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  • El Retrato de Dorian Gray y la caída de Oscar Wilde

    El Retrato de Dorian Gray y la caída de Oscar Wilde

    En la mañana del 3 de abril de 1895 Oscar Wilde salió de su casa en Tite Street, Londres, hacia la Corte Central Criminal. El fue hacia allá en un carruaje cubierto que le costó £2. 5s. 6d por lo que describió la cuenta posterior , con una ironía inconsciente como ‘ un largo día’. Siendo Oscar, desde luego, tenía que ser hecho con estilo. El había presentado una acción legal contra el Marqués de Queensbury, padre de su joven amigo y amante Lord Alfred Douglas, por haberle dejado una tarjeta de visita en su club con una nota, de las que pueden ser calificadas como una de las más mal interpretadas de la historia: ‘ Para Oscar sodomita posero’.

    Oscar Wilde en los tiempos en que se publicó “El Retrato de Dorian Grey”

    Para el tiempo de su primer encuentro cuatro años antes, Wilde tenía 37 y Douglas 21. Douglas era un estudiante de pregrado de Oxford, dotado de un talento poético considerable, siendo al mismo tiempo excepcionalmente bien parecido. Era conocido por sus amigos cercanos y su familia como ‘Bosie’. Por el lado de Wilde la amistad rápidamente se tornó en algo más allá y no ocultaba sus sentimientos, invitando a Douglas continuamente a comer con él, enviándole telegramas y regalos de todo tipo, siendo el primero de estos ciertamente una copia de ‘ El retrato de Dorian Gray’ dedicado “ Para Alfred Douglas de su amigo que escribió este libro, Oscar. Julio de 1891”. Douglas fue cautivado por el encanto de Wilde y la mágica calidad de su conversación y en poco tiempo se volvieron inseparables.

    Esto no complació a su padre, el marqués ‘escarlata chillón’, como llamaba Oscar, quien ya sospechaba que su hijo mayor, el vizconde Dumlanrig, tenía un affair homosexual con el Secretario de Relaciones Exteriores, Lord Rosebery. Queensberry era un hombre mentalmente desequilibrado, arrogante y con un temperamento enfermo, quien en privado, le pegaba a su mujer y no mostraba interés en sus hijos. En su vida pública es recordado simplemente como el autor de las reglas Queensbury las que gobiernan el deporte del boxeo. Una copa de una de las cartas de Wilde a Douglas cayó en manos del marqués, en la cual él había escrito ‘es una maravilla que esos rojos labios de pétalos de rosas tuyos no hayan producido más música y canciones que una locura de besos’ Queensbury ahora comenzaba a objetar del modo más fuerte la relación de su hijo con Wilde y amenazó con cortar los dineros a Bosie si este no terminaba la relación de forma inmediata. Cuando Douglas se negó, Queensberry cayó en un frenesí y comenzó a seguirlos a los diferentes hoteles y restaurantes que ellos frecuentaban en Londres, intentando causar un escándalo público al encontrarlos juntos. En Junio de 1894 Queensberry eventualmente llegó a la casa de Wilde en Tite Street, Chelsea, trayendo con él un trofeo de lucha y aunque no acusó a Wilde en forma directa de estar comprometido en una conducta impropia con su hijo, le dijo ‘lo miras y tú posas como tal, lo que es igualmente malo’ y juró que él aplastaría a Wilde si volvía a encontrarlo de nuevo en un restaurante público con su hijo. La famosa respuesta de Wilde a esta amenaza no traiciona su temor: ‘ Yo no sé que son las reglas Queensbury’, dijo, ‘pero las reglas de Oscar Wilde es disparar a la mira’ . el le mostró a Queensbury la puerta, dándole instrucciones a su sirviente a volver a dejar entrar nunca más al marques a su casa y desde entonces Douglas y Wilde se empeñaron en que se los viera juntos en la mayor cantidad posible de lugares públicos. Luego, en Octubre, cuatro meses después, el heredero de Quensbury, Drumlaring fue asesinado en lo que fue reportado como un accidente de caza, pero que para los que conocían la situación les parecía meas bien un suicidio. Había sospechas de que había sido extorsionado por su relación con Rosebery , quien ahora era Primer Ministro. Queensberry, habiendo perdido un hijo por lo que él veía como el mal de la homosexualidad, estaba determinado a no dejar el tema de Oscar y Bosie en paz y planeaba crear un disturbio en la noche de estreno de The Importance of Being Earnest el 14 de Febrero de 1895 con un grotesco montón de vegetales. Wilde fue advertido por un amigo, e informó a la policía y al marques se le negó la entrada al teatro. Pocos días después, el 18 de febrero, Queensbury dejó su tarjeta en el club de Wilde. .

    Para ahora, mediados de febrero de 1895, Wilde tenía dos obras presentándose en forma simultánea en el West End de Londres, The Importance of Being Earnest ( la Importancia de llamarse Ernesto) y An Ideal Husband ( un Marido ideal). El era exitoso; tenía un ingreso sustancial que provenía de las ventas de los teatros, (equivalentes £7,000 a la semana en dinero de hoy) lo que en gran parte era gastado en mantener un desastroso y extravagante estilo de vida con Douglas; del que él hablaba mucho. El también estaba perdidamente enamorado de su ‘chico de cabellos de oro’ quien odiaba a su padre con pasión y quien vio una oportunidad a través de Wilde de ponerlo en el muelle, si es que no lograba ponerlo tras las rejas. Wilde, como él dijo más tarde en su larga apología, De Profundis, haber perdido la cabeza y demandado por difamación.

    Yo ya no era meas el capitán de mi alma y no lo sabia. Te permití dominarme y a tu padre intimidarme. Mi juicio me abandonó. No vi ninguna posible salida a ninguno de ustedes dos. A ciegas me tambaleaba como un buey en el matadero.

    Pero no hay una explicación simple para su conducta. La arrogancia surgió del éxito social y literario y la creencia de que él era de cierto modo inmune a la ley incuestionablemente jugó una parte, del mismo modo que lo hizo el deseo de complacer al joven Douglas. Yo estoy seguro también, que hubo un elemento perverso de querer representar una pieza teatral en la corte cuyo prólogo el escribió pero cuyas consecuencias solo eran conocidas por el destino: ‘El peligro’ como más tarde él dijo de su vida demi-monde‘ el peligro era la excitación por una parte’. El debió haber estado advertido de que tendría que defender su relación con Bosie y que Queensbury se enfocaría en su comportamiento público y sus libros escritos, evidencia que en el peor de los casos solo podía ser vista como circunstancial.

    El Marqués de Queensberry demandó a Oscar Wilde por el delito de calumnia y que condujo a su caída, desgracia y ruina

    El no podía, sin embargo pelar con la terrible evidencia de jóvenes prostitutos y extorciones indagadas en el submundo homosexual de Londres por los abogados de Queensbury, algunas de las cuales se le revelaron un día o dos antes del juicio como parte del plan de justificación del marques. Trece instancias de ‘gran indecencia’ con jóvenes fueron citadas, pero al final de los documentos estaba Dorian Gray.

    Y luego los dichos de Oscar Fingal O’Flahertie Wills Wilde en los meses de julio en el año de nuestro Señor mil ochocientos noventa escribió y publicó con su nombre en la portada un cierto trabajo inmoral y obsceno en forma de narrativa, titulado El Retrato de Dorian Gray, este trabajo se ha dicho que ha sido diseñado e intencionado por Oscar Wilde y ha sido entendido por los lectores como la descripción de relaciones íntimas y pasiones de ciertas personas de hábitos, gusto y prácticas sodomíticas y no natrales. Y esta obra citada fue calculada para ir contra la moral y para alentar el vicio antinatural.

    Cuales eran los motivos de Queensbury o de sus abogados de incluir una pieza de ficción en la cual los secretos vicios de Dorian eran simplemente atisbados. Esto no era prueba de nada. Si Wilde tenía que enfrentar solamente con un catalogo de ofensas con jóvenes hombres, entonces, era razonable que dejara el caso. Esto habría derrotado al objetivo de la provocación inicial del marqués o la ‘trampa lodosa’ como él meas tarde la llamará, que era permitirle a él humillar a Wilde en público. Si por otra parte su trabajo como artista era atacado, dada su inspirada defensa a la primera edición de Dorian Gray, era más probable que se quedara y peleara. Wilde, a pesar que es improbable que el razonamiento de los abogados fuera tan lejos, estaba bien informado del juicio de obscenidad e inmoralidad de 1857 de dos de sus autores favoritos franceses: Flaubert de Madame Bovary y Baudelaire de Les Fleurs du Mal (las Flores del mal). Los cargos contra Flaubert habían sido que su obra era ‘un ultraje al público y a la religión moral y a la mortalidad’ y contra Baudelaire el veredicto de la corte establecía que Las Flores del Mal contenía ‘pasajes y expresiones obscenas e inmorales’. En el caso de Flaubert fue absuelto y Baudelaire tuvo que pagar 300 francos con seis de sus meas queridos poemas suprimidos. En comparación con lo que le pasó a Wilde, salieron livianos. Hay algunos ecos desagradablemente familiares también, en ambos autores las visiones en el tiempo del juicio. Baudelaire le escribió a su madre poco antes de la censura del libro ‘ tú sabes que yo siempre he considerado que la literatura y el arte persiguen y buscan una independencia de la moralidad’. Y Flaubert, exasperado por la precaución de su editor Maxime Du Camp, se reporta que dijo ‘ No me importa; si mi novela exaspera a la burguesía, no me importa; si nos llevan a juicio, no me importa’. Hay poco que Wilde podría haber saboreado más (y de hecho lo hizo) que pararse en el lugar de los testigos y defender su arte. El sistema legal británico, sin embargo, tiene una atracción adicional; mientras el francés era obligado a alegar a través de sus abogados, Wilde sabía que se le permitiría ‘actuar’ a el mismo en la corte.

