “Cabo de la Buena Esperanza”. El camino a la India estaba abierto.

    Colón en las islas Madeiras ya estaba explorando sobre la idea de llegar a la India Navegando hacia el Oeste. No es cierto que él fuese la única persona de la época que pensara que la tierra fuese redonda. La verdad es que toda persona culta del siglo XV así lo pensaba. La idea de la redondez de la tierra venía desde el mundo antiguo, Erastóstenes del siglo III a.C. sostenía que la tierra era redonda. Durante el período medieval se sostenía que la tierra era redonda y que quienes se encontraran en la parte de debajo de la esfera debían ser las sombras de quienes estaban arriba. Por lo que la idea colombina no era novedosa en este aspecto. De hecho los cálculos de Colón en cuanto a las proporciones de la tierra estaban errados ante los ojos de la mayor parte de los expertos de su tiempo, consideraba el diámetro de la tierra tres cuartos menor del real. Además Colón no establece que la tierra sea redonda, sino que más bien con forma de pera, estando en la parte superior de ésta el Paraíso terrenal. Colón combina la realidad con la ficción. Entre los libros que se le han encontrado al almirante está el libro de las maravillas de Marco Polo, ampliamente comentado por Colón en los márgenes. El mundo medieval y la época de Colón, mal llamada renacentista y catalogada como mundo moderno, no separa la realidad de la ficción. El mundo está rodeado de misterios y éstos son continuamente explicados como monstruos. Los Españoles que acompañaron a Colón querían llegar a la India y tal vez en el camino encontrar lugares míticos que pensaban geográficamente posibles y encontrarse con seres extraños, hombres con cabeza de perro, o guerreras míticas entre otros. 

    Teniendo buenos contactos por el lado de la familia de su mujer, Cristóbal Colón se presenta por primera vez frente al rey de Portugal en 1483. Para ese entonces Bartolomé Diaz ya había llegado a la parte más austral del continente africano y la ruta hacia la India estaba abierta. Por otra parte la idea colombina se veía como errada en muchos puntos. Es por lo anterior que el apoyo a la empresa fue denegado. 

    En 1485 muere Felipa Moniz, su mujer, con lo que pierde sus contactos en Madeira y Portugal. Es así como Colón decide cruzar la frontera hacia España, llegando a la zona de Huelva. Llega al monasterio de La Rábida en el cual hace amistades con el abad Fray Antonio Marchena a quien confía sus planes. Logra el apoyo de éste, quien lo conecta con Fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina Isabel de Castilla. A través de este contacto logra llegar por primera vez a la corte de los Reyes Católicos, que para ese entonces era una corte itinerante. Se reúne con la reina en Córdoba y presenta su idea de viaje y exploración. Isabel pide el informe de un consejo de expertos de Salamanca , quienes calificaron la empresa como inviable. 

    Frente a esta negativa, Colón intentó por segunda vez con el rey de Portugal, donde nuevamente encontró una negativa a su proyecto. Por su parte Fray Hernando de Talavera lo contactó con el duque de Medinaceli, don Luis de la Cerda, quien escucha a Colón y lo acoge por dos años en su Palacio en el Puerto de Santa María. Hace gestiones para acercara Colón a la Reina, quien promete volver a revisar el tema colombino una vez solucionado el “Problema Moro” en España. De hecho para 1491 una nueva junta de expertos volvió a rechazar el proyecto de Colón, éste pedía demasiado para tratarse de un proyecto calificado como inviable. 

