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  • J.R.R Tolkien y la Guerra

    J.R.R Tolkien y la Guerra

    Tolkien vivió en carne propia el trauma de la Primera Guerra Mundial, probablemente el conflicto bélico más traumático de la historia inglesa. En este relato, en el que lo amargo y lo dulce se entremezclan, sir Martin Gilbert cuenta lo que oyó de la boca del escritor cuando se conocieron como profesores en la Universidad de Oxford.

    J. R.R Tolkien y la batalla del Somme están intrínsecamente unidos. Aprendí esto hace cuarenta y cuatro años, tras haber sido elegido para mi primera entrevista universitaria en el Merton College de la Universidad de Oxford, cuando yo tenía veintitrés años. En esos días existía una norma muy estricta en las comidas de los college. La autoridad se sentaba al centro, los miembros más antiguos a ambos costados de él y los miembros novatos en la parte final de la mesa. También al final estaban los miembros eméritos, hace largo tiempo retirados, muchas veces venerables y grandes guardianes del nombre del college. Muchos de ellos habían servido en la Primera Guerra Mundial. Cuando descubrían un historiador  nuevo en el ambiente, se sentían muy contentos de poder hablar de esos días distantes de más de cuarenta años atrás. A algunos les gustaba cantar las canciones de las trincheras, en  una versión más ruda de la que se cantaba en esa época. Tolkien era más reticente, de hecho jamás se auto glorificaba y se negaba a embellecer esos recuerdos.

    En 1916, Tolkien de veinticuatro años era segundo lugarteniente de los fusileros de Lancashire. En la tarde del 14 de julio, dos días después de comenzada la batalla del Somme, su batallón fue enviado al frente. Lo que más tarde llamó “el horror animal” de las trincheras era para entonces deconocido para él. Pronto se enteraría que uno de sus más cercanos amigos, Robert Gilson, había muerto ese mismo día. Gilson era dos años menor que Tolkien, había escrito a su casa dos días antes de su muerte. “El tronar de las armas durante la noche es hasta hermoso- no se siente muy terrible. Suenan los enormes estruendos, pero como una garra que irrumpe en una escena pacífica. Sería maravilloso poder estar a cientos de millas de la línea de fuego otra vez”

    Tolkien debió experimentar muchas noches como ésta, incluso tendrá que perder más amigos. El 22 de julio, tres días después de su primer turno de cinco días en la trinchera, su amigo Ralph Payton murió en acción y su cuerpo de Payton nunca fue identificado, su nombre está inscrito hoy en el Memorial Thiepval a los desaparecidos. Dos días después que Payton murió, Tolkien regresó a las trincheras por un segundo turno de cinco días de deberes en la línea del frente. Como oficial de señal del batallón, su objetivo cada vez que iba “arriba a la linea” era supervisar las comunicaciones de la posta del comando de la brigada en una milla y media tras las trincheras. El mejor método de comunicaciones era a través de palomas.

    Cuando hablábamos de esos lejanos tiempos, Tolkien recordaba, tan vívidamente como si fuese ayer, el constante daño de la artillería alemana en las zonas circundantes, acompañados de sus chirridos y bramidos, las nubes de polvo y lodo, y los llantos desconsolados de hombres que habían sido heridos. Como todos los soldados de la Primera Guerra Mundial en la comida del college, Tolkien sabía que su historia sonaba anticuada comparada con las memorias más recientes de aquellos que habían peleado en la Segunda Guerra Mundial. Algunas veces me dijo, en palabras que más tarde usó en la segunda edición de El Señor de los Anillos: “parece que para ser tomado en cuenta por la juventud, 1914 no es una experiencia en comparación con los hechos ocurridos desde 1939 en adelante”.

    Cuarenta y cuatro años antes de mis conversaciones en el Merton College con Tolkien, pasé por la Iglesia Católica de Bertrancourt, tres millas atrás de la antigua línea del frente. Ahí el 6 de Agosto, asistió a misa, antes de partir a la mañana siguiente a la primera línea de la trinchera. Era su tercer turno en la parte alta de la línea y había sido afortunado. Durante los cinco días que estuvo a cargo de las comunicaciones, no hubo ningún asalto y sólo cuatro hombres murieron. Uno escribió “solamente” porque, en ese tiempo, la muerte de cuatro soldados de un batallón parecía un número muy reducido.

    Como muchos otros soldados, Tolkien hablaba de la desolación, del vacío de las cosas cotidianas de la vida que muchos sentían en el campo de batalla. Pero ahí no había falta de acción. El 27 de Septiembre Tolkien estaba de vuelta en el frente, organizando las comunicaciones entre el laberinto de astilleros del bosque de Thiepval, como parte de la lucha vana de subatallón por entrar al Schwaben Redoubt, un importante punto fuerte alemán que había resistido a todos los esfuerzos de ser capturados desde el primero de julio. Al día siguiente cuando el batallón realizaba una incursión efectiva sobre una ametralladora alemana que había causado varias bajas con sus ataques, más de treinta alemanes fueron prisioneros.

    Tolkien, que hablaba alemán, recordaba con un gesto, entre de asombro y risa, que cuando le ofrecía agua a los oficiales alemanes heridos, éstos aceptaban, pero no sin antes corregir su pronunciación. Tolkien y su equipo eran siempre vulnerables. Uno de ellos, el soldado Sydney Sumner, desapareció tras un intenso bombardeo el 9 de julio. Por dos meses no se encontró ningún rastro de él. “Querido señor”, escribía su mujer a Tolkien con esperanza y desesperación, “No me importaría si sólo pudiera saber cómo se fue”, y agregaba. “Yo sé que todos no se pueden salvar y regresar a casa”. Sumner había dejado una hija de tan sólo un año. Su nombre está en el Memorial Thiepval de los desaparecidos: un memorial con más de 73.335 nombres grabados. Ninguno de esos hombres fue nunca reconocido debido a la crueldad del campo de batalla, otra cara del “horror animal” del que hablaba Tolkien.