    Oscar Wilde y `Boise` Douglas en Oxford en 1893

    Había tal vez una razón adicional para que Queensbury incluyese Dorian Gray como justificación del alegato. Un juicio criminal sería decidido por miembros del jurado el cual, esa primavera de 1895, estarían todos al tanto del éxito teatral de Wilde, de su posición social, incluso de su amistad con el príncipe de Gales. Los testigos que testificarías contra él, eran todos en teoría, culpables de la misma ofensa y sus evidencias podían ser vistas como tentadas. De hecho, en el primera de las propias pruebas de Wilde, como parte demandada contra la corona, la evidencia de esos mismos testigos, dejó al jurado en desacuerdo en incapacidad de establecer un veredicto. Entonces, que mejor que recordarle al jurado del escándalo causado por la publicación en la Revista Lippincotts sobre Dorian Gray cinco años antes y sugerir que por asociación y simpatía con su tema el autor el claramente culpable de las mismas depravaciones implicadas.

    En el otoño de 1889, Wilde llevaba casado cinco años. Tenía dos hijos pequeños y había logrado un modesto vivir con críticas, ensayos, charlas e historias cortas en forma ocasional. El había sido también el editor de una bastante ligera revista mensual llamada The Woman’s World ( El mundo de las Mujeres) de la cual había recién renunciado. La Regularidad de hábitos no era uno de sus puntos fuerte. Casi al final se le preguntó cuan seguido él iba ala oficina: ‘ solía ir tres veces a la semana por una hora, pero desde entonces abandoné uno de los días’ respondió. Ese verano Blackwood’s Magazine había publicado su cuento The Portrait of Mr W.H. ( El Retrato del señor W.H.) en el cual él argumentaba sobre el caso del soneto de Shakespeare que habría sido dedicado a un joven actor, Willie Hughes. Era la primera vez que él abiertamente tocaba el tema del amor entre el mismo sexo, pero en este caso la historia se centraba en un argumento intelectual y dada por el respeto de precedentes históricos. Sin embargo amigos en altas esferas, notablemente Arthur Balfour y Herbert Asquith (ambos serían después Primeros Ministros) le aconsejaron imperiosamente no publicarlo y el Fortnightly Review de Frank Harris ya lo había bajado. Cinco años después en 1894, el editor Elkin Matthews se negó a publicar The Portrait of Mr W. H. En forma de libro ‘a cualquier precio’ como manifestó. La publicación de Dorian Gray mientras tanto no fue tratada del mismo modo.

    Una página del manuscrito del Retrato de Dorian Gray

    Pero durante el otoño de 1889 el editor J.M.Stoddart, un conocedor de las clases de Wilde en su tour por América siete años antes, con el cual había visitado a Walt Whitman, llegó a Londres y lo invitó a comer junto a Arthur Conan Doyle. Stoddart estaba en la ciudad para promover la Revista Lippincott y solicita historias a autores británicos. Conan Doyle le ofrece la segunda de sus historias sobre Sherlock Holmes, ‘The Sign of Four’ y Wilde, a pesar de lo registrado en las memorias de Conan Doyle, parece haber ‘The Fisherman and His Soul'( El pescador y su alma), una historia más tarde publicada en su colección A House of Pomegranates. Stoddart la rechazó por ser muy corta e inadecuada para una audiencia adulta, pero Wilde le escribió de vuelta en diciembre diciendo ‘tengo una nueva historia que es mejor que el ‘Pescador y su alma’ y estoy listo para publicarla ahí. Estará lista para fines de marzo’. Dorian Gray estaba a punto de nacer.

    No sabemos si Wilde ya había escrito y enviado a Stoddart ‘ El pescador y su alma’ para este entonces o simplemente se la había contado del modo que él creaba historias desde el aire delgado y por lo que todos los que lo escucharon hacerlo han testificado. Lo que parece significativo es que era una idea con la que Wilde estaba jugando. Un pescador se enamoraba de una sirena, un amor que solo podía ser consumado si él renunciaba a su alma. Esto él lo logra a través de medios supernaturales, pero se le niega al alma irse con el corazón. El pescador se une a la sirena, mientras que el alma queda errando por el mundo, sin corazón y aprendiendo todos los placeres del mal. Por tres años el pescador y su alma se encontraban en el aniversario de su separación, hasta que finalmente el alma lo tienta, con la promesa de delicias sensuales, para que vuelva. La Sirena es olvidada y el pescador es dejado por su alma sin corazón para robar y cometer otros actos de violencia. Solo en la muerte el se reencuentra con la sirena, solo en la muerte puede su alma re entrar en su propio corazón.

    Las afinidades básicas con Dorian Gray son suficientemente claras pero los motivos y resultados se han vuelto siniestros. Dorian vende su alma, o así se cree, para que su retrato envejezca en su lugar y lleve todas las marcas de su vida depravada en vez de su propio cuerpo. Pero a diferencia del pescador, él no se reúne en la muerte Sybil Vane y con un alma redimida. La suya no es una renuncia consiente a su mala vida, simplemente el deseo de ser libre de su conciencia, y con un acto final destructivo de romper el cuadro, logra precisamente lo contrario, atándose a si mismo eternamente a su doble. La redención divina de la renuncia la mal, un tema que aparece en muchas de las primeras obras de Wilde, El joven Príncipe, el Gigante Egoísta en particular , parecen no tener más un lugar en este mundo. Se ha convertido en una visión del destino griega en vez de una visión Cristiana. Stoddart quería una historia meas para adultos para su revista y de hecho la obtuvo. Como Richard Ellmann, tan precisamente dijo en su biografía de Oscar Wilde de 1987: ‘ Después de esta fecha, la literatura victoriana tendría un look diferente’.

    Dorian Gray fue publicada en el número de julio de la Revista Lippincott el 20 de junio de 1890 y para una publicación de revista levantó una crítica más allá de lo normal. Incluso para Wilde quien había conducido su campaña de relaciones públicas desde que dejó Oxford, el efecto debe haber sido sorprendente. Hoy un agente de autor contaría los centímetros de las columnas de vituperación engendrada por una historia como esta, declaran que toda publicidad es buena publicidad y venden el próximo libro del autor por una gran suma de dinero. Pero en el Londres Victoriano lleno de prejuicios. Y su mujer, Constance había dicho para remarcar: ‘Desde que Oscar escribió Dorian Gray, nadie quiere hablar con nosotros’

    La primera condena ( y la mayoría lo hizo) fue de St James’s Gazette con una crítica sin firmar:

    El enigma es que un joven hombre ( el mismo Wilde) de decente origen, que disfrutó cuando estuvo en Oxford, la oportunidad de asociarse con caballeros, debe poner su nombre ( así como lo hizo) en una obra tan estúpida y vulgar. Dejemos que nadie lo lea en la esperanza de encontrar paradojas ingeniosas o una maldad picante. El aire del escritor su barata investigación de la basura de los decadentes franceses como un pedante aburre sin piedad con su belleza del cuerpo y de la corrupción del alma.

    Esto inmediatamente provocó un intercambio de cartas de Wilde con comentaristas editoriales desde el periódico los que tomaron un tono cada vez más alto y moral desde uno defensivo e indignante desde el otro. ‘ yo soy totalmente incapaz de entender como cualquier obra puede ser criticada desde un punto de vista moral; escribió Wilde:

    La esfera del arte y la esfera de la ética son totalmente distintas y separadas’ y continuas: ‘ las buenas personas, pertenecen de hecho a la norma, y así, el tipo del lugar común no tiene interés artístico. La gente mala es, desde el punto de vista artístico, estudios fascinantes. Ellos representan colores, variedades, rareza. Las buenas personas exasperan la razón; las personas malas abren nuestra imaginación.

    El Daily Chronicle fue meas enfático aún y se refirió a la obra como ‘ un libro venenoso, la atmósfera pesada con olores diabólicos de putrefacción moral y espiritual, el cual puede ser horrible y fascinante por su afeminada frivolidad’. Wilde respondió inmediatamente: ‘ esto reacciona contra la cruel brutalidad del realismo. Es venenosos si les parece pero no se puede negar que es también perfecto, y la perfección es lo que buscamos los artistas’

    El Scots Observer creyó que la historia tenía un inequívocamente homosexual en su tono:

    ¿ Por qué excavar en un montón de estiércol? El mundo es justo, y la proporción de hombres con mentes sanas y mujeres honestas en comparación con los tontos, caídos o contra natura es alta. El Señor Oscar Wilde ha vuelto a escribir cosas que sería mejor que no se hubiesen escrito y mientras que El retrato de Dorian Grayes ingenioso, interesante, lleno de inteligencia y simplemente el trabajo de un hombre de letras, no deja suficientemente claro si el autor no prefiere la inequidad contra natura a una vida de pureza, salud y sanidad. La historia- que trata de estos asuntos solo encaja para el departamento de investigaciones o a un escucha de cámara – es un descrédito para el autor y el editor. El Señor Wilde tiene cerebro, arte y estilo; pero si el puede escribir para nadie más que nobles fuera de la ley y pervertidos niños de telegramas, lo antes que se dedique a la costura ( o cualquier otra actividad decente) mejor para su propia reputación y la moral del público

    La referencia al noble fuera de la ley y a jóvenes mensajeros pervertidos fue cercana a una acusación de homosexualidad como un diario podía permitírselo hacerlo. Era una referencia oblicua al llamado caso del escándalo de la calle Cleveland de agosto del año anterior, en el cual una casa fue allanada en la cual jóvenes mensajeros de la Oficina General de Correos cercana fueron encontrados ofreciendo’ servicios personales’ a clientes aristocráticos. Se rumoreaba que un número de altos políticos estaban también involucrados, pero el gobierno puso presión en aguantar que la policía no hiciese arrestos hasta que los clientes influyentes del establishment fueran capaces de cubrir sus huellas. Lord Arthur Somerset, por ejemplo, recurrió al Príncipe de Gales, logrando su escape a Francia donde permaneció por casi el resto de su vida en exilio. La opinión pública era muy contraria frente a este ‘vicio inmencionable’, el cual fue hecho una ofensa criminal en 1885 .