    El 2 de enero de 1492 se libró la batalla de Granada, la cual representó el triunfo del mundo cristiano sobre el musulmán en la península Ibérica. Terminaban 700 años de dominio musulmán en España y con ello la razón esencial para alimentar ese espíritu propio de España, la reconquista. Esa lucha por la fe no sólo en el interior sino que físicamente en el territorio mismo, ese espíritu de Cruzada. Con este triunfo se terminaba una de las razones fundamentales para la corona de Castilla. Los reyes católicos se habían puesto como objetivo unir a España, de hecho tras el matrimonio entre Isabel, heredera de Castilla y Fernando, heredero de Aragón. Se había unificado una gran parte del territorio. Los reyes trabajaron para imponer el poder real sobre el poder señorial y se empeñaron porque España se uniera bajo la fe católica. Es por esto que expulsaron a los judíos y se impusieron lograr expulsar a los moros de la península. Es por esto que la batalla de Granada representaba un gran triunfo, pero a su vez, les quitaba la causa de acción. En el territorio español, ahora unificado, ahora parecían no haber meas almas que convertir. Y es esta y no otra razón por la que la reina Isabel decidió apoyar a la “Inviable” causa colombina. No hubo un nuevo informe de expertos que apoyara la empresa, simplemente la reina vio en esta una potencial nueva “causa” , más almas para convertir. Tras el triunfo en Granada la reina Isabel da su apoyo a Colón. No es cierto que lo hace en secreto y que debió vender sus joyas para hacerlo. Eso es parte del mito histórico, tan comúnmente repetido. Ella era la reina y sólo debía ordenar a sus súbditos apoyar a Colón y así lo hizo. Ordenó a los habitantes de Puerto de palos entregar tres embarcaciones y hombres para realizar esta “loca” empresa. 

    De este modo el 17 de abril de 1492 se firman las Capitulaciones de Santa Fe entre Colón y los reyes en las cuales queda claro que los reyes otorgan amplias atribuciones a Colón y sólo le piden evangelizar. Colón sería Almirante, virrey y gobernador hereditario de las tierras descubiertas, además del título de “Don”. Tendría en derecho a percibir el diezmo, impuesto que por derecho pertenecía a los reyes y podría percibir un octavo de la expedición. Una vez firmado este documento se dirige a Puerto de Palos donde le costará mucho encontrar voluntarios para la expedición. Serán los monjes de la Rábida quienes lo pondrán en contacto con los hermanos Pinzón, quienes ayudarán ala expedición con dos carabelas y hombres. De esta forma sale de Puerto de Palos el 3 de Agosto con dos carabelas, “La Pinta” y La Niña” y una Nao, “La Santa María” y sólo 90 hombres. Navegan hasta Canarias desde donde zarpan el 6 de septiembre de 1492. El viaje demora más de lo esperado, ya que los cálculos de Colón estaban mal hechos y el pensaba el mundo como un cuarto de lo que realmente es. Hubo intentos de motines a bordo y fueron muchos marineros atacados por el escorbuto. Es entonces cuando el 12 de Octubre de 1492 tocan tierra en la isla Guanahani. No está claro tampoco que Rodrigo de Triana haya gritado “tierra a la vista” , como románticamente se piensa. No hay ninguna fuente que se refiera a eso. 

    Colón rebautizará la isla como San Salvador. Había llegado a las islas Bahamas. Recorre la zona llegando a Cuba y Santo Domingo, llamado La Española. Será allí donde el día 25 de diciembre se incendiará la nao capitana “la Santa María” lo que obligará a fundar el fuerte navidad y dejar varios hombres ahí para luego continuar rumbo de regreso a España. Al regreso parará primero en Portugal, entrevistándose con el rey y luego continuará hacia España. Esta noticia sobre la llegada de los españoles a la “India” traerá problemas entre las coronas. Portugal aseguraba que la expedición de Colón iba en contra del tratado de Alcacovas – Toledo el cual aseguraba Canarias para España y prohibía a ésta navegar hacia el sur. Colón salió en defensa de España diciendo que su expedición viajó al oeste y no al sur. La situación entre las dos coronas se complicó a tal punto que los reyes católicos solicitaron la mediación papal. Para ese entonces el papa era Alejandro VI, español de origen, familia Borjia. Para ese entonces el papa era considerado Señor del Universo, “Dominus Orbi”. Señor sobre señores y es por esta razón que el papa podía hacer donaciones de tierras. De hecho esta será la última vez en que el papa donará tierras. En este caso, el papa estableció cinco bulas, conocidas como “Inter Caeteras”. La segunda de estas donaba las tierras descubiertas más allá de una línea a 100 leguas de las islas de Cabo Verde y Azores, que no pertenecieran a príncipes cristianos, a la Corona de Castilla.