    El 21 de octubre Tolkien estaba otra vez en la línea del frente con sus compañeros y seguían a las primeras oleadas de infantería, la que había atrapado una trinchera alemana frente a ellos. Durante el ataque, una granada alemana alcanzó a uno de sus compañeros. Otros pudieron rescatar el canasto de palomas del equipo. Al día siguiente el encargado del batallón, el capitán Evers, quien había desaparecido  durante la contienda, regresó a las línea británicas cubierto de sangre. Había pasado la noche en la llamada tierra de nadie, bajo el fuego de la artillería alemana, tendido bajo los heridos.

    El 26 de Octubre, cuando estaba de reserva, el batallón de Tolkien fue inspeccionado por Sir Douglas Hais. Al día siguiente Tolkien cayó enfermo. Había contraído la llamada “Fiebre de la trinchera”, una bacteria en el sistema sanguíneo. Tras esto no volvería al servicio. El 18 de noviembre, el último día de la Batalla del Somme, Tolkien fue evacuado a Inglaterra. Nunca olvidaría esos cinco meses en el Somme. En El Señor de los Anillos, Sam Gangee- el personaje ficticio del cual Tolkien dice que se trata de una “reflexión acerca del soldado inglés  anónimo que él conoció en la guerra de 1914, a quienes reconoce superior a él mismo” viaja, “sosteniendo sus pies en una vieja raíz o alguna mata de hierba. Se caía y sentía el peso en sus manos, las cuales transpiraban desde sus pegajosas heridas, de manera que su cara era llevada cerca de la superficie oscura. Había un casi imperceptible silbido, un fétido olor subía… Sacando sus manos del charco volvía a romper en llantos: había cosas muertas, caras muertas en el agua” decía con horror.

    Me siento orgulloso de haber podido contar la historia de una batalla en la cual  mi primer testigo fue Tolkien.

  • Tolkien el Medievalista

    Tolkien el Medievalista

    John Ronald Ruel Tolkien es mundialmente conocido como el padre de la fantasía moderna. Autor de una epopeya, comparable con La Iliada, La Odisea o La Divina Comedia, El Señor de los Anillos es la obra más importante escrita en el siglo XX. Fueron varias las encuestas que para el cambio de siglo consideraron a Tolkien el autor del Siglo e incluso la encuesta de The Times lo consideró el sexto mejor autor de toda la Historia de Inglaterra. Grande por donde se lo mire. Pero es fundamental entender que la genialidad de Tolkien reside en sus amplios conocimientos. Es cierto que se trataba de un autor de impresionante imaginación, pero la imaginación per se no lleva a la Creatividad. La creatividad, eso que permite subcrear (usando el término Tolkiano) desde lo antes creado por Dios de la nada, es una actividad que necesita poder conectar informaciones antes inconexas. Pero para poder hacer esta acción es necesario que haya informaciones anteriores, contenido. Es por esto que la gente más creativa suele ser además, gente muy culta. Tolkien tuvo una formación privilegiada y aprovechó cada nuevo aprendizaje para conectar sus creaciones.

    Tolkien nació en Sudáfrica el 3 de enero de 1892. Sus padre, Arthur Tolkien, trabajaba para el Bank of England. La familia, que ya contaba con dos niños ( John Ronald Ruel y Hilary Arthur ) se trasladó a Inglaterra. Su madre , Mabel, viajó con los niños en 1895, el padre los seguiría después. Pero el encuentro nunca tuvo lugar, Arthur murió de una fiebre reumática en 1896. Los niños quedaron a cargo de su madre al alero de la familia materna. 

    Tolkien era un alumnos muy aventajado y curioso. Aprendió de su madre el amor por la naturaleza, amor que se reflejará en toda su obra. Desde muy pequeño se fascinó por los idiomas. Cuenta él  que su madre le fomentaba la lectura y que el dejaba leer lo que él quisiera. Comenzó a leer a muy temprana edad y siempre él contó que los libros que lo marcaron fueron los cuentos de George MacDonald, especialmente The Princess and the Goblin. Leyó las series de colección de Andrew Lang, editor que compiló los cuentos de hadas ya recopilados desde el siglo XIX y las historias provenientes de las leyendas medievales recuperadas también ese mismo siglo. Se alimentó de fantasía

    En 1900 su madre se convierte al catolicismo, lo que hace que la familia materna le de la espalda. Vivieron complicaciones financieras y en 1904 a causa de complicaciones de diabetes su madre muere, quedando los niños a cargo del Padre Francis Morgan, sacerdote oratoriano de Birmingham.  El padre Morgan se preocupó del sustento y la educación de los jóvenes. Siempre le fomentó el estudio y la cultura. Se admiró del interés del joven por los cuentos de hadas. Fomentó en Tolkien la búsqueda por el saber. 

    En 1908 se realizó en Londres una exposición del artista Sir Edgard Burne Jones, romántico de inspiración medievalista, ligado a los prerrafaelitas y al movimiento artístico Art and Craft, liderado por William Morris. Tolkien quedó maravillado con la exposición plástica del autor y con el motivo medieval. 

