Categoría: Religión

  • “La última cena”  de Leonardo da Vinci sus misterios revelados

    “La última cena” de Leonardo da Vinci sus misterios revelados

    Al cumplirse 500 años de la muerte de uno de los más grandes genios de la historia de Occidente, revelaremos algunos de los misterios de su obra más emblemática: “La última cena”.Hace 500 años, un día 2 de mayo de 1519, después de pedir su extremaunción en el Castillo de Clos-Lucé, Amboise, murió en los brazos del rey de Francia Francisco I, según cuenta una improbable leyenda. 

    Leonardo es el prototipo más acabado del genio del Renacimiento. Esta época, que abre el paso a la Modernidad, nos presenta un nuevo tipo de hombre que se encarna en dos modelos: los “pioneros” y los “patriarcas”. Los pioneros son los célebres hombres encargados de abrir el período que conocemos como Renacimiento, los que inician el despertar del arte y el humanismo en Florencia. Filippo Brunelleschi, Donatello, Paolo Ucello o Lorenzo Ghiberti serán algunos de los que les corresponderá inaugurar esta nueva época y sentar los cimientos del nuevo lenguaje de la arquitectura, la pintura, la escultura y el dibujo. Ellos van a posicionar a la ciudad de Florencia como la capital cultural de Occidente durante el Quattrocento. Los patriarcas, por su parte, fueron aquellos pro-hombres que llevaron el Renacimiento a sus más altas cumbres. Es la generación siguiente, y que estará compuesta, entre otros, por los tres grandes genios: Leonardo, Miguel Ángel y Rafaello. Todos ellos, junto a los humanistas, convirtieron a la ciudad de Florencia en un hervidero de ideas, que se exportarán por la península italiana primero, para después tener una cierta expansión por el resto de Europa. Para aproximarnos al fenómeno, debemos saber que en la Florencia del siglo XV una tercera parte de sus habitantes sabía leer y escribir, lo que constituía la tasa más alta de alfabetización en la Europa de entonces.

    Estos artistas se desplazaban a las distintas cortes buscando mecenas que requiriesen sus servicios, para desarrollar sus inquietudes y estar tranquilos en el plano económico. Por esta razón, me quiero referir a una obra cumbre pintada por Leonardo da Vinci durante su larga estancia en la corte milanesa de Ludovico Sforza, entre 1482 y 1500. Lorenzo de Médici había enviado a Leonardo a la corte de Ludovico con el propósito de afianzar relaciones con este importante rival. Leonardo le entrega a Sforza una carta de Lorenzo, donde este indica que las habilidades de da Vinci son muchas y muy variadas, destacándose en las áreas de la ingeniería y las invenciones. Al final de la carta incluyó que además pintaba.

    Analicemos entonces uno de sus cuadros más famosos y enigmáticos: “La última cena”, pintada en los muros del refectorio del convento dominico de Santa Maria delle Grazie en Milán durante los años 1495-1498. El refectorio era donde comían los frailes predicadores, de allí que el tema de “La última cena” fuera muy adecuado para ese lugar. El sitio elegido para el fresco fue el muro norte, que colinda con la cocina, y abarcaba todo su ancho, 880 cm por 460 cm de alto.

    El convento, con su correspondiente iglesia, había sido elegido por Ludovico para crear un panteón para él y su familia. Se cuenta que habitualmente había personas sentadas en el refectorio, en silencio, mirando cómo el maestro trabajaba en esta impresionante obra. Según nos cuenta un sacerdote de la orden, Leonardo solía llegar a primera hora de la mañana, se subía al andamio y trabajaba en la obra hasta el final del día. Otras veces, iba un par de horas a contemplar su obra sin pintar nada. Este trabajo reflexivo e incluso obsesivo –su divisa era el obstinate rigore–, se contradecía con la técnica del fresco, cuya pintura embebida en yeso era de secado muy rápido, impidiendo meditar durante su ejecución. Para retardar el proceso, Leonardo mezcló la técnica del fresco agregando óleo, que tenía un secado muchísimo más lento, lo que le permitiría meditar más acerca de la acción o dinamismo que quería imprimirle a la acción. Lamentablemente, esta idea trajo su desgracia. El muro que colindaba con la cocina, como se podrá imaginar, absorbía la humedad y vapores propios de la actividad de una cocina, por lo que el óleo selló los poros del muro, impidiéndole respirar. Esto hizo que aun en tiempos de Leonardo, fuera llamado a restaurar su magnífica obra. A través de estos 500 años, muchas manos fueron las que intervinieron el fresco para conservarlo, con diversos grados de talento, y a veces con carencia de él. Lo que podemos ver hoy es un pálido reflejo de lo que debió ser esta soberbia obra. Así y todo, es una experiencia memorable.

    Uno de los muchos méritos que presenta “La última cena” de Leonardo es lo que denominaremos “transitividad”, es decir, cómo la acción viaja y transcurre dentro del cuadro, plasmando el movimiento y las emociones en sucesivas oleadas, representando las diversas reacciones, escenificando un drama coreografiado por los distintos participantes del relato en cuestión, de una manera tal, que asemeja a un Evangelio dramatizado. El relato está basado principalmente en la versión de san Mateo y también de san Juan, y transcurre entre el preciso momento en que Jesús anuncia solemnemente que uno de los presentes lo va a traicionar o entregar, hasta el momento previo en que se iniciará la consagración eucarística. En general, el episodio preferido de “La última cena” para ser representado por los artistas no era la consagración de las especies –el pan y el vino–, tampoco el significativo episodio del lavado de pies, o las últimas enseñanzas de Cristo a sus apóstoles, sino que era habitual representar el anuncio de la traición. El motivo eucarístico recién será desarrollado a partir del Concilio de Trento (1545-1563) para rebatir algunos postulados con respecto a esta y otras cuestiones.

    Trescientos años de dominación griega y 100 años de dominación romana habían posibilitado la helenización y romanización de algunos hábitos de la cultura judía, por lo que no es extraño que tanto “La última cena” y otros episodios en torno a la comida narrados en los Evangelios hayan ocurrido según la usanza de estos. Por eso es muy probable que hayan sido realizados a la manera clásica con triclinium, es decir, con el pecho de uno recostado sobre el pecho del que está detrás, con los pies hacia atrás. Esta forma permite explicar por qué Juan estaba recostado en el pecho del Señor, según una postura normal y no forzada, como cuando lo vemos en las representaciones medievales o renacentistas. También nos explicaría cómo María Magdalena lavó con sus lágrimas los pies de Cristo. Sería como el cuadro de Nicolás Poussin del barroco francés.

    La narrativa del Evangelio que se relata en el fresco arranca cuando Jesús les anuncia que esa noche, uno de ellos le traicionará. Todos saltan hacia atrás, turbados y ofendidos, preguntándose quién es ese que lo traicionará, y todos hacen una introspección. Jesús queda completamente solo al centro de la composición, como en una especie de intriga de anticipación de la soledad que habría de vivir en el Calvario en tan solo unas horas. Pedro se acerca a Juan y le conmina: “Juan, tú que estás recostado en el pecho del Señor, pregúntale quién es el que le ha de traicionar”. Juan le preguntará aquello al Maestro y este le responderá: “el que ha metido conmigo la mano en el plato, ése me entregará” (Mt. 26, 20-25 y Mc. 14, 17-21).

    El fresco es una obra maestra en cuanto al tratamiento de la acción que se despliega tras este anuncio, pues Leonardo intuía, como se sabe hoy, sobre la relevancia de la comunicación no verbal. El investigador Albert Mehrabian descompuso en porcentajes el impacto de un mensaje: 7% es verbal, 38% vocal (tono, matices y otras características) y un 55% señales y gestos. Pues bien, es en esas señales y gestos donde Leonardo quiso poner el acento dramático del relato de “La última cena”. Para ello estudió con suma detención y diligencia cada aspecto del movimiento y expresión corporal y de gestualidad de los rostros. El resultado, una sorprendente transitividad que recorre la obra, como una piedra que cae sobre el agua iniciando una serie de ondas en la superficie. La piedra es el anuncio de la traición que hace Jesús y que hace vibrar toda la escena, dividiendo a los apóstoles en cuatro grupos de a tres: seis ubicados a la misma altura de Jesús, otros tres levemente más abajo y otros tres un poco más arriba, generando esa onda que recorre toda la escena.

    Este cuadro desató una gran polémica a partir del libro de Dan Brown, el Código da Vinci (2003), que se inspiraba a su vez en el Enigma Sagrado (1982) de Michael Baigent, Richard Leigh y Henry Lincoln, y en La revelación de los Templarios (1997) de Lynn Picknett y Clive Prince. La hipótesis que maneja es muy sugerente por el giro argumental que intenta sostener. Las atractivas pruebas que presenta despiertan teorías conspirativas que pondrían en duda la divinidad de Cristo, que san Juan, por sus rasgos afeminados no sería tal, sino que María Magdalena, con la cual el propio Cristo se habría unido en matrimonio y engendrado una descendencia, y que el Santo Grial no sería un cáliz –que no aparece en el cuadro–, sino que sería una especie de acróstico que significaría Sangre Real, que aludiría a la supuesta descendencia de Cristo. Además, Leonardo habría sido Gran Maestre de una Logia hermética esotérica denominada el Priorato de Sión, que hundiría sus raíces en el origen de la orden de los Templarios. El fresco de “La última cena” tendría todos estos códigos ocultos. Veamos algunos:

    El cáliz sería el triángulo que queda entre las figuras de Juan (o Magdalena) y el Santo Grial sería la Sangre Real del linaje entre Cristo y Magdalena. Las figuras de Cristo y la supuesta María Magdalena forman una gran M, que haría alusión a los conceptos de Magdalena, Matrimonio y Maternidad. Si desplazamos la figura de Magdalena al costado izquierdo de Cristo, los colores de los ropajes de ambos, que están invertidos, se acoplan formal y cromáticamente, revelando un fuerte afecto entre ambos.

    El rostro de san Juan es completamente afeminado si se le observa de cerca y con detención. También si lo comparamos con otras imágenes femeninas hechas por Leonardo. Podemos incluir también el boceto del rostro para san Felipe, el discípulo griego de Jesús, para “La última cena”. La verdad es que debemos reconocer lo imaginativas, atractivas y estimulantes que son estas interpretaciones. Pero están equivocadas, porque el relato que narra da Vinci es absolutamente ortodoxo y conforme a los Evangelios. Veamos: vasos sí hay, y Jesús está a punto de tomar uno de ellos. El rostro de Juan está atento para ver quién será el discípulo que untará el pan en el pocillo cercano a Jesús.

    Dicho esto, nos queda responder el corazón de la tesis de Dan Brown y Cía.: ¿por qué el rostro de san Juan presenta rasgos tan acusadamente femeninos? Recordemos que Juan es el apóstol más joven de los doce y es presentado por su comunidad en su Evangelio como el discípulo más amado. Por otro lado, Juan es el único de los doce que lo acompaña en la Pasión del Calvario, y también es el único que no muere martirizado, sino de muerte natural. También es interesante saber que los medievales representaban iconográficamente a Juan con la imagen del águila, que aludía a la Ascensión de Cristo al cielo; y esto se debía a dos razones: primero, el águila es el ave que vuela más alto, y por tanto se asocia a un nivel espiritual superior, razón por la cual lo vinculan al ascenso de Cristo al cielo. Y en segundo lugar, los medievales habían observado que el águila era la única ave que volaba hacia el sol, mirándolo de frente, mientras que todo el resto de las aves volaban con el sol a sus espaldas, para evitar encandilarse. Cristo es el Sol de Justicia y el Evangelio de Juan es el único de los cuatro que proclama sin ninguna duda, y lleno de convicción, que Cristo es el Verbo, que Él es Dios de Dios, y su Evangelio es lejos el más profundo y el más teológico, y por tanto, el que revela más plenamente la verdadera naturaleza de Dios. En ese sentido, Juan sería el apóstol más perfecto de Cristo.

    ¿Y qué tiene que ver eso con que a Juan se le represente con rasgos afeminados?, se preguntará el amable lector. Para responder eso tenemos que agregar que esta época estaba claramente influenciada por el Neoplatonismo, doctrina según la cual la realidad no es como es, sino como debiera ser, en el que el mundo material no es más que un espejismo, un remedo o sombra de la verdadera realidad, que es la región celeste –el topos uranos–, el mundo de las ideas en que moran en los arquetipos y que se encarnan pálidamente en el mundo material o sensible. El arquetipo de la perfección humana estaba representado por la figura del andrógino psíquico (ver El Banquete de Platón), es decir, el que integra en su psiquis, eficazmente, tanto la dimensión masculina como la femenina. Y ese mundo interior se expresa exteriormente con los rasgos físicos del andrógino, como símbolo de completitud e integración psíquica y espiritual. Y Juan sería el que encarna de modo preclaro esas actitudes. Desde su primera obra, los ángeles de “El bautismo de Cristo” de Verrocchio (1472-1475), hasta sus últimos trabajos, como su “Juan Bautista” (1508-1513), vamos a ver la constancia de estos rasgos en cada una de sus obras. 

  • Confucio y la Familia China

    Confucio y la Familia China

    “Conocer lo que es justo y no practicarlo es una cobardía” Analectas, Confucio.

    En China, en la época de los estados guerreros (403-221 a.C) aparecieron numerosos pensadores, “las cien escuelas”, que tuvieron muchísima influencia en su momento. Confucio (551-479 a.C) y su discípulo más importante Mencio (372-289 a.C) pertenecieron a este grupo y en su pensamiento se encuentran los fundamentos de la filosofía china, cimiento de toda una estructura social y cultural que ha perdurado en los siglos. Pero no fue hasta la dinastía Han (206 a.C- 220 d.C) que el pensamiento de Confucio es adoptado como esencia fundamental de la vida cultural, política y social del país.

    Si hay algo que caracteriza a la historia de China es la existencia de las dinastías, que se sucedieron a lo largo de los siglos al mando del Emperador, Hijo del Cielo, que tenía el Mandato Divino y que decidía sobre la vida y la muerte de todos sus súbditos. La casa Zhou (771-256 a.C) comenzó a ver que su poder disminuía a causa de la aparición de estados familiares que se fueron convirtiendo en verdaderos feudos amurallados y que no pretendían hacer caso del poder central. En el período llamado Primavera- Otoño (722-481 a.C) existían alrededor de 170 de estos estados que luchaban con violencia entre sí para hacerse del poder total. En la era de los estados guerreros subsistían siete de estos estados. Curiosamente estos estados guerreros fueron los (403-221 a.C) que propiciaron la aparición de pensadores y filósofos para que aconsejaran y ayudaran a encontrar un camino para volver a la unificación del país y a la paz entre sus habitantes.

    Así, alentados por este clima propicio, aparecieron numerosos pensadores, “las cien escuelas”, que tuvieron muchísima influencia en su momento. Confucio (551-479 a.C) y su discípulo más importante Mencio (372-289 a.C) pertenecieron a este grupo y en su pensamiento se encuentran los fundamentos de la filosofía china,  cimiento de toda una estructura social y cultural que ha perdurado en los siglos. Pero no fue hasta la dinastía Han (206 a.C- 220 d.C) que el pensamiento de Confucio es adoptado como esencia fundamental de la vida cultural, política y social del país. Si pudiéramos decirlo así, la época de las “cien escuelas” fue una época de oro del pensamiento en el mundo. Contemporáneos de Confucio fueron Buda en la India, Platón y Aristóteles en Grecia.

    El sueño de unificación de China se hizo realidad cuando los ejércitos del estado guerrero Qin vencieron a los otros estados en el 221 a.C y el rey Qin se otorgó a sí mismo el título de Primer Emperador. En el año 210 a.C muere y su imperio se desintegra rápidamente. Es así que en el año 206 a.C comienza la dinastía Han y se instala definitivamente el pensamiento de Confucio. Hacia el siglo II a.C el confucionismo se había convertido en el sistema del Estado Chino. Las enseñanzas orales de Confucio se conservaban en las Analectas y éstas junto a los cinco clásicos servían de base para la política gubernativa: Kung-Fu Tsé o Confucio es el personaje que más ha influido en la vida china y que sigue influyendo aún. Su obra más importante es Lun-Yu, Analecta o Conversaciones filosóficas que se divide en dos libros: el Chang- Lun y el Hia-Lun. Estos libros son una colección de sentencias y proverbios que contienen cuanto de importante enseñó o hizo Kung-Fu Tsé, que en estos libros es llamado Tsé, palabra china que significa maestro o por filósofo.

    Se cree que en esa época aparecieron los cinco clásicos confucianos: el Libro de los Cambios, el Libro de Historia, el Libro de Odas, el  Libro de Ritos y los Anales de Primavera y Otoño. En realidad en la  mayoría de ellos, Confucio se limitó a recopilar todas las enseñanzas y pensamientos de los antiguos pensadores y sabios de la China. Es interesante conocer que Confucio basó sus enseñanzas en el fomento de la moralidad, el orden, el estudio, la tradición y la armonía entre los seres humanos y la sociedad. Tradicionalmente la doctrina confuciana tiene tres puntos fuertes institucionales: El Estado, la Escuela y la Familia.