    La respuesta de Wilde al Scots Observer así como a otros periódicos fue un modelo de indignación contenida:

    Su crítica sugiere que yo no dejé suficientemente claro si yo prefiero la virtud sobre el vicio o el vicio sobre la virtud. Un artista, señor, no tiene simpatías éticas. Virtudes y debilidades son para él lo que los colores en una paleta son para el pintores necesario para el desarrollo dramático de esta historia de rodear a Dorian Gray con una atmósfera de corrupción moral. Mantener esta atmósfera vaga e indeterminada y maravillosa es el deseo del artista que escribió la historia. Cada hombre ve sus propios pecados Dorian Gray. ¿Cuáles son los pecados de Dorian Gray?, nadie sabe. Ese que los encontró, los trajo.

    Una curiosidad aparte en todo esto es que no se hizo lo que se habría esperado que se hiciera es darle la apoplejía universal inconformista, Fue recibido por algunos diarios tales como Christian Leader ( el líder Cristiano) y Christian World ( el mundo cristiano)quienes lo calificaron como ‘una parábola ética y una obra de alta importancia espiritual’. Deja una pregunta si es que su visión moral abraza un entendimiento, si no es un perdón de los pecados de Dorian, o si su espiritualidad simplemente no captó lo que pasaba en el submundo de Londres.

    Estos extractos son citas de cierto largo para mostrar la tormenta de protestas que provocó Dorian Gray. Dieciocho meses antes, en 1889, Wilde había publicado un ensayo llamado ‘la Decadencia de la mentira’ , en el cual, como el puso ‘ yo soplé mi trompeta contra la puerta de la tontera’ era esencialmente un alegato para el retorno de la imaginación artística en la literatura en vez del actual realismo en boga.

    Muchos hombres jóvenes comienzan en la vida con un don natural de la exageración el cual si se nutre en ambientes simpatéticos, puede crecer en algo realmente bueno y maravilloso. Pero en un corto tiempo el desarrolla una enferma y mórbida facultad de decir la verdad la que generalmente termina en escribir novelas que son como la vida misma que nadie puede creer en su probabilidad

    Mientras que el ensayo ‘la Decadencia del vivir’ debe hacer alcanzado algunas pestañas, Dorian Gray se convirtió en la aplicación práctica de estas visiones y trasnochados dibujos de las líneas de batalla entre Wilde y el mundo de las cartas victorianas.

    La portada de la revista de Lippincott de julio de 1890 en la que fue publicado por primera vez El retrato de Dorian Gray resumido

    Si la controversial publicación de Dorian Gray le dio a Wilde una etiqueta en la mente del público, el escribir sobre él no quedó claro, tampoco Wilde estaba ansioso por convertirse en eso. Había después de todo un abismo de navaja entre que se hablara de él entre el mundo social y literario de Londres por tu ideas revolucionarias sobre la literatura moderna y encontrarte a ti mismo en ostracismo como un promotor de inmoralidad y decadencia que amenaza los reales fundamentos de esa sociedad, tanto por importar estas ideas como por encubrir lo que ya estaba allí. Como fue, para el tiempo en que fue persuadido por el joven Douglas de llevar a Queensbury a una demanda en la corte, estaba claro en retrospectiva que él había bajo estimado a la opinión pública. Frank Harris, a quien Wilde se acercó a hablar en la corte por los méritos literarios de Dorian Gray, dijo que él hizo su negocio en encontrar como Wilde considerado en común casa de clase media inglesa. ‘ mis investigaciones han tenido impactantes resultados. Todos asumieron que Oscar Wilde era culpable de lo peor que se había alegado en contra de él; la misma gente que lo había recibido a él en sus casas, lo condenaron sin piedad’. Y su antiguo amigo y posterior biógrafo, Robert Sherard, repitió los comentarios de una sociedad bullente algunos años después: ‘Incluso tú’ dijo ella. ‘pareces no entender como el funcionamiento de la Sociedad inglesa lo odiaba. Nunca se me permitió preguntarle por nuestra casa. ¡Cuan inconsciente deber haber sido de este odio cunado él pensó que la sociedad se levantaría por él!’

    Mientras tanto, a pesar ( o tal vez por eso) del criticismo adverso , la edición de julio de 1890 de la revista Lippincott tuvo ventas fenomenales en Londres – 80 copias en un día de un solo kiosco en el Strand, el cual normalmente vendía tres copias al mes. Por otra parte W.H. Smith, como siempre el guardián comercial de la moral británica, le informó a Ward Lock, el editor y distribuidor de la revista en Inglaterra que abandonaban la posibilidad de vender en sus instalaciones ya que la historia’ ya que la historia había sido calificada por la prensa como inmundo’.

    Dado el éxito del escándalo Wilde estaba ansioso de expandir la historia y de publicarla en forma de libro pero al mismo tiempo no tenía intenciones de jugar en las manos de los críticos diluyendo sus mensajes. Algunas modificaciones, sin embargo, eran necesarias y los más abiertos pasajes homosexuales fueron cambiados o suprimidos. En la versión publicada, la cual es la base hoy para cualquier edición popular de Dorian Gray, no encontraras la confesión de Basil Hallward de su amor por Dorian expresada en los mismos términos como fue presentada en la Revista Lippincot. ‘Es ampliamente cierto que yo te había adorado con un aún mayor romance de sentimientos que el que un hombre usualmente entrega a un amigo. De algún modo yo nunca había amado a una mujer. Tengo que admitir que te adoro locamente, extravagantemente, absurdamente’. A pesar de los cambios, una compañía a la cual él se acercó, Macmillans, se negó a publicarlo bajo los argumentos que contenía lo que ellos llamaban ‘ elementos desagradables’, y fue entregado a una compañía pequeña Ward Lock la cual había distribuido la revista original, lanzarlo como un libro, con seis capítulos adicionales.

    El otro cambio fue que Wilde agregó un prefacio en la forma de dos grupos de aforismos lo cuales pretendían claramente ser una provocación adicional para los críticos. De hecho el dijo bastante en una carta: ‘ Mi novela aparece en forma de novela el próximo mes y yo estoy curioso de ver si estos miserables periodistas lo atacarán tan ignorantemente como lo hicieron antes. Mi prefacio debiera enseñarles a medir sus malvadas formas’ y de cierto modo lo hicieron. Lo que después de todo van a decir : ‘ No hay una cosa tal como un libro moral o inmoral. Los libros están bien escritos o mal escritos, eso es todo’. La mayoría de los críticos fueron meas favorables, e incluso Walter Pater, uno de los padres fundadores del movimiento estético, fue inducido a escribir un comentario, el cual se había negado hacer para las versiones de revistas considerándolo ‘ muy peligroso. Aquí, también , hay ecos franceses. En 1867 Emile Zola publicó Thérèse Raquin que fue recibido por los críticos con gritos a lo largo de las líneas de ‘la literatura de putrefacción que toma sus inspiraciones de las cloacas’. Zola, también se defendió en un prefacio de la segunda edición al año siguiente. Su defensa, a pesar de tener razones diferentes, fue esencialmente la misma: que la visión moral del artista no debe ser juzgada por el contenido de la obra.

    La furiosa relación sexual de Thérèse y Laurent no significa nada inmoral para mi, nada calculado para provocar la indulgencia a las pasiones malvadas… mis críticos deben tener cuidado en no pronunciar grandes palabras vacías como moral y decadencia literaria, y debieran conocer mi derecho en estos días de libertad artística, de elegir mis temas en lo que me place

    Pero si Zola fue más objetivo y científico, comparado con la artesanía de los escritores naturalistas con la de los cirujanos, Wilde parece haber saboreado el peligro de dejar a sus críticos confusos en relación a en que base moral estaba él parado, si es que estaba sobre alguna.

    De todas la obras de Wilde Dorian Gray es incuestionablemente la más rica en atraer a críticos literarios y biógrafos. Como la vida de Wilde está abierta a múltiples interpretaciones diferentes cada una de las cuales es tan válida como la otra. Hay de hecho elementos del mismo Wilde y de hecho el admite esto en una carta privada: ‘ Me siento tan contento que te haya gustado ese libro colorido mío: el contiene tanto de mi en él. Basil Hallward es lo que yo creo ser; Lord Henry es lo que el mundo piensa de mi; Dorian es lo que quisiera ser – en otras épocas tal vez’. Lo que la defensor de Queensbury en el juicio, Edward Carson, hizo de esto es lo que me pregunto? En otra parte, sin embargo, Wilde firmemente negaba todo, excepto un completo involucramiento objetivo como artista y creador de su novela.