    En 1911 junto a tres amigos formaría lo que sería su primer grupo intelectual, el T.C. B.S ( Tea Club and Barrovian Society) se juntaban  tomar te en un local llamado Barrow. Todos los integrantes del grupo, menos Tolkien morirían en la Primera Guerra Mundial

    Entrará a la Universidad de Oxford a estudiar Literatura inglesa y luego se cambiará  a Lenguas clásica y Filología. El amor por los idiomas marcaba su vida. Se graduará con honores del Exeter Collage de la Universidad de Oxford en 1915 y luego, en 1916 se casará con Edith Bratt, tres años mayor que él, a quien había conocido años antes y de quien se había alejado , por consejo del Padre Francis, hasta terminar su carrera.  La pareja permanecerá poco tiempo junta, ya que Tolkien será enrolado para pelear en al Primera Guerra Mundial como teniente segundo del Batallón de fusileros de Lancastershire en la Batalla del Somme.  Sufrirá fiebre de la trinchera por lo que será retirado del campo de batalla. En su enfermedad comenzará a escribir parte del Sillmarillion. 

    Tras la Guerra comenzará a trabajar como asistente en el Oxford English Dictionary. Su labor era indagar en el origen de las palabras con w, lo que lo llevará a penetrar el  alto alemán, el aletean medio y hasta en el nórdico antiguo. En 1920 será llamado como profesor de lengua inglesa de la Universidad de Leeds. Es en este período cuando comenzará a indagar en textos medievales para traducirlos a versiones inglesas modernas. Su primer trabajo será la obra anónima de la “ Aliterative Revival” Sir Gawain y el Caballero Verde escrita en inglés medio en el siglo XIV. El mundo medieval era una de sus fascinaciones desde pequeño, esta era una oportunidad de penetrar en él con amplio conocimiento. 

    En 1925 regresa a la Universidad de Oxford como profesor de Anglosajón del Pembroke Collage. Su labor era enseñar la lengua Anglosajona pura, la lengua de la isla antes de la conquista normanda en el 1066. Enseñaba los textos anglosajones y  se hizo especialistas en ellos. Conocía  ala perfección el Beowulf, obra magna del mundo anglosajón. Sus referencias al libro en sus conferencias de 1936, Beowulf: los monstruos y los críticos tendrán una influencia fundamental en los futuros estudios sobre el poema. Luego pasará el poema a inglés moderno y es esta traducción la que se maneja hasta el día de hoy. 

    Manejaba a la perfección la filología griega , el Anglosajón y el nórdico antiguo. Fue profesor de esta lengua antes de ocupar la cátedra de Anglosajón. Se empapó de primera fuente de las creencias celtas y germanas. Se apasionó tanto con el tema que formó su segundo grupo intelectual, Los Coalbitters, los cuales se juntaban  leer sagas nórdicas (vikingas) en nórdico antiguo. Es en este período cuando conoce a C.S. Lewis, quien será su gran amigo intelectual, quien le solicita poder asistir a las lecturas de las sagas ya que sonaba tan bien.

    Conocía las creencias, los mitos nórdicos, celtas y sajones a la perfección y este conocimiento le permiten crear vínculos. Conexiones que le permitirán subcrear una realidad funcional tan real como la nuestra. La Tierra Medie tiene presente, pasado y futuro, geografía, idiomas, funciona tal y cual como lo hace nuestro mundo. Es un mundo coherente y creíble. El encanto es completo. Tolkien vuelca esta acumulación de conocimientos dedicados del ser medieval occidental en su obra magna. Compila sus conocimientos creando algo nuevo. Toma elementos de la mitología germana, usa los nombres y los deriva etimológicamente en nuevas palabras. Crea idiomas para seres diversos que representan el total de la humanidad. 

    Sus historias están vinculadas y conversan entre si. Su gran mitología plasmada en el Sillmarillion toma elementos del génesis y de la mitología nórdica, elementos y arquetipos conocidos para el intelecto occidental, lo que hace que su mundo sea nuevo, diferente, pero a la vez familiar. 

    Tolkien amó la Edad Media, vio en ella un momento de occidente pleno y coherente. El era un católico de misa diaria y este mundo ordenado jerárquicamente hacía en él amplio sentido. Dios era la primero, luego el hombre y finalmente el mundo. Dios es lo primero, lo que estaba primero, antes del tiempo. Comienza su creación mezclando su creencia desde el génesis con su pasión , lo germano. La principio estaba, Él el único , Eru, llamado Illuvatar. El creará de la nada y hará nacer de su pensamiento a los Ainurs y junto con ellos a través de una música creadora le dará forma al Arda, la tierra. La visión cristiana está plasmada en toda su obra. Dios crea de la nada, nosotros estamos llamados a  ser subcreadores creamos desde lo ya creado usando nuestra chispa divina , la libertad. Esta es la visión que existía en la Edad Media y es la visión de mundo que él dará a toda su obra. Dios está siempre presente en todas sus obras, aunque no sea mencionado. 

    Tolkien usa su acumulación de conocimientos, las vincula con sus creencias profundas y se embarca en su gran aventura, lograr escribir una mitología para Inglaterra. El Rey Arturo eran textos compilados tanto en Inglaterra como en Francia. El señor de los Anillos es una Oda a la libertad vista como una lucha interior y un camino de crecimiento enmarcada en la Inglaterra original antes de la conquista, la Inglaterra sajona. Es un canto a la humildad una obra que ensalza a los humildes, los hobbits, que no son más que los ingleses rurales que aman a su patria. Une su conocimiento del mundo medieval, con su experiencias vivenciales reales y el resultado es una obre que es un imperdible para cualquier persona que ame la verdad y la belleza. 

  • La Libertad en el Señor de los Anillos

    La Libertad en el Señor de los Anillos

    La libertad es un emblema por el cual el hombre ha luchado en forma continua. Aún resuena en los oídos de muchos el grito de William Wallace en la película de Mel Gibson, Corazón Valiente. Lo cierto es que en la Historia fue Robert de Bruce quien levantó la libertad como emblema de lucha. La Libertad es un bien deseado, pero no siempre respetado, ni menos entendido. Tal vez unos de los autores que mejor comprendió el sentido del término en su plenitud y lo convirtió en el centro de su obra fue John Ronald Ruel Tolkien. El Señor de los Anillos su obra magna es en si misma una oda a la libertad. 