    El confucionismo tenía una gran importancia para el Estado, pues de hecho, las dinastías chinas debían mucho de su estabilidad y continuidad burocrática al saber confuciano, en comparación con la inestabilidad relativa de otros regímenes dinásticos existentes en esas épocas como por ejemplo los de la India. El confucionismo dependía menos del Estado para su supervivencia que éste de aquél, dice Fairbank en su libro China, la verdadera Historia porque aunque se sintiera afectado por el encumbramiento y caída de las dinastías, el confucionismo, encontró la manera de sobrevivir. Además, y eso era quizás su fortaleza, el confucionismo  siempre fue independiente de la dinastía de turno y no le interesaba quedarse con el poder. Así jamás organizaron un partido político ni llevaron a cabo una revolución, ni se hicieron con el poder. Esto no sería del todo nuevo para los confucianos y aún menos para el mismo Confucio y los que supieron comprenderle. A los ojos de Confucio no es necesario un cargo público para prestar un servicio o cumplir con la propia responsabilidad social.

    Y en cuanto a la enseñanza la escuela Confucio quiso educar a una elíte para convertirla en un conjunto de hombres superiores que pudieran aconsejar al gobernante y que fueran respetados por el pueblo. En relación a este tema Theodore de Bary en su libro Civilizaciones del Este Asiático lo explica muy claramente: “En la época moderna aún cuando los sistemas establecidos de cultura confuciana superior padecieron la destrucción de las élites políticas y sociales tradicionales, el respeto por el saber que había inculcado el despliegue de la educación neoconfuciana siguió siendo un estímulo poderoso para adquirir nuevos conocimientos. Aún con el cambio brusco que experimentó el contenido de la enseñanza, este amor profundamente asentado por el saber que tenían los pueblos durante largo tiempo por los valores confucianos, demostró ser una fuente de energía y adaptabilidad continuas, de tal modo que, en la misma China, llegó a contrarrestar el asalto total que la Revolución Cultural lanzó sobre la enseñanza”.

    En cuanto a la familia, Confucio enseñó una ética que colocaba a la familia como centro de la vida política, social y cultural. La familia estaba perfectamente estructurada y las relaciones entre ellos claramente definidas en base a la autoridad y la jerarquía y así se establecían los cinco valores fundamentales que estaban perfectamente estructurados: las relaciones que deben existir entre el príncipe y sus súbditos, entre el padre y sus hijos, entre el marido y la esposa, entre los hermanos mayores y los hermanos menores y entre los amigos entre sí.

    La Familia China.

    La familia ha sido siempre en China la base de la estructura social. La doctrina de Confucio veía a la sociedad como un gran conjunto de familias que vivían bajo el mandato del Emperador. Es decir que el núcleo de la sociedad era la familia y no el individuo. Y aún  antes de Confucio la base familiar ya estaba bastante definida en la cultura china. El individuo al nacer ya tenía establecido cuál era su rol dentro de la familia, cuál era la meta a cumplir y que se esperaba de su conducta. Esta noción perduró a través de los siglos pues era esta institución la que daba estabilidad a la sociedad, al Estado y al individuo. Y de esta manera se lograba la armonía entre los hombres,  y entre éstos, la sociedad y el universo, bien supremo al que aspiraba la doctrina confuciana.

    Ya dijimos que Confucio definía cinco relaciones entre los seres humanos: entre príncipe y ministros, padre e hijos, esposo y esposa, hermano mayor y hermano menor y por último entre amigos. No es casualidad que de estas cinco relaciones fundamentales, tres se refieran a la familia que era vista como un núcleo con jerarquías, protocolo y métodos de gobierno tal como lo era el Estado. El aprendizaje del hombre superior que propiciaba Confucio se iniciaba en la familia.

    Uno de los conceptos más importantes en cuanto al orden familiar y las obligaciones de sus miembros, era la obligación filial que servían a futuro para ser respetuosos y obedientes con las autoridades. El padre dentro del grupo familiar era el jefe indiscutido, la autoridad máxima contra la que las mujeres y los hijos no se atrevían a rebelarse. Si llegaba a pasar esto, el padre tenía todas las atribuciones para castigar a los que osaban transgredir estos códigos de honor. Atribución por lo demás que tenía el Emperador sobre todos los hombres y mujeres de su Imperio.

    En cuanto a la situación de la mujer, es evidente que ocupaba los rangos inferiores dentro de esta estructura firmemente jerarquizada. La principal función de la mujer era tener hijos. No tenía derecho a educación formal excepto las que les transmitía la madre sobre el cuidado del hogar y como ser una perfecta esposa. El sistema de parentesco se transmitía a través de la familia del padre. Las hijas al casarse abandonaban la familia, desaparecían para siempre y pasaban a integrar la familia del marido e incluso tenían la obligación de venerar sus antepasados. Si la mujer no tenía hijos o aún peor si no tenía hijo varón, la suegra podía buscar otras esposas  o concubinas para su hijo. El tener una hija mujer era visto como una desgracia que solo traía gastos a la familia y que llegada a una edad no iba a pertenecer más a ella. Toda esta tradición cultural referente a las mujeres se prestó para abusos como el infanticidio. Además en la dinastía Tang comenzó el mas cruel de todos los rituales que causó innumerables muertes en las niñas entre los seis y siete años: el vendado de los pies que continuaría vigente hasta bien entrado el siglo XX. El suicidio de las mujeres viudas era considerado un acto muy honorable y las mujeres que lo hacían merecían ser recordadas con respeto.

    La Familia china actual:

    Así dentro de estas estructuras se mantuvo la institución familiar a lo largo de la historia hasta que en el siglo XX, para ser más exactos a partir de 1911, con la caída de las dinastías, China comenzó a experimentar cambios bruscos y transformaciones profundas en lo económico, político y social.

    Se producen guerras internas, hay invasiones extranjeras, las ciudades comienzan a crecer, el sistema agrario empieza a cambiar y esto obliga a buscar formas de vivir adaptadas a los tiempos. La familia como era concebida, unida y jerarquizada empieza a perder terreno. El final de las visiones confucianas del mundo y de la sociedad es propiciado por las nuevas formas de gobierno y se agudizan en la época del comunismo y en especial en la Revolución Cultural de Mao. Todo lo viejo, todo lo antiguo debe ser borrado. La crisis es profunda porque destruye lo más esencial del alma nacional china, sin la familia todo se tambalea, todo está a punto de caer. Como veremos, luego de la Revolución Cultural que trató de borrar la identidad cultural y milenaria del pueblo, hay una vuelta atrás y las autoridades comienzan a ser más flexibles.

    A partir del año 1979 una medida drástica del gobierno golpea otra vez a la familia: a raíz del aumento explosivo de la población se determina la política dura e inflexible del “hijo único”. Han pasado más de treinta años desde ese momento y hoy comienzan ya a sentirse los efectos que esta ley ha provocado en la estructura familiar y las interrogantes de lo que pasará en el futuro solo provocan temor e incertidumbre. Al implementar la política de un solo hijo por familia, el gobierno chino ha hecho que muchos padres prefieran tener un hijo varón, que  los sostendrá a ellos en su vejez y no una hija que se casará y deberá permanecer con la familia del esposo.

    Consecuencia de esto es la cantidad de abortos de hijas mujeres. Es tan fuerte el problema que el gobierno ha restringido el acceso a las ecografías para no saber anticipadamente el sexo del hijo y provocar abortos. En resumen el resultado de la política del hijo único es que faltan en la China unos 30 millones de mujeres aptas para el matrimonio. Además está el problema del envejecimiento de la población.

    Hay diversos reportajes y estudios que tratan este problema y la mayoría de los hijos únicos expresa su deseo de haber tenido un hermano para “tener con quién compartir las alegrías y las tristezas” El sentimiento de soledad que ellos tuvieron hace que la mayoría de estos hijos únicos quiera tener dos hijos. Hasta el momento el Estado había dejado la decisión del segundo hijo a los gobiernos locales de las provincias, pero consciente de los problemas que ha acarreado a nivel nacional la política del hijo único, ha flexibilizado su posición y ha anunciado que se permite tener un segundo hijo. Si la familia tiene dos hijos, la carga de mantener a los padres será menos pesada.

    Además de todos los problemas que acarrea esta política de planificación familiar se suma la presión que sufre el hijo único de parte de los padres para que estudie, sea un alumno exitoso y logre entrar a las universidades más prestigiadas del país. El vicepresidente del Centro de Investigación sobre Jóvenes y Adolescentes de China, (CIJA) dice:”Esto es una tarea casi imposible de cumplir teniendo en cuenta que siempre hay 50 estudiantes por clase. Es una expectativa irreal que hace que muchos niños pierdan la confianza en ellos mismos y crean que son unos fracasados cuando apenas han cumplido los 14 años”.

    ¿Tiene validez el pensamiento confuciano en la China de hoy?:

    El pensamiento de Confucio, después de haber sido marginado de la sociedad china por el partido comunista y el maoísmo y acusado de ser responsable del atraso económico, de la desigualdad social y de ser baluarte del sistema feudal, ha vuelto en todo su esplendor. La Revolución Cultural de Mao destruyó y atacó las bases del pensamiento tradicional chino, budismo, taoísmo y sobre todo la doctrina de Confucio, pero después de la muerte del líder comunista, los nuevos dirigentes volvieron a buscar los viejos valores y encuentran en sus ideales culturales una respuesta para el tipo de sociedad a la que aspiran lograr. En un país que crece aceleradamente y la fiebre por el dinero arrasa con todos sus habitantes, los líderes del partido han encontrado en los ideales de Confucio un camino para no caer en un capitalismo salvaje. Hay que volver, dicen, a la moral tradicional, a la unidad familiar, a la lealtad, en resumen a los valores que un día ellos mismos trataron de borrar. Para algunos el pensamiento confuciano vuelve a ser útil al gobierno y es la última esperanza del partido comunista. Lo cierto es que sus gobernantes, los jerarcas del partido y los medios de comunicación  chinos honran públicamente a Confucio. Muchos piensan que el pensamiento de este legendario filósofo tiene un gran papel a jugar no solo en la parte ético-moral sino también en el desarrollo económico del país. Dice Anne Chang, sinóloga y autora de “Historiadel Pensamiento Chino”: “La Revolución Cultural había arrasado sus tradiciones. Entonces empezó a hacer mella el discurso ideológico sobre los valores asiáticos, identificados con el confucionismo, que sirvió para explicar el milagro económico. Incluso comunistas serios se adhirieron a esta tesis: este súbito desarrollo que parecía surgir de la nada se debía a la cultura confuciana (valoración del trabajo, de la educación, de la solidaridad familiar…) En un giro completo, el confucionismo pasó de ser considerado-por chinos y occidentales  como Max Weber- como freno para el desarrollo económico a convertirse en factor de un desarrollo específicamente chino y del mundo sinizado. China continental encuentra en él una explicación ideológica que convienen a los dirigentes autoritarios de Pekín: sí la sociedad está enfrascada en un desarrollo capitalista salvaje, no  se ocupa de política; es estable, fácil de controlar, etc. Todo ello se atribuye al “confucionismo” .

    Recordemos también al neoconfucionismo, cuando mil quinientos años después, los filósofos de la época valoraron la doctrina de Confucio y Mencio y su anhelo era entonces “recuperar el Camino”. ¿Será entonces el confucionismo la ideología de un régimen, como sostiene Anne Chang o el gobierno de la República Popular China ha recuperado “el Camino”?

    Lo cierto es que el gobierno actual de China ha reivindicado a Confucio y así lo pudimos ver en la visita que hizo tiempo atrás a Chile el rector de la Universidad de Pekín, Xu Zhihong, quién expresó en una entrevista al diario El Mercurio que la Universidad  de Pekín tiene como objetivo entrenar a personas para ser líderes: “Queremos formar una clase elitista capaz de dirigir y enfrentar desafíos en todo terreno”.

    Más adelante y ante la pregunta del periodista de cómo insertar la tradición china en el modo de hacer y la competencia occidental, Xu Zhihong dijo que “Ambas culturas tienen sus ventajas. En la cultura china tenemos un tesoro que son los pensamientos confucianos, que hablan sobre la armonía entre los seres humanos y entre estos y la  naturaleza. Es lo que nos falta en la actualidad. Las Ciencias Sociales son muy importantes en la sociedad moderna para que los seres humanos conozcan su esencia”. Las expresiones vertidas por el rector de la Universidad de Pekín casi parecen dichas por el mismo Confucio en cuanto a la formación de una clase elitista, educada, capaz de dirigir y gobernar.

  • EL ICONO RUSO: Tramas espirituales de Lo Invisible hecho carne

    EL ICONO RUSO: Tramas espirituales de Lo Invisible hecho carne

    Los iconos no sólo nos entregan conceptualizaciones culturales, valóricas y espirituales de la riquísima, distante y aún desconocida Rusia; sino que su específico y radical aporte está en que nos regala una expresión religiosa tradicional que se ha mantenido inalterable y vigente; cual es ser un arte sagrado puro, de ignotos autores, que en un acto de oración y veneración del Dios cristiano, crean porque creen. Estas imágenes sacras que suscitan el culto a la Divinidad en hogares y templos, simbolizan la eternidad de los valores espirituales y hacen manifiesto el milagro de la Encarnación del Verbo.

    PROLEGÓMENOS AL ICONO ORTODOXO:

    ¿Por Qué interesarse en escribir y en leer acerca de los Iconos rusos? ¿Por qué se ha puesto de moda nuevamente, al parecer, el Icono? Preguntas, tal vez ociosas o mal intencionadas, pero que pueden tener múltiples respuestas. Una podría ser que vivimos en una sociedad que ha usado y abusado de la imagen, después de la trillada frase publicitara de Kodak donde “una imagen vale más que mil palabras”, otros podrían decir que son obras de arte antiguas y exóticas que poseen un alto valor estético, o tal vez haya quienes insistan en el alto valor tradicional de un arte que pareciera como si estuviese detenido en el tiempo frente al inquieto y dinámico arte occidental, quizás a algunos les despertó la curiosidad la aplaudida exposición Alma de Rusia en sus iconos, de la grandiosa colección del Museo Reserva Estatal Unificado de Moscú en el Centro Cultural de Providencia en el año 2007. Otros más afortunados, habrán tenido ocasión de verlos en sus lugares de origen, Moscú, Pskov o Novgorod.

    Lo cierto es que el Icono, no sólo nos presenta el esplendor de lo Bello, sino también el resplandor de la Verdad, sumergiéndonos en la contemplación y en las más profundas reflexiones teológicas. O al menos esa fue la intención originaria que tuvieron esos maestros iconógrafos místicos y toda la riquísima teología de la imagen de la Iglesia Ortodoxa cultivada desde el siglo V. Reducir el icono a mero objeto de arte, significa agotarlo en sí mismo y despojarlo de su función más elemental, cual es ser un vehículo que nos eleva hacia lo trascendente, revelándonos en esa presencia el misterio revelado de la Encarnación y de la Resurrección, síntesis de nuestra comunión con Dios; y en esa comunión, contemplar la belleza del mundo espiritual.

    Pero podría preguntar algún escéptico cartesiano: ¿Por qué acontece todo aquello en el Icono? ¿Dónde están los elementos espirituales que animan a esas imágenes y le confieren ese contenido? Pregunta nada fácil de responder y argumentar en las breves líneas de este artículo. Pero aventuremonos a intentar dar una respuesta, al menos satisfactoria, en los trazos siguientes.

    ARTE Y CRISTIANISMO: EL ICONO COMO PLENITUD DE ESA ALIANZA:

    En principio, podemos decir que se ha convenido en denominar iconos o íconos (del griego εἰκών, eikon: ‘imagen’) a las imágenes, cuadros o representaciones; que serían signos o símbolos que sustituyen al objeto material mediante un significado de orden espiritual, representado por analogía. En la ortodoxia oriental y en otras tradiciones de pintura cristiana, un icono es generalmente un panel plano en el cual aparece pintado un santo o un objeto consagrado (como Jesucristo, la Virgen María, los santos, los ángeles o la cruz cristiana). Los iconos también pueden ser en relieve y estar revestidos en metal (denominados “Oklad” o “Riza”), esculpidos en piedra, bordados, hechos en papel, mosaico, repujado, etc.

    Prácticamente desde los inicios mismos del Cristianismo ha existido una intensa relación entre arte y religión, relación de mutua exigencia y reciprocidad, reflejada en plenitud en la Liturgia, que es el conjunto de signos y símbolos con los que la Iglesia le rinde culto a Dios y se santifica, y donde el arte tiene un lugar de primerísima importancia. Por ello también debemos responder la pregunta: ¿Qué relación tienen los contenidos religiosos del cristianismo con la realidad estética, con el mundo de las formas sensibles? Y ¿cómo el icono participa de esa relación?

