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  • Karl Marx

    Karl Marx

    200 años del nacimiento
    de un nuevo dios

    Antes y después de él, lo que demuestra que son las ideas las que mueven la historia. Hoy a 200 años de su natalicio parece importante revisar su vida y pensamiento y ver si el joven romántico de Tréveris sigue aún vigente.

    Karl Marx nace en Tréveris una ciudad alemana importante que había sido un gran centro desde la era romana,  el 5 de Mayo de 1818,  en plena era de cambios. La revolución industrial estaba cambiando el mundo conocido hasta entonces por una realidad nueva , plena de abundancia, como nunca antes había existido en la historia. Su familia eran descendientes de judíos, sus dos abuelos por línea materna y paterna habían sido rabinos, uno en Holanda y el otro en Alemania, en la misma Tréveris.  Su padre Herschel Mordecai había recibido una educación laica y se había hecho luterano para insertarse mejor en la sociedad de Alemania. Esto era algo muy propio del proceso de desguetización del siglo XIX. Del mismo Modo habría cambiado su nombre de Herschel a Heinrich Herschel para verse más germano.  Como un joven de la segunda mitad del siglo XVIII se había entusiasmado con las ideas de la Ilustración, entusiasmándole de modo particular las visiones de Voltaire y de Inmanuel Kant. Ya Hienrich Herschel Marx va a verse involucrado en actividades revolucionarias, siendo parte de las agitaciones que buscaban mayor participación, ideas de constitución y de reformas en Prusia. Las ideas del Contrato Social de Jean Jacques Rousseau movían su alma. Rousseau es clave para entender toda postura socialista que ensalza la igualdad. El es parte del movimiento de los llamados teóricos políticos pactistas. Son parte del movimiento de la ilustración que cree que es el hombre el centro de todo, el hombre está iluminado por la luz de la razón. Esta visión que deja a Dios en segundo plano, es abiertamente antropocentrista y  considera que el soberano, quien ostenta el poder es el Hombre. Nace con esto la política moderna con la idea de soberanía popular.  Hay un estado de naturaleza, un pacto con el que se crea la sociedad. Todos los pactistas tienen esto en común, pero son muy distintos entre ellos. El primer pactista es Hobbes, quien cree que en el estado de naturaleza el hombre es malo- el hombre es un lobo para el hombre – solo aspira a quitarle los bienes a los otros y b=vivir se hace imposible. Es por esto que todos estos hombres malos renuncian a su poder y hacen un pacto para elegir un gobierno que traiga el orden. Como los hombres son malos, el gobierno que nace del pacto de Hobbes es grande, autoritario y castigador, es un Leviathan, un monstruo acuático. Con poder de castigo para ordenar  a los hombres. Con esta visión el cree que el mejor gobierno para controlar y dominar a los hombres malos es una monarquía. Su estado es grande y autoritario.  El segundo pactista es John Locke quien cree que en el estado de naturaleza el hombre es bueno. Pero si es buen, para qué el pacto? El pacto era porque los hombre eran malo y querían quitarle las cosas a los otros. Locke cree que los hombres tienen derechos anteriores al pacto, los que son sagrados y nunca nadie puede pasar a llevar. Estos derechos son, el derecho a la propiedad, el derecho a la vida y el derecho a la libertad. Para asegurar que nadie pase a llevar esos derechos se hace el pacto, el estado que emerge de este pacto es un estado pequeño ya que si no podría pasar a llevar los derechos de los individuos. Es un estado subsidiario, ya que para Locke el Individuo es  meas importante que el Estado y la libertad es meas importante que la igualdad.  El tercer pactista es Jean Jacques Rousseau que al igual que Locke cree que el hombre en el Estado de naturaleza es bueno y aunque inician igual son muy distintos, de hecho agua y aceite. Para Rousseau el hombre era libre y bueno en el estado pre social. El hombre nace libre y bueno y se lo ve por todas partes encadenado y corrupto es el inicio de su libro El Contrato Social  la idea que el Hombre es bueno y que la sociedad lo corrompe.  El hombre era nómade era un Bon Savage, corría libre por las praderas, hasta que se sedentarizó, la propiedad es el origen de todos los males, porque trae la desigualdad. El hombre perdió su bondad por culpa de la propiedad. La desigualdad es el mal. Por esto el pacto, se busca recuperar la bondad perdida. Se entrega la voluntad a un algo mayor que es la voluntad general y emerge un Estado grande ya que solo el Estado puede devolver la bondad perdida, solo el Estado puede redistribuir. La idea que el Estado es meas importante que el individuo y que la igualdad es meas importantes que la libertad es la base de todo socialismo. Ya el padre de Marx admiraba estas ideas u Rousseu es comunista antes que Marx. 

    Tras la Revolución Francesa ascendió Napoleón Bonaparte, quien es un hijo de las ideas de la Revolución. El Institucionalizó las ideas de la Revolución y al invadir toda Europa, exportó este ideario por toda Europa. Pero las invasiones napoleónicas no solo exportaron e hicieron crecer estas ideas, sino que despertaron los nacionalismos nacionales bajo la idea que ellos no eran franceses. Alemania como tal no existía. El mismo Voltaire había dicho abiertamente : Alemania ni existe:, lo que había hecho reaccionar a Herder quien  indignado habló de Alemania como una unidad bajo el espíritu del Volkgeist. Es así como muchos movimientos nacionalistas en busca del ethos germano aparecerán entre los que destacarán el llamado Das Junge Deutschland, la joven Alemania.  En este grupo participaban Heinrich Heine, Karl Gutzkow, Heinrich Laube, Ludolf Wienbarg y Theodor Mundt . Buscaban no dólo definir lo alemán, sino que combinaban sus ideas románticas con las ideas socialistas que querían la participación del pueblo en la administración del Estado, la emancipación de los judíos y la abolición de la coacción religiosa.  Estas ideas eran propias de los románticos, en Inglaterra Percy Bysshe Shelley, quien había sido expulsado de la Universidad de Oxford por escribir : Las Razones para el ateísmo, conectaba la opresión política con la explotación económica.

    Marx era el tercero de  nueve hermanos, todos fueron bautizados en la Iglesia Luterana. Al morir su hermano Moritz en 1819 se convirtió en el hermano mayor., lo que hizo que el padre depositara las esperanzas en Karl. Entra a estudiar a la Universidad de Bonn. Era un aficionado a las bebidas alcoholicas, por ,lo que entra al Club de la Taberna de Téveris ( Landmannsch aft der Treveraner), asociación de la cual llega a ser copresidente. No se trataba simplemente de un grupo de bebedores,  sino que era también una reunión de intelectuales que querían mejorar el mundo y  que complementaban sus discusiones con el alcohol.   Es aquí donde conoce las ideas de Hegel. Ya Inmanuel Kant había destruido la filosofía tradicional. La cultura Ociidental heredó del mundo griego el modo de pensar que se basaba en la idea que la verdad existe y que se puede alcanzar. La obsesión por la verdad movió a los griegos desde los llamados presocráticos. Desde un inició unos creyeron que lo que componía la realidad e las cosas era el agua, otros vieron este componente en el fuego, otros en el aire y otros en el agua, en los llamados  4 elementos. Finalmente Parménides concluirá que lo que compone las cosas, no es algo físico sino el “ser”. La esencia, la verdadera realidad. Esta idea es perfeccionada por Platón, quien considera que ese ser a lo que él llamará Idea es la verdadera realidad que no está en este mundo sino en el “Topus Uranos” en el Mundo de la ideas, de donde venimos . Alguna vez conocimos la verdad y al caer en este mundo, que es como una caverna en la que estamos presos, que no nos permite conocer la verdad de la realidad, sino sólo sus sombras. En este mundo al conocer , recordamos lo que alguna vez conocimos , la verdadera realidad del mundo de las ideas y por eso para Platón el conocer es recordar – Reminiscencia. Aristóteles va un paso más allá las esencias o universales no están en otro mundo, sino en la mente. Ese árbol que es todos los árboles y ninguno a la vez existe en la mente. 

    Toda filosofía occidental se construye sobre esta base, la verdad existe y se puede alcanzar. Tras la caída del Imperio Romano y el ascenso de la nueva cultura Cristiano occidental la idea será, la verdad existe, se llama Dios y se puede alcanzar por la fe y por la razón. Dios es el logos, es racional por lo que la razón humana puede intentar alcanzarlo, cuando la razón no puede llegar, la fe ilumina. Todo el período medieval la fe y la rezón caminaron juntas para llegar a la verdad que es Dios. Esto comenzará a quebrarse en el siglo XIV con el quiebre entre fe y razón. El fideísmo que surgirá tras Duns Scoto y Guillermo de Occam dejarán aún a Dios como lo más importante , sólo que enfatizarán en que sólo la fe conduce a Dios y que la Razón no sirve para llegar a él.  A causa de este quiebre que separa la fe de la razón y que dejará a la fe a merced de la opinión, surgirá la Reforma y la Cristiandad que era una, quedará para siempre fragmentada. Paro la noción de la existencia de la verdad permanecerá. De hecho al surgir el Racionalismo con la idea que es la razón Humana la que crea la realidad, aún existe la confianza en que la verdad existe y se puede alcanzar. La nueva noción que trae la filosofía cartesiana y la visión de Francis Bacon será la de que Dios creó el mundo y luego el mundo funciona solo y que es deber del hombre develar los secretos del mundo. El Hombre es el nuevo señor del mundo que debe encontrar la verdad que existe y que aún se puede alcanzar. Todo el movimiento de la ilustración que es un movimiento antropocéntrico cree en la verdad, está seguro que esta se puede alcanzar. Mientras la ilustración que confía plenamente en la capacidad humana y que llega a su máxima expresión con la Revolución Francesa, la que termina aboliendo el culto católico y establece el culto a la diosa razón, desde una rama de la ilustración alemana un profesor predecible en todos los aspectos de su vida, romperá con la visión imperante en la historia de la filosofía. Inmanuel Kant, un hombre de rutinas que durante toda su vida caminaba a la misma hora de su casa a la Universidad y lo mismo de vuelta, un hombre predecible y tranquilo criticará la teoría del conocimiento hasta entonces abrazada por occidente . Concluirá que la razón humana está limitada por el tiempo, por el espacio y por las categorías del entendimiento. Y que las esencias están más allá de nuestro tiempo y espacio, por lo que no se pueden conocer. O sea, la verdad puede que exista, pero lo claro es que no se puede alcanzar. Occidente como cultura perderá la noción de absoluto y como dice Chesterton, “cuando el hombre deja de creer en Dios, cree en cualquier cosa’. Toda la filosofía post kantiana buscará diversos elementos par convertirlos en su absolutos en sus nuevos dioses.  Es por eso que la filosofía occidental tiene un antes y un después de Inmanuel Kant. Ya nada será lo mismo. Tras su visión surgirán dos corrientes, los llamados idealismo y el positivismo. Todos buscarán sucedáneos para afirmar cono absolutos. Todos buscarán levantar ”nuevos dioses”. Los Idealistas son todos distintos pero tienen en común que buscar una idea a la que convierten en absoluto, a la que convierten en su nuevo “Dios”.  Todos además son dialecticos, creen que la realidad se construye y crece en base a choques. La dialéctica es entendida como el choque de contrarios con superación. Donde A choca con B y nace una síntesis que ahora se llama AB y que es más que A y Más que B por separado. AB choca con C y se crea ABC que es más que las dos premisas anteriores y esto es eterno y no termina en la Z. Los dialecticos creen que el futuro es más, siempre más. Ascendente y acumulativo.  Fichte es al psicólogo de los idealistas alemanes y considera que su absoluto, su dios es el Yo. Este ser individual se hace y se afirma cuando  choca con los que el llama No Yo. Schelling es el esteta, para él su “dios” es la belleza la que se enfrenta con la fealdad. Hegel será el llamado Idealista Absoluto, ya que en su pensamiento pretende abordar toda la realidad. Su absoluto o “dios” es una entelequia a la que él llama Espirito que es toda la realidad. Dentro del Espirito está toda la realidad, pero no es una realidad estática sino que el pone dentro del Espíritu la Dialéctica, la realidad está siendo. Al Espíritu no se lo puede conocer porque no es sino que está constantemente cambiando, por lo que solo se puede conocer lo que ya se ha explicitado, la historia. Lo que ya fue. Hegel pretende cubrir con su visión filosófica toda la realidad explicar todo en base a triadas englobando toda la realidad.  Pretende construir una nueva religión para un nuevo mundo que ha dejado a Dios de lado.  Su filosofía será enormemente atrayente para un séquito de jóvenes laicos y ateos que abrazarán el hegelianismo con una alternativa. Surgirán con fervor los llamados jóvenes hegelianos a los que se unirá el joven Marx.  No es raro ver que entre los jóvenes hegelianos aparecerá Friedrich Strauss quien escribirá un libro tremendamente controvertido para ese entonces y aún hoy, Das Leben Jesu, en el que mostrará a Cristo como solo humano. La idea es desmitificar la religión y despojar el relato de lo sagrado, limitándolo a lo terrenal.  Ya el mismo Marx decía “una Cortina había caído, mi santuario desgarrado y nuevos  dioses debían ser instalados”.  Estos nuevos dioses pasaron a ser el centro de su vida.  En 1841 Ludwig Feurebach escribirá su Esencia del Cristianismo en la que abordará una dimensión materialista de la historia, cosa que tomará Marx. Será el secularismo y el abandono a Dios lo que pavimentará el paso al socialismo. Es así como el joven Marx caerá en la manos de Bruno Bauer con quien comenzará a trabajar su tesis sobre La Diferencia entra la filosofía de la naturaleza de Demócrito y Epicuro.  Bauer era considerado el Robespierre de la Teología. Para él con el Vristianismo la alienación había pasado a ser total, ya que era el mayor obstáculo al progreso y a la autoconciencia. Para él lo fundamental era el reconocimiento que Dios no existe y resumía su misión en la destrucción de esta ilusión que el hombre llamaba Dios.  

