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Friedrich Engels

Friedrich Engels es tal vez una figura poco conocida y eclipsada en su verdadero rol tras la figura de Karl Marx.  Como afirma su biógrafo Tristam Hunt, “ se lo ha extirpado de la memoria colectiva”, culpándolo de todos los excesos del marxismo en la historia, para así liberar y santificar cada vez más a la figura de Karl Marx. La idea de separar al Marx ético y humanista del Engels, mecánico y científico, lo han relegado a un segundo plano. La verdad es que hay que comprender que Marx y Engels son una unidad,  no hay uno sin  el otro. Son simbióticos, se necesitan mutuamente. De hecho Engels será el primero en escribir sobre las futuras llamadas “ideas marxistas”. Marx tomará de él las bases de su teoría y será Engels quien tras la muerte de Marx complete la teoría de lo que hoy conocemos como marxismo. Fue parte del movimiento cartista de Manchester, estuvo en las barricadas alemanas de 1848-49. Animó a los communards de Paris en 1871, y presenció el inició del movimiento Laborista británico en 1890. Engels fue una parte activa, protagonista y testigo del avance de las ideas marxistas en el mundo. Además mantendrá a Marx toda su vida para que éste escriba y lleve una vida burguesa de grandes comodidades, por lo que será llamado por la hijas de Marx  nuestro querido “uncle Angel”.  Prooverá a Marx de dinero y material para completar su obra. Intelectual y soldado de la causa. Llamado más tarde por Eleanor Marx “el general”, ya que efectivamente fue quien llevó a cabo las cosas y dirigía todas las acciones. A la muerte de Marx completará y exportará la teoría.  A los 120 años de su muerte en 1895 parece bueno analizar quién fue Friedrich Engels y mirar desde la luz del contexto de la época su rol en la formación de la teoría marxista. 

Friedrich Engels nació el 28 de noviembre de 1820 en una familia privilegiada en Bramen, Prusia (ahora Wuppertal) en la zona del Ruhr en una época de cambios. La revolución industrial había ya transformado la realidad hasta entonces conocida. 

Hay que comprender que el mundo moderno, tal como lo conocemos, se inventó en el siglo XIX.  La aplicación primero del motor a vapor a la producción y a los transportes transformaron el mundo, hasta entonces conocido, en algo totalmente nuevo. Es importante tener en cuenta que el mundo de la época de los romanos, el medieval, o el  el de fines del siglo XVIII, no era muy distintos. Las distancias y el ritmo de la vida era relativamente el mismo, aunque en las formas pareciera ser que el mundo había cambiado diametralmente. No era un mundo tan diferente. Pero con el advenimiento de la Revolución Industrial, la aplicación del vapor a la industria y los transportes el mundo cambió a una velocidad nunca antes vista. El cambio era evidente y la absorción del mismo se tornó en algo complejo, que hizo que la filosofía cambiase también para siempre. 

La familia Engels eran dueños de molinos y luego de industrias textiles en la zona industrial alemana, con lo que llegaron a ser muy prósperos. Como muchas familias alemanas eran piadosos y creyentes evangélicos. Engels no proviene de una familia rota llena de carencias, sino muy por el contrario, de padres preocupados y cariñosos y de una familia querendona y tolerante. El joven Friedrich, desde  muy temprano se empapó de las nuevas tendencias de pensamiento que circulaban ampliamente durante el siglo XIX, por lo que se manifestó como ateo, lo que provocó fuertes choques con sus padres, quienes veían esto como parte de una adolescencia compleja. A los 17 años deja el colegio, sus padres esperan que se dedique a los negocios familiares, pero ya para ese entonces estaba involucrado en actividades revolucionarias que complicarían los planes de sus padres. 