    Poco sorprende, entonces, dada la reacción del público que recibió su publicación, que Dorian Gray fuera citada en el juicio como prueba del dudoso carácter moral de Wilde esa mañana del 3 de abril de 1895 Old Bailey. Una hora antes de que se levantara la cortina en lo que Oscar Wilde parece haber tratado en forma mal aconsejada como una obra de teatro. La corte estaba llena, esta era una presentación única. No había lugar para errores. Nada podía ser re escrito. No había segundas tomas. Para el placer de Oscar, Edward Carson, defendiendo a Lord Queensberry, comenzó su examinación cruzada con la relación de Wilde y Douglas. Ahí no había nada que defender. La evidencia era meramente circunstancial. Luego se movió hacia los epigramas en los que Wilde contribuyó para una edición de The Chameleon, una revista de pregrado de Oxford. En el mismo volumen hay una historia ‘The Priest and the Acolyte’ ( el cura y el acólito). Era mucho más comprometedor que todo lo escrito por Wilde , pero Wilde lo condenó como desagradable. Carson es incapaz de establecer culpa por asociación. De ahí avanzan a Dorian Gray. Wilde está defendiendo su visión de Arte y Moralidad. Carson toma la versión de Lippincott para llamar al libro ‘ la educción purgada’, y sí encontró la frase justa la cual Wilde juzgó como prudente omitir del libro, ‘ Has alguna vez adorado a un joven hombre locamente?’-“ No, no locamente; yo prefiero el amor- es una forma más elevada. Nunca he dado adoración a nadie excepto a mi mismo’. ‘ Un momento desagradable, pero Wilde regresa actuando para la galería. Termina el primer día. Wilde está lleno de confianza. La cortina se levanta en el segundo día y Carson comienza a preguntarle a Wilde sobre su vida privada. Aún Wilde mantiene a la audiencia en sus manos. ‘Es uno de tus tragos favoritos – champagne helada?’ ‘ Si- fuertemente a pesar de las órdenes de mi doctor’ – ‘ Nunca te preocupes de las ordenes de tu doctor, señor!’ ‘ yo no me preocupo. Todo tiene meas sabor si tú desobedeces las órdenes del doctor’. Más preguntas sobre Douglas y del sirviente en sus aposentos en Oxford. ‘ ¿Lo besaste alguna vez?’ – ‘ Oh, querido, no era una joven peculiarmente simple. Le tenía piedad por eso’- ‘ ¿ Fue esa la razón por la cual no lo besaste?’ Y antes de lo pensado todo había terminado. No se trataba de Dorian Gray al final una vez que lo tenían ( a pesar que ciertamente ayudó), sino de darle a Oscar Wilde de defenderse él y a su arte, Ned Carson lo encontró superfluamente fuera de guardia. Una agudeza fatal, muchas y se enviaba a si mismo a prisión. Wilde, como defensor, se retiró al día siguiente por recomendación de su consejero. Queensberry instruyó a sus abogados a enviar los documentos al Director de juicios públicos y Wilde fue arrestado esa tarde por ‘ grave indecencia’ , el nombre que los victorianos le daban a las ofensas homosexuales. Su primer juicio contra la Corona comenzó tres semanas después y terminó con un jurado indeciso. El tema podría haber terminado ahí, con Wilde suficientemente humillado frente a los ojos del público; la Ley no obligaba a continuar con el juicio. Pero lo hizo y recayó, no en otras manos si no que en las del abogado general mismo, Sir Frank Lockwood, para conducir el próximo juicio. Edward Carson se dice que apeló a Lockwood para terminar con Wilde, pero recibió la respuesta, ‘ No debemos. La gente en Inglaterra y en ele extranjero dirán que debido a los nombre mencionados en las cartas de Queensbury nos vemos forzados a abandonarlo’. ¿Había Queensbury escrito a Rosebery, amenazándolo con exponer su propias tendencias homosexuales a menos que asegurara la prisión de Wilde? Probablemente nunca sabremos. Meas que todo estaba el hecho que el gobierno necesitaba mostrar que podía morder del mismo modo que podía ladrar después del fiasco del caso de la calle Cleveland. Wilde fue sentenciado a dos años de trabajo forzado por ‘grave indecencia’ el 25 de mayo de 1895..

    Cuando los británicos iban a Paris en la década de 1890 para sus placeres carnales, cualquier cosa que encontraban ellos la dejaban atrás. Wilde fue principalmente para experimentar una cultura diferente y encontró la decadencia de Verlaine y de los poètes maudits ( poetas malditos) y el mundo de A Rebours de J.-K. Huysmans. Su error fue traer esto a casa en su maleta y decirle a los británicos ‘ Miren lo que descubrí’ y ponerlo en impreso; como si fuera justo decir que El retrato de Dorian Gray es la única novela francesa escrita en inglés.’ Es simple no estaban jugando el juego y no era el tipo de cosas que el equipo de constructores de imperios validaban. Lo que deben haber sobre pensado es que al final él no era inglés, sino irlandés. Pero publicar el hecho, defender una posición en forma impresa y luego tirarlo en la nariz del público, era algo que nunca serían capaces de perdonarle a él. ‘ La moral moderna’, dice Lord Henry, ‘consiste en aceptar el estándar de cada época. Yo considero que para cualquier hombre de cultura el aceptar el estándar de su tiempo es una forma de gran inmoralidad’ Era una visión subversiva intolerante. Sus críticos y la ley le dieron su tiempo. La sociedad inglesa no podía condenar la visión de vida de ‘Dorian Gray’ a pesar de que la desaprobaban. Fue sólo cuando él cruzó la frontera de la legalidad que lo clavaron por su homosexualidad. Al final debe haber sido un tipo de alivio para esa sociedad el encontrar que él había violado la ley.

    Entonces enviaron a mi abuelo a prisión por ser un rebelde; no simplemente cualquier antiguo rebelde político, pero uno que ponía en cuestión algo más peligroso – la hipocresía de esos valores sociales, sexuales y literarios en los que la sociedad victoriana estaba firmemente basado. El mostró un elenco de colores prohibidos a una edad monótona de poder industrial; el empujó sus ideas subversivas y su comportamiento subversivo al límite de lo que ellos podían tolerar – y luego solo un poco más lejos, a aquellos que ellos no podían tolerar.

    Y luego, tal vez en esto, se sustenta el éxito extraordinario Dorian Gray por más de un siglo. Parte en forma premonitoria, parte confesional, parece que está intrínsecamente entrelazado con la sensacional y la vida de búsqueda de sensaciones de su autor, quien nunca respalda y nunca condena completamente su creación, la cual la posteridad, desde su muerte, la ha encontrado infinitamente fascinante pero infinitamente inquietante al mismo tiempo.

    El decadente retrato de Dorian Grey de Ivan Albright usado en la película del Director Albert Lewin en 1945

    Cuando él fue a prisión quebró a causa de Queenbury por los costos del juicio. La familia de Douglas dijo que pagaría, pero nunca lo hicieron. Ward, Lock compraron los derechos de Dorian Gray del destinatario oficial en 1895 por £10 y algunos años después se los entregaron a Charles Carrington, un editor parisino de dudosa reputación por ‘ una pequeña suma’. Para 1920 142 ediciones habían sido publicadas en 16 idiomas diferentes.

    ¿Podría Oscar Wilde haber escapado de ir a prisión si nunca hubiese publicado Dorian Gray? Es imposible de afirmar. La opinión pública, que no jugó un papel en el proceso de la ley, pero que generalmente influye en ellos en forma discreta, estaba definitivamente contra él. La ironía final es que del mismo modo que el retrato de Dorian sobrevivió, El Retrato de Dorian Gray se ha convertido en la obra más ampliamente traducida y meas conocida de las obras de Wilde en el mundo. Junto con Salomé la cual fue censurada por el censor de obras de teatro, Lord Chamberlain, y no se le permitió ser representada, Dorian Gray aseguró su inmediata reputación póstuma en Europa y hoy el artista y su obra viven triunfantes uno al lado del otro.

  • La Sirenita se fue al cielo

    La Sirenita se fue al cielo

    En otras ocasiones hemos reflexionado sobre los cuentos de hadas y sobre el enorme potencial educativo que estos poseen. En esta oportunidad queremos detenernos en el análisis y comentario del cuento “La Sirenita” de H.C. Andersen, el cual nos muestra una visión sobre el amor humano que difícilmente puede encontrarse en otros relatos, pero además expresado con una belleza y calidad literaria excepcional. No es inusual encontrarse con comentarios que tienden a menospreciar estos cuentos como si fuesen para niños o que por su exceso de fantasía no tendrían otra finalidad más que entretener, cuando en realidad, son cuentos que contienen profundas verdades sobre el hombre, sobre el mundo y sobre Dios que no podemos dejar de descubrir y apreciar. Este, por otra parte, es conveniente analizarlo dado que la idea que tenemos de él está asociada con la película de Disney del mismo nombre estrenada en 1989 y que poca relación guarda con la versión original. 

    “En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba blanca. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, cinco bellísimas sirenas”. Así comienza este cuento que nos hará vivir un viaje de ascenso, desde el fondo del mar hasta más allá de la superficie. Una búsqueda de plenitud y felicidad que supondrá para la Sirenita una entrega y una renuncia total. Veremos si lo consigue. 