    En primer lugar debemos saber que la técnica del icono, dentro de todo el arte figurativo, probablemente ocupa el lugar más relevante en toda la vida de Rusia. El término icono nos sitúa dentro del arte sagrado tradicional de la espiritualidad de la iglesia católica oriental, comúnmente denominada Iglesia Ortodoxa; y que llegará a ser su expresión más depurada del pensamiento teológico y del sentimiento popular desde los albores del s. XIV, llegando a convertirse, en palabras de Nikodim Pavlovich, “en el símbolo único de la fe”.

    LAS TRAVESÍAS DEL ICONO: DE BIZANCIO A RUSIA

    También es necesario ver en el icono ruso una solución de absoluta continuidad con el arte desarrollado en Bizancio y el resto del imperio, ya que éste fue la persistencia de lo mejor de la tradición artística bizantina, cuya ingente producción artística comenzó a perder vigor debido al agotador desgaste que supuso la amenaza continua de los persas en un comienzo (s. VI y VII), proseguido de los búlgaros, ávaros y eslavos (s. VII), posteriormente de los árabes (s. VIII al XI) y de los reinos cristianos de Europa occidental (s. XI al XIII)), finalmente de los turcos selyúcidas (s. XI) y otomanos, que hicieron colapsar al otrora vasto y rico imperio en 1453.

    Pero donde más duro trance hubo fue durante el largo conflicto iconoclasta que sacudió a la cristiandad entre los años 726 y 843, pues el Imperio bizantino fue desgarrado por las luchas internas entre los iconoclastas, partidarios de la prohibición de las imágenes religiosas, y los iconódulos, contrarios a dicha prohibición, que es un capítulo esencial de la historia del arte cristiano a la hora de entender el desarrollo teológico que tuvo la imagen, desde el pseudo Concilio Iconoclasta de Hiera, cerca de Constantinopla (753), en el que se negaba que las imágenes tuvieran el poder de contener el misterio de la naturaleza de Cristo, humana y divina en forma simultánea (unión hipostática), pasando por alto la anterior condena y excomunión a los iconoclastas, dictado por el papa Gregorio III (731 a 741) y el Concilio de Roma del año 731; hasta el decisivo Concilio II de Nicea (787), donde prácticamente quedan esbozados los criterios pedagógicos y teológicos del uso y contenido de las imágenes sagradas. Sin embargo, creemos que este duro conflicto permitió esclarecer de modo trascendente y definitivo la función y el sentido de la imagen sagrada, de modo que cuando el icono llegó a Rusia, la oposición había sido ya superada.

    Es recién, bajo el reinado del Príncipe Vladimir de Kiev en el año 988 cuando el rito Bizantino del Cristianismo se establece como la religión estatal de Rusia, aunque previamente había sucedido una progresiva cristianización desde que la princesa Olga, viuda del príncipe Igor había sido bautizada en Constantinopla hacia el año 955 y desde allí había solicitado llevar sacerdotes griegos a las tierras del “Rus”, donde se comenzó a construir en el corazón de los dominios de Kiev, templos cristianos. También está la creencia de que los dos grandes apóstoles de los países eslavos, los monjes Cirilo y Metodio, que en una labor titánica, evangelizaron las zonas de las actuales Yugoslavia, Checoslovaquia, Bulgaria, Serbia, Croacia y otras, bautizaron a algunos habitantes del “Rus” en la segunda mitad del s. IX.

    En este proceso evangelizador debemos considerar que para los rusos, Bizancio era el símbolo del poder, la riqueza y el esplendor imperial, como lo era también para otras naciones cercanas que apenas empezaban a construir su organización estatal, por lo tanto se erigía como una civilización digna de ser imitada. Tal vez algo similar a lo que el zar Pedro el Grande replicaría de Europa occidental mucho más tarde. Por lo tanto, la cultura bizantina penetró profundamente en Rusia a partir del s. X, alcanzando un gran impulso, y con ello, trayendo toda la tradición artística que se cultivaba en Constantinopla, en particular la técnica del icono, que tuvo un desarrollo muy vital y capital en el núcleo del alma rusa. Ya en 1588 se establecería el Patriarcado de Moscú. Lamentablemente, debido al extraordinario dinamismo y hechizo que causó el arte y la cultura occidental a partir del Renacimiento y el Barroco en Rusia, hizo que en esta época, se produjera un enfrentamiento entre la ortodoxia y monjes ucranianos que querían introducir poderosas reformas litúrgicas y doctrinales de pautas europeas. Más tarde, en el s. XVIII, Pedro el Grande al crear el Imperio Ruso, restringió la influencia de la Iglesia Ortodoxa en el mundo secular, aboliendo el patriarcado e instaurando un órgano estatal conocido como el Sínodo Santo. Estas enérgicas políticas del poder temporal hicieron menguar poderosamente la autoridad moral de la Iglesia Rusa durante los siglos XVIII y XIX. Con estas medidas, el sentido de los iconos se oscureció y fueron paulatinamente cayendo en el olvido como forma de arte, incluso no siendo reconocidos siquiera como pintura. Pero sí debemos afirmar que desde el s. XVIII hasta nuestros días perduró y sobrevivió el icono ruso como una artesanía en las aldeas y poblados, denominados kustar.

    La llegada del s. XX no mejoró la situación, pues en 1917 se hicieron con el poder los bolcheviques, de fuerte inspiración marxista, que propugnaban, no sólo, una ideología de un hostil materialismo ateo, sino que incluso declaradamente anti teísta, enemiga de toda religión. Después de casi 75 años de una férrea vigilancia del Estado a cualquier rebrote místico, encarnada en severas medidas antirreligiosas tales como el plan quinquenal del Ateísmo, los gulags, supuestas “guerras patrióticas”, las persecuciones bajo Kruschev y medidas legislativas como confiscaciones y desamortizaciones, el increíble pueblo ruso dio prueba y garantía de un poderoso sustrato espiritual que no sólo no declinó, sino que demostró una persistencia y capacidad de renovación de su fe religiosa tan vigorosa, que hoy nos asombra tal radical testimonio de una fe combativa e intacta. 75 años de persecución no pudieron demoler una fe que se había construido a lo largo de casi mil años. Junto con ello, se redescubrió el extraordinario valor artístico y teológico del icono, fiel reflejo y símbolo de la excepcional espiritualidad del pueblo ruso conservada a través de los años.

    EL ICONO, VENTANA HACIA EL ABSOLUTO:

    Debemos aclarar, antes de seguir, que la tradición rusa sólo denominó icono a las imágenes religiosas en el que se representa a Cristo y los Santos para ser venerados en el culto del templo y de los hogares. La técnica implicaba su realización sobre un soporte de madera que se preparaba especialmente. Sobre esta se colocaba una fina capa de fondo blanco. El dibujo se ejecutaba a carbón y luego se aplicaban témperas, preparadas a base de pigmentos orgánicos y minerales mezclados con yema de huevo. La pintura, muy densa y opaca, se colocaba en diversas capas. Era común terminar el fondo con finas láminas de oro, que simbolizaban un color que no era de este mundo, es decir, reflejo de la divinidad. Una vez terminado el icono, se le aplicaba una capa de aceite de linaza que estabilizaba los colores, asegurando una buena conservación, tan buena, que las podemos disfrutar hoy en día.

    Los modelos son considerados fieles a los prototipos, a la realidad histórica, y por lo tanto, inalterables. Para comprender en hondura el verdadero y riquísimo contenido de un icono, debemos conocer sus significados más profundos y entender la articulación de este lenguaje iconográfico, y como ya advertimos, al contemplar un icono, no podemos quedarnos en su mera apreciación estética o dimensión artística, que sin duda es muy valiosa, sino que debemos entenderlos como un alcance del extraordinario dinamismo proyectivo producto de una profunda reflexión teológica y espiritual, donde los iconos tienen su concreción en la vida religiosa, litúrgica e incluso cotidiana de los fieles y de quienes los producen.

    Los iconos rusos, podemos afirmar, reproducen la composición bizantina, pero queda asegurada su originalidad por estar desprovisto de expresión y narración, desligado de la vida y de la realidad terrena o sensible. Se sostiene a menudo su carácter aristocrático; su idealismo impasible y “abierto a la contemplación del milagro”, en palabras del autor Nikodim Pavlovich. Todos los elementos de un icono están idealizados: rostros, cuerpos, arquitecturas y paisajes; a fin de hacer visible aquella realidad de orden suprasensible. Este arte sagrado es tal porque actúa de vehículo para la adoración del Dios encarnado, es tal porque un autentico arte sacro responde a un problema de forma, no de tema: su línea y su diseño están asegurados por la tradición, donde la selección y mezcla de colores pertenecen al iconógrafo, de acuerdo a prescripciones especiales, donde el color brillante de sus íconos y la sugerente belleza de sombras son su primordial fortaleza, donde sólo un ojo aguzado podría distinguir las diferentes escuelas y talleres, pero que manteniendo idéntico espíritu, permiten que la honra con la que es venerada la imagen pase al prototipo, según las enseñanzas del apologeta Juan Damasceno (Defensa de los iconos) en el s. VIII.

    La tradición oriental nos enseña el valor teológico de la expresión estética de la encarnación divina, poniendo así la imagen al servicio de la economía de Dios, según el Patriarca de Constantinopla, Dimitrios I. Así como el teólogo expresa estas verdades de orden trascendente a través del pensamiento, el iconógrafo, a través de su arte, expresa la Verdad viviente, la revelación que posee la Iglesia en forma de sus tradiciones, en palabras del padre Daniel Rousseau. El Patriarca Dimitrios nos enseña que el icono representa a la persona sagrada, pero no en sus proporciones naturales o meramente en una expresión simbólica que nos transfiere a su semblanza humana, sino que en su dimensión gloriosa y celestial. Para ello el ojo del iconógrafo debe transitar a través de los heterogéneos caminos de la ascesis, penetrando en el sublime “ayuno de los ojos” y tendiendo a armonizar totalmente con la contemplación del componente trascendente tal como es revelado a la Iglesia en la dimensión del espíritu. Por ello, el sentido que tiene pintar un icono, como forma profunda de oración y meditación, debe ser realizado en ayuno y en estado de gracia por parte del iconógrafo, iniciándose y terminando con una oración de alabanza a Dios.

    Esto sería lo opuesto a lo que pasa en la tradición occidental, donde percibimos y apreciamos una diferenciación y distancia entre el espíritu y la materia, pues este arte religioso no se diferencia en nada del arte profano. Las formas son las mismas y los sentimientos piadosos y devocionales del artista, cuando los hay, son absolutamente insuficientes para hacerlo sacro. Un arte alcanza esa sacralidad cuando una visión espiritual se encarna en las formas, y cuando éstas proyectan un fiel reflejo de esa visión. El lúcido escritor Michel Quenot nos advierte: “¡Qué contraste con el arte religioso occidental que se queda en la superficie de las cosas y se basa en modelos vivos para reproducir a Cristo y a su Madre!”, degradando la naturaleza divina del Verbo Encarnado y reduciéndola a su pura humanidad. El mundo bizantino logró armonizar estos dos elementos, espíritu y materia, en la inteligencia, cosa que caracterizó la particular dialéctica de la espiritualidad ortodoxa y encontró en el icono su expresión artística más inspirada y perfecta. El apóstol san Pablo formula elocuentemente el soporte cristológico del icono: “Cristo es la imagen visible (eikón) del Dios invisible” (Col. 1, 15).

    ESBOZOS Y CRITERIOS PARA ANALIZAR Y MEDITAR UN ICONO:

    El prestigioso autor sobre iconos, Paul Evdomikov nos ha dicho que “si el hombre aspira a la Belleza, es porque está de antemano bañado de su luz, porque el hombre desde su propia esencia es sed de la Belleza y de su imagen” y sabemos que sin esta belleza, el mundo se nos vuelve oscuro e ininteligible. Esa es la belleza que busca crear el iconógrafo, que nada tiene que ver con la belleza canónica del tipo realismo naturalista desarrollado tan vehementemente por el arte religioso occidental en los siglos recién pasados. La búsqueda de la belleza y la consecución de la armonía en un icono vienen dados por el resultado de una  larga tradición acompañada de una reflexión, contemplación y manufactura escrupulosa que van estrechamente unidas. La belleza de un icono no descansa en la genialidad intuitiva del autor o en las emociones intensas que quiere manifestar el artista, ni siquiera en su capacidad de abstracción de una realidad cierta, sino que está amparada en el fiel cumplimiento de reglas precisas derivadas de minuciosos estudios que se han ido elaborando, sedimentando y perfeccionando a través de una larga tradición histórica. Nada se deja al azar, cada uno de los elementos se articula en el conjunto con asombrosa precisión.

    Representar a Cristo fue una empresa temible y tremenda, de allí la exigencia hacia los iconógrafos para que garantizaran la continuidad y unidad doctrinal más allá de las fronteras del imperio bizantino, a través de un conjunto de guías, procedimientos y restricciones. Esto quedaba asegurado a través de la similitud con el prototipo, desde donde se irradiaba esa profunda belleza que se manifiesta en el icono. Esos prototipos provienen de algunas fuentes que se amparan en las más antiguas tradiciones, denominadas como imágenes “acheiropoietes”, es decir, imágenes no hechas por mano de hombre.

     Entre estas tenemos el Mandylion (palabra griega bizantina no aplicable a otro contexto), conocido también como el Lienzo de Edesa o Imagen de Edesa, que es una reliquia cristiana consistente en una pieza de tela rectangular en que se habría impreso milagrosamente el rostro de Jesús, siendo por tanto el primer icono (imagen) del Cristianismo y que de acuerdo con la tradición, el rey Abgar lo recibió del apóstol Judas Tadeo, hacia el final de la vida de Jesús. Otra fuente es el lienzo de la Verónica, sobre el que queda impresa la Santa Faz, de allí que el nombre con que conocemos a la mujer, la Verónica, sea en realidad una alusión al lienzo; la Vera Icona, esto es, la verdadera imagen del Señor. Una tercera fuente acheiropoietes, es el Santo Sudario o Sábana Santa, que hoy se encuentra en la capilla real de la Catedral de San Juan Bautista de Turín. Para el caso de la Madre de Dios, su origen se puede rastrear a partir del primer icono de Iver, el que se conserva en un monasterio en el Monte Athos, Grecia y que, según la tradición, es una copia del que fue pintado por el apóstol y evangelista Lucas. Un caso latinoamericano de una imagen acheiropoietos sería la imagen de la Virgen de Guadalupe.

    Dado la profunda fidelidad al prototipo, como versión más fidedignadel original, es que el arte del icono se ha mantenido prácticamente inalterable a través del tiempo y del espacio, conociendo sólo una lenta variación a través de los siglos. Ya el VII Concilio Ecuménico de Nicea del año 787 decretaba que solamente el aspecto técnico de la obra dependía del iconógrafo, pero todo su plan, disposición y programa pertenecen y dependen de claro modo, a los santos Padres. Más tarde, en 1551, el concilio moscovita de los 100 Capítulos señala que todas las autoridades eclesiásticas deben velar sobre los iconógrafos y controlar su obra en sus respectivas diócesis. Esto irá asociado con la circulación de manuales con indicaciones precisas sobre los modos de pintar y reproducir los rasgos de Cristo y de los santos. Esta serie de instrucciones harán que la factura de los iconos sean durante mucho tiempo, un patrimonio casi exclusivo de los monjes; cosa habitual, pues es al alero del monasterio, donde se da una vida y efusión espiritual privilegiada. Es preciso aclarar que tampoco debemos ver una regulación tan estricta que ahogue al artista, pues depende de él, en último término, que su obra sea algo más allá que una mera copia, sin limitarse a la letra, sino al espíritu de los principios que anhela actualizar y ennoblecer.

    El iconógrafo, previo a plasmar la imagen en el tablero de madera, debe engendrar primero, el icono en su propio interior, fruto de la contemplación, el silencio y la ascesis, “con la mirada y el corazón purificados, él podrá trazar la imagen de un mundo transfigurado” según nos señala Michel Quenot. Por ello son emblemáticas las palabras de la iconógrafa rusa contemporánea Mme Fortunato- Theokretov: “La razón de ser de los iconos es la de servir a Dios y  los hombres. El icono es una ventana a través de la cual el Pueblo de Dios, la Iglesia, contempla el Reino; y, por esta razón, cada línea, cada trazo del rostro adquiere un sentido. El canon iconográfico, formulado a lo largo de los siglos, no es una prisión que quiera privar al artista de su impulso creador, sino la protección de la autenticidad de lo que se representa. En esto consiste la Tradición.” El iconógrafo por tanto, funda y nutre su arte en la Tradición y en las Enseñanzas de la Iglesia, siendo expresión acabada de la Liturgia y es inspirada por el Espíritu Santo. De aquí que sean obras no firmadas – aunque no anónimas-, a fin de no distraer al orante de su finalidad esencial.