    Tolkien entiende la libertad no solo como ausencia de coacción, sino más bien como capacidad de autodeterminación – la capacidad real de decir que no. Muchos creen que la libertad es hacer lo que uno quiere, cuando quiere y cómo quiere. La verdad es  que esto difiere de la visión  Tolkiana y de la definición esencial de la libertad como tal. La libertad no es libertinaje – hacer cualquier cosa, sino que hacer el bien. Por lo tanto un acto libre se aleja del mal y solo elige el bien y rechaza el mal, por tanto el acto libre implica la real capacidad de poder decir que no, lo que parece al menos a simple vista, algo contradictorio. ¿Como voy a ser libre si me niego posibilidades?  Hay que comprender que la libertad es intrínseca y que todo hombre quiere en lo más profundo de su alma ser feliz. Además hay que considerar que cualquier hombre mentalmente sano siempre elige el bien. ¿Y como entendemos entonces cuando elegimos el mal? Nadie sano elige el mal por el mal. El mal siempre se presenta con apariencia de bien y por eso lo elegimos.  Nos damos cuenta tras elegirlo que no era un bien, sino que un mal y nos arrepentimos. Así opera nuestro mecanismo de dicernimiento.  Vivimos en un mundo pleno de escacés y debemos elegir en forma constante y es en esta elección en la que se ejercita nuestra libertad. Podemos ser lo que elijamos ser. No estamos determinados y estamos llamados a autodeterminarnos. Esta es la visión cristiana del libre albedrío. Somos lo que decidamos ser. No estamos determinados, por lo que en lo que nos convirtamos es responsabilidad propia, sea para bien o para mal. Por eso la noción del libre albedrío cree que si un cristiano va al cielo se debe a sus buenas acciones y si va al Infierno se debe a sus malas acciones. En ambos casos es simple y completamente la responsabilidad de cada uno. No debemos culpar a nadie de nuestras decisiones y acciones y es por eso que el pasaje del Génesis de Adán y Eva tiene mucho que decirnos. Cuando Dios le pregunta a Adán que hizo, este dice que fue Eva y cuando le pregunta a Eva esta dice que fue la Serpiente. La verdad es que la culpa nunca es de otro. Adán pudo decir que no y no lo hizo, por tanto fue su elección y es culpable y Eva pudo decir que no y no lo hizo y es ella entonces culpable. El hombre tiende a culpar a otros de sus propios errores, pero los culpables somos siempre nosotros mismos. Es por eso que la Libertad siempre va acompañada de la responsabilidad, ya que yo debo ser responsable de mis acciones y de las consecuencias de las mismas. Teniendo estas ideas claras  intentemos comprender a Tolkien y su obra. 

    John Ronald Ruel Tolkien nació a fines del siglo XIX en Sudáfrica, entonces parte del Imperio británico. Era un inglés en las colonias, como muchos. Su padre era un funcionario en el Cabo. Tras permanecer algunos años en la zona, la familia decide volver a Inglaterra. Mabel, la madre, junto a sus dos hijos John Ruel y Hilary Ruel viajarían primero y Arhur el padre se les uniría al poco tiempo. De este modo, Mabel viajó hasta el sur de Inglaterra a la casa de sus padre en la campiña inglesa. El padre nunca se les unió , ya que murió de una fiebre reumática. Los niños crecieron con sus abuelos en al campo. Tolkien recuerda esta época como un tiempo feliz en el que el campo y la simpleza le permitían  ser libre de cuerpo y alma. 

    Era una época de resurgir católico en Inglaterra tras el decreto que les dio libertad de práctica (1829). El catolicismo había estado prohibido y había sido perseguido en Inglaterra desde la Reforma Anglicana del siglo XVI. Enrique VIII separó la Iglesia de Inglaterra de la romana por razones más carnales que espirituales. Confiscó los bienes de la Iglesia y no realizó grandes cambios dogmáticos. Tras su muerte  es sucedido por 

    su hijo hombre, Eduardo VI, quien por el lado materno pertenecía a una familia Presbiteriana. Como es un niño, sus regentes son sus tíos Seymour quienes incorporan cambios religiosos profundos a la ya realizada Reforma. Pero el niño muere adolescente y asume su hermana mayor, María , hija de Catalina de Aragón, nieta de los Reyes Católicos. Ella intenta volver al catolicismo y se enfrenta violentamente con los “reformados” es conocida por la historia oficial como “María al Sangrienta”. Pero muere sin descendencia y la suceda su hermana, Isabel, hija de Ana Bolena quien no vuelve al catolicismo y afirma la nueva religión establecida a través del Acta de Supremacía y el Acta de Uniformidad. Ella persigue activamente a los llamados “papistas” obedientes de la Iglesia romana y conspiradores en su contra. De ahí en adelante la historia de los católicos en Inglaterra será una historia de privaciones y persecuciones. Luego se prohibirá que un católico pueda ser rey. Muchas familias permanecerán católicas en silencio, manifestando su fe en esferas cerradas. Finalmente en 1829 se les dará libertad de ejercicio lo que implicará una reorganización de la diócesis para una nueva realidad industrial. Se harán nuevas fundaciones y se reestructurarán los obispados. Este resurgir atraerá a varios intelectuales de la época. Personajes fundamentales del Anglicanismo se harán católicos como John Henry Newman y Henry Edward Manning. Ambos llegarán a ser cardenales de la Iglesia de Roma. Esto hará que en círculos intelectuales especialmente en la Universidad de Oxford muchos se conviertan al catolicismo con lo que  se comenzará a hablar del Movimiento Católico de Oxford.  