    Las sirenas son, según leemos en la Odisea de Homero, unos seres mitológicos, mitad mujer y mitad pájaro, que a través de su canto atraen a los marineros y se los devoran.  Ulises sigue las instrucciones de Circe para poder superar el obstáculo que ellas representan. Las sirenas de Andersen poco tienen que ver con estas. En primer lugar, son mitad mujer y mitad pez y no buscan devorar a los hombres, sino más bien, estar lejos de ellos porque los consideran peligrosos, pero todas al cumplir quince años tienen la posibilidad de ir a ver el mundo de ahí arriba. La Sirenita, la menor de todas, tiene que esperar más que el resto, pero guarda en su corazón un deseo profundo de contemplarlo. “¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!”. Tiene un deseo de cielo, un deseo de algo que está más arriba y que colma sus ansias de felicidad. Este “cielo” anunciado, no es otra cosa que la manifestación de su deseo de plenitud, que se va haciendo más grande a medida que sus hermanas le van contando lo que viven allá arriba. Ella sabe esperar, ella, a diferencia de Ariel, la protagonista de la película de Disney, no es impaciente ni desobediente, sino que guarda en su corazón una sabia esperanza. Sabe y confía que llegará su tiempo y empieza a vivirlo en lo profundo del mar.

    Por fin llega el anhelado día. Su padre le anuncia que ya puede subir y le advierte de los peligros que puede encontrarse. Ella, luego de besarlo, se pone a nadar a toda velocidad. Al salir a la superficie, entre el brillo del sol y el colorido del paisaje, advierte la presencia de un barco en el que aprecia la belleza de un Príncipe que celebra una gran fiesta. La Sirenita se enamora profundamente. En los cuentos, no hay tiempo para poder desarrollar el paso del enamoramiento al amor real. Aquí se expresa en un solo acto. La Sirenita no está solo cautivada por el físico del Príncipe, sino que lo ama verdaderamente. Pronto, la alegría de la fiesta se acaba por una gran tormenta que hunde el  barco. El Príncipe, inconsciente, es rescatado por la Sirenita que lo ama aún más intensamente y no quiere separarse de él. Pero en ese momento, unas voces de mujer la obligan a esconderse entre las rocas. “-¡Corran! ¡Corran! -gritaba una dama de forma atolondrada- ¡Hay un hombre en la playa! ¡Está vivo! ¡Pobrecito…! ¡Ha sido la tormenta…! ¡Llevémoslo al castillo! ¡No! ¡No! Es mejor pedir ayuda…”. El Príncipe reacciona y lo primero que ve es el hermoso semblante de la más joven de las damas. “-¡Gracias por haberme salvado! -le susurró a la bella desconocida”. La Sirenita, “pausadamente nadó hacia el mar abierto; sabía que, en aquella playa, detrás suyo, había dejado algo de lo que nunca hubiera querido separarse”. Esto es lo que le pasa al que ama, que nunca quiere separarse del amado. Ella hubiera permanecido allí, a su lado, viviendo para el Príncipe y sintiéndose amada por él. Pero tuvo que dejarlo, sabiendo incluso que nunca podría volver a estar a su lado. No obstante, ella estaba dispuesta a luchar por lo que amaba. ¿Lo estamos nosotros?

    Su dolor le lleva a recurrir a la Hechicera de los abismos. Ella le puede dar la posibilidad de convertirse en una mujer con piernas de verdad y así poder amar al Príncipe convertida en mujer, pero, ¿a qué precio? Le dice la Hechicera: “¡Por consiguiente, quieres deshacerte de tu cola de pez! Y supongo que querrás dos piernas. ¡De acuerdo! Pero deberás sufrir atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor”. La Sirenita es puesta a prueba, si quiere amar, tiene que aceptar el sufrimiento. Esto que en principio nos parece una terrible proposición de una bruja malvada, no es otra cosa que lo que cada hombre, lo que cada uno de nosotros, debe enfrentar cuando se decide verdaderamente a amar. El amor va ligado íntimamente al sufrimiento. No es posible concebir el amor sin aceptar que puede conllevar dolor, pérdida, renuncia. Decir “no” a la propuesta, nos encierra en nosotros mismos y nos incapacita para amar. Querer amar, pero sin aceptar lo que ese amor puede suponer, es querer un “amor a medida”, a medida de nuestro gusto y capricho. Te amo, siempre y cuando…, te quiere, solo si… Esta condicionalidad no es propia del amor propiamente humano. La Sirenita, sin dudarlo, acepta, ella ama de verdad. 

    Pero la exigencia es aún mayor. Sigue diciendo la hechicera: “¡No he terminado todavía! -dijo la vieja-. ¡Deberás darme tu hermosa voz y te quedarás muda para siempre! Pero recuerda: si el hombre que amas se casa con otra, tu cuerpo desaparecerá en el agua como la espuma de una ola”. Terrible propuesta, pero muy real. El amor verdadero es un amor que exige la renuncia de sí mismo. Amar es darse, entregarse a sí mismo a aquel al que uno ama. La voz de las sirenas es símbolo de su propio ser, de lo que ellas son en realidad. Una sirena sin su maravillosa voz es como un ave sin alas. Se pierde su razón de ser. Por eso, renunciar a la voz es renunciar a sí misma, pero no por masoquismo, sino por amor. Es darse para tenerse completamente. Lo que en realidad nos constituye, nos define, es el amor que somos capaces de vivir. Y la Sirenita dice sí. La Sirenita ama hasta el extremo de renunciar a sí misma, aun sabiendo que su amor puede no ser correspondido. No ama porque la aman, no ama, con la seguridad de que todo irá bien, de que no sufrirá, de que será correspondida y se lo pasará bien con el Príncipe, ama porque quiere darse, quiere entregarse completamente para hacer feliz a aquel que es objeto de su amor. Es la máxima incondicionalidad en el amor. Así es el amor de esta muchacha mitad niña, mitad mujer. 

    Lo que sigue a continuación es desgarrador. La Sirenita va en busca del príncipe, pero cuando intenta caminar cae desmayada del dolor que le anunció la hechicera. Siente como cuchillos que le atraviesan los pies. Al despertar, el Príncipe la encuentra y la lleva a su casa, donde comienzan a labrar una amistad. Pero mientras más crece el amor de la Sirenita, más entiende que quien está en el corazón del Príncipe es aquella mujer que él contempló en su naufragio. Mujer que finalmente aparece en la vida del Príncipe y que él hace su esposa. El dolor de la Sirenita es mayúsculo. Sabe que se quedará sin nada, que tendrá que desaparecer como espume de una ola. Y acepta su fatalidad con la convicción de que ha amado y se decide a lanzarse al mar. Pero aún quedaba algo más. 

    Las hermanas de la Sirenita le ofrecen una oportunidad de recuperar su vida, una oportunidad de volver a recuperar su cola de pez y no tener que convertirse en espuma de olas. Para eso le ofrecen un puñal mágico que consiguieron de la Hechicera a cambio de su propio pelo. Sirenita debe matar al Príncipe y recuperará su vida. Pero, ella ama de verdad y el que ama quiere el bien del amado. Es incompatible ese amor con procurar algún mal para aquella persona que se ama. “Sujetando el puñal, se dirigió hacia el camarote de los esposos. Pero cuando vio el semblante del príncipe durmiendo, le dio un beso furtivo y subió de nuevo a cubierta. Cuando ya amanecía, arrojó el arma al mar, dirigió una última mirada al mundo que dejaba y se lanzó entre las olas, dispuesta a desaparecer y volverse espuma”. Su entrega es total, su donación alcanza hasta el olvido total de sí misma por amor. Pudo salvarse, pero era a costa de terminar con su amado y no era posible. ¿Vale la pena amar de ese modo, entregarse de esa manera, para nada? La respuesta la da el final del cuento. Nunca es para nada. Es para conseguirlo todo, porque el amar de ese modo constituye la verdadera felicidad si está puesto en el objeto adecuado. “-¡Sirenita! ¡Sirenita! ¡Ven con nosotras!”. Las voces son de las hadas del viento. Ellas no tienen alma, pero su misión es ayudar a quienes han demostrado amar de verdad, a quienes han demostrado buena voluntad. “¡Ven con nosotras! -¡Tú has hecho con tu corazón los mismos esfuerzos que nosotras, has sufrido y salido victoriosa de tus pruebas y te has elevado hasta el mundo de los espíritus del aire, donde no depende más que de ti conquistar un alma inmortal por tus buenas acciones! -le dijeron”. 

    El amor de la Sirenita no ha sido en vano, sus buenas acciones, su amor incondicional, su aceptación del sacrificio y de la entrega es lo que le da la verdadera felicidad que es eterna y no perecedera. “Se oyeron de nuevo en el buque los cantos de alegría: vio al Príncipe y a su linda esposa mirar con melancolía la espuma juguetona de las olas. La Sirenita, en estado invisible, abrazó a la esposa del Príncipe, envió una sonrisa al esposo, y en seguida subió con las demás hijas del viento envuelta en una nube color de rosa que se elevó hasta el cielo”. Lo ha conseguido, ha amado hasta el final, ha tenido incluso buenos sentimientos por la esposa del Príncipe, por aquella que le arrebató su amor, ha amado al mismo Príncipe hasta el final y por eso “se elevó hasta el cielo”. Sí, la Sirenita se fue al cielo, la Sirenita alcanzó la felicidad, la que propiamente busca el hombre, que no es necesariamente haber conseguido un amor humano, sino haber vivido hasta la perfección la entrega de sí misma a otro. Sí que podría parecer un final poco feliz, sobre todo en relación con el final de Disney en el que terminan casándose y juntos para siempre. Pero, aquí se trata de la felicidad del Príncipe que está junto a su esposa y de la perfección y realización de la Sirenita por el amor. Muchas veces pensamos que la felicidad está en que se haga nuestra voluntad y la Sirenita nos enseña que está más bien en entregar nuestra voluntad por amor a otro.  