    Al contemplar el icono, nos percataremos de que existe una ausencia total de realismo, enfatizando su espiritualización por sobre su objetivación sensible, es decir, nos introduce en una realidad transfigurada que hace participar al hombre de un mundo suprasensible e invisible a nuestros límites materiales. En síntesis, hacerlo partícipe de la Encarnación de Cristo a través de la deificación del hombre. Por ello también la arquitectura y naturaleza presente en el icono desafía la lógica humana y las leyes de la gravedad al ignorar toda proporción, apariencia y distribución, para manifestar las esencias de las cosas y subordinar las a las personas representadas. De los cuerpos desaparece su carnalidad sensual bajo ropas en formas de togas y pliegues, expresando un movimiento del espíritu. El rostro es el centro del icono, lo domina todo; los personajes de frente -sólo los santos-, expresan que participan de la gloria de Dios. Los que no han alcanzado la santidad, se presentan de perfil. En el caso de Cristo el rostro busca el equilibrio de su humanidad y divinidad. Los ojos son grandes y vivos, miran como testimonio de estar en la presencia de Dios. La frente abombada y alta encierra la fuerza del espíritu y la sabiduría. La nariz alargada y fina nos revela su nobleza. La boca, signo de espiritualidad es un fino trazo que prescinde de toda sensualidad, y siempre está cerrada, pues la contemplación de Dios exige el silencio absoluto. Los oídos, pequeños expresan que oyen la voz interior de los mandatos del Señor. Por tanto, podemos afirmar que todos los personajes de un icono se nos presentan impasibles, severos e hieráticos –solemnidad en extremo- expresando la paz de Dios, un dinamismo que es interior y una carne rendida al espíritu; todos signos de la plenitud de la vida espiritual. Finalmente el nimbo brillante sobre las cabezas expresa la abundancia de Luz Divina de aquel que vive en la intimidad de Dios.

    ALGUNAS TIPOLOGÍAS DEL ICONO:

    Los iconos son factibles de agrupar de modo que permitan al lego una comprensión más acabada de lo que hemos escrito. El primer lugar lo ocupa el rostro de Cristo, testimonio de su Encarnación, muchas veces presentado como Pantocrátor – todopoderoso y dueño del Universo- como Cristo triunfante, en gloria, que viene a sojuzgar a las naciones y hombres en la Parusía, – el advenimiento glorioso de Jesucristo al fin de los tiempos-. El Mandylion, imagen acheiropoietes ya referido, y el Emmanuel; Cristo-Niño con aspecto adulto. En Bizancio aparecen con una mirada severa como si escrutara las profundidades insondables del corazón humano, que se vuelve más bondadosa y amable en los iconos eslavos.

    Le siguen en importancia las diversas representaciones de la Virgen, Madre de Dios –Theotokos- representada con Jesús niño, el cual tiene en sus manos el rollo de la ley, que se pueden sintetizar en la Kiriotissa; es decir, la Virgen representada como un trono de sabiduría y Jesús niño sentado en sus piernas, reinando en majestad. La Galaktotrofusa; que es la virgen amamantando a Jesús niño. La Glikofilousa; que corresponde a Virgen acariciando a Jesús niño o dándole un regalo. La Hodogitria, que es la que muestra el camino. La Virgen señala a Cristo como camino de salvación. También tenemos unas representaciones menos comunes como la Virgen Platytera; que contiene al Incontenible, o inmensa que contiene al Inmenso. La Virgen Psychosostria; que es la que salva nuestras almas. La Virgen Panaghia, que es la Virgen toda santa, porque cubierta con un manto rojo, que indica la santidad del Espíritu Santo, expresa la plenitud de la santidad externa e interna.

    Le siguen en abundancia, el icono de la Deesis -Intercesión-, que muestran al Pantocrator rodeado de la Theotokos y Juan Bautista, el Precursor del Mesías, y a veces, con varios santos intercesores a favor de los creyentes. El icono de la Crucifixión nos presenta a Cristo pleno de la gloria de Dios, dueño de la Vida, triunfando sobre la muerte. Absolutamente distinto a las crucifixiones de Occidente, donde prima el drama de la muerte y no el misterio de la Resurrección.

    Interesante es también el icono de la Resurrección o del Descenso a los Infiernos, pues constituye el principal tema litúrgico de vísperas de los sábados y como afirma Michel Quenot: “La Ortodoxia es la confesión de la Resurrección”, que se representa habitualmente con el descenso al Ínfero, pues se evita el momento de la Resurrección, puesto que no hay detalles precisos ni aproximados en las escrituras, cualquier intento falsearía o agotaría de contenido al Misterio. Esperamos que estas breves líneas hayan sido fieles a nuestros propósitos, y haber intentado explicar cómo el icono celebra, en definitiva, la luz y la verdad del Misterio de la Encarnación del Dios cristiano, haciendo visible lo Invisible.

  • Los Estados Pontificios: Un Regalo con Consecuencias para La Iglesia

    Los Estados Pontificios: Un Regalo con Consecuencias para La Iglesia

    Desde que se estableció Pedro como primer obispo de Roma, los fieles y aún más los emperadores cristianos, fueron donando a la Iglesia romana gran cantidad de bienes territoriales, algunos de ellos con importantes extensiones de terreno. Estas posesiones, fueron integrando lo que se conoció como “Patrimonio de San Pedro”, y estuvieron diseminados por toda la península itálica e incluso fuera de ella.

    Su administración, aunque no convirtió inicialmente a los papas en jefes de Estado, les otorgó varias prerrogativas civiles y políticas. Como muchos papas procedían de la aristocracia romana, ejercían simultáneamente el cargo de obispo y de gobernante civil de la Ciudad Eterna. Sin embargo, los Estados Pontificios no se establecen en los primeros siglos de la Iglesia, sino que hasta el año 756, durante el pontificado de Esteban II y con la ayuda de Pipino III gobernador de los francos.

    Donacion de Pipino el Breve por el Tratado de Quierzy al Papa Estevan II el año 756

    Desde mediados del siglo VI, los lombardos, un pueblo germánico originario del norte de Europa, se asentaron en el valle del río Danubio y desde allí invadieron la Italia bizantina, el año 568, bajo la conducción de Alboino. Ocuparon casi toda la península y establecieron un reino lombardo (o longobardo, como se les decía en latín), que duró hasta la mitad del siglo VIII, cuando fueron derrotados por los francos. Veamos los orígenes de los Estados Pontificios. Indudablemente en centro de ellos está Pipino III, más conocido como Pipino el Breve, debido a su baja estatura, hijo menor de Carlos Martel, que nació hacia el año 715 en Jupille, en donde nace una gran parte de la dinastía Merovingia y Carolingia. Cuando el papa Esteban II solicita su ayuda, éste se la presta interviniendo ante Astolfo, rey de los lombardos, quien aceptó traspasar Ravenna a Roma. Sin embargo, incumplió su compromiso y, por añadidura, puso sitio a Roma. Se produce una nueva llamada de auxilio del Papa a Pipino el Breve y nueva acción militar de los francos en su auxilio. Sometidos los lombardos, por fin, éste hizo entrega al papa Esteban II de los extensos territorios conquistados, confiriendo al  Sumo Pontífice el dominio temporal de un Estado que, con algunas variaciones geográficas, habrá de perdurar hasta 1870, durante más de 11 siglos.

    Como retribución a tanta generosidad, el domingo 28 de julio del año 754, en la basílica de Saint Dennis, el papa Esteban II consagra a Pipino y le confiere los títulos de Rey de los francos y Patricio de los romanos. Se establece por medio de este acto, un estrecho lazo de continuidad entre la unción realizada a los reyes del Antiguo Testamento y los reyes de la nueva dinastía. Esta consagración pone fin al linaje merovingio y legaliza el advenimiento de los carolingios al poder. Confirmando a Pipino el Breve, como Rey de los francos, y consagrándole el mismo como tal, el Papa tomó distancia con el emperador de Bizancio, sometiéndose para su seguridad, a los soberanos francos. Es el comienzo de una larga colaboración, a menudo conflictiva, con los carolingios y sus lejanos herederos del Sacro Imperio Romano Germánico.

    A partir de esta consagración, la legitimidad del Rey, no dependerá exclusivamente de los señores francos, electores del rey, y se transformará en un reinado de derecho divino, que durará en Francia interrumpidamente durante ciento once años. Los francos querían una buena relación con los lombardos y también con el Papa. Por eso, el año 754 los francos envían una delegación para calmar a los lombardos en sus reivindicaciones territoriales, pero ésta no tendrá ningún efecto. Por ello, Pipino el Breve se ve obligado a lanzar en su contra una primera expedición militar de la que sale victorioso. Pero un año después los lombardos ponen sitio a la ciudad de Roma. Por lo tanto, entre el año 756 y el 758, el Rey de los francos deberá lanzar tres campañas contra ellos, hasta conseguir su retiro hacia el norte de Italia. No obstante, tras esta victoria, multiplicará sus esfuerzos para intentar restablecer el entendimiento entre los lombardos y Roma.

    Al final de estas expediciones, Pipino el Breve decide regalar al papa Esteban II las regiones conquistadas: 22 ciudades del centro de la península itálica. Ravenna, Perusa, las provincias de Emilia – Romagna y de la Penta – Cole se unen a Roma, dando forma así, a los Estados Pontificios, cuya capital será la Ciudad Eterna. Una donación de los territorios reconquistados que, como veremos, serán para la vida y misión de la Iglesia, lo que acostumbramos llamar un “presente griego”. Un nuevo Estado formado por un conjunto de territorios básicamente centro italianos, que se mantuvieron como un estado independiente, bajo la directa autoridad civil de los papas, entre los años 756 y el año 1870. Limitaba al norte con el Sacro Imperio Romano Germánico, con los Ducados de Toscana y Módena y la República de Venecia. Los otros límites fueron: al este con el mar Adriático, al sur con el Reino de Nápoles y al oeste con el mar Mediterráneo.

    Mapa de los territorios carolingios 

    Es así, como sin haberlo buscado, el Papa se convierte en soberano de un Estado temporal, que como hemos dicho, duró durante once siglos y que todavía subsiste su heredero, el pequeño Estado de la Ciudad del Vaticano, creado el 11 de febrero de 1929, gracias al Concordato de Letrán, entre la Santa Sede y el Gobierno Italiano. Con ello se pone punto final a los múltiples problemas que surgieron a raíz de la toma de Roma por Garibaldi, cuando éste en 1870 lucha militarmente por la unificación de Italia y pone fin a los Estados Pontificios. Mediante este Concordato el Papa queda como soberano de un minúsculo Estado: la Ciudad del Vaticano, pero enteramente libre, en el corazón de Roma.

    Con perspectiva histórica, podemos decir que el regalo de Pipino el Breve a la Iglesia, fue un peligroso presente, pues el Papa se transformó con ello en un gobernante temporal, teniendo hasta su propio ejército. Los papas, al querer igualarse a los emperadores y reyes de la época, tuvieron que reunir enormes cantidades de dinero, para financiar las monumentales y hermosas construcciones que se requerían, para hacer de Roma una ciudad que estuviera a la altura de las otras grandes capitales europeas. A raíz de ello surge la venta de indulgencias y la corrupción que afectó fuertemente la vida de la Iglesia, pero esto será materia de otro análisis. Podemos decir con tristeza, que el Papa tuvo que abandonar parte de sus tareas espirituales, para dedicarse a las actividades propias de un Jefe de Estado, y la Sede de San Pedro empezó a resultar atractiva para  hombres codiciosos de poder, riqueza y prestigio. 

  • Lo Bello y lo Feo

    Lo Bello y lo Feo

    Me he preguntado muchas veces: ¿Por qué es repulsiva la cabeza de un murciélago (por ejemplo: del “vampyrus spectrum”)? Y: ¿Por qué me atraen el rostro y la mirada de un cervatillo (por ejemplo: del “blastócero bezoarticus”)?

    Dicho de otro modo: así como, tendido en una playa, me he dejado rodear por blancas gaviotas, ¿Por qué no me dejaría circundar por arañas, escorpiones y culebras? ¿Cuáles son las razones que me hacen rechazar, instintivamente, ciertas formas vivas, como si éstas fueran intrín-secamente contrarias a mi persona, a mi mundo y a mi destino? Desde luego, no es solamente el veneno de la tarántula el hecho que producem en mí el temor y que me convierte en su enemigo. Con el peligro del veneno parecen coincidir la forma y los movimientos del animal; características que, después de sobrecogerme, causan mi estado de vigilancia, si no mi agresividad.

    El mal encarnado en los demonios atormenta a la humanidad y asecha para lograr el triunfo de llevarse a las almas fallidas al infierno.

    No me estoy refiriendo a la simpatía que cada uno de nosotros experimenta hacia unos u otros valores formales del mundo natural, sino a la antipatía general hacia determinadas estructuras vivas y situaciones que son parte del Universo físico; como, por ejemplo, las oscuras fosas oceánicas, o el estado de putrefacción de un cadáver. No dudaría en afirmar, por el contrario, que los colores del mar, del cielo y de la arena se integran perfectamente con el blanco y el negro de las plumas de la gaviota, y que esta armonía nos dona la experiencia de la luz, de la paz y del infinito. De modo que no podríamos negar que la atracción y el rechazo recíprocos son las dos situaciones que siguen al encuentro entre el sujeto sensible y el objeto percibido. ¿Es esa atracción la señal de que el objeto es hermoso? ¿Es ese rechazo la señal de que el objeto es feo?

    Las principales religiones enseñan que Dios ha querido vincular la criatura humana con la belleza, de un modo misterioso y definitivo. ¿Con cuál belleza? Con la Belleza de su Verdad. (San Agustín definió a la Belleza como esplendor de la Verdad, “splendor veritatis”). Esas mismas religiones enseñan que Dios ha puesto en el alma humana una adversión instintiva, y también definitiva, hacia lo feo, El Señor de mi Religión, Jesús, señaló a sus primeros discípulos la belleza de los lirios del campo, como un ejemplo del modo en que Dios, su Padre, nos dona continuamente la Belleza junto con la Vida. Simultáneamente Jesús entregó a los apóstoles “el poder para andar sobre serpientes y escorpiones”, prometiendoles que éstos no les harían daño. (San Mateo, 6,28-29-30, y San Lucas, 10,19).

    La Venus de Boticelli ha sido considerada una de las bellezas del arte occidental. Su delicadeza, gracia e ingenuidad la hacen ver como una diosa casta, mas que la diosa del amor lujurioso.

    En este segundo texto evangélico (y los hay en otras religiones) el mal coincide con lo feo. Coincidencia que inspiró a innumerables artistas de Occidente y de Oriente cuando se propusieron representar al Infierno. Sin embargo, ¡qué extraño! Si bien Jesús envía a sus discípulos “como corderos en medio de lobos” (San Lucas, 10, 34). El hombre santo no solamente no recibirá daño de la fiera, sino que la convertirá en cordero. Esto es lo que sucedió en el caso de San Francisco de Asís, cuando el Santo transformó al famélico lobo de Gubbio en amigo y protector de los niños, de los ancianos y de las mujeres de aquel pequeño pueblo de Italia. He aquí que la fealdad y la maldad son hechas belleza y bondad.

    Esta es la razón por la cual el mismo San Francisco besó en la boca al leproso, y por la cual Santa Catalina de Siena bebió el pus de las llagas de los apestados de su ciudad, en 1368. El amor del Santo (no cualquiera pasión erótica) tiene el poder de revelarnos valores trascendentes que las formas feas (o definidas feas por nosotros) suelen esconder. Y también pueden revelarnos la maldad y la fealdad que, al revés, se suelen disfrazar con formas que consideramos hermosas. De igual modo, el artista es aquel que ha recibido el don de revelar la Belleza, no solamente física, a veces no aparente, del alma humana y del Universo, cuando está lleno del Espíritu de Dios. 

  • Joseph Pearce: Un Cruzado del Siglo XXI

    Joseph Pearce: Un Cruzado del Siglo XXI

    “Soy un pecador que trata cada día de ser mejor. Soy también marido, padre, escritor, editor, conferencista y profesor de Literatura. También soy un inglés viviendo en los Estados Unidos”.

    Así se define a sí mismo, con bastante modestia por cierto, Joseph Pearce, escritor inglés, especialista en biografías de renombre mundial, profesor de Literatura en Ave María University, Naples, Florida que ha venido dos veces a nuestro país, invitado por la Universidad Gabriela Mistral. El año pasado centró sus conferencias en los grandes escritores ingleses de fines del siglo XIX y comienzos del XX que se convirtieron al catolicismo y este año, en el mes de agosto, vino a dar la partida a la “Cruzada Chestertoniana” y estuvo presente en el lanzamiento del primer número de esta revista dedicada a este inolvidable escritor inglés que tuvo una marcadisima influencia y cambió fundamentalmente la vida de nuestro entrevistado.
    Pearce está casado desde el 2001 con Susan, una americana de California que conoció en Oxford en 1999 y tiene dos hijos. Su padre, que murió en el 2005, se había convertido diez años antes al catolicismo. Su madre murió hace pocos meses y su hermano menor vive en Londres.
    Amante del deporte, practicó rugby, fútbol, basketbol y cricket cuando estaba en el colegio y siguió jugando fútbol hasta que se fue a los Estados Unidos hace ocho años. Le encanta andar en bicicleta y escalar montañas y trata de hacerlo cuando tiene tiempo que nunca es tanto como quisiera . A pesar que vive hace ocho años en Estados Unidos los lazos con su país son muy fuertes y va de visita siempre que puede.
    Nos habla de su infancia y de su juventud:”Tuve una infancia muy feliz, vivía con mis padres en Suffolk, en la campiña inglesa. Mi vida de niño fue tan plena de felicidad y de paz que me recuerda a la “Comarca” (Shire) de Tolkien. Cuando niño yo podría decir que era un hobbit. El problema comenzó a los doce años cuando mi familia se trasladó a Londres. Ahí empecé con malas compañías y a empaparme de malas ideas. En esa época comenzó mi cambio de niño hobbit a ser un adolescente Gollum”.
    Y según su propio testimonio fue un joven rebelde, violento que pertenecía al movimiento racista Nacional Front y que detestaba por sobre todas las cosas la religión católica hasta que la segunda vez que estuvo en la cárcel, por provocar desmanes en las calles, cayó en sus manos un libro de G.K. Chesterton. A partir de ese momento su vida cambió radicalmente.

