¿Y si te dijera que las campañas más duras de Alejandro Magno no fueron contra Persia… sino después de haberla conquistado?
Tras Batalla de Gaugamela y la caída de Persépolis, Alejandro se internó en un mundo mucho más hostil e impredecible: Bactria, Sogdiana, la India… los confines del mundo conocido. Allí no hubo grandes batallas decisivas, sino guerras de desgaste, rebeliones constantes, fortalezas imposibles, montañas infranqueables y una guerra sin gloria fácil pusieron a prueba al conquistador como nunca antes.