Tras la derrota de Napoleón, las voces del nacionalismo alemán se acrecentaron, como respuesta a la afirmación de Voltaire, quien había dicho que “Alemania no existía”. Es cierto que Alemania como tal, no era una unidad administrativa, sino más bien un conjunto de principados diversos con un elemento cultural común. Para muchos intelectuales existía el llamado ethos alemán, la cultura alemana que tenía un “Weltanschaung” distinto al resto. Este movimiento que comienza con el Romanticismo alemán y el llamado “Sturm un Drang” comenzó a tomar nuevas variantes. Desde una preocupación por el ser alemán, la lengua y la cultura, al desarrollo de corrientes filosóficas que redefinieron la visión de mundo. En Bremen el pasa del Romanticismo al Socialismo a través del Partido “ Das Junge Deutschland -La Joven Alemania”, parte de esta rama ecléctica de los movimientos juveniles que se impusieron en toda Europa.  Este movimiento se inicia en Alemania en torno a Ludwig Borne, radical liberal, quien quería una sociedad de acción para oponerse a autoritarismo de Metternich. La idea de liberar a Alemania del provincianismo de los principados feudales y los gobernantes absolutistas. Como ellos afirmaban, “la Participación del pueblo en la administración del Estado, la emancipación de los judíos, de la coacción religiosa y de la aristocracia hereditaria”. Engels se identificó con los poetas ateos emergentes del llamado Romanticismo Oscuro, como Percy Shelley, recalcitrante ateo. 

Las corrientes filosóficas imperantes fueron poco a poco disminuyendo el concepto de Dios e intentando reemplazarlo por algo nuevo. Tras las ideas de Imanuel Kant la certeza del absoluto desapareció. Ya no era posible conocer la realidad de las cosas, sino que sólo  lo que de ésta se aparecía. No se podía conocer el Noumenon ( la cosa en si – esencia) sino que sólo se podía conocer el Fenómeno, lo que se aparece (la cosa en mi). Hay formas a priori al entendimiento, tiempo y espacio,  que limitan a nuestra razón. La razón ya no es todo poderosa, sino que está limitada. Solo podemos conocer en un aquí y un ahora. Solo podemos conocer lo que se nos aparece, el fenómeno. Dios como tal, es una esencia y por tanto , no cognoscible.  Kant era un creyente y no niega a Dios, pero entiende que Dios ya no es certero, sino que sólo probable. “Hay que actuar como si Dios existiese”, afirma en su Crítica a la Razón Práctica. Kant entiende que Dios como concepto es lo que determina, qué  sí está permitido y que es lo que no corresponde. Es la línea el horizonte. Es la medida de la ética misma. 

Sin esta certeza, la filosofía occidental no volverá a ser la misma. La falta de absoluto objetivo, Dios, hará que los distintos filósofos busquen un absoluto nuevo. El ser humano tiene la necesidad de aferrarse a algo y frente a la ausencia de Dios, buscará otra cosa para convertirla en un nuevo dios. Es por esto que después de Kant la filosofía intentará reinventarse desde el Idealismo y el Positivismo.  Idealismo se denomina a una corriente que agrupa diversos filósofos, muy distintos entre ellos, pero que tienen en común en que toman una idea a la cual convierten en un nuevo absoluto. Cada idea es distinta, pero cada una de ellas se levanta como un nuevo dios.  Por otra parte cada uno de los llamados autores idealistas son dialécticos. La Dialéctica es la suma de contrarios con superación. Tras un choque de contrarios surge una realidad mayor que luego chocará con otra realidad y surgirá algo incluso mayor, de modo que el progreso es líneal y ascendente y siempre el futuro es más que el presente.  Esta visión va muy de la mano con el evidente progreso del siglo mismo y responde como nueva filosofía a esta nueva realidad.  Hegel representará una nueva dimensión en el movimiento romántico alemán que creará una filosofía totalitaria que se convertirá en una nueva religión para una sociedad moderna e industrial. 

Es fundamental comprender esto, ya que sólo entendiendo que el idealismo pretende levantar nuevos dioses, como nuevos absolutos y crear una nueva religión es posible entender la dimensión de la figura de Friedrich Engels y su futuro compañero simbiótico Karl Marx. Para la década de 1840 Hegel predominaba en las universidades alemanas. Había logrado crear una nueva religión en la cual los llamados “ jóvenes Hegelianos” eran sus más fieles seguidores y quienes propagaban esta nueva visión atea que pretendía reemplazar a dios con un algo nuevo enorme, que englobaba toda la realidad – el Espíritu.  Engels era parte de este movimiento. Ya desde muy temprano comenzó a escribir en periódicos y empapado por las ideas del ambiente hablaba contra la revolución industrial y sus consecuencias alienantes. Esta era una de las dimensiones del movimiento romántico mismo que miraba con ansias el pasado medieval gremial humano, contrastándolo con la industrialización alienante. Engels escribía con un pseudónimo, Friedrich Oswald,  ya que no quería que su familia pietista e industrial se ofendiese por sus escritos y le diesen la espalda. 