    Esto no solucionó el problema con Portugal, ya que la línea entre Cabo Verde y las Azores no era recta. Debido a esto continúa la polémica entre ambos países, la cual recién se solucionará tras la firma entre ambas naciones del tratado de Tordecillas , el cual corría la línea demarcatoria a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, quedando lo que está al oeste de la línea para España y lo que queda al este para Portugal. Con esto un pequeño pedazo de las tierras descubiertas quedaban para Portugal, esto explica el por qué de Brasil en el futuro. 

    Una vez solucionado estos problemas Colón continuó con sus viajes. Organiza un gran segundo viaje que zarpa en noviembre de 1493, con ahora 17 naves y un importante contingente de marineros. Llegan a la isla de Guadalupe y de ahí se van a Isabela. Constatan que el Fuerte Navidad había sido destruido por lo nativos y que los españoles que se habían quedado tras el primer viaje habían muerto. Reorganizan los emplazamientos más permanentes en las tierras descubiertas. Tras dejar establecida la organización del gobierno de Indias, encargándosela a su hermano Bartolomé a quien le consigue el título de “Adelantado”, regresa a España. Esta vez va directamente a España llevando muestras de las riquezas e incluso de aborígenes. Se presenta ante los reyes con estas muestras, lo que abre temas fundamentales de debate. ¿Qué son estos aborígenes, son personas?

    Por su parte la situación en La Española se hizo insostenible. Los indígenas se mostraban hostiles, la comida escaseaba y las prometidas riquezas no aparecían. Colón por su parte en mayo de 1496 inicia su tercer viaje a las tierras de Indias. Esta vez fue con menos embarcaciones y se desvió hacia las costas de Venezuela y la desembocadura del Orinoco. Fue entonces donde al almirante pensó que se encontraba cerca del paraíso terrenal. Tras inspeccionar la zona, regresó hacia Isabela y se encontró con una rebelión encabezada por el alcalde Francisco de Roldán. Los habitantes de la isla no estaban contentos, No había riquezas y las promesas buscadas hacían que intentaran buscar recompensas en otras cosas. Se habían dividido entre los españoles las tierras, las cuales debían ser trabajados. Por lo anterior, los ocupantes de la isla necesitados de mano de obra habían comenzado a esclavizar a los nativos obligándolos a trabajar para ellos. De este modo al regresar Colón se encontró con una situación de esclavitud de hecho difícil de cambiar. La situación se hizo cada vez más compleja, habían pasado los meses con esta insurrección y falta de autoridad real en la Isla. Llegaron las noticias a España y los reyes enviaron a Francisco de Bobadilla en calidad de plenipotenciario quien al llegar a la isla tomó prisioneros a Bartolomé y Cristóbal Colón llevándolos de vuelta a España. 

    La situación de Colón era compleja, las juntas de teólogos debatían acerca de la realidad en las Indias. Habían concluido que los Indígenas eran personas y como tales súbditos de la corona de Castilla. Como tales, eran personas libres, aunque legalmente considerados “incapaces relativos” o menores de edad, lo que les obligaba a tener tutor legal. Además , como todo hombre libre pertenecientes a las tierras del reino debían pagar impuestos. El problema es que éstos no podían pagar lo que les correspondía y no entendían de que se trataba. Es por lo anterior que se estableció la obligatoriedad de explicarles a los indígenas su situación de personas libres súbditos de la Corona de Castilla mediante la lectura de un documento explicativo llamado el “Requerimiento”. Una vez que ellos ya sabían cual era la situación si insistían en rebelarse podía hacérseles la guerra justamente. Con estas situaciones comenzó a establecerse la institucionalidad de Indias. 