    En 1842 la confrontación entre el gobierno y los jóvenes Heguelianos aumenta. El gobierno se endurece de modo considerable por lo que el 29 de marzo de ese año se dicta la prohibición de enseñar contra Bruno Bauer, lo que termina con la expectativa de  carrera académica para el joven Karl Marx. No pudiendo continuar con su tesis se dedica a escribir otras cosas como Escorpión y Felix, una novela humorística  y Oulanem, una conspiración ficticia.  Es el Marx entregado a la ficción, que no es el más común.  En 1843 contrae matrimonio con Jenny Von Westphalen con la que estaba comprometido desde 1836. Ella pertenecía a una familia de la nobleza menor.  Será su suegro el barón Ludwig  von Westphalen quien lo ayudará a culminar su tesis ofreciéndole la opción de conseguir otro tutor. Marx en su tesis defendía el ateísmo de Epicuro, ya era una franco oponente a la creencia en dios.  Sabiendo que su tema es complejo decide defender su tesis en la Universidad de Jena, cuna de Hegel, ya que era más abierta y tendría menos problemas. De este modo obtiene el doctorado de esa casa de estudios.  Conocerá a Moses Hess junto con el que comenzará a escribir en la Gezeta Renana (Rhenische Zeitung). En sus artículos incluso llega a cuestionar de la capacidad misma del estado para representar los intereses generales, cosa que era clara en la filosofía de Hegel. Para Hegel la máxima expresión del Espíritu que era toda la realidad, era el Estado, que era fruto del espíritu del Volk y no de la voluntad general como muchos creían. Para Hegel el Estado debía ser igual al Espíritu, total, abordar toda la realidad.  En este periodo los estados cumplían muchas funciones que para nosotros parecen increíbles. Velaban hasta por la creencias de las personas – había una religión oficial del Estado y el no practicarla era potencialmente imputable.  Lo mismo en relación a las opiniones, no había libertad de Opinión y una de las labores trascendentales de los Estados era manejar la censura. En esta época el Zar Nicolás I de Rusia  quien tratará de volver a la autarquía dura tras zares reformadores será visto como el modelo del control.  Federico Guillermo IV de Prusia lo tendrá como modelo y controlará más firmemente la censura, lo que complicará al joven Marx , quien no opinaba precisamente dentro de lo establecido.  En este período escribirá sobre La Cuestión Judía y publicará la Crítica de la Filosofía del Estado de Hegel, en la que manifestará de modo abierto que “la Religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón y el espíritu de un estado de cosas carente de Espíritu. Es el opio del pueblo”.  Debido a las complicaciones con la censura establecida por el gobierno el joven Marx junto a su mujer se trasladarán a Paris, donde la intelectualidad era bullente y podían manifestar opiniones e ideas con mayor soltura.  En Paris colaborará  con Arnold Ruge en los llamados Anales Franco Alemanes (Deutsch-Frazosische Jahrbucher). Se trataba de publicaciones subversivas  para el mundo germano.  Sus ingresos eran menos que limitados por loq ue su vida junto a su mada Jenny estaba llena de carencias. En este tiempo se vincula con el anarquista Bakunin, se encontró con Heinrich Heine de los jovenes alemanes, quien escribía Idas contra Ludwig de Babiera y estaba fichado como subversivo. Aquí también se encuentra con Friedrich Engels a quien ya había conocido antes en Alemania. Este encuentro con Engels en parís marcará la vida de Marx, ya que su vida financiera e intelectual dependerán de Engels el resto de la vida. Serán simbióticos, no se puede entender a uno sin el otro.  Engels quien era un empresario en Manchester le contará del mundo industrial de Inglaterra y de las condiciones de los trabajadores en este sistema capitalista. Ya él había escrito un libro que sería trascendental para la elaboración de la posterior teoría ‘The Condition of the Laborur in England” en el que Engels presenta a un nuevo tipo humano, aquellos que no tienen nada, excepto su prole- Los Proletarios.  Se reunían en forma ascidua en el Café Regence, donde muchos intelectuales pasaban los días compartiendo y discutiendo teorías para arreglar el mundo. 

    La Revolución industrial había cambiado el mundo de modo radical. Antes de la aplicación del motor primero a vapor y luego en base a otras fuentes de energía lo que primaba en la historia había sido la pobreza. Todos tenían poco y las distancias eran las distancias de a caballo y más comúnmente a pie. La revolución industrial creo el mundo moderno. Acortó las distancias y permitió producir bienes en cantidades nunca antes imaginadas.  Ya en 1832 Thomas Arnold, director Rugby School, uno de los public schools más importantes del Reino Unido decía “hemos vivido 300 años en 30”refiriéndose a que el cambio era evidente.  Edward  Bulwer Lytton, periodista victoriano connotado, decía “en nuestra época la transición es visible”. La aplicación del motor a vapor ala industria generó polos industriales donde las chimeneas humeantes pasaron a ser  parte del paisaje natural. La migración del campo a la ciudad llenó los polos industriales y el ferrocarril se levantó como el protagonista del siglo. El mundo se había achicado como nunca antes en la historia.  La sociedad de consumo había su aparición y se  coronaba con la inauguración del Cristal Palace para la exhibición Universal de Londres de 1851. Era el primer Mall de la Historia, nunca antes hubo tanta producción para mostrar.  Surgen las tiendas específicas y luego las grandes tiendas, se inventa el retail y las necesidades crecen junto con el poder adquisitivo de las personas. Inglaterra se divide en dos realidades un norte industrial donde las chimeneas humeantes se levantan como símbolos del cambio y el sur bucólico pastoril que muestra los vestigios de ese viejo mundo preindustrial de escala human.  Los contrastes se incrementan, aunque surge con cada vez meas fuerza una clase media nueva, se ve una sociedad dividida entre Wealthy and Poor. La realidad Victoriana no ayuda a estos cambios. La visión victoriana de la Autoayuda, lleva a la idea que el pobre es pobre porque no se autoayuda lo suficiente. Si él no se autoayuda, porque debiera ser ayudado por otro?. En esta lógica en 1834 el gobierno inglés terminará con la antigua ley de pobres que existía desde el gobierno de Isabel I, con la que el Estado entregaba ayuda económica a las parroquias, la que a su vez ayudaban a los parroquianos en dificultad. Ahora el nuevo sistema ya no entregaría la ayuda a las parroquias sino que creaba un sistema estatal ”Las Workhouses”. Bajo la idea que el pobre es pobre porque no se ayuda lo suficiente, por tanto es pobre porque es flojo, las Workhouses debían ser peores que afuera para incentivar que buscasen trabajo y no perpetuar la asistencia. La idea es que el Estado debía separar a las mujeres de los hombres y de los niños, habiendo establecimientos independientes para cada uno. La realidad de las workhouses era terribles y será el arte y la literatura la que acusará estas realidades. Luke  Fieldes, pintor mostrará la realidad de las colas para buscar albergue de los indigentes con un realismo que parece salido del un libro de Charles Dickens.  Muchos artistas mostrarán el horror de la realidad de los despojados que al menos surgirán cuestionamientos al sistema.  El mismo Gustave Doré había dibujado el contraste y la pobreza de Londres en su peregrinaje por Londres. Benjamin Disraeli, quien luego sería Primer Ministro escribirá acusando la realidad de los desposeídos en su novela Sybil, Elizabeth Gaskel será conocida como autora de novela Industrial mostrando la realidad de los invisibles. Charles Kingsley y sin duda Charles Dickens, quien será un gran observador y acusador de las realidades y de las incongruencias de su tiempo.  Lo invisible se hace evidente desde la literatura. Charles Dickens nos muestra la realidad de las Workhouses desde la voz de un niño de estas instituciones – Oliver Twist es un huérfano que vive en una Workhouse. Desde su amable y sufrido niño hace que los sufrimientos de otros pasen a estar cerca y los hace otra vez humanos.  El periodismo ayudará también a acusar realidades que requieren mejoras.  Henry Mayhew escribe su libro London Labour, London Poor donde nos muestra el submundo de la capital inglesa.  A esta realidad de los miserables es a la que tiene acceso Friedrich Engels desde  la ciudad de Manchester. Hijo de un industrial alemán, el joven Engels se vinculó desde joven con el socialismo y tempranamente abrazó el ateísmo. De una familia industrial y pietista, el hijo rebelde debía ser ordenado de algún modo. El padre consideró que lo mejor para  enrielar a su hijo era mandarlo a cargo del capítulo británico de la compañía familiar. Una vez en Manchester se hará amante de una obrera irlandesa Mary Burns. Con ella tendrá acceso a la realidad obrera  de carencia, hacinamiento, enfermedades, trabajo infantil, lo que le ayudará  a publicar en la década del ’40 su libro sobre la condición de la clase obrera en Inglaterra. Los años ’40 son conocidos en Inglaterra como “The Hunger Forties”, es la peor época, Engels verá y acusará esa realidad. Lo curioso es que teorizará, pero como empleador no será mejor que otros. 

    Ya habían surgido otras voces antes que Engels, los llamados Socialistas Utópicos, entre los que destaca el Empresario Robert Owen. El no predicaba la lucha de clases, sino la fraternidad humana.  Se trataba de un sistema económico alternativo basado  en  la cooperativa.  En su empresa ubicada en New Lanark Owen decidió mejorar la  vida de sus empleados proveyéndoles casas dignas, prohibiendo el trabajo infantil y estableciendo colegios  y hasta salas cunas para los hijos de sus obreros. Creía en la educación como un modo invaluable de mejora.  Estaba convencido de la bondad humana, en sus libros a New View of Society or Essay on the Principle of the Human Character (183) y su Book of the Moral World ( 1836-44) sistematiza su pensamiento – Se que la sociedad podría existir sin delitos, sin pobreza, con una condición sanitaria mejor, sin ser infeliz o estar afligida por penas, y con una felicidad centuplicada; y que ningún obstáculo, aparte de la ignorancia, se opone a ello en la actualidad, ni impide que tal estado social se convierta en Universal”. Creía en la posibilidad de establecer el paraíso terrenal sobre la tierra.   New Lanark fallarea ya que el costo de mantener todas esas prestaciones serán insostenibles. Intentará una nueva prueba en el nuevo mundo en Indiana, Estados Unidos, donde instalará su comunidad ideal en un lugar que bautizará New Harmony. Comparea una colonia de Luteranos alemanes que tenía una incipiente industria y reunirá a colonos y establecerá esta comunidad socialista en la que todo sería repartido en  partes iguales. Muchos más que trabajar se dedeicaban a teorizar y a eperar que les repartieran las partes que les correspondían, con lo que la producción bajará hasta que la vida y producción en el lugar sería insostenible. Quebraría. Su hijo diría meas adelante que no hay nada más injusto que pagarles lo mismo a los que producen y alos que no lo hacen, ya que eso solo lleva a que luego ya nadie produce. New Harmony fue ahogado y con esto el sueño de Owen. Esta idea de Owen no era nueva  Tommasso Campanella había escrito un libro que proponía una idea así llamado La Ciudad del Sol, la idea de una sociedad igualitaria y feliz. Luego Thomas Moro propuso lo mismo, solo que sabiendo que era una realidad imposible tituló su libro como Utopía – una idea linda, el paraíso terrenal en la tierra, solo que inviable.  Pero las ideas de Owen serían tomadas por los llamados Pioneros de Rochdale quienes levantarían e institucionalizarían la idea del Corporativismo. Tras esto otros socialistas utópicos en Francia buscarían perfeccionar la realidad como Fourier y el Conde de Saint Simón.  Estas son las ideas que estaban en el ambiente francés en la que el joven Marx y el joven Engels se reunían en el café Regence. Los llamados anarquistas eran parte de estos grupos. El anarquismo es una postura asistémica que engloba muchas realidades. Muchos de ellos tomarán las ideas socialistas y luego las comunistas, con lo que surgirá el llamado Anarco comunismo, entre los que están Bakunin y Proudhon. Pierre Joseph Proudhon afirmará que la Propiedad es un robo.  Es la visión anti propiedad que proviene de Rousseau y de la tradición democrática socialista francesa que cuajó y se instaló en la Revolución de 1789 y en las revoluciones posteriores.  Todas estas ideas colaboran a que la tónica europea en general tiendan a los socialismos. A esto se le agregará la obsesión por la ciencia propia del siglo XIX y llevará  a Marx y a Engels  a construir lo que ellos llamarán Socialismo Científico. Esto será así por ley, es parte del proceso propio del capitalismo. En 1845 Marx escribirá una crítica al jiven hegeliano Bruno Bauer, quien había sido su tutor de tesis en un libro que se titulará “La Sagrada Familia”.  Incursionará en las ideas políticas en lo que luego serán publicados como  Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 En sus tesis sobre Feurbach desarrollará la idea de la acción, los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de Trasformarlo. Es la primera aparición del materialismo histórico – el mundo no se cambia por las ideas, sino por la acción física, material y práctica. 

    Comenzó a escribir para el único periódico alemán radical sin censuta de Europa, el Vorwärts!. Finalmente en el veranos de 1844 junto con Engels y otros activistas formaron la Liga de los Comunistas en Paris. Pero sus acciones hicieron que el gobierno de Guizot pusiera los ojos sobre ellos y que los expulsara de  Francia. Marx y Engels se vana a Bruselas. Allí se reencuentra con Moses Hess, conoce a Joseph Weydemeyer y trabaja con  Karls Heinzen que es uno de los primeros en defender el derecho de las mujeres a las relaciones sexuakes abiertas.  Se trata de un período fértil de producción intelectual. Escribe en este periodo lo que en 1932 sería publicado como La Ideología Alemana. Escribe la Misera de la Filosofía para contestarle a Proudhon, quien había escrito el libro La Filosofía de la Miseria. Aquí se distancia del pensamiento socialista francés. 