  • La Libertad en el Señor de los Anillos

    La Libertad en el Señor de los Anillos

    La libertad es un emblema por el cual el hombre ha luchado en forma continua. Aún resuena en los oídos de muchos el grito de William Wallace en la película de Mel Gibson, Corazón Valiente. Lo cierto es que en la Historia fue Robert de Bruce quien levantó la libertad como emblema de lucha. La Libertad es un bien deseado, pero no siempre respetado, ni menos entendido. Tal vez unos de los autores que mejor comprendió el sentido del término en su plenitud y lo convirtió en el centro de su obra fue John Ronald Ruel Tolkien. El Señor de los Anillos su obra magna es en si misma una oda a la libertad. 

    Tolkien entiende la libertad no solo como ausencia de coacción, sino más bien como capacidad de autodeterminación – la capacidad real de decir que no. Muchos creen que la libertad es hacer lo que uno quiere, cuando quiere y cómo quiere. La verdad es  que esto difiere de la visión  Tolkiana y de la definición esencial de la libertad como tal. La libertad no es libertinaje – hacer cualquier cosa, sino que hacer el bien. Por lo tanto un acto libre se aleja del mal y solo elige el bien y rechaza el mal, por tanto el acto libre implica la real capacidad de poder decir que no, lo que parece al menos a simple vista, algo contradictorio. ¿Como voy a ser libre si me niego posibilidades?  Hay que comprender que la libertad es intrínseca y que todo hombre quiere en lo más profundo de su alma ser feliz. Además hay que considerar que cualquier hombre mentalmente sano siempre elige el bien. ¿Y como entendemos entonces cuando elegimos el mal? Nadie sano elige el mal por el mal. El mal siempre se presenta con apariencia de bien y por eso lo elegimos.  Nos damos cuenta tras elegirlo que no era un bien, sino que un mal y nos arrepentimos. Así opera nuestro mecanismo de dicernimiento.  Vivimos en un mundo pleno de escacés y debemos elegir en forma constante y es en esta elección en la que se ejercita nuestra libertad. Podemos ser lo que elijamos ser. No estamos determinados y estamos llamados a autodeterminarnos. Esta es la visión cristiana del libre albedrío. Somos lo que decidamos ser. No estamos determinados, por lo que en lo que nos convirtamos es responsabilidad propia, sea para bien o para mal. Por eso la noción del libre albedrío cree que si un cristiano va al cielo se debe a sus buenas acciones y si va al Infierno se debe a sus malas acciones. En ambos casos es simple y completamente la responsabilidad de cada uno. No debemos culpar a nadie de nuestras decisiones y acciones y es por eso que el pasaje del Génesis de Adán y Eva tiene mucho que decirnos. Cuando Dios le pregunta a Adán que hizo, este dice que fue Eva y cuando le pregunta a Eva esta dice que fue la Serpiente. La verdad es que la culpa nunca es de otro. Adán pudo decir que no y no lo hizo, por tanto fue su elección y es culpable y Eva pudo decir que no y no lo hizo y es ella entonces culpable. El hombre tiende a culpar a otros de sus propios errores, pero los culpables somos siempre nosotros mismos. Es por eso que la Libertad siempre va acompañada de la responsabilidad, ya que yo debo ser responsable de mis acciones y de las consecuencias de las mismas. Teniendo estas ideas claras  intentemos comprender a Tolkien y su obra. 

    John Ronald Ruel Tolkien nació a fines del siglo XIX en Sudáfrica, entonces parte del Imperio británico. Era un inglés en las colonias, como muchos. Su padre era un funcionario en el Cabo. Tras permanecer algunos años en la zona, la familia decide volver a Inglaterra. Mabel, la madre, junto a sus dos hijos John Ruel y Hilary Ruel viajarían primero y Arhur el padre se les uniría al poco tiempo. De este modo, Mabel viajó hasta el sur de Inglaterra a la casa de sus padre en la campiña inglesa. El padre nunca se les unió , ya que murió de una fiebre reumática. Los niños crecieron con sus abuelos en al campo. Tolkien recuerda esta época como un tiempo feliz en el que el campo y la simpleza le permitían  ser libre de cuerpo y alma. 

    Era una época de resurgir católico en Inglaterra tras el decreto que les dio libertad de práctica (1829). El catolicismo había estado prohibido y había sido perseguido en Inglaterra desde la Reforma Anglicana del siglo XVI. Enrique VIII separó la Iglesia de Inglaterra de la romana por razones más carnales que espirituales. Confiscó los bienes de la Iglesia y no realizó grandes cambios dogmáticos. Tras su muerte  es sucedido por 

    su hijo hombre, Eduardo VI, quien por el lado materno pertenecía a una familia Presbiteriana. Como es un niño, sus regentes son sus tíos Seymour quienes incorporan cambios religiosos profundos a la ya realizada Reforma. Pero el niño muere adolescente y asume su hermana mayor, María , hija de Catalina de Aragón, nieta de los Reyes Católicos. Ella intenta volver al catolicismo y se enfrenta violentamente con los “reformados” es conocida por la historia oficial como “María al Sangrienta”. Pero muere sin descendencia y la suceda su hermana, Isabel, hija de Ana Bolena quien no vuelve al catolicismo y afirma la nueva religión establecida a través del Acta de Supremacía y el Acta de Uniformidad. Ella persigue activamente a los llamados “papistas” obedientes de la Iglesia romana y conspiradores en su contra. De ahí en adelante la historia de los católicos en Inglaterra será una historia de privaciones y persecuciones. Luego se prohibirá que un católico pueda ser rey. Muchas familias permanecerán católicas en silencio, manifestando su fe en esferas cerradas. Finalmente en 1829 se les dará libertad de ejercicio lo que implicará una reorganización de la diócesis para una nueva realidad industrial. Se harán nuevas fundaciones y se reestructurarán los obispados. Este resurgir atraerá a varios intelectuales de la época. Personajes fundamentales del Anglicanismo se harán católicos como John Henry Newman y Henry Edward Manning. Ambos llegarán a ser cardenales de la Iglesia de Roma. Esto hará que en círculos intelectuales especialmente en la Universidad de Oxford muchos se conviertan al catolicismo con lo que  se comenzará a hablar del Movimiento Católico de Oxford.  

    Este es el contexto que encuentra a Mabel de vuelta en Inglaterra. Ella comienza a relacionarse con sacerdotes del Oratorio, lo que la llevan a convertirse al catolicismo. Esto será un revés para sus padres que pertenecen a las Iglesias Reformadas y le hacen elegir, permanecer con ellos y abandonar el catolicismo o marcharse. Ella decide irse con sus niños a vivir a Birmingham y seguir su nueva fe. Birmingham es una ciudad industrial, Tolkien no se siente tranquilo con este cambio, ama el campo y considera que las chimeneas humeantes son antinaturales y esclavizantes. La madre encarga la educación de sus dos hijos al sacerdote católico oratoniano, Francis Morgan. Mabel enferma y se le complica la diabetes con lo que muy temprano en la vida, muere. Solo tenía 34 años y su hijo mayor John Ronald Ruel tenía 12 años y ahora era huérfano. Ambos niños quedaron a cargo del padre Francis, quien era estricto, pero cariñoso. Para Tolkien será una de las personas más importantes de su vida a tal punto que cuando ya es famoso y le critican a la Iglesia católica el asiente a los defectos que muchos ven en ella y afirma “con que haya un solo Padre Francis en la Iglesia, ésta se salva entera”. Crece como un católico devoto. No sólo es un creyente sino que un practicante de misa diaria, lo que explica mucho de su visión de mundo. 

    Será un gran alumno en el Kings college de Birmingham. Será aceptado en Oxford para estudiar Lengua Inglesa. En esta época conocerá a Edith Bratt, joven anglicana huérfana mayor que él de la que se enamorará. El Padre Francis le prohibirá verla hasta que termine su carrera. No le gustaba que saliese con una anglicana, consideraba que el sacrificio de su madre no podía ser mancillado. Tolkien obedece, se dedica a estudiar. Será un excelente alumno. Una vez que termina su carrera, le escribe a Edith para verla. Ella le dice que está comprometida para casarse con otro. El insiste, finalmente Edith devuelve el anillo a su otro pretendiente y se casa con Tolkien. Era 1916 y Europa estaba sumida en la Primera Guerra Mundial por lo que la felicidad de los recién casados se vio truncada, ya que Tolkien ahora graduado, debía ir al frente. Será jefe de los fusileros de Lancasshire  en la batalla del Somme. La Guerra lo marcará para siempre.  Allí en el horror de las trincheras conoció a los Hobbits, gente simple que se contenta con poco. El un profesor universitario de la Universidad de Oxford tenía certeza de los horrores que representaba la Guerra y se preguntaba en forma recurrente si esto era o no algo humano. Al modo Shaespeareano su pregunta era “to be or not to be human”. Mientras tanto esos soldados rasos, gente simple de la campiña inglesa, que nunca habían salido de sus casas, mostraban una valentía y valía que él no imaginaba. Como diría más adelante Gandalf  ”los Hobbits están llenos de sorpresas”, valen más de los que ellos creen.  Todos los amigos de Tolkien de el colegio con lo que él había formado su primer Club de intereses comunes, llamado el Tea Club and Barrowian Society murieron en la Guerra. Tolkien se salvó ya que sufrió la llamada “ Fiebre de trincheras” y fue llevado al hospital. Durante su recuperación ya comenzará  a escribir parte de lo que será el Silmarillion, obra que lo acompañará toda su vida y que nunca terminará. Será publicada póstumamente por su hijo, Christopher. 