    ¿Cómo fue esa transición del joven violento del nacional Front al hombre tranquilo y conciliador de ahora?:
    Me siento honrado que me considere así. Pienso que quizás no soy tan tranquilo y conciliador como debería y estoy convencido que todos los cambios positivos en mi personalidad en estos últimos años se deben sólo a la gracia de Dios.
    ¿Qué pasó dentro de su alma cuando leyó a Chesterton?, ¿Qué de su lectura le hizo cambiar tan drásticamente?:
    Cuando leí a Chesterton descubrí a un amigo que además era mucho más sabio que yo. No fue solamente un amigo sino también un guía y un maestro. Aunque al principio no estaba de acuerdo con sus ideas, me di cuenta enseguida que él estaba en lo correcto y no yo. Chesterton me enseñó cómo pensar filosófica y teológicamente. Me enseñó que la fe es alegre y las personas virtuosas son mucho más felices que las que no lo son. Me enseñó tanto que creo nunca podré terminar de darle las gracias. Chesterton fue la influencia más importante y poderosa, después de la gracia, para mi conversión al Catolicismo.
    ¿Nos puede explicar todo lo que pasó por su interior?:
    Me tomaría tanto tiempo contar todo lo que pasó en mi interior. Por eso quiero escribir un libro el próximo año en el que trataré de describir cómo fue el camino que me condujo a la fe católica. Está demás decir que el proceso implicó un crecimiento intelectual y espiritual alimentado por la lectura de grandes escritores y pensadores como Chesterton, Tolkien, C:S Lewis, Newman, Belloc, San Agustín, Santo Tomás entre otros.
    Ahora ¿Cuál es esencialmente su pensamiento ante algunos temas de la vida como la religión y la política?:
    Creo que la Iglesia Católica es el Cuerpo Místico de Cristo, por lo tanto es infalible en temas como la fé y la moral. Mi religión encausa mis ideas y estoy totalmente de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia en lo económico y político y lo que plantea ante el aborto.
    ¿Es tolerante ante la gente que no piensa como usted?:
    Espero poder seguir siempre la máxima que dice “odiar el pecado pero amar al pecador”. Espero tener siempre el coraje de luchar contra el vicio y la injusticia sin dejar de querer a la persona que lo comete. El mandamiento más fuerte de Cristo es de amar a nuestros enemigos.
    ¿Por qué solamente le interesan los escritores ingleses conversos al catolicismo?:
    Cada persona se especializa en determinandas áreas. Yo quiero a mi país y a mi fe. Por lo tanto es algo natural en interesarme en los Católicos Ingleses y los Católicos Ingleses conversos en particular. Pero también he escrito sobre autores no ingleses como Alexander Solzhenitsyn por ejemplo.
    De todas las biografías que ha escrito, ¿cúal le llegó más produndamente ?, ¿Por qué?:
    Es difícil contestar eso. Mi encuentro con Solzhenitsyn enMoscú fue una una de las experiencias más grandes de mi vida. Mi biografía de él fue una gran bendición. La biografía del poeta Roy Campbell fue difícil de escribir, llena de altos y bajos y por supuesto está Belloc y Wilde… y Chesterton. Es imposible elegir una de ellas. La investigación y la escritura de sus biografías fue una poderosa y enriquecedora experiencia. Siento de alguna manera que todos ellos son mis amigos y mis maestros.
    Aparte de seguir escribiendo, ¿Qué más tiene en su mente hacer en el futuro?:
    Mi deber principal en la vida es ser un siervo de Cristo. Como tal espero ser capaz de evangelizar nuestra empobrecida y decadente cultura con el poder de la belleza. Tenemos más de dos mil años de herencia cultural, arte, música, filosofía, teología y arquitectura. Esa es la riqueza con la que podemos cambiar este mundo y llevarlo a la redención.
    ¿Practica desportes?:
    Jugué fútbol, rugby, basketbol y cricket cuando estaba en el colegio seguí jugando fútbol hasta que me vine a los Estados Unidos hace ocho años. Durante muchos años me encantaba andar en bicicleta, hacer pesas y escalar montañas. Ahora voy a un gimnasio varias veces a la semana y ando en bicicleta y voy a la montaña cuando puedo pero no es tanto como quisiera. 

  • Cuaderno de viaje de Villard de Honncourts

    Cuaderno de viaje de Villard de Honncourts

    Villard de Honnecourt es un arquitecto viajero de la Europa del siglo XIII, en la precisa época de la eclosión de las grandes catedrales que poblaron Francia y Europa después, que va registrando sus observaciones en un cuaderno único donde se han conservado los estados precisos de construcción y los proyectos de lo que iban a ser esas magníficas construcciones que son las catedrales.

    He querido presentar este artículo a fin de establecer algunas estrechas relaciones de tipo vivencial y profesional que me unen a un viejo arquitecto viajero del siglo XIII. La impúdica razón que me motiva, es que pude reconstruir un trayecto considerable de un viaje de tipo iniciático que realizó un hombre formidable, pero prácticamente desconocido entre los propios arquitectos, en plena época de la masiva eclosión del furor constructivo de las viejas catedrales del gótico clásico, y que hoy pueblan Europa. Hoy, 800 años después, pude realizar gran parte del trayecto de la ruta de las catedrales hecho por Villard durante los años 2006, 2007 y 2008, mientras hacía mi doctorado por esas tierras. Es recién este último año cuando cae en mis manos el cuaderno completo de Villard, con sus apuntes de viaje traducidos, que antes sólo había podido mirar parcialmente a través de reproducciones bastante mediatizadas en distintos libros de arquitectura. Al contemplar sus estupendos dibujos y observaciones, es que comencé a reparar en las similitudes de la mirada, y como él registró elementos por medio del dibujo, que a mí también me habían llamado poderosamente la atención, y que a su vez había registrado con mi cámara fotográfica. Ambos viajes son distintos en tanto a medios y tiempo, pero en un espacio y espíritu que nos hermanaba.

    Villard de Honnecourt registraba planos y levantamientos plagados de minuciosas observaciones, para tal vez construir en algún momento una summa arquitectónica sobre el arte de levantar catedrales y otras construcciones. Yo, a su vez registraba cuidadosamente, a distintas horas del día, cada catedral, cada programa escultórico y cada programa iconográfico de sus vitrales para poder traerme a extremo occidente, de algún modo, una exigua porción de esas portentosas y embriagantes obras arquitectónicas para poder contemplarlas, analizarlas y discutirlas con mis estudiantes y futuros arquitectos, en clases de Historia y Teoría de la Arquitectura. Había algo de íntimo en mi experiencia que compartía con el viejo Villard. Esto era precisamente el hecho de que las catedrales, a diferencia de casi cualquier otro tipo de monumentos, son organismos completamente vivos y participan de modo elocuente y activo en la vida de sus ciudades, con muchas de sus funciones originales, manteniendo una asombrosa solución de continuidad hasta aún hoy en día, proyectando una fuerza e irradiando una vitalidad que las hace demasiado únicas, como para pasar a formar parte del disecado panteón de obras de mundos ignotos; entiéndase por estas ruinas, reutilizaciones, puestas en valor, resemantizaciones, fachadas históricas, reacondicionamientos, etc. No es que ignore el valor de estas operaciones arquitectónicas, sencillamente es poder apreciar el inmenso valor de la obra arquitectónica en cuanto a su fidelidad a los propósitos originales.

    Portada Real de la Catedral de Chartres 

    Es así que el cuaderno de viaje de Villard de Honnecourt, que data de comienzo del siglo XIII, constituye un documento verdaderamente único y extraordinario por el valor de testimonio excepcional sobre el arte, la arquitectura y la ingeniería que intenta compendiar este personaje, especie de precursor que se anticipa en más de doscientos años a la actitud de personalidades tan vigorosas y espectaculares como Leonardo Da Vinci en el siglo XV y comienzos del XVI. Este documento está conservado actualmente en la Biblioteca Nacional de París en el departamento de Manuscritos (Fondos Franceses, 19093), ya que antes estuvo en la importante biblioteca del Monasterio de Saint-Germain-des-Prés en París. También sabemos que el manuscrito ha llegado hasta nosotros mutilado, pues está registrado que hasta el siglo XV tenía 41 folios. Aunque algunos autores creen que llegó a tener 62 folios. Actualmente sólo se conservan 33, lo cual nos obliga a ser prudentes sobre cualquier interpretación posible.
    Villard de Honnecourt fue un arquitecto viajero que recorrió el norte y este de Europa en la época en que se erigían las grandes catedrales en la época dorada del estilo gótico, donde se levantan Notre Dame de París, Chartres, Amiens, Reims, Beauvais, Bourges, San Denis, Rouen y tantas otras por el resto de Europa como Westminster, Colonia, Estrasburgo y Upsala, pero donde ya se habían levantado los primeros ensayos góticos como Senlis, Laon y Noyon. Aunque son muchas las sutilezas a las que nos podríamos referir sobre este extraordinario documento, lo primero es la intención declarada por el propio autor, quien nos dice: “…en este libro encontraréis gran ayuda en la albañilería y en las máquinas de carpintería, lo mismo que en el retrato, los dibujos, tal como el arte de la geometría lo manda y enseña”, por lo tanto estaríamos frente a un manual de carácter técnico destinados a los artesanos dedicados a la construcción de catedrales y otras obras de arquitectura, como así al arte de la escultura y el dibujo, y cómo participa la geometría en su elaboración. Podríamos decir que los textos y láminas que nos sobreviven carecen de cualquier alusión al arte de los vitrales, que con toda seguridad Villard vio en su paso por Chartres ejemplos insuperables, como el de la Notre-Dame-de-la-Belle-Verriére; pero eso no lo registra. Es a sus aspectos constructivos, a la tectónica del edificio, donde Villard concentra todo su talento observador y su envidiable capacidad de registro.

    Interior de la Catedral de Reims

    Por otro lado podemos observar que, al parecer, saca apuntes y croquis de detalles arquitectónicos que aún se encuentran en fase de estudio y no construidos, como observamos en el rosetón occidental de la fachada de la Catedral de Chartres, principalmente levantada entre el 1195 al 1220. Por lo que podemos elucubrar que este arquitecto viajero tuvo acceso a los planos ejecutados en pergaminos, o aun en superficies vaciadas en yeso, incluso podríamos aventurar que pudo, eventualmente, discutir con los arquitectos de la catedral. Lo que sí podemos afirmar es que la solución final es bastante más adecuada y estable que la frágil  estructura que nos presenta Villard en su cuaderno, donde las estructuras de los rosetones periféricos menores apenas se unen con el rosetón central del gran rosetón, lo que indudablemente podría comprometer la estabilidad de toda esta delicada estructura. Otro elemento que llama poderosamente la atención, es la capacidad de observación en un detalle que seguramente pasaría inadvertido en gran cantidad de visitantes. Nos referimos a la elevación interior que Villard hace -aunque no sin cierta exageración- de la Catedral de Reims (1211-1260), donde la columnilla central del triforio es visiblemente más gruesa que el resto, al parecer, sutileza del arquitecto constructor, para dar continuidad a la columna que divide las amplias ventanas tanto superiores como inferiores. Este detalle no se le escapó al célebre teórico del arte y la arquitectura Erwin Panofsky, que lo explica en términos de una reacción contra el horizontalismo extremo, para en cambio, acentuar su verticalidad. Lo importante, en todo caso, para nosotros, es que Villard lo hace conscientemente más grueso para que a quienes iba dirigidos, ese detalle no se les pasara por alto.

    Una tercera observación la constituye el registro de los bueyes de las torres de la fachada occidental de la catedral de Laon (1160- 1220), donde el Villard declara en sus Cuadernos: “He viajado por numerosas tierras, como podréis constatar por este libro; y en ningún otro lugar vi una torre como la de Laon. Veamos su primera altura, con las primeras ventanas. En esta altura, la torre está rodeada de ocho caras, las cuatro torrecillas son cuadradas, (apoyándose) sobre triples columnas, a continuación vienen las semitorrecillas de ocho columnas, y entre dos columnas hay unbuey…”. De verdad que las torres de esta Catedral del gótico primitivo son impresionantes, poseen una potente imagen no sólo dado por la particular articulación y dinamismo de sus elementos constructivos, sino que también por que la coronan 16 colosales bueyes, que según las leyendas fueron inmortalizados allí por su trabajo duro e incesante durante tantos años trayendo piedras de la cantera a los pies de la catedral como devotos cristianos.