    Ese año a Marx y a Engels se les encarga escribir las bases para el partido Comunista . trabajan arduamente para lograr un opúsculo que será publicado cono El Manifiesto del partido Comunista. Con una pluma magistral Marx interpreta toda la Historia como la Historia de la Lucha de clases donde la relación humana ha estado dividida entre opresores y oprimidos. Primero eran Patricios y plebeyos, luego señores feudales y vasallos y hoy Burgueses y proletario.  Ya conciben que el valor es generado por el trabajo con lo que los superhabit se generan del robo a quienes producen. Toman la idea que los proletarios son una realidad internacional y que  para cambiar la sociedad deben tomar conciencia de clase, ya que no tienen nada que perder más que sus cadenas. Como todo idealista Marx busca una idea para convertirla en su nuevo absoluto,  en su dios.  Esta idea es la Economía. Para él la economía es la infraestructura de la sociedad y si yo cambio la infraestructura, cambio la supra estructura. Dependiendo de cómo es la infraestructura económica como son las supra estructuras, la política, la cultura, el arte, la sociedad. Si la economía es burguesa, todo lo es. Por tanto, si yo cambio la economía, cambio toda la sociedad. Los obreros deben despertar, unirse y cambiar la infraestructura apoderarse de los medios de producción.

    El año 1848 que es el año del Manifiesto Comunista es un año complejo. Europa se levanta en las llamadas Revoluciones Burguesas que buscan más libertades y participación, Hay movimientos en Francia, Alemania, Irlanda, Italia, Polonia y muchos otros lugares. Incluso Inglaterra que era la sociedad más industrial y donde el capitalismo estaba más maduro para pasar a la siguiente fase se levantará en el llamado Movimiento cartista, que pedían meas participación, voto secreto y 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de recreación.  Marx pensó que su anunciada Revolución vendría con las oleadas revolucionarias de 1848 y tras seguir los movimientos en Francia, Alemania y ser perseguido por sus ideas en todas partes terminará trasladándose a Inglaterra, donde vivirá el resto de su vida.  Vivirá mantenido por la plata que le aporta Engels, quien como industrial trabajará por los dos para la causa. Marx debía escribir una gran obra – Das Kapital, que explicaría  a cabalidad todo el pensamiento marxista. Pero Marx se desconcentraba feacil escribirá teorizando sobre la falla de los movimientos de 1848 en el libro El Dieciocho de Brumario de Luis Napoleón Bonaparte, donde dice abiertamente que el proletariado debe destruir al Estado Burgues.  En 1864 forman la asociación Internacional de Trabajadores – el Manifiesto Comunista terminaba diciendo “Obreros del Mundo Unios.  Tras la Guerra Franco prusiana los comunistas se tomarán el gobierno de la ciudad de Paris por dos meses estableciendo la llamada Commune.  El movimiento será masacrado, pero admirado por todas las izquierdas en la historia.  Marx escribirá un libro titulado La Guerra Civil en Francia explicando el fracaso del Movimiento. Trabajará de forma permanente en el museo británico en el Capital, pero también realizará otras obras lo que lo alejaba de completar la tarea de la gran obra.  Escribe Grundise, que nos e publica hasta 1931. En 1859 publica su Contribución  a la Crítica de la Economía Política, donde muestra haber estudiado en profundidad toda la teoría económica de Adam Smith y especialmente de David Ricardo a las que agrega las ideas de Saint Simon y Babeuf.  Publica  su Historia Crítica de la Teoría de la Plusvalía, donde tomando a Ricardo en la idea que es el trabajo lo que produce la riqueza acusa que el capitalismo tiene una contradicción intrínseca y que por la plusvalía y el robo a quien produce la riqueza los capitalistas son cada vez más ricos, mientras que el trabajador es más pobre. Finalmente en 1867 termina su obra magna Das Kapital en la que desarrolla en profundidad todas las ideas anteriores. 

    Siempre vivió del dinero que le entregaba Friedrich Engels, no fueron pocas las veces en las que Marx escribía a su patrón reclamando que lo recibido no le había alcanzado, ya que tenía que cambiarle los vestidos a las niñitas. El romántico y revolucionario Marx aspiraba a una vida burguesa y a casar bien en la sociedad victoriana a sus dos hijas. Jenny recibe luego una herencia que le permite  a los Marx cambiarse de casa a un mejor barrio. Parece ser que la visión del mismo Marx cambiará en el tiempo en la medida que la legislación laboral cambie también la vida de los trabajadores. Marx ya en  la década de los ’70 hasta invertirá en la bolsa. 

    Publicará la Critica del Programa de Gotha, en el que se distancia del proyecto de los comunistas alemanes, Willhelm Liebknecht, Agust Babel, Ferdinand Lasalle de  comprometerse con el Socialismo de Estado. 

    En 1881 muere su mujer y publica una colección de poemas de amor en su honor., En 1882 se saca una última foto para sus hijas. Muere en 1883. A su funeral asisten 5 personas, Friedrich Engels, sus hijas Laura y Eleanor, Karl Libknecht y Paul Lafarge, marido de Laura. En la ceremonia Engels sin saber mucho si sería así dice, Su nombre permanecerá en el tiempo, como también su trabajo. Realmente fue así, si hay alguien que cambió la historia de la humanidad con ideas, fue Karl Marx. En 1954 su tumba es reemplazada por un memorial hecho por le artista Laurence Bradshaw con un busto monumental que es  hasta hoy lugar de peregrinación de los marxistas del mundo. Marx tomando a su maestro Hegel, creo una nueva religión atea. Una religión en las queél, Engels y luego Lenin, Stalin y Mao se levantarían como los nuevos dioses a venerar. Una religión con himnos sagrados como la Internacional Comunista, himno que los devotos cantan hasta hoy frente a su tumba.  El Marxismo es religioso, opera al nivel de la fe y por eso, no entiende razones. Es por esto que a pesar de que en nombre de Marx muchos hicieron la revolución en la historia y que el color rojo se convirtiera en una marea que avanzaba en el globo y que en nombre de la causa en la historia se le adjudiquen más de 200 millones de muertes, la causa justifica todo y ser comunista no es ni mal visto. Marx ha triunfado  y demostrado que las ideas mueven al mundo. 

  • Friedrich Engels

    Friedrich Engels

    Friedrich Engels es tal vez una figura poco conocida y eclipsada en su verdadero rol tras la figura de Karl Marx.  Como afirma su biógrafo Tristam Hunt, “ se lo ha extirpado de la memoria colectiva”, culpándolo de todos los excesos del marxismo en la historia, para así liberar y santificar cada vez más a la figura de Karl Marx. La idea de separar al Marx ético y humanista del Engels, mecánico y científico, lo han relegado a un segundo plano. La verdad es que hay que comprender que Marx y Engels son una unidad,  no hay uno sin  el otro. Son simbióticos, se necesitan mutuamente. De hecho Engels será el primero en escribir sobre las futuras llamadas “ideas marxistas”. Marx tomará de él las bases de su teoría y será Engels quien tras la muerte de Marx complete la teoría de lo que hoy conocemos como marxismo. Fue parte del movimiento cartista de Manchester, estuvo en las barricadas alemanas de 1848-49. Animó a los communards de Paris en 1871, y presenció el inició del movimiento Laborista británico en 1890. Engels fue una parte activa, protagonista y testigo del avance de las ideas marxistas en el mundo. Además mantendrá a Marx toda su vida para que éste escriba y lleve una vida burguesa de grandes comodidades, por lo que será llamado por la hijas de Marx  nuestro querido “uncle Angel”.  Prooverá a Marx de dinero y material para completar su obra. Intelectual y soldado de la causa. Llamado más tarde por Eleanor Marx “el general”, ya que efectivamente fue quien llevó a cabo las cosas y dirigía todas las acciones. A la muerte de Marx completará y exportará la teoría.  A los 120 años de su muerte en 1895 parece bueno analizar quién fue Friedrich Engels y mirar desde la luz del contexto de la época su rol en la formación de la teoría marxista. 

    Friedrich Engels nació el 28 de noviembre de 1820 en una familia privilegiada en Bramen, Prusia (ahora Wuppertal) en la zona del Ruhr en una época de cambios. La revolución industrial había ya transformado la realidad hasta entonces conocida. 

    Hay que comprender que el mundo moderno, tal como lo conocemos, se inventó en el siglo XIX.  La aplicación primero del motor a vapor a la producción y a los transportes transformaron el mundo, hasta entonces conocido, en algo totalmente nuevo. Es importante tener en cuenta que el mundo de la época de los romanos, el medieval, o el  el de fines del siglo XVIII, no era muy distintos. Las distancias y el ritmo de la vida era relativamente el mismo, aunque en las formas pareciera ser que el mundo había cambiado diametralmente. No era un mundo tan diferente. Pero con el advenimiento de la Revolución Industrial, la aplicación del vapor a la industria y los transportes el mundo cambió a una velocidad nunca antes vista. El cambio era evidente y la absorción del mismo se tornó en algo complejo, que hizo que la filosofía cambiase también para siempre. 

    La familia Engels eran dueños de molinos y luego de industrias textiles en la zona industrial alemana, con lo que llegaron a ser muy prósperos. Como muchas familias alemanas eran piadosos y creyentes evangélicos. Engels no proviene de una familia rota llena de carencias, sino muy por el contrario, de padres preocupados y cariñosos y de una familia querendona y tolerante. El joven Friedrich, desde  muy temprano se empapó de las nuevas tendencias de pensamiento que circulaban ampliamente durante el siglo XIX, por lo que se manifestó como ateo, lo que provocó fuertes choques con sus padres, quienes veían esto como parte de una adolescencia compleja. A los 17 años deja el colegio, sus padres esperan que se dedique a los negocios familiares, pero ya para ese entonces estaba involucrado en actividades revolucionarias que complicarían los planes de sus padres. 

    Tras la derrota de Napoleón, las voces del nacionalismo alemán se acrecentaron, como respuesta a la afirmación de Voltaire, quien había dicho que “Alemania no existía”. Es cierto que Alemania como tal, no era una unidad administrativa, sino más bien un conjunto de principados diversos con un elemento cultural común. Para muchos intelectuales existía el llamado ethos alemán, la cultura alemana que tenía un “Weltanschaung” distinto al resto. Este movimiento que comienza con el Romanticismo alemán y el llamado “Sturm un Drang” comenzó a tomar nuevas variantes. Desde una preocupación por el ser alemán, la lengua y la cultura, al desarrollo de corrientes filosóficas que redefinieron la visión de mundo. En Bremen el pasa del Romanticismo al Socialismo a través del Partido “ Das Junge Deutschland -La Joven Alemania”, parte de esta rama ecléctica de los movimientos juveniles que se impusieron en toda Europa.  Este movimiento se inicia en Alemania en torno a Ludwig Borne, radical liberal, quien quería una sociedad de acción para oponerse a autoritarismo de Metternich. La idea de liberar a Alemania del provincianismo de los principados feudales y los gobernantes absolutistas. Como ellos afirmaban, “la Participación del pueblo en la administración del Estado, la emancipación de los judíos, de la coacción religiosa y de la aristocracia hereditaria”. Engels se identificó con los poetas ateos emergentes del llamado Romanticismo Oscuro, como Percy Shelley, recalcitrante ateo. 

    Las corrientes filosóficas imperantes fueron poco a poco disminuyendo el concepto de Dios e intentando reemplazarlo por algo nuevo. Tras las ideas de Imanuel Kant la certeza del absoluto desapareció. Ya no era posible conocer la realidad de las cosas, sino que sólo  lo que de ésta se aparecía. No se podía conocer el Noumenon ( la cosa en si – esencia) sino que sólo se podía conocer el Fenómeno, lo que se aparece (la cosa en mi). Hay formas a priori al entendimiento, tiempo y espacio,  que limitan a nuestra razón. La razón ya no es todo poderosa, sino que está limitada. Solo podemos conocer en un aquí y un ahora. Solo podemos conocer lo que se nos aparece, el fenómeno. Dios como tal, es una esencia y por tanto , no cognoscible.  Kant era un creyente y no niega a Dios, pero entiende que Dios ya no es certero, sino que sólo probable. “Hay que actuar como si Dios existiese”, afirma en su Crítica a la Razón Práctica. Kant entiende que Dios como concepto es lo que determina, qué  sí está permitido y que es lo que no corresponde. Es la línea el horizonte. Es la medida de la ética misma. 

    Sin esta certeza, la filosofía occidental no volverá a ser la misma. La falta de absoluto objetivo, Dios, hará que los distintos filósofos busquen un absoluto nuevo. El ser humano tiene la necesidad de aferrarse a algo y frente a la ausencia de Dios, buscará otra cosa para convertirla en un nuevo dios. Es por esto que después de Kant la filosofía intentará reinventarse desde el Idealismo y el Positivismo.  Idealismo se denomina a una corriente que agrupa diversos filósofos, muy distintos entre ellos, pero que tienen en común en que toman una idea a la cual convierten en un nuevo absoluto. Cada idea es distinta, pero cada una de ellas se levanta como un nuevo dios.  Por otra parte cada uno de los llamados autores idealistas son dialécticos. La Dialéctica es la suma de contrarios con superación. Tras un choque de contrarios surge una realidad mayor que luego chocará con otra realidad y surgirá algo incluso mayor, de modo que el progreso es líneal y ascendente y siempre el futuro es más que el presente.  Esta visión va muy de la mano con el evidente progreso del siglo mismo y responde como nueva filosofía a esta nueva realidad.  Hegel representará una nueva dimensión en el movimiento romántico alemán que creará una filosofía totalitaria que se convertirá en una nueva religión para una sociedad moderna e industrial. 