    Finalizada la Guerra Tolkien vuelve a donde su amada Edith con la que comenzará a formar una bella familia. Juntos tendrán cuatro hijos y Tolkien será un padre devoto.  Su vida será para muchos algo predecible. Un profesor universitario de rutinas, amante del mundo germano y anglosajón, dedicado a la traducción de textos ancestrales y conocedor de historias memorables y amante de los valores entregados en éstas.  Un hombre simple con  pasiones intelectuales  influyente y creencias sólidas que le permitirán desde lo que parece predecible, crear algo impredecible y único, El Señor de los Anillos, tal vez el mejor libro escrito durante el siglo XX y probablemente uno de los mejores libros de todos los tiempos.

    ¿Qué tiene esta historia para hacerla tan única? Se trata de una recreación perfecta de nuestro mundo. Tolkien es un lingusita y primero creó lenguas, para luego inventar seres para que las hablases y finalmente una tierra para que la habitasen. El Señor de los Anillos tiene un presente que representa la historia misma y cuenta con un pasado que es el Silmarillion obra que escribía y completaba al mismo tiempo que escribía El Señor de los Anillos.

    De vuelta de la Guerra Tolkien tradujo Sir Gawain y el Caballero Verde y el Beowulf al Inglés. Una historia del mundo celta y otra la obra magna del Anglosajón. Tolkien era un conocedor el mundo celta, Anglosajón y Nórdico. Era profesor de Anglosajón y de nórdico antiguo y pertenecía a un grupo llamado los “Coalbitters “en el que se juntaban a leer Sagas Islandesas en nórdico antiguo. Conocía  cabalidad las tradiciones medievales y compartía su visión de mundo y este conocimiento se traspasara a su obra. Comenzará con la publicación de El Hobbit, una obra simple y como muchos mal interpretan “para niños”. Hay que comprender que la noción de Tolkien sobre la fantasía y los cuentos de hadas es que estos son para niños de 0 a 99 años, por lo que es errático pensar en El Hobbit como una historia sólo para niños. Se trata de una buena historia donde ya podemos ver la noción de Libertad trascendental en Tolkien en plena acción. Tolkien considera que las buenas acciones traen buenas consecuencias y las malas acciones traen malas consecuencias. Nada se debe a la simple suerte. De hecho muchos aquellos que no comprenden este libro han criticado al autor por dejar que las cosas sucedan por “simple suerte”. Lo que esos críticos no entienden es que Tolkien no cree en la suerte. Todo se debe a las acciones de cada uno, ya que cada acción, cada decisión tiene consecuencias. Hay que agregar el hecho que el autor como buen católico  cree que Dios actúa en el mundo a través de la Divina Providencia. Eso a lo que muchos llaman “ justo en ese minuto” o “ suerte”, Tolkien lo llama “la Acción de Dios en el Mundo”. Nada es por suerte. Tolkien comprende y muestra, ya en esta obra que es simple, que cada uno hace su camino y que nuestra vida es como un viaje. Somos un “Homo Viator” que se hace en el camino y que dependiendo de las elecciones que cada uno hagamos libremente podemos ser más, crecer o deteriorarnos. No es culpa de nadie, solo de cada uno. Por eso las buenas acciones llevan a “buena suerte” y las malas acciones encuentran perdición. El hombre es libre y se autodetermina, cada uno hace su camino y toma decisiones en el trascurso dela ruta y eso determinará las consecuencias al fin del camino. Cuando Bilbo Baggins es invitado por el mago Gandalf a una aventura, trata de negarse. Los hobbits no son seres propicios para las aventuras. Tras ser invadido por un montón de enanos en su propia casa, sentirse vejado  e intentar negarse de esta locura de ir a una montaña a quitarle un tesoro a un dragón, cosa que no parecía muy segura, finalmente se ve embarcado en la aventura que nunca buscó.  Es entonces cuando le pide a Gandalf que le asegure que no le va a pasar nada y que volverá, sano y salvo. Gandalf le dice que no puede hacer tal promesa y que lo único que le puede asegurar es que si es que vuelve, ya no será el mismo. Las aventuras cambian a las personas, para bien o para mal y eso depende de cada uno de los aventureros. Somos dueños de nuestras vidas y no depende nada de terceros. Bilbo será mucho más de lo que él hubiese pensado, encontrará la valentía y la generosidad. Estará dispuesto a sacrificarse por su amigos, lo que sólo lo harán crecer en sabiduría y virtud, lo que harán que para cuando regrese de la montaña solitaria será una mejor persona. Dueño de si mismo. Bilbo era un Hobbit de la comarca poseído por sus posesiones, preocupado de las cosas que tenía y que era incapaz de usar. Tuvo que ir a la cueva del Dragón, ser que se caracteriza por acumular lo que no puede usar “ el mal del dragón”, enfrentarlo para así él curarse de ese mismo mal que antes él poseía. Por otra parte Thorin, el jefe de los enanos de la historia,  tomando malas decisiones se enceguece con el mal del dragón y encuentra su propia perdición. Cada uno forja su camino haciendo uso del bien más preciado que poseemos, la libertad. Como se puede ver el Hobbits no es simplemente una historia de niños.

    Cuando Tolkien publica El Hobbit, el editor muy complacido con la historia, le pide más historias de “Hobbits”, esperando que el autor trajese para el año siguiente otra historia para publicar. Pero Tolkien era una persona muy meticulosa y perfeccionista y tardó 20 años en volver a donde el editor con más historias de Hobbits, con El Señor de los Anillos. Tolkien nunca sentía que las obras estaban terminadas. Tras trabajar muchos años en lo que sería El Señor de los Anillos le dice a su amigo C.S. Lewis que él dejó gran parte de su vida en esta obra y que lamenta que “nadie lo vaya a leer”. Pero estaba más que equivocado. Se trata de uno de los libros más leídos del siglo XX y objeto de culto para muchos, pero sobretodo, se trata de una obra en la cual el autor expresa una completa cosmovisión con una pluma magistral. 

    Para Tolkien existe un Creador de quien emana la Creación. Solo Dios puede crear de la nada – at nihil. El hombre solo puede crear de lo ya creado. Por eso Tolkien lo define como subcreador. Hay dos tipos de creaciones humanas, las que sirven al hombre, tecnología y las que ensalzan a Dios, arte. Para Tolkien esta chispa divina que posee el hombre que le permite crear radica su esencia en la libertad que éste posee. Su entendimiento en relación de lo que se entiende por acto libre se ve en pleno en el Silmarillion . Dios – Eru o Iluvatar crea desde su pensamiento a los Ainurs o Valar – los primeros vástagos. El que es el Logos (hace referencia a la definición del Dios Cristiano). Luego compone una  música creadora  e invita a sus vástagos a acompañarle en la creación. Todo comienza a surgir de la armonía, la tierra, las montañas , los mares, se ve la creación que ya es y lo que será.  Se ve el venir de los Primeros nacidos, los Elfos y de sus seguidores, los hombres. Todo es perfección hasta que uno de los valars, el más bello, decide desentonar.  Dios creó a sus seres libres y por tanto Melkor decide desentonar. Cree que él puede hacer mejor música que Dios. De la soberbia de Melkor surgen en la creación cosas que no estaban en el plan de Iluvatar.  En este pasaje del Silmarillion Tolkien resume un problema trascendental en la teología cristiana, el problema del mal. ¿Si Dios creo todo bueno, como el mal? Dios no creó el mal, pero permite el mal, porque nos creó libres. De la voluntad del hombre nacen las malas acciones que tienen consecuencias. Todo ejercicio de la libertad tiene consecuencias.  Melkor decidió desentonar y aparecieron cosas en la creación cosas que no estaban en el plan divino. Pero el gran problema de Melkor es creerse mejor que Dios pero saber a ciencia cierta que no es Dios. Solo Dios puede crear de la nada, Melkor necesita de la ceración divina para cambiarla para subcrear, para pervertirla. El gran fracaso del demonio es que no puede crear at nihil. 

    Melkor baja a la Tierra Media y se llena de odio. Sabe que no es Dios y no lo soporta. Atrapa a criaturas buenas y las corrompe , no puede crear de cero sus diabólicos secuaces, necesita degenerar. Odia tanto que no soporta ver el bien y la alegría. Ataca la luz e intenta romper la idea de simetría de Iluatar.  Busca el poder por lo que necesita contar con el poder militar para lograr imponerse. Quiere cambiar el plan de Iluvatar por su propio plan. Quiere subyugar a toda la Tierra Media. Esto provocará una serie de luchas y batallas en su contra en la que hombres y Elfos pelearán codo a codo por la Libertad. Será derrotado y caerá al vacío. Muchos creerán que es el fin del mal. Pero lo que Tolkien tiene claro en su obra y en su vida, en la realidad es que el mal nunca descansa. Sauron, seguidor de Melkor o Morgoth se levantará como el nuevo Señor Oscuro que querrá subyugar a la Tierra Media.  