  • Los infinitos nombres de la diosa Isis

    Los infinitos nombres de la diosa Isis

    Isis es una diosa poderosa que trasciende los límites de su momento mitológico e histórico. Influye a los egipcios y luego a los griegos y romanos y personifica los poderes de los dioses en sus elementos más puros y profundamente simbólicos. Isis es madre, diosa, maga, fecunda la naturaleza, sus alas sagradas llevan el alma a su destino, es la vaca sagrada que alimenta de leche a Egipto, es la serpiente reencarnada, tiene la capacidad de torcer la historia a favor de su hijo y de los egipcios, entre muchos otros atributos de su personalidad.
    La historia de la civilización egipcia faraónica es única. Debido a sus características especiales como la sacralidad de su rey, el faraón, su aislamiento defendido por el desierto, el mar rojo y el mediterráneo y la navegabilidad del Nilo lograron que su historia política y su desarrollo religioso se mantuviera inalterado por tres mil años. Fue de hecho el primer faraón, el legendario Menes quien, por influencia divina y encarnando a Horus el hijo de Isis y Osiris,logró unificar a los 42 nomos o regiones que existían en Egipto, logrando una unidad entre diversas cosmogonías,visiones de la muerte y dioses.
    De estos relatos sobre la creación hay uno que preponderó sobre los otros: el Heliopolitano, llamado así por venir de la ciudad de Heliópolis. Los conocemos gracias a dos fuentes principales: los textos de las pirámides, en los que nunca vemos el relato completo, pero sí frases y enunciados que hemos podido reconstruir, y el papiro de Bremner-Rhind catalogado con el número EA 10188 en el Museo Británico de Londres. Está escrito en hierático y tiene 33 columnas y 930 líneas escritas. En el aparecen
    las lamentaciones de Isis y Neftis, que debían cantarse ceremonialmente para recordar la muerte del dios Osiris. Este orden sagrado encontraba sus raíces en la enéda divina que termina por conformarse entre las distintas cosmogonías. En esta, Atum el gran dios sol que también llamamos Ra o Aton crea por iniciativa propia, y distinguiendo desde su propia divinidad, a Shu, el aire y Tefnut, la humedad. De Shu viene el dios Geb la tierra y de Tefnut sale la diosa Nut el cielo, la diosa inmensa que se posa sobre Geb y lo crean todo. Su descendencia son los hermanos Osiris e Isis, padres de Horus, Set y Neftis.
    Osiris e Isis protagonizaron un drama divino que conocemos detalladamente gracias a Plutarco en su obra De Iside et Osiride que Mircea Eliade cita en su primer tomo de Historia de las Ideas y Creencias Religiosas. Estos dioses pronto asumen la realeza divina como consortes, pero Set, el hermano envidioso asesina a Osiris pero Isis, la maga, logra resucitarlo lo suficiente como para quedar embarazada de Horus, a quien va a dar a luz escondida en el delta del Nilo. El niño tiene una vida secreta hasta su adolescencia, cuando decide retomar su derecho divino y se enfrenta a su tío. Set logra en primera instancia sacarle un ojo, pero Horus triunfa al final. Osiris es resucitado definitivamente como fuerza vital de la muerte y pasa a tomar su lugar en el trono del juicio de los muertos. Isis en cambio, viva yencarnando al trono real, queda representando el inmenso abanico de la diosa que viene de muy antiguo, será desde este mítico momento: madre, diosa, maga, fecundará la naturaleza, será las alas que lleven el alma en su viaje, será la vaca sagrada que alimente de leche a Egipto, será serpiente reencarnada, tendrá la capacidad de torcer la historia a favor de su hijo y de los egipcios, entre muchas otras.
    James Frazier en “La Rama Dorada” define a Isis como la “de los mil nombres”, queriendo explicar la infinita significación que tuvo esta diosa. Al contrario que sus antecesoras asiáticas, Isis fue buena esposa y madre. Originalmente fue diosa de la naturaleza, ella le regaló al hombre la cebada y le mostró satisfecha el descubrimiento de estas espigas a Osiris. Cuenta el sacerdote egipcio Manetón, autor de Aegyptíaka, una Historia de Egipto desde sus orígenes, que los segadores egipcios se golpeaban el pecho con las primeras espigas recreando el dolor de Isis al perder a Osiris. La llamaban “creadora de cosas verdes”, “señora del pan”. No solo esto, “es la misma mies verde que todo lo cubre, personificada en una diosa”. Con el pasar de los años su benéfica imagen fue purificándose y terminó traspasando las fronteras de Egipto. Su culto fue uno de los más populares en la Grecia helenizada y en Roma.
    Algunas Manifestaciones de Isis: La Diosa Pájaro
    La “diosa pájaro” es una imagen neolítica profundamente arraigada en la prehistoria. En las miles de pequeñas estatuas que los arqueólogos han encontrado y siguen encontrando, se reconoce una imagen de mujer con senos, largo cuello, sin boca. Algunas casi no tienen elementos humanos, pero nos reflejan la condición divina que tenia la femineidad en esta época. La podemos ver en la pintura rupestre en mano de antiguas diosas sumerias y en las sagradas alas de Isis.
    En el caso de la diosa egipcia se le suma además su misión de psico-pompa, es decir de conducir las alas de los difuntos a su viaje eterno. Esta es también una imagen muy antigua, los pajaros – buitre, el cuervo, la lechuza, el halcón – cumplieron esta misión ya en Catal –Huyuk y otras culturas. Isis, con su aliento y con el viento que resulta del batir de sus alas sagradas conduce al alma (ba) a su destino final.Así dice le dice un hijo a un faraón con motivo de su funeral (Textos de las pirámides): “Salve, padre mío, en este día en el que te presentas ante RA cuando asciende desde es Este y cuando eres investido con esta, tu dignidad que está entre los espíritus! Los brazos se enlazan por ti, los pies bailan por ti, se agitan las manos por ti. Isis te ha cogido de la mano y te introduce en el baldaquín (marquesina entre columnas). La tierra es cubierta, las plañideras se lamentan ”.
    Isis la mujer del dios de la muerte
    Luego de finalizada la tragedia entre Osiris y su hermano Set, el primero, dios de la muerte, queda reinando el inframundo como juez supremo. Frente a él se realiza el juicio en que el corazón del difunto se pone en una balanza enfrentado a una pluma de avestruz, símbolo de aquello que es perfecto y sublime. Si el difunto pasa la prueba pasa a la sala donde lo espera el dios custodiado por Isis y Neftis, diosas protectoras de los jueces. Isis y Osiris simbolizan la familia sagrada el matrimonio perfecto. Isis en su doble condición de hermana y esposa protege y ama al dios. Es ella, Isis, quien protege y ama a su hermano, quien lo busca sin desfallecer, sin reposo hasta encontrarlo, quien da sombra … y aire con sus alas Es ella quien alaba a su hermano, quien alivia la debilidad de quienes están cansados, quien recibe su semilla y da a luz a su heredero. Quien alimenta al niño en soledad sin que nadie sepa dónde está”.
    Isis la diosa Trono
    El jeroglífico del nombre de Isis era una trono. Ella está “tocada” por un trono en la cabeza. Lo que nos lleva a pensar que era originalmente la idea de darle la realeza al faraón. Hay que ser hijo de Isis para serlo, porque el primer faraón fue Horus y los siguientes faraones, al menos hasta que dejó de ser el mismo dios y paso a representarlo, encarnaba a Horus. El trono es también la gran montaña sagrada primitiva, totalidad del universo, unión de cielo, tierra e inframundo.
    Además de un trono, Isis puede verse en las imágenes de los textos de las pirámides con cuernos de vaca uniendo un disco solar (o lunar). Esta unida aquí a la diosa Hator. Esta diosa, muy antigua en la mitología egipcia, era originalmente imaginada como una gran inundación que alimentaba todo Egipto, siendo incluso creadora en algunas cosmogonías antiguas. Aparece en imágenes con sus cuatro patas en los cuatro puntos cardinales y su vientre lleno de estrellas simbolizando el mundo entero, la creación. Algo así como una gran montaña sagrada que alimenta. Es también la diosa celeste Nut. En la paleta de Narmer, simbólicamente riquísima, vemos a Hator reflejada en sus carillas, enmarcando las esquinas del planeta En algunos mitos también se le da el nombre de la estrella Sothis, el «segundo sol» (como sucede con Isis); se la relaciona así con la crecida del Nilo y con la inundación.

    Isis como Hator

    Encarnación de la Maat
    Isis como la diosa Maat (o Mayet) encarna parte de la esencia de la mitología egipcia, al reunir a seres divinos y humanos bajo unaley universal; todos viven por Maat, en Maat y para Maat. En este caso, cuando personifica a la sagrada Maat, esta tocada con una pluma de avestruz. La Maat como principio de orden y equilibrio era concebido como un principio eterno, preexistente incluso a los dioses. Atum, antes de crear por voluntad, antes de emerger por primera vez desde el agua primigenia, o en la montaña sagrada ya yacía con Maat, que estaba dentro de él y alrededor de él. Maat es en realidad un principio tanto filosófico como mitológico. Es el orden universal, que pude volver todo a su lugar a pesar de las catástrofes o de los desordenes que los hombres realicen en el mundo. Es la que hace volver al Nilo a su lugar luego de la inundación, es la que reparte esta justicia parecida al karma indio o la justicia divina nuestra. Es una armonía inscrita en la naturaleza, inalterable y mágica. Verdad, orden, legalidad y justicia. “no ha sido perturbada desde Ted Zepi” Este orden divino y sagrado se refleja en la sociedad a través de los actos del faraón quien simbólicamente la lleva en la mano.
    Primer monólogo de la creación por parte de Ra, del Papiro de Bremner Rhind:
    Para ser pronunciado: Así habló el Señor de Todas las cosas, después de que hubiese venido a la existencia: ‘Fui yo quien vino a la existencia como Jepri.Cuando vine a la existencia, ‘el Ser’ vino a la existencia y todos los seres vinieron a la existencia después de que yo viniera a la existencia; numerosos fueron los seres que surgieron de mi boca antes de que el cielo hubiera venido a la existencia, antes de que la Tierra hubiera venido a la existencia, antes de que la tierra y los reptiles hubiesen sido creados en este lugar. Yo creé[algunos de ellos] en Nun como Los Inertes cuando aún no podía encontrar un lugar en el que permanecer Encontré favor (¿) en mi corazón, examiné con mi vista, y, estando solo, hice todas las formas antes de que hubiera escupido a Shu, antes de expectorar a Tefnut, antes de que viniera a la existencia cualquier otro que pudiera actuar conmigo.
    Yo concebí con mi propio corazón y allí vinieron a la existencia multitud de formas de criaturas vivas, a saber, las formas de los hijos y las formas de sus hijos. Realmente yo me excite con mi mano, copulé con mi mano, escupí con mi propia boca; escupí a Shu, expectoré a Tefnut y mi padre Nun los educó, mi Ojo siguiéndoles desde los eones cuando estaban lejos de mí. Después de que yo hube venido a la existencia como único dios, hubo tres dioses además de mí. Yo vine a la existencia en esta tierra y Shu y Tefnut se alegraron en el Nun, en el que se encontraban.Fueron ellos quienes me devolvieron mi Ojo, después de que yo hube unido mis miembros; lloré sobre ellos, y así es como la Humanidad vino a la existencia,de las lágrimas que surgieron de mi Ojo, porque él estaba furioso conmigo cuando volvió y encontró que yo ya había colocado otro en su lugar, habiéndolo reemplazado con elGlorioso.( Así, yo lo ascendí a mi frente y cuando él ejerció gobierno sobre esta tierra entera, su ira se extinguió, porque yo había restituido lo que había sido tomado de él. Yo surgí de las raíces, creé a todos los reptiles y todo lo que existe entre ellos. Shu y Tefnut engendraron a Geb y Nut, y Geb y Nut engendraron a Osiris, Horus [Mejentienirti], Seth, Isis y Neftis de su útero, uno tras otro, y ellos dieron origen a las multitudes que habitan esta tierra.
    PARA SABER MÁS
    Campbel, Joseph. Las Máscaras de Dios, Mitología Oriental. Ed. Alianza
    Crashford Jules y Bearing Anne. “El Mito de la Diosa”, ED Siruela.
    Campbell Joseph, Imagen del Mito, Atalanta, Girona, España, 1997
    Frankfort, Henry, Wilson J. A. y Jacobsen, T. El Pensamiento Pre filosófico, Egipto y Mesopotamia. Fondo de Cultura Económica, Colección Breviarios. 1954
    Frazer, James George La Rama Dorada, Magia y religión. Fondo de Cultura Económica. México, 2011

  • El Estado  Islámico (IE) ¿De qué se trata este culto a la muerte y qué se puede hacer al respecto?

    El Estado Islámico (IE) ¿De qué se trata este culto a la muerte y qué se puede hacer al respecto?

    El comienzo del alboroto de EI fue tan modesto que casi nadie lo notó. En Enero de 2014, pocos expertos notaron las dificultades del ejercito iraquí para retomar el pueblo Falluja de manos de terroristas islámicos, con bombardeos a distancia segura en vez de pelear cuadra por cuadra .Era solo otro episodio de la guerra de Irak de la cual Occidente psicológicamente abandonó tras seguir las acciones americanas del 2011. Pero cuando el 10 de junio de 2014 el Estado Islámico de Irak y el Levante, como estos Jihadistas se autodenominan, capturó Mosul, la segunda ciudad más importante de Irak , con tres millones de personas en solo tres dais de lucha, el mundo lo notó y les asustó.

    No solo por la brutalidad calculada amplificada por los medios y redes sociales, ISIS ha ejercido una atracción magnética en los voluntarios juhadistas desde las cuatro esquinas del mundo. Las agencias de inteligencia Americana aseguran que alrededor de 30.000 hombres y mujeres se han integrado al EI en el intertanto, incluyendo grandes contingentes de Tunes, Arabia Saudita, Turquía y Jordania, así como de países europeos como Bélgica, Francia, Alemania o el Reino Unido. Incluso Beijing está preocupado que los separatistas Uighur estén siendo entrenados por el ISIS.

    Abu Bakr al-Baghdadi

    Desde la caída de Mosul, el EI ha propagado terror en la parte este, centro y norte de Irak, acercándose peligrosamente a la misma Bagdad a comienzos de Octubre. El elusivo líder de ISIS, Abu Bakr al-Baghdadi, rápidamente emergió en Mosul y se autoproclamó Califa (Ibrahim) del así llamado Estado Islámico, de este modo eclipsando la compleja maraña de jefes de al Qaeda como “ el caballo más fuerte” de la escena islámica. El también abolió unilateralmente la frontera entre Irak y Siria, creando una única área consolidada de Guerra. Ni siquiera el líder Talibán afgano Mullah Omar se atrevió a declarar en forma real un Califato, la forma del antiguo gobierno musulmán, que funde el poder spiritual con el temporal.

    Es esta aspiración a un estado físico lo que hace al EI diferente de Al Qaeda quien por poco tiempo funcionó como una red amorfa en muchas zonas en el mundo. Hay un lugar real físico, en el cual EI gobierna bajo una estructura conciliar con sus propias monedas de oro y plata y la ley de Shariah. Sus ingresos provienen de impuestos punitivos a comunidades minoritarias y a soldados. O del petróleo refinado en Siria y trasladado en camiones para ser vendido en Tuquía. Increíblemente el gobierno en Bagdad sigue pagando los sueldos de los funcionarios civiles en las áreas controladas por el EI, con los dineros pagados a ocultos intermediarios quienes luego entregan una parte al EI. Una solución obvia es no continuar financiando a un enemigo, sería el insistir que estos funcionarios públicos dejasen las áreas dominadas por el EI si es que quieren seguir siendo pagados.

    La atracción magnética está creciendo en la medida que otros grupos de terror buscan afiliación con el EI. Ahora hay Wilyats o provincias en Afganistán, Pakistán, Libia y el Egipto del Sinaí. A través de Internet, el EI también incita a simpatizantes islámicos en países occidentales a cometer actos de terror al azar. Muchos de estos son dirigidos a personas judías, quienes han sido asesinadas por hombres armados inspirados por el EI en Bruselas y en Paris. La mayoría de nosotros sabemos eso, ha pasado a ser una característica normal en nuestras vidas diarias, ya que los cuchillos y las armas son fáciles de montar y no dejan rastros logísticos como un plan de una bomba mayor, las que pueden ser captadas por las fuerzas de seguridad.

    Estos actos rápidos movibles , vehículos utilitarios con ametralladoras montadas, van acompañados de imágenes de muertes masivas de los prisioneros chiitas quienes recuerdan a los SS – Einsatzgruppen de tiempos de la Guerra.

    En un clip de YouTube, prisioneros recibieron disparos en la cabeza y fueron lanzados a un río desde un embarcadero de madera bañado en sangre. Podría haber sido Bielorusia o Latvia a comienzos de 1940. Comunidades enteras de Cristianos y Yezidis huyeron buscando seguridad en el Kurdistán, la región autónoma del norte de Irak, al comienzo por la meseta de Sinjar en la que muchas personas quedaron atrapadas en las laderas de las montañas. Las audiencias occidentales quedaron sorprendidas por el asesinato de funcionarios de ayuda internacional y periodistas rehenes por un enmascarado hombre británico usando un cuchillo comando para decapitarlos. Las últimas víctimas fueron dos japoneses. Ya que incluso la imagen de las cabezas cortadas ha perdido su efecto de shock, ISIS ha ideado lanzar a un supuesto homosexual desde un quinto piso (una turba con piedras dispuestas a matar lo que quede de él en el suelo) y la quema de un piloto de la fuerza área jordana Moath Kasabeh vivo dentro de una jaula. Este ultimo horror fue diseñado para dividir a los jordanos en relación a la Guerra de Irak y Siria.

    Estos eventos requieren análisis y explicación, más allá de las expresiones obvias de asco y repulsión, ya que hay evidentemente un método estratégico incluso en la psicopatía sangrienta del EI. Primero, debemos explicar como ISIS llegó a existir.

    La comparación del Presidente Barack Obama del EI con un tumor cancerígeno es completamente apropiada, ya que como esa enfermedad se metástasea con terrorífica rapidez.

    EL EI surgió del diez por cierto del residuo del nexo con Al Qaeda en Irak de Abu Musab al-Zarqawi, asesinos y secuestradores que las fuerzas especiales americanas, inglesas e iraquíes no pudieron erradicar completamente el 2008-10.’s Zarqawi era un criminal jordano palestino que se volvió jihadista y fue eventualmente muerto en un ataque aéreo Americano el 2006 tras una carrera de violencia masiva. El dejó a un protegido llamado Baghdadi, un teólogo islámico oscuro, estudiante de Samarra. Una de las pocas cosas que sabemos de al-Baghdadi es que o por seis meses o desde 2005-09 ( lo que es cuatro años) él estuvo preso en Estados Unidos. Esto no es seguro ya las pocas fotografías que muestran su propia cara y la información sobre él permanece faltante. Algo es menos seguro aún si las pocas fotos muestran su rostro real, la información sobre é les fragmentaria. Así como es relativamente fácil escribir una biografía de Osama Bin Laden, o de su sucesor Ayman al-Zawahiri,la falta de información hace que esto sea imposible para Baghdadi.

    En un punto, al-Baghdadi desvía a algunos de sus confederados a Siria a la Guerra Civil, denominados como Jabhat al-Nusra , un grupo que recibe fondos de Arabia Saudita y Qatar. Aunque en el 2013 Baghdadi rompió con sus afiliados de Al Qaeda para formar el ISIS, la tierra y el petróleo que controlan en el norte de Siria le dan al EI el bienestar del contrabando de petróleo ( en el área trasera) que le permite lanzar ambiciosas operaciones dentro de Irak. Del mismo modo realizan reclutamientos de generales Sunni Baathistas de la época de Sadam. (pre-organizados como la red Nashquabandi) y a otros quienes han proveído al EI con valiosas habilidades tácticas. Algunos dicen que los oficiales de la inteligencia turca MIT facilitaron este matrimonio por conveniencia con los ex-Baathists en el 2011-12. Para algunos Turquía es también sospechosa de permitir deliberadamente al EI el control del área cercana a su frontera del sur como de ahogar al incipiente PYD de Siria ( y al afiliado PKK) el statelet kurdo de “Rojava” antes que se fusionara con el Kurdistán de Irak y/o Kurdistán iraní- Turco. Experimentados jihadistas de Bosnia y Chechnya entregaron más experiencia de combate al EI, infantería liviana como punta de lanza. El año pasado vimos a chechenios sentados sobre MiGs capturados en una base aeronáutica siria, pronunciando amenazas al presidente Ruso, Vladimir Putin sobre la conquista del Caucaso ( una de las razones del por qué Putin es tan determinante en el apoyo al presidente de Siria, Assad).