    Es fundamental comprender esto, ya que sólo entendiendo que el idealismo pretende levantar nuevos dioses, como nuevos absolutos y crear una nueva religión es posible entender la dimensión de la figura de Friedrich Engels y su futuro compañero simbiótico Karl Marx. Para la década de 1840 Hegel predominaba en las universidades alemanas. Había logrado crear una nueva religión en la cual los llamados “ jóvenes Hegelianos” eran sus más fieles seguidores y quienes propagaban esta nueva visión atea que pretendía reemplazar a dios con un algo nuevo enorme, que englobaba toda la realidad – el Espíritu.  Engels era parte de este movimiento. Ya desde muy temprano comenzó a escribir en periódicos y empapado por las ideas del ambiente hablaba contra la revolución industrial y sus consecuencias alienantes. Esta era una de las dimensiones del movimiento romántico mismo que miraba con ansias el pasado medieval gremial humano, contrastándolo con la industrialización alienante. Engels escribía con un pseudónimo, Friedrich Oswald,  ya que no quería que su familia pietista e industrial se ofendiese por sus escritos y le diesen la espalda. 

    Es fundamental entender que el secularismo pavimentó el camino del socialismo. Para todos los socialistas posteriores un rito fundamental fue renegar del cristianismo. Desde Robert Owen a Betrice Webb y Annie Besant el renegar del cristianismo fue parte de un viaje para establecer una nueva religión. Para el movimiento del la joven Alemania el gran paso a un lado del cristianismo fue marcado por la publicación de La ‘ Vida de Jesús examinada críticamente’ de Friedrich Strauss la cual fue una verdadera bomba teológica para este siglo lleno de cambios. Este camino lo llevó a abandonar la religión y desde Hegel a abrazar una nueva. 

    El propio Erich Hobsbawm se refiere a lo tarde que Engels y Marx llegaron al socialismo. Esta corriente nace del fermento ideológico de la Revolución Francesa y la descristianización de Francia. La búsqueda de una nueva Pouvoir spirituelle lleva a la aparición de sectas socialistas de las que el Conde de Saint Simón es una parte esencial.  Este pensaba que la sociedad estaba entrando en una fase nueva y crucial en la que la ciencia y la industria demandarían nuevas formas de gobierno y de culto. 

    En 1841 se enrola en el Ejército Prusiano y es enviado a Berlín. Allí se integra activamente a los jóvenes Hegelianos. Abraza la fe hegeliana con su entusiasmo característico. Esta nueva religión se suma a su amor por lo germano, lo que lo hacen sentirse como un “ Sigfrido para la Sociedad Moderna”.  Publica artículos en la Gazeta Renana, cuyo editor era Karl Marx a quien no conoce, sino hasta más tarde.  Engels afirmaba que el campo de batalla de su tiempo era la Universidad. Asistía a las clases de Shelling junto a Jacob Burckhardt, Mijail Bajkunin y Soren Kierkegaard. 

    La aplicación de las ideas socialistas a la acción de los jóvenes Hegelianos desde Moses Hess, los condujo al camino del comunismo. Las críticas a las consecuencias de la industrialización, la llamada “cuestión social” daba una oportunidad al cambio y el advenimiento del paraíso terrenal en la utopía de poner límite a la cultura del egoísmo y la competencia para permitir que aflore una nueva sociedad basada en la libertad y la fraternidad humana.  Se hablaba de la catástrofe que se avecinaba en Inglaterra, por lo que los ojos de Engels cruzaron el Canal de la Mancha.

    En 1842 Engels insiste en querer ir a Inglaterra, por lo que es enviado por su padre a Manchester para que se haga cargo del capítulo inglés de los negocios familiares. Su padre estaba seguro que el estar a cargo de la empresa familiar lo haría reconsiderar sobre sus ideas radicales. Antes de partir, visita a Moses Hess y se inicia de lleno en la nueva aventura de ser un entusiasta comunista. 

    Manchester era una de las ciudades industriales más importantes de Inglaterra y la situación obrera era un tema más que preocupante. Se la denominaba Algodonópolis, ya que representaba todos los horrores de la modernidad. Entre 1800-1840 Manchester pasó de 95 mil habitantes a más de 310 mil. Era la ciudad ícono de la industria, el humo y los hedores que dejaban atrás el campo idílico inglés.  Hippolyte Taine se refiere a esta ciudad como “ barracones de mala calidad, a un ‘asilo de pobres’ para cuatrocientas mil personas, a un penal de trabajos forzados”. El hacinamiento, el trabajo infantil, las enfermedades estaban a la orden del día. La situación obrera era pavorosa. La literatura rápidamente acusa de esta situación. El propio Charles Dickens muestra la realidad obrera en la mayor parte de sus obras, especialmente la situación infantil. Elizabeth Gaskell, quien vivía en Manchester acusa sobre las condiciones obreras y su libros son catalogados de “novela industrial” y el propio Benjamin Disraeli, quien será más tarde primer ministro de la Reina Victoria, en su época de novelista, en Sybil dice que faltaba un Dante para describir el infierno en que esta gente vivía.  Robert Owen había intentado cambiar este mundo desde el llamado socialismo utópico, volviendo al intercambio cooperativo preindustrial. Sus medidas lo llevaron a quebrar como empresario. Fue incapaz de sostener las prestaciones que quiso otorgar a sus empleados. Fue un buen empleador, pero poco realista, lo que lo destruyó, junto a su sueño. 

    A este mundo llega Engels. En este período Engels conoce a Mary Burnes con quien tendrá una prolongada relación, sin nunca incurrir en el matrimonio. De origen obrero irlandés y con ideas radicales, Mary Burns ayudará a Engels a entrar en forma directa al mundo del “ proletariado”, mostrándole la realidad social oculta a simple vista.  La década de 1840 es denominada “ the  hunger forties” ya que la crisis económica golpea a todos, pero en especial a los más desposeídos quienes, literalmente se mueren de hambre.  El movimiento cartista, quienes habían presentado la llamada “ Carta del Pueblo” y quienes defendían el sufragio universal masculino, entre otras cosas, había encontrado el rechazo y los ánimos políticos estaban suficientemente caldeados.  La crisis llevó a levantamientos obreros y disturbios. Pero los llamados Plug Plot Riots fueron sofocados.  Pero el vínculo de Engels con el movimiento continuó, será activo en sus columnas del periódico del movimiento The Northern Star. Su contacto con los líderes cartistas Feargus O’Connor y James Leach serán permanentes. 

    En 1844 Engels escribe “ The condition of the Working Class in England”, libro que impresionará a Karl Marx , en el que ya están presentes muchas de las ideas fuerza de la teoría posterior.  La Teoría de Hess cobró cuerpo cuando Engels tomó conciencia del comunismo como única respuesta social posible a este desastre social industrial. Se incorporaron las realidades de los cartistas, los intentos de Owen y las ideas críticas  a la situación obrera de Carlyle a la “Edad Mecanica” en el que el pago en efectivo es el único vínculo entre los hombres. 

    Proudhon había definido la propiedad privada como “un robo”. Engels va más allá. Para él la propiedad implicaba los salarios, el comercio, el valor, el precio, el dinero; por lo que si abandonamos la propiedad terminamos con las divisiones antinaturales. La abolición de la propiedad privada y la avaricia llevarían de un modo hegeliano al fin de la historia y al a instauración del paraíso en la tierra. La situación de la Clase obrera está repleto de datos, informes de fábricas, actas judiciales y descripciones dantescas de la realidad obrera. En 1845 la Situación de la clase obrera es publicado en Alemania. Manchester sería lo que confirmaría la teoría ya adquirida. El libro ofreció una base real al socialismo alemán. 

    Ese mismo año viaja a Paris, donde se encuentra con Marx, con quien ya había tenido una serie de correspondencias. Marx vivía en Paris tras el  cierre de la Gazeta Renana a manos de las autoridades del gobierno prusiano. Rápidamente se hicieron amigos cercanos. Marx estaba muy impresionado por el libro de Engels sobre la condición de la clase obrera en Inglaterra. Es de ahí donde Marx sacó la idea que el proletariado unido podía quitarle el poder a la burguesía y avanzar hacia el socialismo. En este período ya se asocian e integran ambos la Liga de los Justos, formada en 1837 en Francia que preconizaba la formación de una sociedad igualitaria y que había apoyado los intentos de Louis Auguste Blanqui y su commune. A causa de vinculaciones políticas complejas en 1845 Marx debe dejar Paris de modo inesperado. Ambos se van a vivir a  Bruselas, donde permanecerán hasta 1848 y donde en conjunto publican “La Ideología Germana”, acto consciente de alejarse y tomar distancia de los jóvenes hegelianos. Ya en este libro aparece la lucha de clases como el motor histórico de los cambios radicales. Se trataba de volver a crear la sociedad, refundar. Recuperar el control de los medios de producción  y terminar con la alienación. Para Engels el comunismo no era imaginar una sociedad perfecta, sino que comprender el carácter y objetivos generales de la liberación del proletariado. 

    Engels se encarga de juntar dinero para poder financiar el trabajo de Marx. Desde allí tienen amplios contactos con los movimientos socialistas radicales alemanes, especialmente con la Liga Comunista Alemana, la cual era una organización internacional con sedes en distintas partes de Europa. Es esta Liga la que les comisiona a Marx y Engels escribir un panfleto explicando los principios del comunismo. Así nacerá El Manifiesto del Partido Comunista, el que será publicado el 21 de febrero de 1848. Este pequeño libro, será trascendental en la historia de Occidente. Siempre nuestra cultura se ha movido por Ideas, y ésta idea moverá nuestra cultura desde su publicación hasta hoy. La idea que los proletarios son una clase mundial que debe unirse para luchar contra la sociedad establecida, ya que no tienen nada que perder excepto “sus cadenas”.

    Ese mismo año 1848  es un año revuelto en el que Europa ve la aparición de revueltas y revoluciones que piden cambios. En Francia tras los movimientos de 1848 es derrocado Luis Felipe de Orleans, quien había ascendido tras la Revolución de 1830 como monarca constitucional. Con la Salida del  ‘rey burgués” se establece la segunda República. Marx y Engels ven venir la revolución, pero ven frustradas sus aspiraciones. Entre 1848 y 1849 ambos siguen las acciones de los movimientos revolucionarios esperando el advenimiento de la ‘ inevitable y segura’ revolución. Los movimientos de Prusia nuevamente ven frustradas las expectativas de ver con sus ojos el advenimiento de la revolución y en Inglaterra, la sociedad industrial más activa, donde la Revolución era evidente y donde las acciones del movimiento cartista prometían el cambio esperado, verán nuevamente frustradas sus ambiciones. Para Marx y Engels este fracaso anhelado implicó una revaluación ideológica. 

    El movimiento cartista había presentado un documento llamado ‘ La carta del pueblo’ en la que desde un documento se pedía una serie de cambios  para ser aprobados en el parlamento. Se quería ampliar la base electoral- sufragio universal masculino y que el voto fuese secreto. Además pedían reducir las horas de la jornada laboral, exigían 8 horas de trabajo, 8 horas de ‘leisure’ y 8 horas de descanso. El movimiento había ganado adeptos en forma atemorizante. Habían convocado a un gran movimiento callejero para 1848. El temor de esta actividad llevó a tomar las medidas preventivas de trasladar a la Reina Victoria y su familia a Osbourne por temor a los potenciales disturbios. Sin embargo, aunque Marx y Engels esperaban “la Revolución”, el movimiento cartista se desinfló. En 1847 el parlamento británico aprueba la llamada ‘Ten hours bill’ en la reduce la jornada laboral a 10 horas. No era lo que se pedía, pero era mas que suficiente para descomprimir  las tensiones sociales. No hubo levantamiento en 1848 y Marx y Engels no podían creer que se hubiese evitado lo inevitable. 

    Engels vuelve a hacerse cargo de las empresas familiares en Manchester y lleva una vida de lujos y placeres, lo que ha llevado a Tristam Hunt autor de su biografía a titularla en su versión en español “el Gentleman Comunista”. Asiduo a la caza de zorros, el buen whisky y las mujeres, no era precisamente un “buen empleador” en Ermen & Engels. Salía a montar con el Cheshire Hunt, era socio del Albert Club y el Brazenose Club, vivía en un muy buen barrio residencial y aspiraba a ser socio de la empresa. Su vida era más bien de una esquizofrenia desatada de la que él se lamentaba, ya que desearía dejar sus actividades, pero eran fundamentales para así poder financiar a Marx para que éste terminase su obra magna “Das Kapital”. Marx por su parte recibía encantado los aportes de Engels y se las arreglaba para que nunca lo enviado fuese suficiente. Son múltiples las cartas enviadas de Marx a Engels solicitando más recursos para poder comprar nuevos vestidos para sus hijas. Ambos llevaban cómodas vidas burguesas.  Sus ingresos provenían de la explotación de los obreros de Manchester, los males que ellos censuraban eran los que servían para financiar sus estilos de vida y su filosofía. Sin esto, El capital jamás se hubiese escrito. 

     Durante los veinte años que trabajó en la empresa envió la mitad de sus ingresos anuales a la familia Marx entre tres y cuatro mil libras ( 450-600 mil dólares hoy), lo que para los Marx nunca era suficiente. Karl y Jenny Marx eran muy burgueses. Necesitaban guardar las apariencias y casar bien  a “las niñitas”. Marx no iba a ensuciarse trabajando para mantener a la familia, por lo que Engels trabajó para los dos. 