    Este es el contexto que encuentra a Mabel de vuelta en Inglaterra. Ella comienza a relacionarse con sacerdotes del Oratorio, lo que la llevan a convertirse al catolicismo. Esto será un revés para sus padres que pertenecen a las Iglesias Reformadas y le hacen elegir, permanecer con ellos y abandonar el catolicismo o marcharse. Ella decide irse con sus niños a vivir a Birmingham y seguir su nueva fe. Birmingham es una ciudad industrial, Tolkien no se siente tranquilo con este cambio, ama el campo y considera que las chimeneas humeantes son antinaturales y esclavizantes. La madre encarga la educación de sus dos hijos al sacerdote católico oratoniano, Francis Morgan. Mabel enferma y se le complica la diabetes con lo que muy temprano en la vida, muere. Solo tenía 34 años y su hijo mayor John Ronald Ruel tenía 12 años y ahora era huérfano. Ambos niños quedaron a cargo del padre Francis, quien era estricto, pero cariñoso. Para Tolkien será una de las personas más importantes de su vida a tal punto que cuando ya es famoso y le critican a la Iglesia católica el asiente a los defectos que muchos ven en ella y afirma “con que haya un solo Padre Francis en la Iglesia, ésta se salva entera”. Crece como un católico devoto. No sólo es un creyente sino que un practicante de misa diaria, lo que explica mucho de su visión de mundo. 

    Será un gran alumno en el Kings college de Birmingham. Será aceptado en Oxford para estudiar Lengua Inglesa. En esta época conocerá a Edith Bratt, joven anglicana huérfana mayor que él de la que se enamorará. El Padre Francis le prohibirá verla hasta que termine su carrera. No le gustaba que saliese con una anglicana, consideraba que el sacrificio de su madre no podía ser mancillado. Tolkien obedece, se dedica a estudiar. Será un excelente alumno. Una vez que termina su carrera, le escribe a Edith para verla. Ella le dice que está comprometida para casarse con otro. El insiste, finalmente Edith devuelve el anillo a su otro pretendiente y se casa con Tolkien. Era 1916 y Europa estaba sumida en la Primera Guerra Mundial por lo que la felicidad de los recién casados se vio truncada, ya que Tolkien ahora graduado, debía ir al frente. Será jefe de los fusileros de Lancasshire  en la batalla del Somme. La Guerra lo marcará para siempre.  Allí en el horror de las trincheras conoció a los Hobbits, gente simple que se contenta con poco. El un profesor universitario de la Universidad de Oxford tenía certeza de los horrores que representaba la Guerra y se preguntaba en forma recurrente si esto era o no algo humano. Al modo Shaespeareano su pregunta era “to be or not to be human”. Mientras tanto esos soldados rasos, gente simple de la campiña inglesa, que nunca habían salido de sus casas, mostraban una valentía y valía que él no imaginaba. Como diría más adelante Gandalf  ”los Hobbits están llenos de sorpresas”, valen más de los que ellos creen.  Todos los amigos de Tolkien de el colegio con lo que él había formado su primer Club de intereses comunes, llamado el Tea Club and Barrowian Society murieron en la Guerra. Tolkien se salvó ya que sufrió la llamada “ Fiebre de trincheras” y fue llevado al hospital. Durante su recuperación ya comenzará  a escribir parte de lo que será el Silmarillion, obra que lo acompañará toda su vida y que nunca terminará. Será publicada póstumamente por su hijo, Christopher. 

    Finalizada la Guerra Tolkien vuelve a donde su amada Edith con la que comenzará a formar una bella familia. Juntos tendrán cuatro hijos y Tolkien será un padre devoto.  Su vida será para muchos algo predecible. Un profesor universitario de rutinas, amante del mundo germano y anglosajón, dedicado a la traducción de textos ancestrales y conocedor de historias memorables y amante de los valores entregados en éstas.  Un hombre simple con  pasiones intelectuales  influyente y creencias sólidas que le permitirán desde lo que parece predecible, crear algo impredecible y único, El Señor de los Anillos, tal vez el mejor libro escrito durante el siglo XX y probablemente uno de los mejores libros de todos los tiempos.

    ¿Qué tiene esta historia para hacerla tan única? Se trata de una recreación perfecta de nuestro mundo. Tolkien es un lingusita y primero creó lenguas, para luego inventar seres para que las hablases y finalmente una tierra para que la habitasen. El Señor de los Anillos tiene un presente que representa la historia misma y cuenta con un pasado que es el Silmarillion obra que escribía y completaba al mismo tiempo que escribía El Señor de los Anillos.