    Mullah Omar lider taliban afgano

    La inteligencia americana ha reunido información detallada sobre las estrategias y tácticas del EI las que les permiten moverse ‘como una serpiente entre las rocas’. El grupo de la revista online (Dabiq o “Ark) muetra como al-Baghdadi ha aprendido del despertar sunita de Anbar que ha ayudado al surgimiento de las fuerzas americanas bajo el mando del general David Petraeus a derrotar a Al Qaeda en Irak desde el 2007 en adelante. Muchos de los comandantes americanos que organizaron esas acciones (notablemente el General John Allen) han sido enviados de vuelta a Irak para repetir el truco, pero el Ei ha sido capaz de anticipar esta medida. Baghdadi ha declarado que el deseo es forzar a las tribus sunitas a la imposición local de su versión de la ley de sharia, lo que también significa que la punta de lanza de las lucha no tardará en lograr la captura de los territorios ocupados y administrados por el EI. Baghdadi está tratando de evitar el contacto de extranjeros que fuerzan a los iraquíes a abandonar estas alianzas tribales sunitas. Pero este régimen es extremadamente brutal en flagelaciones, crucifixiones y matanzas, mientras tanto los padres ya han retirado a sus hijos de los colegios dominados por el EI donde el adoctrinamiento es la nueva norma. Un elogio dudoso fue pagado por un jeque sunita quien dijo ‘ Mosul se muestra como el gobierno de Sadam Husein. Nosotros somos libres’. A lo que él se refiere es que la Shia ya no es más la fuerza de ocupación, en vez que la tasa de ejecuciones semanales de 60 personas en la tónica de la Era de Sadam. La adopción de la palabra “Ark” es también significativa, el EI quiere mostrarse como lo más puro de lo puro. Ellos serán salvados de la inundación apocalíptica de sangre que están creando, una confrontación cataclísmica entre ellos y los infieles. Esto incluye a cualquier musulmán que disienta de sus enseñanzas, ya que el EI son extremos y consideran como infieles a cualquiera que disienta con ellos.

    Por supuesto que los errores de los oponentes al EI son parte del problema. A pesar de contar con $46 billones para la causa, el ejercito iraquí a mostrado ser tremendamente débil. Oficiales malversan gran parte de de la ayuda de Estados Unidos, dejando a las tropas que en el norte de Irak han actuado como fuerzas de ocupación impagas. Recientemente se reveló que los generales habían puesto 50.000 ‘ soldados fantasmas’ en sus libros, lo que significa personas ficticias para malversar los salarios. Los programas de entrenamiento han sido totalmente descuidados. Peor, el divisivo primer ministro Nouri al-Maliki ha reclutado a un gran número de fuerzas especiales para defender su régimen en el gobierno de la Zona Verde, mientras ha llenado los altos rango de incompetentes puestos chiitas. Discutiblemente pareciera ser que el EI podría haber sido detenido por la presencia de una fuerza residual americana, especialmente si esta incluye jet de combate, helicópteros y fuerzas especiales, pero Maliki no firmaría un estatus de acuerdo de fuerzas y Obama se había comprometido a una total retirada para fines de 2011. En esencia el EI empujó fuerte contra una puerta abierta y giratoria

    El alboroto actual del EI fue precedido por dos operaciones claves. Operación “Rompiendo Murallas” liberó a muchos fanáticos de las cárceles iraquíes. “Cosecha de soldados”, que tiene similitudes con las “Erntefest” de las SS (Festival de la cosecha), involucrando el asesinato de policías y soldados entre julio de 2013 y junio de 2014. Los pueblos objetivos eran sujetos a la extorción del EI, como había sido Mosul, al costo de $8 millones al mes, mucho antes que la actual estocada por grupos altamente móviles que se aprovechan de la densa y moderna red de carreteras iraquíes. El EI también compró varios pequeños negocios para apalancar su presencia, como también se rumorea que lo han hecho en la parte sur de Turquía.

    El comando clave y los centros de control fueron eliminados por vehículos bombas suicidas, dos vans y un camión bombas eliminaron a los defensores kurdos de Peshmerga en Jalula en Agosto del 2014. El EI es también bueno en defensa. Vuelan puentes, usan densamente el sembrado de IED en los caminos, o controlan las inundaciones para evitar los contraataques, mientras que cuidadosamente excavan en tanques siendo capaces de eliminar a las columnas de avanzadas. En Amerli uno de los llamados ‘hull-down” T-55 destruyeron 250 militares chiitas quienes habían llegado en SUV a liberar al pueblo. La toma de rehenes también ha paralizado la respuesta de importantes jugadores, notablemente Turquía, quien se ha negado a detener a los jihadistas que se trasladan hacía Siria para integrarse al EI, o el detener el tráfico ilegal de petróleo por otra parte, simplemente porque desde un comienzo el EI capturó a 45 funcionarios del consulado como rehenes. Estos fueron liberados probablemente en intercambio por tres veces el número de jihadistas.

    El éxito del EI está íntimamente conectado al fracaso de Maliki, un hombre fuerte de los chiitas quien pasó largos años en el exilio en Irán. El régimen de Maliki era muy impopular para ambos, sunitas y kurdos, que el Presidente Obama sabiamente se negó de autorizar a la fuerza aérea americana para ser las defensas aéreas de los chiitas hasta que Malaki fue forzado a abdicar. Con el consentimiento tácito de Irán él fue reemplazado por el más cercano chiita Haidar al-Abadi, a pesar de los reclamos de Obama de que el gabinete debía ser más “ inclusivo” se basaba en el hecho que en el hecho que el 56% del apoyo de los chiitas y los kurdos era condicional por solo tres meses y si su 17% de los ingresos nacionales era pagado. Iraq se tambalea al borde de la desintegración, sus problemas se ven agravados por un barril de petróleo a $ 50, por lo que en una reciente conferencia en Londres el primer ministro de un país productor de 3,5 millones de barriles de petróleo al día solicitó municiones libres a sus aliados, a pesar de las 140 toneladas de armas que Irán ingresa a Irak cadadía. Los kurdos han pospuesto un referéndum de independencia y los políticos sunitas han suscrito su apoyo al nuevo gobierno de al-Abadi desde que él ha prometido crear milicias desentralizadas bajo el control de gobernadores sunitas una vez que sean repuestos. Mientras tanto están escondidos en Baghdad o Erbil y no hay muchos signos de milicias intra confesionales tampoco. En vez de eso donde las milicias chiitas han retomado aldeas y pueblos sunitas han muerto a inocentes como los colaboradores del EI.

    Habiendo ‘ordenado’ la política domestica de Irak ( ya que son altamente vulnerables a la implosión si los ataques sectarios sunitas y chiitas escalan)Obama entonces formó una coalición concéntrica de cómo 60 naciones, aunque Turquía no integró hasta octubre e Irán no es formalmente parte de ella. Ambos Irán y la Siria de Assad están masivamente complicando los factores, ya que en la realidad la subverción externa de Iran Quds force supremo Qassem Suleimani, trabaja en el corredor de la zona verde del general americano Mick Bednarek quien comanda lo que ahpra se ha metaforseado a 1700 ‘ consejeros de combate” americanos en tierra y en ataques aéreos a transportistas y en el golfo. Los soldados iraníes parecieran estar molestos combatiendo al EI entre las milicias chiitas, ya que la república islámica no quiere quedar atascada dentro de este atolladero árabe, teniendo que hacer frente sola al “ Gran Satanás”. En vez de eso, Irán había sólo usado sus armas regulares cuando el EI se acercó a sus fronteras, mientras habían usados solo ocasionalmente aviones que Sadam Husein intentó ocultar en Irán después de la invasión americana del 2003 los cuales habían sido repintados con colores iraquíes. Los pilotos eran iraníes.

    Nouri al-Maliki, con Haider al-Abadi en una sesion parlamentaria en Bagdad. Fuente Wall Street Journal

    Desde el 8 de Agosto de 2014 en adelante, una coalición que incluía cuatro naciones árabes (Bahrain, Arabia Saudita, Jordania y Emiratos Arabes Unidos) comenzaron ataques aéreos en el norte de Irak y Siria. Estos se complicaron por el hecho que los aviones no podían usar la base aérea de Incirlik en Turquía, de modo que tenían que cargar combustible muchas veces en la ruta desde las bases y transportes en el Golfo Pérsico, o en el caso de la RAF desde Chipre. Los Emiratos Arabes Unidos abandonaron la campaña en diciembre después que un piloto jordano fue capturado a causa de que Estados Unidos no movería helicópteros de rescate Osprey de rotor vascular de Kuwait hacia el norte de Irak los que podrían haber sido usados para rescatar pilotos de manos del EI. Corridas aéreas fueron concentradas en pozos petroleros controlados por el EI así como para mover vehículos y fijar posiciones. El único ataque importante tuvo lugar en el pueblo al norte de Siria de Kobane, el cual fue tomado por fuerzas kurdas en enero tras 150 días de batalla los que redujo al pueblo a escombros. De modo que se dice que sobre mil combatientes del EI fueron muertos, lo que representa solo un quinto del número de reclutas frescos que el EI ha adquirido en el mismo período.

    Ataques aéreos solamente pueden ‘degradar’ pero ellos no van a destruir al EI el cual es definitivamente un estado de la mente. Baghdadi ha sido cuidadoso en mantener un profundo y eficiente banco de sustitutos, cosa que la misma sustitución de Zarqawi sugiere. Se cuidadoso con quien bombardeas es una máxima útil. Erradicar al EI en profundidad requiere tropas de tierra, y ambos el ejercito iraquí y los kurdos han sido reforzados por consejeros de combate americanos lo que ha implicado un cambio significativo de términos Como los pueblos y ciudades liberadas del EI serán asegurados permanece incierto. Si ellos son reprimidos, entonces todo el círculo vicioso comenzará otra vez para un futuro remanente del EI. Para muchas naciones sunitas de la zona, la peor pesadilla proviene de las milicias de retaguardia chiitas y un gran ejército iraní chiita apoyado por el poder aéreo de Estados Unidos. Esto no solo amenaza al rival regional de Irán ( Arabia Saudita) pero puede impulsar a muchos iraquís sunitas a tomar las armas por el EI para evitar una masacre. Peor aún, un acuerdo como este podría venir de un acuerdo desde Ginebra entre Estados Unidos e Irán que deje a Teherán con la capacidad de realizar una barrida nuclear en meses. Esto enfurecería a Israel y a Arabia Saudita, quienes probablemente actuarían para evitar esta posibilidad. Arabia Saudita adquiriría también en forma instantánea ojivas nucleares fuera de la plataforma de su aliado Pakistean que encajen en sus misiles suministrados por los chinos.

    Desgraciadamente mientras ventilamos virtualmente cada decisión táctica en público, el EI responde adecuadamente sin hacer alarde del hecho. Ellos ya han sacado sus cuarteles administrativos de Raqqa en Siria, y pueden fácilmente revertir el ser un terror ‘ pasajero’ de una organización de allanamientos en el campo. Reportes de Mosul dicen que los combatientes del EI circulan en bicicleta en vez de en camiones y que desde hace mucho han dejado de usar teléfonos celulares que muestren sus localizaciones. ¿Por cuanto tiempo lanzaremos bombas o dispararemos misiles que no cuestan menos de £100,000 a £1 millón por lanzada a individuos en bicicleta o motos desde aviones que cuestan £40,000 por hora de vuelo?

    El EI calcula que la oposición a ellos se desintegrará meas temprano que tarde. Un problema obvio es que mientras Irán ( y Rusia) están alineados con el presidente sirio Bashar al-Assad, los sunitas y los turcos quieren deponerlo. Estados Unidos ha desplazado su posición desde simplemente querer su derrocamiento como una guerra criminal (200,000 personas han sido asesinadas en Siria) a una tácita aceptación de él de modo de poder enfrentar al EI sin tener que preocuparse por el apoyo ruso para su sistema de misiles. Esta posición resbaladiza enfurece a los sauditas quienes en un punto pensaron que Estados Unidos bombardearía a Asad después que éste había usado armas químicas contra su propia gente. El EI también busca explotar las tensiones étnicas y sectarias.

    Jordania es un país pobre, dependiente de la ayuda de Estados Unidos y del Golfo, donde los beduinos indígenas pueden ser la columna vertebral de las fuerzas armadas, pero está resentido por la migración de millones de refugiados palestinos (dos millones desde 1948) o han sido cercenados en su fuerza laboral por un millón y medio de refugiados irakies y sirios quienes llegaron más recientemente. La decisión del Rey Abdullah de intervenir en Irak y en Siria es también impopular, o lo rea hasta que el EI quemó vivo al piloto jordano capturado..

    Del mismo modo, el Líbano está basado en un frágil balance histórico entre cristianos maronitas, sunitas y chiitas, respectivamente, 40,27,26% de la población. Los Chiitas constituyeron la mayor parte de los grupos armados de Hizbollah quienes ante las peticiones de Teheran están proveyendo de infantería liviana Bashar al-Assad. Un influjo de refugiados sunitas desde Siria e Irak ha agravado las tensiones confesionales, especialmente desde que Hizbollah está también en un estado de latente conflicto con Israel. ¿Cuanto tiempo debe pasar para que cristianos y sunitas libaneses se decidan a contener el poder de terror de Hizbollah en su nido?

    El EI desearía profundamente conquistar Arabia Saudita, lugar los dos lugares más sagrados en el Islam, la Mecca y Medina. Ellos saben que el país opera como un gigantesco estado de bienestar, en el cual grandes pozos petroleros mantienen a muchos jóvenes saudies ociosos, que la monarquía financia a una versión extremadamente fundamentalista del Isalm llamada Wahhabismo, y que el 15% de la población chiita son considerados como desviados heréticos y peones de Irán tanto por EI como por los Wahhabis. La mayoría de los chiitas viven y trabajan en la extracción de petróleo de las provincias del este. Llenos de problemas ahí, de hecho el EI ha intentado enviar gente para fomentar estos problemas, matando a un policía fronterizo saudita en un golpe y masacrando aldeas chiitas por otra parte. Los sauditas están tan preocupados por las infiltraciones del EI que están construyendo una reja de 650 millas a través de la frontera con Irak, con patrullas, sensores y torres de vigilancia y dos líneas de alambres de púas.

    Luego está Turquía, desde la que muchos reclutas del EI pasan a Siria y donde el EI ha establecido presencia usando su dinero para comprar negocios en pueblos industriales deprimidos. El gobierno turco del islamista Tayyip Recep Erdogan quisiera terminar con este conflicto , no solo por temor a los ataques a los resorts costeros del sur de parte del EI. Erdogan está también furioso por el hecho que Estados Unidos no ha forzado la salida de Assad de Siria. Turquía también tiene varias tensiones internas, muchas de ellas nacen de su negación de derechos a las minorías kurdas( aproximadamente un 15% de la población). Erdogan está actualmente negociando un asentamiento de paz con el encarcelado líder del PKK Abdullah Ocalan, diseñado para detener las guerra de guerrillas que ha costado 40.000 vidas. A pesar de que Turquía tiene excelentes relaciones con el Kurdistán autónomo en el norte de Irak, no quiere que los kurdos del norte de Siria se relacionen con ellos., que dejen tranquilos a la población kurda turca, ya que de ahí puede comenzar la desintegración de Turquía como tal. Esta es la razón del por qué hay una sospecha de que a Ankara. No le importaría si el EI sacrifica a los kurdos en Kobane y por qué los servicios de inteligencia turca parecieran haber arrestado a policías turcos después de haber interceptado camiones que llevaban cohetes al EI.

    Yendo aún más lejos, el EI ha interceptado algunos grupos terroristas afganos y pakistaníes, los que parecen haber sido excluido de los arreglos entre Kabul y el Talibán. En Libia, donde hay dos gobiernos en guerra reclamando por autoridad (en Trípoli y en Tobruk respectivamente) así como pueblos dominados por milicias rivales, el EI se ha establecido en los los pueblos de Derna y Sirte así como en la región sin ley de Fezzan en el sur. Ambos Algeria y Egipto están altamente preocupados de que el EI pueda usar estas bases en Libia para lanzar ataques sobre ellos, especialmente desde que el EI ha establecido Wiliyat Sinai en el espacio sin ley que separa Gaza de Egipto. El 29 de Enero el Wilayat Sinai lanzó ataques simultáneos a diez bases y establecimientos militares en el Sinai, matando 35 miembros de las tropas y dejando 70 heridos.

    Como ya dije antes, el EI es también n estado de la mente, un tipo de culto a la muerte globalizado basado en la barbarie y la crueldad en nombre de la religión. Este ejerce un fuerza que atrae poderosamente a jóvenes musulmanes, hombres y mujeres, pobremente integrados, algunos de los cuales están dispuestos a pelear contra el tirano Bashar al-Assad, pero muchos de los cuales son simplemente atraídos por el hecho de poder ejercer el poder de la vida y la muerte sobre la gente común. Para cualquier modesto estudiante de derecho de Arabia Saudita esto implica el elevarse al rango de juez de Sharia en Raqqa o Mosul, donde el puede ordenar que personas sean azotadas o crucificadas. Del mismo modo los perdedores o aquellos con mala educación, cuyos destinos serían cajas estáticas con comida de perros y gatos en un cansado minimarket de Londres o Paris, pueden jugar al gran hombre que le dispara a una docena de prisioneros chiitas en una zanja. Para aquellos que han estado en prisión ( y de hecho en Francia el 70% de los prisioneros son musulmanes) las ofertas del Islam radical son una perverso modo de reforma de estilo de vida, donde la agresión se canaliza desde un furioso fanatismo religioso.