    Engels llevaba una doble vida, su vida con Mary Burnes, la proletaria y su vida de acaudalado capitalista, en la que era asiduo a los placeres y lujos. Miembro de la Bolsa de Manchester y presidente de la Schiller-verein, el club de los alemanes en la ciudad, buen bebedor y amante de las cosas buenas de la vida.  Tras la muerte de Mary toma de amante a la hermana de ésta, Lizzie.  Esto lo acercó aún más a Marx , ya que lizzie será más cercana, era menos ruda que Mary. 

    Su relación con Marx era de cartas diarias. Ambos esperaban que la Revolución llegase cuando las cisrcunstancias adecuadas se completasen. Se necesitaba el colapso financiero. En la década de los ’50 varias quiebras los hicieron esperar ese colapso, lo que no ocurrió.  El retraso de la Revolución lo hizo concentrarse en el trabajo para financiar la teoría y Marx se llevaba todos los laureles, cosa que no le disgustaba.  Engels colaboró con ideas importantes a la teoría marxista. Perfeccionó el concepto del “ materialismo histórico”. 

    Más tarde se irá a vivir a Londres donde el número 22 de Regent’s Park Road se convertirá en la “meca de los socialistas”. Vivía cerca de Marx y su familia que se ubicaban en Prinrose Hill. Todos los socialistas importantes visitaban el lugar. Karl Kautsky, William Morris, diseñador y líder de la liga socialista inglesa;  Willhem Liebnecht, quien luego crearía el partido social demócrata alemán, entre muchos otros.  Tuvieron que redefinir conceptos tras la aparición de corrientes que discutían y criticaban sus ideas. 

    Tras la muerte de Marx en 1883, Engels se dedicó a ordenar el legado literario de su amigo. Además de ser el líder del movimiento marxista internacional, era el pater familia del clan Marx.  Traduce a Marx y publica los volúmenes 2 y 3 de El Capital. Busca ayudantes para terminar la magnánima obra. En 1885 se publica el segundo tomo de El Capital, solo a dos años de la muerte de Marx. Mucho en estos tomos son ideas de Engels. Crecieron los partidos socialistas y comunistas en toda Europa y la teoría marxista, tal como la entendemos debe mucho a Engels. Es tal vez el Anti During de Engels el complemento perfecto de lo que hoy conocemos como marxismo puro. Es sin duda Friedrich Engels quien hizo posible el marxismo como tal. Sin sus ideas y su trabajo, probablemente Marx se habría quedado en editor de Gazetas cerradas por los gobiernos. Fue Engels quien hizo posible un Marx intelectual,  escritor y colaborador. 

  • El Muro de Berlín 30 años de su caída

    El Muro de Berlín 30 años de su caída

    La idea del Muro, encerrar
    a toda una población

    Los muros parecen estar de moda. Después de la exitosa serie de HBO, Game of Throne todos parecían encontrar lógico ‘The Wall in the North”, que separaba y protegía la civilización de lo no civilizado e incluso de los muertos vivientes. La verdad es que la ficción siempre se basa en la realidad. Muros ha habido muchos en la Historia, la Gran Muralla China, el Muro de Adriano, el llamado Offa’s Dyke entre Mercia y Gales, por nombrar algunos. Todos ellos se construyeron para evitar que las personas entren a un lugar. La Migración es algo muy humano y de hecho hoy muchos hablan de ella como un derecho. Las personas tienen derecho a moverse.  En la historia los movimientos humanos han sido muchos y siempre van de economías deprimidas a economías más pujantes. Las personas se mueven buscando un mejor futuro. Nadie abandona su lugar de origen para buscar estar peor en otro lugar. De hecho las ciudades desde sus orígenes por lo mismo, buscando la defensa y controlar la migración fueron concebidas como un recinto cerrado detrás de una muralla. Las murallas y los puentes podían también controlar el pago respectivo de impuestos. Sin paso libre, las personas deben pagar el importe establecido antes de pasar. El muro de Adriano , el real muro en el norte construido por los romanos para dividir la Britania romanizada de la tierra de los pictos, hoy Escocia, no romanizada. No se trataba de impedir invasiones pectas, sino de controlar el comercio y asegurar los impuestos, algo que  a los romanos les preocupaba en demasía. 

    Pero el muro de Berlín es diferente, es el único muro en la historia para evitar que las personas salgan de un lugar. Para literalmente encerrarlas y coartar su ,libertad de movimiento. Justificarán lo injustificable llamándolo Barrera antifascista, pero la verdad es que se trató de encerrar a las personas impidiéndoles buscar un futuro mejor.  A treinta años de la caída de este brutal experimento vale la pena recordar varios hechos y re presentarlos para las actuales generaciones.  La idea de encerrar a gran parte de la población tiene que ver con un momento de la historia en que la ideología, falsas creencias nubló las mentes de las personas. El siglo XX es un siglo complejo, construido desde la visión filosófica del siglo XIX que abandona a Dios y por lo mismo, se entrega a cualquier cosa. La disolución del concepto de verdad objetivo abre el paso a las verdades múltiples y a las falsas verdades que se manifiestan en las ideologías que pretenden “instaurar el paraíso terrenal sobre la tierra”. 

    El racionalismo establece un nuevo concepto de mundo que empodera al hombre. Es ahora el ser humano con su razón el que crea la realidad, “pienso, luego Existo” y el que está llamado a “Instaurar el Imperio  el Hombre en el mundo”. Las visiones de René Descartes y Francis Bacon abrirían el paso a la revolución Científica y a cambios antes inimaginables.  Todo se redefinirá en términos humanos. El hombre es lo más importante y por tanto el arte se enfocará en éste y su cotidianidad. La Arquitectura buscará elevar a reyes y a personajes poderosos. El poder en esta tierra pasará  a ser lo esencial. Nacerá la política moderna que considera que el soberano es el hombre. El concepto de Soberanía popular y de creación de la sociedad desde el pacto se impondrá. Dos visiones opuestas aparecerán aquí y estarán presentes hasta hoy. Serán la base de dos visiones de mundo que se convertirán en ideologías.  Las ideas de John Locke y de Jean Jacques Rousseau. Locke cree que el hombre en el llamado Estado de naturaleza es bueno y que tiene derechos anteriores al pacto que son sagrados. Hay que protegerlos a toda costa. Estos derechos son el derecho a  la vida, a la libertad y a la propiedad. Para asegurar la protección de esos derechos se hace un pacto y se elige a un gobernante, que debe ser pequeño ya que de lo contrario podría pasar a llevar los derechos e los individuos.  Los individuos son los sujetos de derechos y el Estado solo debe estar cuando el individuo no puede hacerlo, debe ser subsidiario. Para Locke el Individuo es más importante que el Estado y la Libertad es más importante que la Igualdad. En contraposición está Jean Jacques Rousseau, suizo, parte del movimiento ilustrado francés.  Aunque comienzan igual, no son lo mismo; más bien son “agua y aceite”. El cree que en el Estado de Naturaleza el hombre es bueno, un bon savage. El hombre nace libre y bueno, dice Rousseau en su contrato Social… Pero se lo ve por todas partes encadenado y corrupto. La idea que el hombre es Bueno y que es la sociedad la que lo corrompe. El hombre era nómade, un buen salvaje que corría libre por las praderas… pero el hombre se sedentarizó y comenzó a acumular. Rousseau cree que la propiedad es el rigen del mal porque genera la desigualdad. La bondad tenia que ver con la igualdad y la corrupción con la desigualdad. El cree que para recuperar la bondad perdida el Buen Salvaje debe entregar su voluntad ala voluntad general y constituir un gobierno que debe devolver la bondad perdida. El Estado es el único capaz de hacer eso. El Estado debe redistribuir devolviendo la igualdad y con ella, la bondad.  Para Rousseau el Estado es meas importante que el Individuo y la igualdad más importante que la libertad. Estas dos posturas explican toda la política hasta hoy. Locke es padre del llamado liberalismo que inspirará la Revolución de la Independencia americana y Rousseau es el padre del socialismo que llevarán a Francia a la Revolución Francesa. Ambas visiones son la base de la democracia actual en sus dos versiones, libertaria y socialista.  La idea Roussoniana aplicada en la revolución francesa por los jacobinos llevará a instaurar la idea que la causa permite y justifica cometer atrocidades. Saint- Just quería renovar la “raza Humana desde la sangre “y afirmaba que el fracaso de la convención de debía a no haber muerto a suficiente cantidad de personas. Los jacobinos dividieron el mundo en Pueblo y no pueblo; en ”amigos “y en  “enemigos” de la Revolución. A unos de se los gobierna con la razón y a los otros, con el terror. Esta justificado y es deseable eliminarlos.  La revolución Francesa será una masacre en la que los realistas y católicos serán perseguidos y eliminados sistemáticamente.  Estas ideas de socialismo, laicicismo y fanatismo entrarán en Europa con las invasiones napoleónicas, que es un hijo de la revolución misma y exportará sus ideas.  La invasión francesa sobre Europa levantará el movimiento nacionalista en Alemania e Italia, países aún no constituidos, que comenzarán a tratar de definir que es lo que son. Muchas veces para saber que se es, es más fácil definirse desde lo que no se es y lo que estaba claro es que franceses no eran.  Tanto las revoluciones de 1830 , como las de 1848 combinan ideas de nacionalismo, socialismo y romanticismo. Es la idea de la democratización que queda en el ambiente en sus diversas expresiones desde  al Revolución francesa. El establishment europeo temía a la expansión de las ideas socialistas jacobinas y tras la derrota de napoleón hizo todo lo posible por controlar esta “infección”. Pero el socialismo creció y para la segunda mitad del siglo XIX era la tónica del mundo. 

    Tras su larga búsqueda de su ser Alemania logró el sueño de Unificación . Fue el reino de Prusia y no desde Austria el que logró unir los diversos principados con “Sangre y Hierro”. Otto von Bismark tras enfrentarse a una guerra contra Dinamarca en 1864 y a otra contra Austria en 1866, que logró poner a Prusia en las ligas mayores, buscó una guerra externa para lograr sumar al sur de Alemania a la Unión. Francia con Napoleón III  le da lo necesario. La Guerra franco prusiana será un triunfo prusiano y tras derrotar a los franceses en la batalla de Sedán de declarará el Segundo Reich Alemán en el salón de los Espejos del palacio de Versalles.  Tras la Unificación, Alemania entrará fuertemente en la segunda fase de la revolución Industrial con el gran problema que aunque produce más y mejor, no puede competir con Inglaterra que tiene colonias que le aseguran materias primas más baratas y  le aseguran mercados para sus productos.  Será esta competencia industrial la que en combinación con el ascenso del nuevo Kaiser, Guillermo II llevarán al mundo a la Primera Guerra Mundial. 

    El Socialismo que había crecido durante la segunda mitad del siglo XIX y había pasado de una visión utópica a una científica que aseguraba resultados inexorables. Desde la publicación del Manifiesto Comunista de Karl Marx y Friedrich Engels, la visión materialista determinista de la historia como la historia de la lucha de clases, se impuso. Durante la segunda mitad del siglo XIX Marx publica el Capital, su gran compendio económico. Su obra magna la completa Engels, ya que la muerte encuentra a Marx antes de terminar su magna obra. Para fines del siglo XIX los socialismos crecieron en todas partes y la visión de Marx se convirtió en una nueva religión laica en la que la Internacional Socialista ejecutaba rituales del tipo religioso.  La idea internacional de la unión de los obreros del mundo tomando conciencia social y apoderándose de los medios de producción para cambiar la infraestructura de la sociedad, la economía, se impuso y se generalizó. La economía era la base de todo. Si se cambiaba la economía, se cambiaba la sociedad. Esto era científico, por lo que si algo fallaba, era boicot. 

    Durante la Primera Guerra Mundial Lenin logra hacerse del poder en Rusia. Tras una revolución en febrero que logró sacar al Zar, Lenin radicaliza ese movimiento en el mes de octubre de 1917 . Tras hacer un plebiscito que demostró que su postura no era la mayoritaria, Lenin buscó al Guerra Civil para imponer sus ideas. Con esto aplicando la lección jacobina, pudo eliminar a todos los “No pueblo”, justificando los injustificable.  Una vez afirmada la Revolución tras el triunfo en al Guerra Civil, Lenin decide aplicar las ideas internacionales de Marx. Se establece en al Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas  la llamada Internacional Comunista, el Kommintern que debía establecer los dictámenes para todos los partidos comunistas del mundo.  La postguerra de la Primera Guerra Mundial era perfecto caldo para lograr aplicar la revolución en un lugar adecuado. Marx había escrito para una sociedad industrial y Rusia era una sociedad agraria. 1919 será el año Rojo en que intentonas comunistas tratarán de hacerse del poder en Italia, Alemania, Hungría y hasta Inglaterra.  Frente a esto surgirán los llamados Socialismos Nacionalistas, como el fascismo Italiano y el Nacionalsocialismo Alemán. Todos creen en el Estado por sobre el Individuo, son socialistas, son izquierdas, pero son nacionalistas y no internacionales como el comunismo. Por  eso son anticomunistas. 

    Había un consenso mundial en el socialismo y la necesidad de los Estados de controlar las áreas estratégicas de la población y es más, parecía ser que los resultados de las economías planificadas eran admirables. Stalin había logrado industrializar a la URSS en pocas décadas, el punto era a qué costo.  Incluso aquellos que creían en la libertad aceptaban la idea de Keynes que el Estado debía intervenir en la economía y controlar la producción y los precios.  Su visión parecía ser la sensata tras el desastre de la crisis de 1929 que dejaba en evidencia  lo inescrupuloso del libre mercado.