    De vuelta de la Guerra Tolkien tradujo Sir Gawain y el Caballero Verde y el Beowulf al Inglés. Una historia del mundo celta y otra la obra magna del Anglosajón. Tolkien era un conocedor el mundo celta, Anglosajón y Nórdico. Era profesor de Anglosajón y de nórdico antiguo y pertenecía a un grupo llamado los “Coalbitters “en el que se juntaban a leer Sagas Islandesas en nórdico antiguo. Conocía  cabalidad las tradiciones medievales y compartía su visión de mundo y este conocimiento se traspasara a su obra. Comenzará con la publicación de El Hobbit, una obra simple y como muchos mal interpretan “para niños”. Hay que comprender que la noción de Tolkien sobre la fantasía y los cuentos de hadas es que estos son para niños de 0 a 99 años, por lo que es errático pensar en El Hobbit como una historia sólo para niños. Se trata de una buena historia donde ya podemos ver la noción de Libertad trascendental en Tolkien en plena acción. Tolkien considera que las buenas acciones traen buenas consecuencias y las malas acciones traen malas consecuencias. Nada se debe a la simple suerte. De hecho muchos aquellos que no comprenden este libro han criticado al autor por dejar que las cosas sucedan por “simple suerte”. Lo que esos críticos no entienden es que Tolkien no cree en la suerte. Todo se debe a las acciones de cada uno, ya que cada acción, cada decisión tiene consecuencias. Hay que agregar el hecho que el autor como buen católico  cree que Dios actúa en el mundo a través de la Divina Providencia. Eso a lo que muchos llaman “ justo en ese minuto” o “ suerte”, Tolkien lo llama “la Acción de Dios en el Mundo”. Nada es por suerte. Tolkien comprende y muestra, ya en esta obra que es simple, que cada uno hace su camino y que nuestra vida es como un viaje. Somos un “Homo Viator” que se hace en el camino y que dependiendo de las elecciones que cada uno hagamos libremente podemos ser más, crecer o deteriorarnos. No es culpa de nadie, solo de cada uno. Por eso las buenas acciones llevan a “buena suerte” y las malas acciones encuentran perdición. El hombre es libre y se autodetermina, cada uno hace su camino y toma decisiones en el trascurso dela ruta y eso determinará las consecuencias al fin del camino. Cuando Bilbo Baggins es invitado por el mago Gandalf a una aventura, trata de negarse. Los hobbits no son seres propicios para las aventuras. Tras ser invadido por un montón de enanos en su propia casa, sentirse vejado  e intentar negarse de esta locura de ir a una montaña a quitarle un tesoro a un dragón, cosa que no parecía muy segura, finalmente se ve embarcado en la aventura que nunca buscó.  Es entonces cuando le pide a Gandalf que le asegure que no le va a pasar nada y que volverá, sano y salvo. Gandalf le dice que no puede hacer tal promesa y que lo único que le puede asegurar es que si es que vuelve, ya no será el mismo. Las aventuras cambian a las personas, para bien o para mal y eso depende de cada uno de los aventureros. Somos dueños de nuestras vidas y no depende nada de terceros. Bilbo será mucho más de lo que él hubiese pensado, encontrará la valentía y la generosidad. Estará dispuesto a sacrificarse por su amigos, lo que sólo lo harán crecer en sabiduría y virtud, lo que harán que para cuando regrese de la montaña solitaria será una mejor persona. Dueño de si mismo. Bilbo era un Hobbit de la comarca poseído por sus posesiones, preocupado de las cosas que tenía y que era incapaz de usar. Tuvo que ir a la cueva del Dragón, ser que se caracteriza por acumular lo que no puede usar “ el mal del dragón”, enfrentarlo para así él curarse de ese mismo mal que antes él poseía. Por otra parte Thorin, el jefe de los enanos de la historia,  tomando malas decisiones se enceguece con el mal del dragón y encuentra su propia perdición. Cada uno forja su camino haciendo uso del bien más preciado que poseemos, la libertad. Como se puede ver el Hobbits no es simplemente una historia de niños.

    Cuando Tolkien publica El Hobbit, el editor muy complacido con la historia, le pide más historias de “Hobbits”, esperando que el autor trajese para el año siguiente otra historia para publicar. Pero Tolkien era una persona muy meticulosa y perfeccionista y tardó 20 años en volver a donde el editor con más historias de Hobbits, con El Señor de los Anillos. Tolkien nunca sentía que las obras estaban terminadas. Tras trabajar muchos años en lo que sería El Señor de los Anillos le dice a su amigo C.S. Lewis que él dejó gran parte de su vida en esta obra y que lamenta que “nadie lo vaya a leer”. Pero estaba más que equivocado. Se trata de uno de los libros más leídos del siglo XX y objeto de culto para muchos, pero sobretodo, se trata de una obra en la cual el autor expresa una completa cosmovisión con una pluma magistral. 

    Para Tolkien existe un Creador de quien emana la Creación. Solo Dios puede crear de la nada – at nihil. El hombre solo puede crear de lo ya creado. Por eso Tolkien lo define como subcreador. Hay dos tipos de creaciones humanas, las que sirven al hombre, tecnología y las que ensalzan a Dios, arte. Para Tolkien esta chispa divina que posee el hombre que le permite crear radica su esencia en la libertad que éste posee. Su entendimiento en relación de lo que se entiende por acto libre se ve en pleno en el Silmarillion . Dios – Eru o Iluvatar crea desde su pensamiento a los Ainurs o Valar – los primeros vástagos. El que es el Logos (hace referencia a la definición del Dios Cristiano). Luego compone una  música creadora  e invita a sus vástagos a acompañarle en la creación. Todo comienza a surgir de la armonía, la tierra, las montañas , los mares, se ve la creación que ya es y lo que será.  Se ve el venir de los Primeros nacidos, los Elfos y de sus seguidores, los hombres. Todo es perfección hasta que uno de los valars, el más bello, decide desentonar.  Dios creó a sus seres libres y por tanto Melkor decide desentonar. Cree que él puede hacer mejor música que Dios. De la soberbia de Melkor surgen en la creación cosas que no estaban en el plan de Iluvatar.  En este pasaje del Silmarillion Tolkien resume un problema trascendental en la teología cristiana, el problema del mal. ¿Si Dios creo todo bueno, como el mal? Dios no creó el mal, pero permite el mal, porque nos creó libres. De la voluntad del hombre nacen las malas acciones que tienen consecuencias. Todo ejercicio de la libertad tiene consecuencias.  Melkor decidió desentonar y aparecieron cosas en la creación cosas que no estaban en el plan divino. Pero el gran problema de Melkor es creerse mejor que Dios pero saber a ciencia cierta que no es Dios. Solo Dios puede crear de la nada, Melkor necesita de la ceración divina para cambiarla para subcrear, para pervertirla. El gran fracaso del demonio es que no puede crear at nihil. 