    Tolkien cree en la libertad de las criaturas creadas y muestra fervientemente que Dios es respetuoso de esa libertad, de otro modo el mal no existiría.  En la historia de Turin Turambar que aparece en el Silmarillion y que es recontada en el libro publicado el 2008 “ Los Hijos de Hurin” se cuenta una historia de condena. Hurin, hijo de Huor , quien permaneció una estancia en la ciudad Oculta de Gondolin es capturado por Melkor quien quiere saber la ubicación de la ciudad. Lo encadena y lo tortura por años. Lo condena a él y a toda su familia a morir. Encadenado al trono de Melkor desde donde todo se ve, debe ver como sus dos hijos, Turin y Niniel mueren.  Turin es un joven impetuoso que conoce la condena de Melkor y trata de escapar de ella ocultándose y cambiando su identidad. Sabe que está condenado y actúa erráticamente. Lo que nunca entendió Turin es que nadie nunca puede condenarlo, que las condenas de un tercero no existen y que él con sus malas decisiones se condena solo. El usa mal su libertad y hace cumplir la supuesta condena. Buenas acciones traen buenas consecuencias y malas acciones traen malas consecuencias. Turin y su fatalidad es resultado de sus propias acciones y sólo él es culpable de sus desgracias.  El Señor Oscuro es inteligente y sabiéndose no todopoderoso canaliza los errores de los seres libres y los doblega por voluntad propia.  Es la libertad la que nos hace vulnerables.  La libertad es entonces un arma de doble filo, es lo que hace que la vida sea digna de vivir y lo que puede condenarnos. Es mucho más fácil estar determinados, no hay que elegir, ni hay responsabilidad en el actuar. El ser libres implica la difícil situación de decidir  y la real posibilidad de equivocarse. 

    Esto mismo se replica en forma constante en el Señor de  los Anillos. Sauron es ahora el nuevo Señor Oscuro que mediante engaños logró quebrar la voluntad de los hombres. Recordemos que nadie en su sano juicio elige el mal por el mal. Es por esto que Sauron se presenta como el Señor de los Regalos, como consejero con buenas intenciones y se apodera de las mentes de quienes acecha. Forja los anillos de poder para cada una de razas de la Tierra Media, Elfos, hombres y enanos para luego forjar un anillo único y gobernar sus mentes, tando los anillos y hundiéndolos en las tinieblas. Los anillos de poder son la máxima expresión de dominio y la pérdida total de la libertad. Además logra pervertir a los hombre y quiere el fin de la especie humana tentando a los Numeronianos (habitantes de la Isla de Numenor) a hacer lo único que tenía prohibido, navegar hacia Valinor. Es la réplica de la manzana de Adán. Dios castigará a los numerionianos y su isla se hundirá en el mar. Saurón  pierde su cuerpo pero desde el anillo único que tiene en si parte de su propio ser malvado se levanta desde la Torre Oscura para dominar toda la realidad. Se logra la última alianza de hombres y Elfos para combatir al señor oscuro y luchar por la libertad en la Tierra Media. Pero cuando finalmente hubo una real opción cuando Isildur le corta el dedo a Saurón y le quita el anillo único haciendo que Saurón se desintegre, no acepta terminar con el Anillo  que sabía tenía parte del ser del Señor del mal. Es la tentación del poder, de usarlo para el bien. Pero Tolkien sabe que el objeto malo no puede ser usado para el bien y que como ente de mal corrompe. El poder entiende Tolkien corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Esto le sucedió a Melkor que se convirtió en Morgoth y le volvió a suceder a Saurón. El mal no descansa siempre puede elevarse un nuevo señor Oscuro. Isildur será traicionado y asesinado en los campos Gladios y el anillo único caerá al fondo del río. Años más tarde será  encontrado por Deagol quien junto a su amigo Smeagol pescaban. Smeagol desea el anillo y mata a Deagol. El anillo tortura a Smeagol por años, él lo usa en forma permanente y se hace adicto a él. Smeagol se convierte en un esclavo del anillo y olvida quien es en verdad. Hasta olvida su nombre y pasa a ser Gollum.  El anillo es como  el pecado cuando se lo usa se es invisible par este mundo , pero visible para el Señor Oscuro. Mientras más se peca , más edicto se es a ese pecado y hay que continuar en el pecado. El anillo es adictivo y quien lo posee lo necesita como “ su tesoro precioso”.  Al pecar uno se olvida de quien es en verdad y pasa a justificarse desde un nuevo yo pervertido. Por eso Smeagol pasa a ser Gollum. Perdió su “ humanidad , perdió su libertad, es esclavo del anillo.

    Para el inicio de la obra Magna de Tolkien, The Lord of the Ring, Saurón debilitado busca el anillo único. Los Nazgul dominados desde los anillos menores lo ayudan en su búsqueda. El anillo quiere volver a su dueño y si lo hace el mal logrará el poder absoluto y con ello la perdición y el dominio de la corrupción absoluta y el fin de las libertades para siempre.  El anillo había sido encontrado en la cueva de Gollum por el ser meas simple e invisible jamás pensado, un Hobbit de la Comarca llamado Bilbo Bolsón. Allí permaneció en silencio  por años hasta que Gollum quien necesitaba el anillo y lo buscaba también cae en manos de Saurón y dice dos palabras claves – Comarca ( Shire) y Bolson ( Baggins). Con esto los Nazgul dejan la torre oscura y salen en búsqueda del anillo único. Galdalf , el mago gris, quien ya sospechaba que el anillo de Bilbo no era otro que el anillo único confirma sus temores y llega a tiempo para pedirle a Frodo que saque el anillo de la Comarca y que lo lleve hasta Bree donde él lo esperará. Frodo sale de la Comarca con su amigo Sam  a quien Galdalf le encomienda su cuidado. Se les unen dos Hobbits más, Merry y Pippin. Al llegar a Bree, no solo Gandalf no está sino que no les queda meas uqe confiar en un montarás que es llamado Trancos, Aragorn. Son 5 viajeros que ahora se dirigen con la pesada carga a Rivendel.  Tras ser perseguidos y atacados por los Nazguls, logran llegar a Rivendel donde son recibidos por el Sennor Elrond de los Elfosy el mago Gandalf y donde se celebra el consejo para saber que hacer con el anillo. Se trata de una carga pesada que todos saben hay que destruir. El único modo de destruirlo es lanzarlo al fuego en donde fue forjado, en el Monte del Destino en la Tierra de Mordor donde habita Saurón. O sea se trata de una aventura  peligrosísima, llevar el anillo literalmente a la “ boca del lobo”. Pero no solo la tarea es difícil, el gran problema es quien llevará el anillo para ser destruido. Los poderosos temen, saben que el anillo es el poder absoluto y que los corromperá absolutamente y lo rechazan. Finalmente el meas sencillo, el meas pequeño – Frodo se ofrece para ser el portador. Se viene a la cabeza la idea que los últimos serán los primeros y que de los humildes es el reino de los cielos. Junto a Frodo el portador se arma una hermandad para acompañarlo que será conocida como la Comunidad del Anillo. Dos hombres, un elfo un enano, un mago y cuatro Hobbits trabajarán cono a codo y en equipo para lograr la difícil y casi imposible tarea de destruir el anillo. 

    La aventura cambiará a todos los actores involucrados. La vida vista como un viaje, el viaje los cambiará a todos y durate la historia muchos tomarán buenas y malas decisiones. Galdalf parece morir en las minas de Moria, debe enfrentar su propia aventura, descender a los infiernos para desde ahí resucitar como Galdalf el Blanco. Pero sus amigos sólo lo ven morir. Boromir es seducido por el poder del anillo e intenta quitarle el anillo a Frodo, lo que hará que éste huya y la comunidad se separe. Tras esto intentará revindicarse protegiendo a Merry y a Pipin y mueriendo en el intento. Su libertad lo traicionará y tomará malas decisiones que traerán malas consecuencia y se redimirá dando la vida por sus amigos. Doblemente libre para el mal y para el bien.  Aragorn, Gimli y Legolás intentarán salvar a Merry y Pipin que habían sido capturados por Orcos y otros seres temibles. San y Frodo se dirigen nada meas y nada menos hacia Mordor. Los menos poderosos van al lugar más peligroso.  

    Todos encuentran su destino que nace de las decisiones que cada uno toma. Galdaf enfrenta sus temores y reemerge fortalecido como Gandalf el Blanco. Aragorn asume quien es, enfreta  elmundo de los muertso ( deciende también a los infiernos) y sale dispuesto a ser rey. Gimli y Legolás descubren que el potencial enemigo puede ser amigo y Merry y Pipin crecen y maduran siendo los gestores de la caída de Sarumán. Frodo y Sam para poder llegar a cumplir su misión no les queda meas que confuar en la criatura que los ha seguido casi todo el camino. Gollum, quien los guía hasta la puerta del destino. Gollum es repugnante y traicionero, lo que lleva a San a desearlo muerto, pero Sam no elige matarlo, sino que lo perdona. Frodo también elige el camino de la misericordia. Cuando Frodo en Moria le comenta a Gandalf que su tío Bilbo debió matar a Golum cuando pudo, Gandalf les responde diciéndole que cada cual cumple su rol y que sólo Dios da y quita la vida. Lo más increíble es que al momento final las fuerzas y la voluntad traicionan a Frodo y si Gollum no hubiese actuado, el anillo no habría sido destruido. 

    Como se puede ver Tolkien entiende la libertad como una lucha externa contra la coacción e interna contra uno mismo. Si las buenas acciones tienen buenos resultados y las malas acciones malos resultados el hombre por naturaleza busca el bien, solo que a veces se le nubla la visión y confunde. La verdadera libertad liberadora siempre está en el camino del bien , ya que el hombre por naturaleza busca fervientemente y anhela ser feliz.  En todas sus obras el autor muestra a cabalidad la aplicación de la visión cristiana de la libertad y sus dimensiones teológicas de un modo magistral y ejemplificador.  Se trata de ver la vida como una aventura, una “queste” (búsqueda), siendo el camino caminado lo que resultará en las consecuencias posteriores. Somos libres, algo tremendamente difícil y de gran responsabilidad. Pero porque somos libres vibramos con la vida de un modo que otros seres son incapaces de hacerlo. La libertad es el don mayor del hombre es en si lo que lo hace humano como tal y lo que lo hace persona única e irrepetible.