    En 1933 Adolf Hitler asume como canciller de Alemania y el 1934 muere el general von Hindemburg por lo que Hitler declara el fin de la República de Weimar y establece el Tercer Reich que estaba destinado a dudad mil años.  Hitler en su visión de crear el Espacio vital para la raza Aria lleva el mundo a la Segunda Guerra Mundial en  Septiembre de 1939. Con una Guerra Relámpago  ocupa gran parte de Europa para Abril de 1940. La Guerra se extendería hasta 1945 y pondría al mundo en jaque. El gran error de Hitler fue la invasión ala Unión Soviética lo que terminó con su alianza con Stalin y le generó un desgaste que luego le haría perder la Guerra.  Los Aliados reorganizaban el mundo y habían acordado la liberación e Europa para luego liberar el Pacífico. Europa es rescatado desde el sur de Italia por Sicilia y por el norte de Normandía. Una vez Liberado Paris avanzan hacia Berlín que es rescatado por el Oeste por la alianza de Americanos, Ingleses y Franceses y por el Este por las soviéticos.  Hitler se suicida en el Bunker con la que ahora era su mujer, Eva Braun. El General Jodl firmaría la rendición final. Alemania quedaba dividida en 4 zonas de ocupación, una inglesa, una francesa, una americana y una soviética. En la zona soviética quedaba la ciudad de Berlín, también dividida en 4 zonas con los mismos ocupantes. Ya en la conferencia de Postdam se ve que los amigos que liberaron a Europa, no eran necesariamente amigos.  Stalin tenía otras intenciones, no precisamente las de liberar. Tras la segunda Guerra mundial la ola de izquierdización se hizo sentir.  Winston Churchill ganó la Guerra, pero perdió la paz. En las elecciones de 1945 es electo el candidato laborista Clemens Atlee. Su intención era incrementar el rol del Estado en la economía británica y lograr el control total de todas las áreas estratégicas de producción. Se produce la nacionalización del carbón, el gas, los trasportes, el petróleo e incluso la banca. Atlee quería terminar con las empresas privadas y esperaba construir un Estado de Bienestar que protegiera a laos ciudadanos británicos desde la cuna a la tumba. Le encarga a Lord Breveridge el informe para la construcción de la nueva Jerusalén. 

    Mientras tanto, Stalin había ocupado la mitad de Europa y como dijo Churchill en su discurso en Fulham, se había establecido en Europa una cortina de Hierro. La idea era aumentar el área de influencia de la Unión Soviética intentando controlar nuevos territorios. Se hacía sentir la Guerra Fría, los bloques congelados  de dos ideologías opuestas competían por lograr más áreas de influencia en una Europa destruida. Alemania era el centro de la polémica. En los últimos día de la Guerra había sido dramáticamente bombardeada por doble bombas, que abrían techo e incendiarias, lo que dejó a todas las grandes ciudades alemanas reducidas a cenizas. Era la llamada hora cero “stunde null”.Con la moral en el suelo y el país totalmente destruido, los alemanes veían un futuro incierto. La liberación de los soviéticos por el Este implicó la violación de casi todas la mujeres alemanas. La amenaza del avance soviético en influencia hizo que los americanos desde el Secretario de  Estado George Marshall se decretara un plan de ayuda económica para levantar a Europa  y evitar  que el viejo continente cayera en manos comunistas. Grandes sumas de dinero fueron entregadas para la reconstrucción de los países y el hielo de la guerra fría se hizo sentir cuando Checoslovaquia y Hungría quisieron postular a esta ayuda, la Unión Soviética dijo de no podían aceptar. Eran dos mundos irreconciliables. Dos visiones de mundo y dos sistemas económicos diametralmente opuestos. 

    Alemania dividida en sus cuatro zonas de ocupación lidiaba con estas dos visones. Los americanos estaban obsesionados con desinfectar las mentes alemanas e iniciar un proceso de desnazificación. Eliminaron los símbolos nazis de las edificaciones e intentaron limpiar el territorio de la ideología visible.  Llevaron a  acabo en la ciudad de Nuremberg el juicio a importantes próceres nazis por crímenes de lesa humanidad. Del mismo modo obligaron a la población local a remover los miles de cuerpos de las fosas comunes y darles digna sepultura . 

    El que había sido el alcalde de Colonia, Konrad Adenauer había formado un nuevo partido político la CDU Christian Democratic Union que serviría para la restructuración de  Alemania. Habiendo participado en el Zentrum y habiendo sido perseguido y encarcelado por los nazis parecía ser la persona correcta para la restructuración de Alemania.  La guerra fría se recrudecía y el restructurar a  Alemania parecía ser sensato y necesario. 

    La  postguerra parecía casi unánimemente abrazar al socialismo. Todos creían en las ideas de Keynes, en la necesidad de la intervención del Estado en la Economía. Todos menos un pequeño grupo de disidentes. Economistas de la llamada escuela austriaca entre los que se encontraban Ludwig von Misses y Friedrich Hayek. Estos minoritarios se reunirían en una reunión en un hotel en Suiza en Mont Pelerin. Estaban preocupados ya que veían que la libertad estaba en peligro y estaban convencidos que no podía haber libertad política sin libertad económica. Que las dos eran inseparables. A esta reunión llegaron  alumnos de la universidad de Chicago entre los que se encontraba Milton Friedman.

    Fue entonces cuando Stalin decidió que se apoderaría de la ciudad de Berlín y estableció un Bloqueo a la parte occidental de la ciudad.  La capital alemana quedaba dentro de la zona de ocupación soviética y también estaba dividida en cuatro zonas. El Bloqueo era una medida de presión para poder apoderarse de la capital alemana de modo completo. Fue entonces que los americanos en el marco de la guerra fría  y del tire y afloje de fuerzas no podían permitir la caída de Berlín, por lo que decidieron hacer un plan de salvataje  que consistió en establecer un puente aéreo para el abastecimiento de  la ciudad. Los aviones salían desde la zona americana hasta Templehof llevando las provisiones necesarias para que la población de la ciudad no cayese en manos enemigas. Esto se mantuvo por casi un año. Era ya común que antes de  aterrizar los pilotos americanos lanzaban chocolates Hershey a los niños que se acumulaban cerca del aeropuerto.  El esfuerzo logístico y económico de esta heroica acción no es menor. Finalmente el 29 de julio de 1949 Stalin decidió poner fin al bloqueo con lo que se solucionaba  la crisis inmediata. Con esto las tres zonas occidentales decidieron  constituir la que sería la República Federal Alemana RFA y nombrarían a Konrad Adenauer como su primer canciller. Del mismo modo la zona soviética se constituía como la República Democrática Alemana RDA y nombraban a Walter Ulbricht como su jefe, quien respondía directamente con el Kremlin soviético. Alemania quedaba dividida en dos. La Guerra fría se hacia presente en Alemania, quien se convertía en la encarnación de la división del mundo.

    Adenauer comenzaría la reestructuración de Alemania. Se acercaría al mundo judía buscando la reconciliación. Llegaría a ser muy amigo de Ben Gurion. Tomará una postura radical en contra del comunismo, entendiendo que el futuro de Alemania dependería del no crecimiento de esta  ideología. Para la lucha contra el comunismo su principal aliado será Estados Unidos, su relación con Eisenhower no será siempre fácil. Pero el gran problema de Alemania Federal será poder levantar la cabeza de Alemania, mejorar la economía y controlar el mercado negro y el desabastecimiento.  Adenauer nombrará como ministro de Economía  a Ludwig Edhard, miembro del grupo de Mont Pelerin y creyente en la libertad económica. Es por esto que aunque Alemania Federal seguía bajo la supervisión de los aliados Edhard decidió liberar los precios, cosa que era impensada en el ambiente de la época. Logrará estabilizar el marco y con la libertad de precios, la economía de Alemania comenzará a mejorar a pasos agigantados. De hecho mientras el resto de Europa había optado por el camino del socialismo y el desabastecimiento era la tónica de todos, Alemania tenía los escaparates llenos de productos. Edhard creía en la libertad y en la competencia como el modo más eficiente para lograr crecimiento y modo de lograr la prosperidad.  La libertad económica produciría el llamado “milagro Alemán” que haría que en tiempo record permitiría el resurgir de Alemania. El desempleo bajaría a niveles muy superiores al resto de Europa y la bonanza económica hacía a todos mirar con cierta curiosidad. Ningún país de Europa había logrado niveles de recuperación como los de Alemania Federal. Si esto era evidente con todos los países Europeos, era aún más evidente en relación a la otra mitad de Alemania. La bonanza económica comenzó a provocar una fuerte migración desde Alemania Oriental a la Alemania Occidental.  Esto amenazaba a real sobrevivencia de la Alemania Democrática. Estaba quedando sin personas, con lo que Walter Ulbricht comenzó a plantear la idea de construir un muro para evitar que la gente emigre de la Alemania Democrática a la Federal.  Así en 1961 los habitantes de Berlín se sorprendieron cuando un muro de alambres  separó a la ciudad en dos. Ese primer muro se iría sofisticando dividiendo la ciudad en dos por  por 28 años. El muro sería el símbolo de la Guerra fría y la frontera de dos mundos irreconciliables. 

  • 1919 el año de la “Marea Roja”

    1919 el año de la “Marea Roja”

    Hace 100 años el mundo vivió una masiva expansión del comunismo por todas partes del globo terrestre. Las ideas de Marx encontraron un caldo perfecto en el mundo post Primera Guerra Mundial y como una marea roja comenzaron a teñir el mapa mundial. Parecía ser que el futuro era del socialismo y que el sueño de instalar el Paraíso Terrenal en el mundo podría hacerse realidad. Tras la Gran Guerra habrá varios movimientos revolucionarios que intentarán instaurar gobiernos marxistas en varios lugares de Europa. Durante la guerra en 1917 una revolución había logrado instaurar el primer gobierno marxista en Rusia estableciendo la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS. Lenin había tenido que ajustar la teoría de Marx que estaba hecha para una sociedad industrial a una sociedad agraria. Marx había pensado en Gran Bretaña o Alemania como bases para la transformación social. Naciones donde el capitalismo había llegado a su segunda fase que lo conduciría naturalmente al socialismo. El intento soviético en Rusia no había sido fácil. La Revolución en Rusia había amenazado desde fines del siglo XIX, las ideas socialistas habían entrado al Imperio y se habían fortalecido. Tras la derrota en la Guerra Ruso Japonesa pareció el momento de la gran oportunidad que se perdió en un contraataque de represiones que dejó a los líderes socialdemócratas en el exilio. Fue la Gran Guerra la oportunidad para replantear la Revolución en el Imperio de los Zares. La impopularidad del conflicto mundial fue la que creó las condiciones para la abdicación forzada del zar en febrero de 1917 y el establecimiento de un gobierno provisional bajo el mando de Alexander Kerensky, quien si bien aplicó medidas de corte democratizantes, mantuvo la guerra. Rusia había perdido gran parte de sus territorios más fértiles, por lo que un pacto de paz con los alemanes implicaba renunciar a esas tierras. Lenin llega a San Petersburgo prometiendo “Tierra, Pan y Paz” y radicaliza la revolución tomándose el poder en Octubre de 1917, estableciendo la URSS. Para imponer su visión y al ver que no tenían mayoría, Lenin provoca la Guerra civil lo que le permite desde el “Terror Rojo” imponerse. Tras esto, la Internacional Comunista establecida en la Unión Soviética sueña con lograr “Octubres”, revoluciones soviéticas en otros lugares. El fin de la Guerra, con Europa en ruinas, era un caldo perfecto para hacerse de economías industriales en las que la teoría de Marx pudiese ser aplicada a cabalidad. El Octubre alemán era el gran anhelo. Tras la Paz de Versalles una oleada roja inundó el continente y el fantasma del comunismo se hizo más patente y real que nunca. 1919 fue el año rojo en el que el mundo se sovietizó enormemente dividiendo a la sociedad toda. Estos eventos tienen su origen en cambios del pensamiento que permitirán la creación del pensamiento marxista como una nueva religión laica. Eso explica su fanatismo y mesianismo.

    Las ideas han movido al hombre y construido la sociedad en que estos habitan. La racionalidad humana se ha explicado la realidad y ha inventado sistemas racionales acordes a su modo de pensamiento. Estos modos de pensar han cambiado en el tiempo. La Cultura Cristiano Occidental nació tras la caída del Imperio Romano y fundió los elementos que estaban en el ambiente, permitiendo constituirse como una nueva cultura. Esta tomó el modo de pensar de los griegos que confiaba en la existencia de la Verdad y la real posibilidad de alcanzarla. Del mismo modo, de los germanos tomó la estructura social y económica y su organización jurídica y finalmente del cristianismo la visión de mundo y concepción de lo que el hombre es en relación con Dios su creador. De este modo nacería una cultura cristiana con pensamiento racional griego que entendería que la verdad existe y se puede alcanzar; solo que ahora agregaría que la verdad se llama Dios. Con esto se crearía una visión de mundo teocéntrico en la que en el centro de toda explicación estaría Dios. La realidad tiene un orden lógico, Dios, Hombre y mundo, siendo Dios lo primero y central y apuntando como fin llegar a él. Todo el período medieval se moverá con esta visión de mundo y la sociedad que ellos crearán responderá a esa visión de mundo. Todo esto cambiará con el advenimiento del Racionalismo el que confiará en la razón humana como creadora de la realidad. René Descartes definirá al hombre como una “cosa pensante” y será el pensamiento humano el que creará la realidad. – “Pienso, luego Existo”. Con esto cambiará el modo de ver y habitar humano. Aparecerá un verdadero antropocentrismo que colocará la hombre en primer plano y relegará a Dios a un segundo lugar. Estas ideas del racionalismo dieron paso a la llamado sociedad ilustrada, iluminada por la luz de la razón las que cambiaron el modo de ser y de habitar del ser humano. La idea de la luz que contrasta con la oscuridad medieval teocéntrica que debía ser superada. Ya no era Dios el creador providente que actúa en el mundo, sino que la construcción del mundo estaba encomendada a Adán, el hombre. Toda la realidad será repensada desde el punto de vista humano, con lo que el arte comenzará a pintar lo humano, la cotidianidad. La Arquitectura buscará ensalzar a reyes y en política se concebirá que el soberano, el que ostenta el poder, será el hombre y no Dios. 