    Debido a que los indígenas no pagaban los impuestos que correspondían a la corona y que ésta cedía a los conquistadores, se estableció el llamado “Sistema de Encomiendas”. A través de esta institución, fundamental para el sistema colonial posterior, los indígenas conmutaban sus obligaciones tributarias pecuniarias por trabajo personal. De este modo un grupo de indígenas eran entregados a un español, quien percibía de éstos su trabajo a modo de impuestos cedidos a ellos por la corona y a su vez este señor debía preocuparse de la evangelización de los indígenas bajo su custodia. 

    Colón de regreso en España debió comparecer ante la justicia española y mostrar que él no fue el culpable de los abusos. Luego de un largo debate le autorizaron volver a las Indias, sin autorización de pasar por la Española. Asimismo, perdió los privilegios otorgados por las Capitulaciones de Santa Fe. Es así como realiza un cuarto y último viaje de reconocimiento en 1502 y no se detiene en el principal asentamiento español en Santo Domingo. Regresa a España y muere en Valladolid en 1506 despojado de sus privilegios y sin nunca saber que había llegado a un nuevo continente. Al año siguiente de su muerte se publicaba un libro sobre viajes que incluía un mapa de Martín Waldseemuller que hablaba sobre los viajes de Américo Vespucio y que fue titulado “Las Tierras de Américo” – América. Ya era sabido que no se había llegado a la India y que las Indias Occidentales, como se las llamó eran un nuevo continente. 

    Es cierto, Colón no llegó primero, fueron los vikingos. No descubrió , ya que nunca supo a donde llegó y el Continente no fue llamado con su nombre. Muere sin gloria ni dinero. Pero este soñador, motivado por su convicción insistió en algo que era inviable científicamente para la época, no porque Colón fuese un adelantado, sino lo contrario. Pero las “locuras” suelen cambiar el mundo y darle sabor a la vida. Fue España con su mentalidad, la que llegó a América y con la llegada de Colón comienza el contacto de dos culturas de un modo particular y propio del ser español. El nuevo mundo se abría hacia el viejo mundo. Los españoles llegaron en sus naves con la espada y la cruz. Buscaron riquezas pero también dejaron sus creencias. Hubo mestizaje e intercambio. No fue una conquista en la cual los blancos no quisieran aprender y entregar. Fue una conquista basada en una religión con sentido de salvación universal. Si, hubo abusos. No podemos olvidar quienes vinieron a América, aquellos que estaban más mal en España. De hecho el propio Colón en su tercer viaje recluta ex convictos, entre otros. La falta de educación combinada con una gran ambición, nunca ha sido una buena mezcla. Siempre en la historia ha causado desastres. Pero hay que reconocer, que a pesar de las malas comunicaciones y la distancia entre el nuevo continente y la madre patria, la corona siempre estuvo preocupada de la situación de los indígenas. Se creó un canon de derecho indiano que visto hoy, aún asombra. Para 1511 Fray Antonio de Montecinos en su prédica dominical acusa a los españoles de los abusos para con los aborígenes y les presagia las penas del infierno. La corona se preocupa, se juntan teólogos y discuten. Luego Fray Bartolomé de las Casas, quien llegó a Indias con Colón, escribe la “Brevisima Relación de la Destrucción de las Indias”, libro en el que relata los abusos. Sabemos que Fray Bartolomé exageró en número y relatos y fue el comienzo de la famosa “leyenda Negra” de la Conquista de América. Pero la Corona preocupada juntó a más especialistas y teólogos. Nacen las leyes de Burgos y luego las Leyes Nuevas y luego se gesta con el dominico Francisco de Vitoria las bases para lo que hoy se conoce como el Derecho Internacional. La conquista anglosajona nunca tuvo algo así, simplemente no se preguntaron nada. Se daba por hecho que no eran personas y por tanto cazar indios fue visto como un deporte más de gentlemans. 

    Si, Colón era más medieval que moderno y eso es lo que marca el comienzo de nuestra historia. España como madre patria se encargó de enseñarnos, no sólo la fe, sino que nos incorporó completamente a Occidente. Nuestra historia comienza con la llegada de los españoles a Chile y con el consecutivo intercambio y mestizaje. Somos una amalgama maravillosamente rica y debemos estar orgullosos de ello.