    Melkor baja a la Tierra Media y se llena de odio. Sabe que no es Dios y no lo soporta. Atrapa a criaturas buenas y las corrompe , no puede crear de cero sus diabólicos secuaces, necesita degenerar. Odia tanto que no soporta ver el bien y la alegría. Ataca la luz e intenta romper la idea de simetría de Iluatar.  Busca el poder por lo que necesita contar con el poder militar para lograr imponerse. Quiere cambiar el plan de Iluvatar por su propio plan. Quiere subyugar a toda la Tierra Media. Esto provocará una serie de luchas y batallas en su contra en la que hombres y Elfos pelearán codo a codo por la Libertad. Será derrotado y caerá al vacío. Muchos creerán que es el fin del mal. Pero lo que Tolkien tiene claro en su obra y en su vida, en la realidad es que el mal nunca descansa. Sauron, seguidor de Melkor o Morgoth se levantará como el nuevo Señor Oscuro que querrá subyugar a la Tierra Media.  

    Tolkien cree en la libertad de las criaturas creadas y muestra fervientemente que Dios es respetuoso de esa libertad, de otro modo el mal no existiría.  En la historia de Turin Turambar que aparece en el Silmarillion y que es recontada en el libro publicado el 2008 “ Los Hijos de Hurin” se cuenta una historia de condena. Hurin, hijo de Huor , quien permaneció una estancia en la ciudad Oculta de Gondolin es capturado por Melkor quien quiere saber la ubicación de la ciudad. Lo encadena y lo tortura por años. Lo condena a él y a toda su familia a morir. Encadenado al trono de Melkor desde donde todo se ve, debe ver como sus dos hijos, Turin y Niniel mueren.  Turin es un joven impetuoso que conoce la condena de Melkor y trata de escapar de ella ocultándose y cambiando su identidad. Sabe que está condenado y actúa erráticamente. Lo que nunca entendió Turin es que nadie nunca puede condenarlo, que las condenas de un tercero no existen y que él con sus malas decisiones se condena solo. El usa mal su libertad y hace cumplir la supuesta condena. Buenas acciones traen buenas consecuencias y malas acciones traen malas consecuencias. Turin y su fatalidad es resultado de sus propias acciones y sólo él es culpable de sus desgracias.  El Señor Oscuro es inteligente y sabiéndose no todopoderoso canaliza los errores de los seres libres y los doblega por voluntad propia.  Es la libertad la que nos hace vulnerables.  La libertad es entonces un arma de doble filo, es lo que hace que la vida sea digna de vivir y lo que puede condenarnos. Es mucho más fácil estar determinados, no hay que elegir, ni hay responsabilidad en el actuar. El ser libres implica la difícil situación de decidir  y la real posibilidad de equivocarse. 

    Esto mismo se replica en forma constante en el Señor de  los Anillos. Sauron es ahora el nuevo Señor Oscuro que mediante engaños logró quebrar la voluntad de los hombres. Recordemos que nadie en su sano juicio elige el mal por el mal. Es por esto que Sauron se presenta como el Señor de los Regalos, como consejero con buenas intenciones y se apodera de las mentes de quienes acecha. Forja los anillos de poder para cada una de razas de la Tierra Media, Elfos, hombres y enanos para luego forjar un anillo único y gobernar sus mentes, tando los anillos y hundiéndolos en las tinieblas. Los anillos de poder son la máxima expresión de dominio y la pérdida total de la libertad. Además logra pervertir a los hombre y quiere el fin de la especie humana tentando a los Numeronianos (habitantes de la Isla de Numenor) a hacer lo único que tenía prohibido, navegar hacia Valinor. Es la réplica de la manzana de Adán. Dios castigará a los numerionianos y su isla se hundirá en el mar. Saurón  pierde su cuerpo pero desde el anillo único que tiene en si parte de su propio ser malvado se levanta desde la Torre Oscura para dominar toda la realidad. Se logra la última alianza de hombres y Elfos para combatir al señor oscuro y luchar por la libertad en la Tierra Media. Pero cuando finalmente hubo una real opción cuando Isildur le corta el dedo a Saurón y le quita el anillo único haciendo que Saurón se desintegre, no acepta terminar con el Anillo  que sabía tenía parte del ser del Señor del mal. Es la tentación del poder, de usarlo para el bien. Pero Tolkien sabe que el objeto malo no puede ser usado para el bien y que como ente de mal corrompe. El poder entiende Tolkien corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente. Esto le sucedió a Melkor que se convirtió en Morgoth y le volvió a suceder a Saurón. El mal no descansa siempre puede elevarse un nuevo señor Oscuro. Isildur será traicionado y asesinado en los campos Gladios y el anillo único caerá al fondo del río. Años más tarde será  encontrado por Deagol quien junto a su amigo Smeagol pescaban. Smeagol desea el anillo y mata a Deagol. El anillo tortura a Smeagol por años, él lo usa en forma permanente y se hace adicto a él. Smeagol se convierte en un esclavo del anillo y olvida quien es en verdad. Hasta olvida su nombre y pasa a ser Gollum.  El anillo es como  el pecado cuando se lo usa se es invisible par este mundo , pero visible para el Señor Oscuro. Mientras más se peca , más edicto se es a ese pecado y hay que continuar en el pecado. El anillo es adictivo y quien lo posee lo necesita como “ su tesoro precioso”.  Al pecar uno se olvida de quien es en verdad y pasa a justificarse desde un nuevo yo pervertido. Por eso Smeagol pasa a ser Gollum. Perdió su “ humanidad , perdió su libertad, es esclavo del anillo.