    Los comentaristas más aventureros ( como el alcalde de Londres) han también destacado el rol de la frustración sexual de parte de jóvenes cuya inteligencia muestra un impresionantemente alto consumo de pornografía. Con algunas exageraciones, el Alcalde describe al EI como un grupo de onanistas en línea, pero de hecho el pareciera tener un punto.

    En vez de casarse con una joven campesina, elegida por la familia ampliada en Pakistán, estos hombres pueden alcanzar su máximo , no sólo de dispuestas reclutas voluntarias del EI, de las cuales hay muchas, sino que también de las mujeres de Yezidi las que son reducidas a esclavitud sexual. Para la religión misma la sanción que puede calificarse como rapto de niños y violación. Más aún mientras que los ingenuos occidentales se den cuenta que hay personas que se deleitan con la barbarie y la crueldad, no van a lograr tener reales avances contra el EI, para quienes la respuesta es matarlos a todos. No hay nadie ni nada que negociar, ya que se podría estar negociado con o sobre una rata o una serpiente. . Del mismo modo hay muy poco sentido en el decir que las prácticas del EI son una forma ‘pervertida’ del Islam, o en el invocar a una alta autoridad clerical para condenarlos. Para pocos reclutas del EI que sean capaces de hablar algo de rudimentario coreano ( algunos han comprado cursos elementales online como Islam para principiantes) los que mezclan con sus culturas de bandas callejeras occidentales y crudas teorías de conspiraciones de las ‘cruzadas’ occidentales que pretenden exterminar al Islam. Los conversos son un especial problema ya que ells tienden a ser meas fanáticos, ya que han aprendido su religión de una sóla fuente, que no incluye ninguna tradición amplia como el sufismo. Mientras es fácil el definir este tipo de creencias, es casi imposible el poder combatirla, ya sea a través de refutación teológica por imanes moderados o sátira como la película británica los ‘cuatro leones’ sobre cuatro anglo pakistaníes que intentan convertirse en jihadistas volándose a ellos mismos.

    Hasta que la coalición internacional actual decida que está en guerra con el EI no se tomarán las medidas necesarias para lograr erradicarlos de Irán y Siria. Esto podría significar un ataque aéreo más intenso, como los que conduce Israel sobre Gaza ( los israelíes lanzan tantas salidas en un día como esta coalición realiza en un mes) de la mano con empujar a través de fuerzas en tierra para expulsar notablemente el EI de Mosul donde el alboroto comenzó. Esto puede implica ignorar inhibiciones legales sobre bajas civiles, algo que nunca complicó a Churchill o a Roosvelt (o a Stalin) en sus asaltos sobre Alemania y Japón. Cualquiera que quiera combatir al EI debe ser expatriado y nunca debe permitírsele volver a su país de origen. El EI les puede proveer de pasaportes si es que ellos quieren, ya que ya acuñan monadas. Nadie reconocerá esos pasaportes..

    Segundo, mientras las agencias de inteligencia y oficiales de la policía antiterrorista han hecho un brillante trabajo en interferir los planes mayores de los jihadistas, es irónico que las prisiones donde son enviados los jihadistas se han convertido en los lugares de reclutamiento para futuros islamistas. Esto ilustra un problema más amplio el cual sería obvio para un israelita, debido a sus visiones políticas, casi todos han adquirido un sentido común básico a través del servicio militar. Incluso el menos cuerdo académico izquierdista israelí con el que trabajé en la Liga Ivy de universidades en Estados Unidos ha de hecho servido al ejército y por tanto entiende de la realizada, de un modo que por ejemplo, los académicos británicos, franceses o alemanes o los sirvientes civiles (no voy a mencionar a los abogados) no lo hacen.

    Mientras la completa maquinaria del gobierno central y local es coordinada en una misma lucha, los jihadistas continuarán repartiendo beneficios de bienestar, salud y educación gratuita entre otras cosas de las sociedades que ellos desean destruir y los ideólogos clericales estarán con la libertad de predicar la destrucción de las sociedades que les proveen a ellos casas gratis y les reparten cheques. Los gobiernos han sido también contrarios en el insistir que las universidades y colegios deban aceptar que tienen un deber público de prevenir que sus edificios sean los lugares donde se disemina el odio entre voceros invitados por las sociedades de estudiantes islámicas. . Los derechos de los ciudadanos comunes de no ser disparados o volados en lugares públicos o aviones debe primar sobre cualquier temor de limitar la libertad de expresión. El sistema entero de cárceles debe ser reorganizado para asegurar que los convictos jihadistas no formen grandes bandas dentro de las prisiones y que sean dispersados en el sistema para así diluir su número. Quitarles su zona de confort espacial también ayudaría, como el gobierno español hizo con la ETA, donde sus líderes eran enviados a prisión lo más lejos posible del País Vasco dentro de España. La necesidad de sus parientes para facilitar las visitas es una preocupación menor. En un nivel intelectual más alto, en vez de reaccionar como conejos temerosos en la luminosidad, el gobierno necesitan montar un caso más robusto contra la bandera de los derechos humanos, una industria rentable que complica a los gobiernos en un orden jurídico global, que no emerge de votación popular. Por ejemplo, a pesar de que el Reino Unido tiene uno de los sistemas legales más antiguos del mundo., las decisiones de los jueces y las cortes pueden ser anuladas por la Corte Europea de Derechos Humanos que incluye jueces desde Bielorusia hasta Malta. Un sistema de Derechos Humanos diseñado para prevenir que los individuos sean torturados o muertos por los totalitarismos nazi y soviético no está ahí para proteger a la gente que quiere matarnos a todos. Desde la raíz, el EI consiste en lo que ampliamente se ha definido como nihilistas genocidas. No hay demandas que puedan ser razonablemente saciadas, como era el caso de organizaciones terroristas nacionalistas como ANC o IRA. No hay nadie con quien negociar y nada que negociar, a menos que queramos cometer suicidios masivos como sociedades liberales democráticas.

  • Júpiter, Mitra y Cia

    Júpiter, Mitra y Cia

    En Roma, la religión era un asunto de Estado. Cada aspecto de la vida tenía un numen tutelar, desde la política hasta el abono para el huerto.

    Identidad popular

    En mil años de historia, el “buen ciudadano” romano pasó del politeísmo griego y etrusco al monoteísmo cristiano, del culto al emperador divinizado a las religiones orientales. Pero siempre con una certeza: el culto público representaba al Estado. Lo demuestra el culto de la diosa Roma: la ciudad que se transforma en divinidad, confirma que en la religión se encontraba la identidad de un pueblo.

    La religión tradicional (aquella de los Cerialia y de las Floralia) seguía los ciclos de la agricultura y de la guerra. Desde el siglo IV a.C. el calendario romano dividía los días del año en “fasti” (de fas, lícito) y “nefasti” (ilícitos): en los primeros, que hoy llamaríamos días laborales, las actividades públicas estaban permitidas (como la administración de la justicia, actividades laborales, políticas, etc.), en los segundos (los festivos) no. Los días nefastos eran dedicados a los dioses o a las festividades asociadas a ellos y, como el ciudadano romano era muy supersticioso, el no rendir culto a los dioses le podría acarrear funestas consecuencias. Una organización de la vida pública tan eficaz, capaz de sobrevivir por milenios, plasmada en el calendario que aún hoy utilizamos y que en aquel entonces estaba colgado en las murallas de los templos y era anunciado cada mes a viva voz.
    La religión del Estado tenía raíces antiquísimas. Como en muchas otras culturas, el rey de la Roma arcaica era, antes que un administrador, un sacerdote. El rex era el intermediario con la divinidad, el pontífice (o sea aquel que hacía de pons, “puente”) en el cual las funciones religiosa y política coincidían. En pocas palabras, era el puente entre lo humano y lo divino.

    En paz con Dios

    El primer mandamiento era el de respetar los procedimientos, sea en el culto público como en el privado. De eso dependían los favores de los dioses, la pax deorum. La raíz de la palabra pax (paz) es la misma de la palabra “pacto”. El sistema religioso romano mantenía separados los universos humano y divino; si el hombre violaba el pacto, lo divino irrumpía en lo humano, con consecuencias catastróficas. Respetar este contrato era una condición esencial para que un negocio o una batalla tuvieran buen fin. Tampoco había que subvalorar las señales o presagios negativos: un rayo o un trueno podían hacer decidir si había batalla o no. Así se explica la historia de Marco Licinio Crasso, que en el 53 a.C. fue a combatir a los Partos ignorando un omen (presagio casual): una anciana que le ofrecía unos higos. ¿Qué había gritado la mujer? ¿Cauneas (“higos secos” en latín) o Cave ne eas, “Cuidado, no partas”? Lo que sí es cierto, es que poco después Crasso murió en la batalla de Carras de forma no muy grata. Según fuentes antiguas, se le habría hecho ingerir oro fundido por la boca (era de hecho considerado por los Partos como el hombre más rico del mundo) ordenado por el rey Orodes II. 

    Resumiendo, en el mundo romano, la necesidad de mantener abierta la comunicación con las divinidades a través de los sacrificios y de las interpretaciones de los signos naturales, produjo el florecimiento de la divinización.

    El vuelo de las aves y los fenómenos naturales eran materia reservada para los adivinos (augurem), los cuales sacaban sus auspicia. En cambio, los arúspices “leían” los interiores de los animales, prosiguiendo con una tradición heredada de los etruscos. En casos extremos se recurría a la consulta de los Libros Sibilinos, una recolección secreta de profecías que llegó a Roma en el siglo VI a.C. Al contrario de los griegos, los romanos interpelaban raramente a los oráculos, los cuales, según ellos, sustraían al hombre de las propias responsabilidades individuales. Aquello no impidió que más tarde, en la Roma imperial, prosperasen los charlatanes de cualquier tipo y vendedores de oráculos “garantizados”. 

    FUNERALES A LA ROMANA:
    SEPULTADOS O CREMADOS

    A pesar de que en la Roma arcaica los muertos se enterraban (inhumación), la cremación fue el rito fúnebre principal hasta el siglo II d.C., aunque fuese negada a los recién nacidos y a quien muriese golpeado por un rayo.

    El adiós

    Con un beso en los labios un familiar recogía el espíritu del difunto y después de haberle puesto una moneda en la boca para pagarle a Caronte el viaje hacia el Averno (Hades), se encendía la pira funeraria. Los restos de los huesos, lavados con miel y vino, se disponían en urnas, las cuales a su vez eran sepultadas en tumbas consagradas por el sacrificio de un cerdo. Posteriormente, se celebraba un banquete en el mismo lugar. En la edad imperial volvió imprevistamente a prevalecer la inhumación. ¿Por qué? Se piensa que los dos ritos reflejasen el estatus social del muerto: cremación para los ricos, inhumación para los pobres. Las sepulturas eran individuales o “condominiales”, en los llamados columbarios (colombari). 

    El más allá

    La sombra del muerto alcanzaba los Mani (los antepasados) en el mundo subterráneo. Con la influencia griega, el ultratumba fue dividido en Tartaro (lugar oscuro habitado por los Titanes) y los Campos Elíseos, las islas felices de las almas elegidas.

    Los romanos no eran tipos que desencadenasen guerras religiosas. Tenían un gran sentido práctico. Lo prueba la antigua ceremonia del evocatio, con la cual las divinidades de las ciudades con las que Roma combatía de vez en cuando eran acogidas en la urbe. Esta ceremonia tenía la finalidad de sustraer a los enemigos de la protección de sus dioses, invitándolos a Roma, donde habrían recibido los más altos honores. Es como si hoy día, antes de lanzar un ataque a un país musulmán, los Estados Unidos construyesen una mezquita en Washington e invitasen a Alá.

    ¿Pero quién se sentaba en el pantheon romano? Los dioses más antiguos (heredados, según algunos estudiosos, por cultos precedentes y tal vez comunes a todos los pueblos indoeuropeos) eran la base de la “tríada arcaica”, una creación original romana, compuesta por Júpiter, Marte y Quirino (identificado después con Rómulo), pero que más tarde fue sustituida por la más conocida “tríada capitolina” (Júpiter, Minerva y Juno), basada en el modelo griego (Zeus, Atenas y Hera). A estos dioses se les agregaban una miríada de otros: Venus, una divinidad itálica después helenizada; Diana, “adquirida” de Nemi, en las Colinas Albanas; Mercurio, de origen incierto, pero anterior a la fundación de Roma; Esculapio, adoptado en el siglo III a.C. como muchos otros dioses griegos. Romana “ad hoc” era en cambio Vesta, diosa del fuego (focolare). Hasta los tiempos de Cicerón se evocaban y se dirigían también a los numina. Numen, en origen, significaba “una voluntad que se expresa”: existía el numen (la voluntad) de Júpiter, pero también aquel del Senado. Fueron los poetas del tiempo de Augusto los que transformaron a los numina en deidades. ¡En su cúlmine, en Roma se llegaron a adorar alrededor de 30.000 divinidades!

    Las deidades más influyentes tenían derecho a templos más elevados, con un número de escalones (rigurosamente impares) mayores.

    Había, de hecho, un dios o un espíritu para cada aspecto de la vida: Fabulina para las primeras palabras de la guagua, Fornax para el cuidado del horno, Pomona para proteger los frutales, Sterculinus para el abono de los campos y así muchos otros. Grandes organizadores de la cosa pública, los romanos le asignaron desde sus orígenes a cada dios un flamen (sacerdote) y un templo. Ya en época arcaica se contaban 12 “flamens” menores, además de los tres consagrados en la tríada mayor.

    El templo de Vulcano, dios del fuego, surgía en las afueras de las murallas para alejar así de la ciudad los peligros de incendios.

    Misterios de Oriente

    La influencia griega, fuente de enriquecimiento en materia de cultos, puso en crisis a la religión del Estado, cuando desde el Oriente llegaron las religiones místicas. Se trataba de cultos antiquísimos, no administrados por sacerdotes romanos y que por esto se sustraían al control del Estado. Como anécdota: Apuleyo, iniciado en el culto egipcio de Isis, recuerda el gasto de dinero que eso comportaba. Parecido a los miembros de grupos como los de Scientology (Cienciología) o algunas sectas de dudosos fundamentos. La crisis de la religión tradicional fue enfrentada por el Estado con la expulsión de los magos, astrólogos orientales y filósofos no ortodoxos. A eso se le agregó la introducción del culto imperial, que preveía la divinización de los emperadores después de su muerte (los primeros fueron César y Augusto), basado en el modelo de Alejandro El Grande. De todas formas, los cultos orientales terminaron finalmente por ser adoptados por la corte (Calígula hizo erigir un templo de Isis en plena Roma) y el período imperial se caracterizó por el llamado sincretismo religioso, o sea, por la práctica mixta de varios cultos.

    RITOS DE SANGRE

    La carne del animal descuartizado era consumida en un banquete, mientras los huesos y la grasa ardían en el altar. Es esta la escena que se le presentaría a un testigo de un sacrificio cruento durante una ceremonia romana. Algunos ejemplos:

    October ecuus

    Cerraba la estación de la guerra (el verano). Después de una carrera de carros, el caballo vencedor de la derecha era sacrificado y su cabeza era disputada entre los habitantes de los barrios Velia y Suburra.

    Taurobolium

    Era un rito común de iniciación a varios cultos orientales, en los cuales la purificación se obtenía bañándose con la sangre de un toro recién sacrificado.

    Sacrificios humanos

    Antiguamente, el nombramiento del sacerdote de Diana sucedía con el asesinato ritual del antecesor. En el 228, el 216 y en el 113 a.C., fueron en cambio los Libros Sibilinos los que ordenaron sacrificios humanos: en estas tres ocasiones dos griegos y dos galos fueron sepultados vivos. El histórico Livio, eso sí, nos asegura: el sacrificio humano era “un rito poco romano”.

    Cristianismo de Estado

    Casi 800 años después de la fundación de Roma, en Jerusalén, Jesús de Nazaret moría en la cruz: para aquellos tiempos, una condena como muchas otras. Pero la historia, lentamente, tomó un nuevo curso. El cristianismo, inicialmente visto por los romanos como cualquier otra secta oriental, no pareció ser una amenaza. El conflicto entre la aristocracia fiel al culto imperial y la nueva fe explotó solo cuando esta última se hizo camino entre las más altas jerarquías, amenazando a la religión pública. Hasta que Constantino, en el siglo IV d.C., pensó en transformar al cristianismo en la nueva religión del imperio. Empujado, quién sabe, más que por el fervor del convertido, por un “romanísimo” sentido del Estado.