    El antropocentrismo no llegará solo desde la línea cartesiana, sino que también desde la vía inglesa del Empirismo de Sir Francis Bacon que se centrará en la creación de un método que permitirá a la Ciencia progresar. La confianza en el hombre y en la ciencia llevarán a intentar dominar y controlar la naturaleza y a la obsesión por medir y catalogar toda la realidad. Galileo usará ambos métodos y entenderá que la Naturaleza está escrita en lenguaje matemáticos, por lo que develar sus secretos es posible y buscado. Newton elaborará las leyes que permitirán determinar y comprender el “plan divino”. El hombre había develado sus secretos. Ahora es él el maestro que domina y controla.

    Esta confianza en el hombre llevarán a comenzar a pedir mayor representatividad y las ideas políticas de soberanía popular de John Locke llevarán a la Independencia de los Estados Unidos de Norte América. La visión lockiana creía que el individuo estaba primero que el Estado. El individuo era sujeto de derechos inalienables que existían antes que la sociedad, los derechos a la vida, la propiedad y la libertad y que los Estados se constituían para garantizar que esos derechos individuales no fuesen pasados a llevar. El Estado debía ser pequeño para no atentar contra los derechos de los individuos. La libertad para Locke era más importante que la igualdad. Su visión de sociedad es libertaria.

    Por otra parte, en el continente europeo la visión se la soberanía popular adquiriría otra concepción. Jean Jacques Rousseau, suizo radicado en Francia considerará que el hombre por naturaleza es bueno, pero que es la sociedad la que los corrompe y hace malvados. El hombre era libre, bueno un “buen Salvaje” nómade que habitaba el mundo en conjunto con la naturaleza. Todos vivían compartiendo todo, un mundo colectivo ideal en igualdad. Para él la revolución agrícola que trajo la sedentarización fue el comienzo de los problemas. El hombre sedentario, acumula. Para Rousseau la propiedad es el origen de los males porque genera la desigualdad. Por esto el considera que para recuperar la bondad perdida los hombres deben hacer un pacto social y elegir un Estado grande que redistribuya los bienes para volver a recuperar l a igualdad. Para Rousseau el Estado es más importante que el individuo y la igualdad más importante que la libertad. Este es el origen de toda idea socialista que crecería en el tiempo desde el siglo XVIII. Estas ideas llevarían a la Revolución Francesa, movimiento que buscará establecer la igualdad y que aboliendo la sociedad estamental y los privilegios establecerá la igualdad ante la ley. Con esto se terminará el sistema estamental que dividía a la sociedad según funciones y que diferenciaba tanto en la justicia como en los tributos según estas funciones. Los Estamentos como el clero y la nobleza que prestaban funciones sociales, como velar por las almas de todos las personas y encargarse de la defensa de la sociedad, no pagaban impuestos, ya que estas funciones eran financiadas por el mismo estamento. Ahora, tras la Revolución francesa, todos pagarán impuestos y todos quedarán bajo las mismas leyes. Del mismo modo, se terminará con el sistema gremial que era parte de los privilegios de la sociedad estamental. Cualquier persona para ejercer un oficio debía ser aceptado por el gremio específico e iniciar una carrera desde aprendiz hasta maestro, por lo que capital y trabajo estaban unidos. El fin de los gremios permitirá que quien quiera invertir en un oficio lo haga, sin necesidad de ser parte de ese oficio- capital y trabajo quedarán separados. Esto será parte del problema de la llamada “Cuestión Social”.

    La revolución iniciará con el espíritu de la igualdad, pero rápidamente desarrollará otra dimensión que será parte de las ideas socialistas en el futuro. Los Revolucionarios radicales, los llamados “jacobinos”, dirán que su actuar es por y para el “pueblo”. Pero redefinirán el concepto “pueblo”, ya no serán las personas de origen humilde, sino que el “pueblo” serán los “amigos de la revolución”. Por lo que el que no esté con los revolucionarios, sin importar su origen, no será pueblo. Como dirá Maximilien de Robespierre, “a los amigos de la revolución se los gobierna con la razón y a los enemigos de ésta se los gobierna con el terror”. La idea jacobina era “renovar la humanidad desde la sangre”, que manifiesta luego Saint Just. 

    Aunque la Revolución Francesa copiando a los americanos publicarían una declaración de derechos humanos, considerando que la vida humana era sagrada, el concepto de los amigos y enemigos de la revolución permitirían que algunas, o más bien muchas muertes, fuesen consideradas justificadas por la causa. Democratizar la sociedad, estableciendo la igualdad como el fin añorado. De modo maquiavélico y considerando que el “fin justifica los medios” asesinaron a todo opositor, sin importar su origen social. La mayoría de los muertos en la revolución Francesa fueron artesanos, campesinos y miembros del clero. Las ideas eran más importantes que las vidas. Era un movimiento refindante que creaba una nueva sociedad y un nuevo tipo humano, por eso su fanatismo anticlerical, ya que el clero representaba a la sociedad del Ancienne Regime. Esta lección caló profundo en la historia y este modelo se instalará para quedarse. Y Aunque los revolucionarios terminaron eliminándose entre ellos, Napoleón, un hijo de la revolución al invadir Europa exportaría estas ideas y las repartiría como un virus en Occidente, incluso más allá del viejo continente. 

    Con este panorama de ideas políticas se producirá la revolución industrial que cambiará el modo de habitar el mundo para siempre, reduciendo el planeta al acortar las distancias y creando la sociedad de consumo. Junto con estos cambios positivos que permitirían por primera vez una sociedad de abundancia y tiempo libre, los colaterales no deseados de este proceso, la llamada “cuestión social” parecerá darle la razón a las ideas socialistas ya en el ambiente. La literatura y los artistas acusarán de realidades infrahumanas y se convertirán en los “Dantes que muestran el Infierno”, como dice Benjamin Disraeli en su novela Sybil. Los llamados socialistas utópicos intentarán dar solución y teorizar sobre el problema sin gran éxito, excepto quedar como buenas intenciones. Junto con esto el desasosiego político y las demandas por mayor participación se manifestarán en Europa en las llamadas Revoluciones burguesas, movimientos espontáneos que se darán en diversas ciudades del viejo continente en 1830 y 1848. El afán por lo científico hará que en 1848 Karl Marx y Friedrich Engels pretendan teorizar para lograr un socialismo científico, que establezca reglas seguras y replicables. Tras publicar el Manifiesto del Partido Comunista se empeñarán en el desarrollo de una obra magna para instaurar el socialismo en la tierra, El Capital. El fin de Marx y Engels era lograr liberar a aquellos que “no tenían nada excepto su prole”, los oprimidos sociales de sus cadenas. Hacerlos despertar y tomar conciencia de clase para lograr cambiar lo esencial de toda sociedad, la economía. Marx un materialista admiraba el éxito del capitalismo, pero entendía que éste tenía un problema intrínseco que lo llevaría a autodestruirse. La plusvalía hacía a los ricos más ricos y a los pobres más pobres, por lo que éstos finalmente no podrían consumir y el sistema colapsaría. Por eso, había que cambiar la base de todo sistema, la llamada infraestructura de la sociedad, la economía. Según Marx era la economía la que determinaba todo el resto de las supra estructuras, por lo que si cambiaba la economía cambiaba toda la sociedad. Su fin era instaurar el “paraíso terrenal sobre la tierra”, una sociedad sin clases en la que la igualdad y la fraternidad reinaran para siempre. 

    Estas ideas se hicieron atractivas durante la segunda mitad del siglo XIX haciendo que en mayor o menor medidas todos estuviesen impregnados de socialismo en mayor o menor medida. Parecía ser que la idea de mayor participación, democratización se habían instalado en el continente. Junto con esto la idea latente detrás de la idea socialista que la igualdad es el bien esencial y que está sobre la libertad, así como la idea que esto solo puede lograrse desde el Estado. Esa idea que el Estado es más importante que el individuo es algo que se impuso como dogma en todas partes. Fue aceptado de más de un modo, por incluso los antisocialistas. Para fines del siglo XIX estas ideas eran parte del llamado “sentido común” imperante. 

    Tras la derrota francesa en la Guerra Franco Prusiana en 1871, un movimiento revolucionario comunista se tomará el gobierno de la ciudad de París instaurando la llamada Commune de Paris. Louis Blanqui estaba inspirado en las ideas marxistas y sería alavado por el mismo Marx, quien luego explicará en un escrito “La Guerra civil en Francia” el por qué esta acción no habría fructificado. El movimiento será aplacado por las fuerzas francesas y dejará como corolario una ciudad destruida y sus líderes y partidarios masacrados. 

    Por otra parte tras la Unificación de Alemania en 1871 en el llamado Segundo Imperio Alemán, su artífice Otto von Bismark entendía que este proceso democratizador había llegado para quedarse y decidió crear el primer Estado de Bienestar que buscaba acompañar a los ciudadanos desde la cuna hasta la tumba, creando un sistema de asistencia social con seguros de salud y pensiones. El se adelanta a lo que sabe que va a suceder, “o se los damos nosotros o se lo van a querer tomar”. En un mundo con mayor electorado el mantener contento a los ciudadanos pasa a ser algo esencial. Pero esta vía alemana desde la ley y el gobierno no sería una vía muy imitada y la vía violenta será vista como la única forma de lograr que la supuesta revolución natural llegue. 

    En 1883 muere Marx y Engels continúa con el legado, incluso culmina El Capital. Marx muerto, antes admirado y seguido, se convierte en una espacie de dios de una nueva religión laica. Sus ideas inspiran la creación e ligas socialistas en todas partes de Europa y más allá de ella. La idea internacionalista marxista de unir a los obreros del mundo se impone como una idea de lucha fraternal. Walter Crane ilustrador socialista inglés hace los afiches para los movimientos alemanes, para las protestas de la ciudad de Chicago y para las convocatorias de las reuniones generalizadas en las llamadas Internacionales socialistas. El lema era que el socialismo era la esperanza del mundo y que soplaba como el viento y se extendía en la tierra. Ya no era simplemente un fantasma como habían dicho Marx y Engels, sino que una realidad. La idea de terminar con la división social de explotadores y explotados, levantaba al socialismo encarnado en Mariane, la diosa laica de la Revolución francesa como la esperanza de los desposeídos. Las ilustraciones y la prensa en pleno apogeo a fines del siglo XIX serían el medio de masas para expandir y extender estas ideas. 

    A estos movimientos socialistas se sumarían otros movimientos que buscaban destruir lo existente como los anarquistas. Aunque el primer anarquista será William Godwin en Inglaterra, ideas de este tipo se extenderán por toda Europa. Pierre Joseph Proudhon postulará la ideas del Orden espontáneo y Mikhail Bakunin postulará que será libre cuando la humanidad lo sea. Aunque estos autores se definirán asistémicos, pronto aparecerán corrientes eclécticas que combinarán el anarquismo con el comunismo en el llamado anarco-comunismo de Kropotki y Malatesta. A estos e le agregará la dimensión terrorista en el anarco terrorismo que actuarán en distintos lugares de Europa y Rusia a fines del siglo XIX. En 1881 un movimiento de estas características asesinará al Zar reformador Alejandro II, impidiendo que las medidas democratizadoras se hiciesen de modo legal en Rusia. Anarquistas y comunistas colaboraban por transformar el sistema establecido.

    Si bien en Alemania Otto von Bismark había reprimido y perseguido a los socialistas estableciendo orden en el Imperio Alemán, con la muerte del viejo Kaiser y el ascenso de su nieto Guillermo II la situación cambió. Otto von Bismark abandonó su cargo tras ser invitado a retirarse y los socialistas pudieron reorganizarse en Alemania. Ferdinand Lassalle se convirtió en su líder, quien retomando las ideas de Marx logró un espacio importante en la sociedad alemana. Junto a él, August Babel fundaron en 1869 el Sozialdemokratische Arbeiterpartei (SDAP) y en 1875 el Partido Socialista de los Trabajadores Alemanes (SAPD). Plantearon el llamado Programa Gotha en el que proponían sufragio universal, libertad de asociación, limitar la jornada de trabajo, leyes de protección de los derechos y salud de los trabajadores. Marx en vida criticó la aproximación. Wilhelm Liebknecht será uno de los líderes del movimiento y uno de los cinco asistentes al Funeral de Karl Marx en 1871 (Sus dos hijas, Paul Lafargue, Friedrich Engels y él). Una de las figuras emblemáticas del socialismo alemán será Rosa Luxemburgo. Polaca de origen llegará a Alemania siendo una niña. Ella incitará a la agitación bajo el concepto de que quien no se mueve no siente sus cadenas. Ella será una ideóloga de gran peso quien abordará la teoría dura en sendos escritos sobre economía. Se convertirá en activista y agitadora de masas. La Política de fines del siglo XIX y comienzo del siglo XX es una política de masas y de choques en la que las facciones contrincantes se enfrentaban en riñas callejeras de gran violencia. Rosa junto a Karl Liebknecht serán los “espartaquistas” de la segunda generación del socialismo en Alemania. Marx era su dios y Lassalle y Babel sus enviados. Buscaban el cambio desde la agitación y la revolución.