    Para el inicio de la obra Magna de Tolkien, The Lord of the Ring, Saurón debilitado busca el anillo único. Los Nazgul dominados desde los anillos menores lo ayudan en su búsqueda. El anillo quiere volver a su dueño y si lo hace el mal logrará el poder absoluto y con ello la perdición y el dominio de la corrupción absoluta y el fin de las libertades para siempre.  El anillo había sido encontrado en la cueva de Gollum por el ser meas simple e invisible jamás pensado, un Hobbit de la Comarca llamado Bilbo Bolsón. Allí permaneció en silencio  por años hasta que Gollum quien necesitaba el anillo y lo buscaba también cae en manos de Saurón y dice dos palabras claves – Comarca ( Shire) y Bolson ( Baggins). Con esto los Nazgul dejan la torre oscura y salen en búsqueda del anillo único. Galdalf , el mago gris, quien ya sospechaba que el anillo de Bilbo no era otro que el anillo único confirma sus temores y llega a tiempo para pedirle a Frodo que saque el anillo de la Comarca y que lo lleve hasta Bree donde él lo esperará. Frodo sale de la Comarca con su amigo Sam  a quien Galdalf le encomienda su cuidado. Se les unen dos Hobbits más, Merry y Pippin. Al llegar a Bree, no solo Gandalf no está sino que no les queda meas uqe confiar en un montarás que es llamado Trancos, Aragorn. Son 5 viajeros que ahora se dirigen con la pesada carga a Rivendel.  Tras ser perseguidos y atacados por los Nazguls, logran llegar a Rivendel donde son recibidos por el Sennor Elrond de los Elfosy el mago Gandalf y donde se celebra el consejo para saber que hacer con el anillo. Se trata de una carga pesada que todos saben hay que destruir. El único modo de destruirlo es lanzarlo al fuego en donde fue forjado, en el Monte del Destino en la Tierra de Mordor donde habita Saurón. O sea se trata de una aventura  peligrosísima, llevar el anillo literalmente a la “ boca del lobo”. Pero no solo la tarea es difícil, el gran problema es quien llevará el anillo para ser destruido. Los poderosos temen, saben que el anillo es el poder absoluto y que los corromperá absolutamente y lo rechazan. Finalmente el meas sencillo, el meas pequeño – Frodo se ofrece para ser el portador. Se viene a la cabeza la idea que los últimos serán los primeros y que de los humildes es el reino de los cielos. Junto a Frodo el portador se arma una hermandad para acompañarlo que será conocida como la Comunidad del Anillo. Dos hombres, un elfo un enano, un mago y cuatro Hobbits trabajarán cono a codo y en equipo para lograr la difícil y casi imposible tarea de destruir el anillo. 

    La aventura cambiará a todos los actores involucrados. La vida vista como un viaje, el viaje los cambiará a todos y durate la historia muchos tomarán buenas y malas decisiones. Galdalf parece morir en las minas de Moria, debe enfrentar su propia aventura, descender a los infiernos para desde ahí resucitar como Galdalf el Blanco. Pero sus amigos sólo lo ven morir. Boromir es seducido por el poder del anillo e intenta quitarle el anillo a Frodo, lo que hará que éste huya y la comunidad se separe. Tras esto intentará revindicarse protegiendo a Merry y a Pipin y mueriendo en el intento. Su libertad lo traicionará y tomará malas decisiones que traerán malas consecuencia y se redimirá dando la vida por sus amigos. Doblemente libre para el mal y para el bien.  Aragorn, Gimli y Legolás intentarán salvar a Merry y Pipin que habían sido capturados por Orcos y otros seres temibles. San y Frodo se dirigen nada meas y nada menos hacia Mordor. Los menos poderosos van al lugar más peligroso.  

    Todos encuentran su destino que nace de las decisiones que cada uno toma. Galdaf enfrenta sus temores y reemerge fortalecido como Gandalf el Blanco. Aragorn asume quien es, enfreta  elmundo de los muertso ( deciende también a los infiernos) y sale dispuesto a ser rey. Gimli y Legolás descubren que el potencial enemigo puede ser amigo y Merry y Pipin crecen y maduran siendo los gestores de la caída de Sarumán. Frodo y Sam para poder llegar a cumplir su misión no les queda meas que confuar en la criatura que los ha seguido casi todo el camino. Gollum, quien los guía hasta la puerta del destino. Gollum es repugnante y traicionero, lo que lleva a San a desearlo muerto, pero Sam no elige matarlo, sino que lo perdona. Frodo también elige el camino de la misericordia. Cuando Frodo en Moria le comenta a Gandalf que su tío Bilbo debió matar a Golum cuando pudo, Gandalf les responde diciéndole que cada cual cumple su rol y que sólo Dios da y quita la vida. Lo más increíble es que al momento final las fuerzas y la voluntad traicionan a Frodo y si Gollum no hubiese actuado, el anillo no habría sido destruido. 

    Como se puede ver Tolkien entiende la libertad como una lucha externa contra la coacción e interna contra uno mismo. Si las buenas acciones tienen buenos resultados y las malas acciones malos resultados el hombre por naturaleza busca el bien, solo que a veces se le nubla la visión y confunde. La verdadera libertad liberadora siempre está en el camino del bien , ya que el hombre por naturaleza busca fervientemente y anhela ser feliz.  En todas sus obras el autor muestra a cabalidad la aplicación de la visión cristiana de la libertad y sus dimensiones teológicas de un modo magistral y ejemplificador.  Se trata de ver la vida como una aventura, una “queste” (búsqueda), siendo el camino caminado lo que resultará en las consecuencias posteriores. Somos libres, algo tremendamente difícil y de gran responsabilidad. Pero porque somos libres vibramos con la vida de un modo que otros seres son incapaces de hacerlo. La libertad es el don mayor del hombre es en si lo que lo hace humano como tal y lo que lo hace persona única e irrepetible.