    El socialismo soplaba en toda Europa, en 1879 Pablo Iglesias forma el Partido Socialista Español PSOE el que es apoyado por publicaciones como “La Lucha de Clases”, “El Obrero”, “La Solidaridad Obrera”, entre otros. Pedían reformas sociales y reformas laborales. Del mismo modo, en esta época se funda también el Partido Comunista de Norte América. La industrialización americana se había acelerado tras el término de la Guerra de Secesión en 1865, por lo que la potencia industrial arremetió con gran fuerza. Las Ciudades industriales crecieron de un modo inimaginable y el liderazgo americano se hizo notar. Chicago fue uno de los centros de desasociego en el que las huelgas y las demandas sociales que pedían 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas de recreación llevaron al fatídico “May Day” en 1886 en el Haymarket de la ciudad, el que será ensalzado por parte del socialismo y comunismo internacional como “El día del Trabajo” en la convención internacional de 1904. Esta fecha comienza a ser celebrada en todas partes del mundo por parte de los socialistas.

    Para 1907 el socialismo alemán es uno de los líderes. Rosa Luxemburgo es admirada y seguida. No es la única mujer activa. El socialismo le da opciones de participación política a la mujer, Clara Zetkin, Luise Zietz en Alemania; Emeline Pankhurst, líder de la Suffragistas en Inglaterra abogan por un lugar real para la mujer en la sociedad exigiendo el derecho a voto. 

    Antes de la Guerra en 1914 en Italia se produce lo que se conoce como “La Semana Roja” en la que el paro amenaza la sociedad establecida en Italia y la producción. Movimientos refundantes que llaman a la acción elevan sus voces, los llamados Futuristas, liderados por Tomasso Marinetti, buscan el cambio total. La tónica de comienzos del siglo XX es el enfrentamiento callejero en el que partisanos se enfrentan en riñas violentas en medio de la Galería Vittorio Emanuelle de Milán, eventos inmortalizados en los cuadros de Humberto Boccioni. El joven socialista, Benito Mussolini dirige el periódico socialista “La Lotta de Classe” y luego “El Avanti”. Con su pluma logra aumentar los adeptos al socialismo.

    Esta tendencia cruza toda frontera, en 1894 se funda el Primer Grupo Socialista de Buenos Aires y el 4 de junio de 1912 se funda el Partido Socialista Chileno por Luis Emilio Recabarren. 

    Las ideas socialistas penetraron también en la Rusia Zarista. El joven Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, aunque de una familia burguesa había sido acercado a estas ideas por su hermano quien habiendo atentado contra el zar será condenado a muerte. Esta pérdida acercará al joven Lenin a la causa. Conocerá a Georgi Plekhanov quien lo acercará a la obra de Marx. Será expulsado de la Universidad de Kazan y deberá culminar sus estudios de derecho por correspondencia en San Petersburgo. En 1897 se vinculará con la Liga por la Lucha de la Emancipación de la Clase Obrera. Hará su primer viaje a Europa donde conocerá a Pavel Axelrod, Paul Lafargue, Lous Blanqui (líder de la Commune) y a Wilhelm Liebknecht. El movimiento era internacional y buscaba el cambio. Sus acciones en la Liga lo llevarán a ser detenido e enviado a Siberia. Tras ser liberado se exiliará en Europa donde tendrá amplias conexiones con el socialismo internacional. En Munchen comenzará a publicar Iskra, periódico activista en ruso que se imprimía en Europa para incitar la revolución en el Imperio Zarista. Pasará un tiempo en Londres, para luego establecerse en Suiza. Allí escribirá su escrito “Qué es lo que hay que hacer?” proponiendo las acciones para lograr la anhelada revolución socialista. Frecuentará a Leon Trotski, Rosa Luxemburgo y otros próceres socialistas mundiales.

    La Guerra Ruso Japonesa pareció ser el momento de la Revolución, pero los movimientos populares que se levantaron culminaron en el fatídico Domingo Sangriento, lo que obligó al Zar a aceptar ciertos cambios que por la vía democrática minaron las opciones de la veía violenta. Lenin estaba convencido que la revolución no llegaría sola y que había que provocarla. La aceptación de una asamblea de representación, la Duma y de reformas de corte democrático hacían pensar a Lenin que la oportunidad había pasado para él. Hablaba de las dos tácticas valorando la verdadera revolución a la refundante.

    El estallido de la Primera Guerra Mundial, vista como una guerra imperialista causada por el capitalismo compulsivo hará que los socialistas se declaren pacifistas. Lenin escribe “El Capitalismo y el Imperialismo” y Rosa Luxemburgo habla del mal de la acumulación de capital. La impopularidad de la Guerra y las malas medidas zaristas darán una oportunidad a Lenin. El febrero de 1917 el tren que llevaba a Nicolás II es detenido por descontentos que exigen que abdique. Quiere hacerlo a favor de su hijo hemofílico, le aconsejan que no lo haga; intenta abdicar a favor se su hermano, quien se niega a tomar la responsabilidad por lo que la monarquía es abolida y se establece un gobierno provisional de corte socialista. En Octubre de ese año debido al mantenimiento de la guerra y al descontento popular y del ejercito y de los marineros de Kronstaad se da la posibilidad para Lenin de radicalizar la revolución. Aunque prometía “Tierra, Paz y Pan”, él había establecido en sus llamadas “Tesis de Abril” que quería transformar la Guerra Capitalista en una Guerra Civil, traspasar todo el poder a los soviets para lograr el Control Obrero y establecer la autodeterminación naciones. Ya había ajustado la teoría en su libros “El Estado y la Revolución”, manifestaba que habría una transición entre capitalismo y comunismo, la llamada “dictadura del proletariado” para lograr construir un verdadero comunismo. Al encontrarse con resistencia, la guerra civil le permitirá aplicar la lección jacobita de eliminar a todos los “no pueblo”, “enemigos de la Revolución” y construir un Estado todopoderoso bajo las bases del terror. 

    El socialismo mundial llamaba a la paz y al fin de la Gran Guerra capitalista. La idea de un mundo internacional en armonía era parte del anhelo utópico que entre otras cosas llevó a crear un nuevo idioma el Esperanto, para la paz. Los agitadores de la paz no eran especialmente pacíficos, tenían su lucha propia. 

    Con el fin de la Guerra la esperanza de aplicar el socialismo residía en el ejemplo soviético. La Internacional Comunista que ahora residía de modo permanente en la URSS establecía los dictámenes para todos los partidos comunistas del mundo. Su gran sueño era el Octubre en países industrializados. Alemania era el gran objetivo. Habían sido derrotados en la Guerra y el Kaiser Guillermo II había sido obligado a abdicar. Se había establecido la llamada República de Weimar, un gobierno carente de poder real en medio del caos político y económico de la postguerra germana. Los comunistas alemanes llamados los “espartaquistas” comenzaron a arremeter en la política. El Partido Comunista Alemán (KPD) o Spartakusbund prometía barrer con los políticos traidores que habían firmado el tratado de Versalles. Alemania era el país más industrial de Europa antes de la Guerra y ahora estaba en ruinas. Versalles había castigado de forma excesiva a Alemania, lo que les impedía levantar la cabeza. Desde su periódico llamado “Die Rote Fahne”(La Bandera Roja) buscaban apelar a las emociones de la audiencia que se sentía mancillada y humillada. Manifestaciones en las calles exigiendo pan a las que se cuadró parte del ejercito permitió que los espartaquistas se lograsen tomar el poder de la ciudad de Berlín en el año 1919. El ejército desorganizado tras la guerra salió a las calles y se produjeron sendos enfrentamientos en este intento de Revolución proletaria alemana. Los líderes comunistas fueron atrapados en un hotel, Rosa Luxemburgo y Karl Liebknechts resultaron muertos en los enfrentamientos. Con funerales masivos, los espartaquistas siguieron arremetiendo en la política de Weimar. El temor a los comunistas hace que en 1919 se organice la Liga anticomunista para evitar que los rojos se tomen el poder. El año 1923 es un año fatal para Alemania, se produce la mayor hiperinflación registrada en la historia. El dinero literalmente muere y el fracaso total de la economía alemana, que hace insostenible la vida cotidiana de sus habitantes, colapsa también la política. Las únicas opciones viables que aparecían eran las de cambio radical, comunismo o nacionalsocialismo, una nueva vertiente socialista nacionalista que aparece como alternativa al comunismo internacionalista que quería una Alemania soviética. La solución a la crisis económica era socialismo, de un modo u otro. La idea de la intervención del Estado en economía. Ambos bandos prometían Trabajo y Pan en un momento de desesperación. 

    Pero 1919 no se manifestó solo en Alemania, en Italia la Liga Proletaria y el Partido Socialista Italiano arremetieron con fuerza. El llamado al paro hizo que el país prácticamente se paralizara denominando a los años 1919 y 1920 el Biennio Rosso (los dos años Rojos). El comunismo parecía tener el control del país al paralizar al norte productivo y apoderarse de los medios de producción, incluida la emblemática fábrica de Fiat de Turín. Las Guardias Rossa de Occupazione tomaban las fábricas y con fuerzas armadas lograban el control de éstas. Por su parte, Antonio Gramci desarrolló el concepto de la otra vía, es decir la revolución no había que hacerla desde abajo, sino desde arriba. El partido comunista debía apoderarse de las áreas estratégicas de la sociedad, la educación, la Cultura y las comunicaciones para lograr transformar de modo real la sociedad. La fuerza Rossa parecía imparable. Benito Mussolini que había sido expulsado del partido socialista escribe en Il Popolo d’Italia un artículo «Trincerocrazia», en el que reivindicaba para los soldados italianos que habían combatido en las trincheras el derecho a gobernar Italia tras la guerra. Cree en un socialismo para Italia, no soviético. Funda los facci de combatimento, brigadas de choque que debían impedir que los “partisanos” comunistas se hiciesen del país. Logra gran apoyo empresarial y de personas del norte del país quienes querían liberarse de los rojos. En dos años desocupa las fábricas, los campos , los pueblos y las ciudades y hace la Marcha sobre Roma y se toma el gobierno de Italia. Creía en el Estado, “Todo con el Estado, todo para el Estado y nada sin el Estado”, era un socialismo pleno, solo que nacionalista y no internacional.

    En otros lugares como España en 1919 acciones comunistas que buscan la Revolución soviética se manifiestan en Andalucía, Cataluña, Madrid entre otros. Del mismo modo, en Hungría en 1919 Bela Kun se toma el poder y funda la República soviética de Hungría. Llena las calles de afiches que muestran como el parlamento se tiñe de rojo y al obrero tomando el poder para demoler lo establecido. Hasta Inglaterra tendrá manifestaciones comunistas y las banderas rojas se verán desfilar en Hyde Park. En los Estados Unidos los movimientos comunistas se levantarán con fuerza en las ciudades industriales, Chicago, Detroit y otras llamarán a las huelgas. Hasta Canadá, país en general tranquilo, tendrá acciones de esta marea roja. En México el comunismo calará hondo. La revolución mexicana será de corte socialista profundo, por lo que el comunismo de comienzos del siglo XX ensalzará a Zapata como su referente. El artista Diego Rivera será una de las figuras emblemáticas del comunismo mexicano. De hecho frente a las huelgas en Detroit se lo contratará para hacer unos murales para pacificar la situación y pintará a los obreros orgullosos con Lenin y Trotski como referentes. La presencia soviética parecía imparable. Hasta Chile organiza su partido comunista estableciendo sus estatutos.

    Pero el comunismo aplicado en la Unión Soviética será un desastre económico. La colectivización de las tierras llevará a una hambruna causada por el Estado que matará a millones de personas. Lenin intentará buscar una forma de reactivar la economía e instaurará la NEP ( Nueva Política económica) en la que aceptará un cierto grado de propiedad privada, con lo que la economía comenzará a crecer. En su afán refundante arremeterá contra la Iglesia ortodoxa y establecerá la Liga del ateísmo militante. Una nueva religión laica donde los nuevos dioses eran Marx, Engels y Lenin. Estatuas de los próceres del marxismo se levantarían en toda la Unión soviética. 

    El temor al socialismo crecerá en el mundo y la propaganda anti roja aparecerá activamente en todas partes. La idea que los bolcheviques venían a comerse todo y que buscaban el control mundial trayendo la muerte y desolación estarán presente en los afiches callejeros y en los medios de prensa. Representados como una serpiente de imagen demoniaca que debe ser combatido la sociedad se organizará para repelerlos. Esta reacción hará que en Alemania los Nazis, aunque socialistas de visión, por ser nacionalistas serán anticomunistas ya que estos son internacionales. Esto les permitirá tener con el apoyo de empresarios y políticos de todos los espectros incluido el Partido Agrario Conservador.

    La violencia de las acciones de 1919 del año rojo harán que la sociedad europea y mundial se organicen para repeler el avance comunista en el mundo. Esto explica que 1919 no fuera finalmente el triunfo rojo. Pero independiente de no haber logrado el Octubre en Alemania, ni en otro lugar industrial emblemático, el socialismo triunfará. Para 1920 todos creían en la intervención del Estado y en política prácticamente no había “Derechas” políticas (los que creen en el individuo por sobre el Estado). Los Estatistas encontarán un terreno perfecto y 10 años después, en 1929 a causa del el crash de la Bolsa de Nueva York en el Jueves negro la idea socialista de la intervención estatal crecerá y se impondrá. El joven economista inglés, Keynes, será el gurú que todos seguirán incluso aquellos que consideraríamos “de derecha”. Es el momento de la historia en que la derecha desaparece, todos eran socialistas y se produce la socialistización de la sociedad toda. Se creía en la necesidad del control del Estado de las Areas de producción estratégica, los llamados Commanding Heights. Los Totalitarismos se impondrán en Europa, todo Estado, cero individuo. La Izquierdización absoluta, unos internacionales y los otros nacionalistas. Para efectos prácticos todos socialistas. La marea roja había tenido éxito el mundo entero creía en el socialismo y se mantendrá así hasta fines de 1970 en que la aplicación de las ideas neoliberales permitirán un crecimiento económico ya olvidado y cuestionarán el modelo socialista. Comenzará el retroceso de la marea roja.