Es fundamental entender que el secularismo pavimentó el camino del socialismo. Para todos los socialistas posteriores un rito fundamental fue renegar del cristianismo. Desde Robert Owen a Betrice Webb y Annie Besant el renegar del cristianismo fue parte de un viaje para establecer una nueva religión. Para el movimiento del la joven Alemania el gran paso a un lado del cristianismo fue marcado por la publicación de La ‘ Vida de Jesús examinada críticamente’ de Friedrich Strauss la cual fue una verdadera bomba teológica para este siglo lleno de cambios. Este camino lo llevó a abandonar la religión y desde Hegel a abrazar una nueva. 

El propio Erich Hobsbawm se refiere a lo tarde que Engels y Marx llegaron al socialismo. Esta corriente nace del fermento ideológico de la Revolución Francesa y la descristianización de Francia. La búsqueda de una nueva Pouvoir spirituelle lleva a la aparición de sectas socialistas de las que el Conde de Saint Simón es una parte esencial.  Este pensaba que la sociedad estaba entrando en una fase nueva y crucial en la que la ciencia y la industria demandarían nuevas formas de gobierno y de culto. 

En 1841 se enrola en el Ejército Prusiano y es enviado a Berlín. Allí se integra activamente a los jóvenes Hegelianos. Abraza la fe hegeliana con su entusiasmo característico. Esta nueva religión se suma a su amor por lo germano, lo que lo hacen sentirse como un “ Sigfrido para la Sociedad Moderna”.  Publica artículos en la Gazeta Renana, cuyo editor era Karl Marx a quien no conoce, sino hasta más tarde.  Engels afirmaba que el campo de batalla de su tiempo era la Universidad. Asistía a las clases de Shelling junto a Jacob Burckhardt, Mijail Bajkunin y Soren Kierkegaard. 

La aplicación de las ideas socialistas a la acción de los jóvenes Hegelianos desde Moses Hess, los condujo al camino del comunismo. Las críticas a las consecuencias de la industrialización, la llamada “cuestión social” daba una oportunidad al cambio y el advenimiento del paraíso terrenal en la utopía de poner límite a la cultura del egoísmo y la competencia para permitir que aflore una nueva sociedad basada en la libertad y la fraternidad humana.  Se hablaba de la catástrofe que se avecinaba en Inglaterra, por lo que los ojos de Engels cruzaron el Canal de la Mancha.

En 1842 Engels insiste en querer ir a Inglaterra, por lo que es enviado por su padre a Manchester para que se haga cargo del capítulo inglés de los negocios familiares. Su padre estaba seguro que el estar a cargo de la empresa familiar lo haría reconsiderar sobre sus ideas radicales. Antes de partir, visita a Moses Hess y se inicia de lleno en la nueva aventura de ser un entusiasta comunista. 

Manchester era una de las ciudades industriales más importantes de Inglaterra y la situación obrera era un tema más que preocupante. Se la denominaba Algodonópolis, ya que representaba todos los horrores de la modernidad. Entre 1800-1840 Manchester pasó de 95 mil habitantes a más de 310 mil. Era la ciudad ícono de la industria, el humo y los hedores que dejaban atrás el campo idílico inglés.  Hippolyte Taine se refiere a esta ciudad como “ barracones de mala calidad, a un ‘asilo de pobres’ para cuatrocientas mil personas, a un penal de trabajos forzados”. El hacinamiento, el trabajo infantil, las enfermedades estaban a la orden del día. La situación obrera era pavorosa. La literatura rápidamente acusa de esta situación. El propio Charles Dickens muestra la realidad obrera en la mayor parte de sus obras, especialmente la situación infantil. Elizabeth Gaskell, quien vivía en Manchester acusa sobre las condiciones obreras y su libros son catalogados de “novela industrial” y el propio Benjamin Disraeli, quien será más tarde primer ministro de la Reina Victoria, en su época de novelista, en Sybil dice que faltaba un Dante para describir el infierno en que esta gente vivía.  Robert Owen había intentado cambiar este mundo desde el llamado socialismo utópico, volviendo al intercambio cooperativo preindustrial. Sus medidas lo llevaron a quebrar como empresario. Fue incapaz de sostener las prestaciones que quiso otorgar a sus empleados. Fue un buen empleador, pero poco realista, lo que lo destruyó, junto a su sueño. 

A este mundo llega Engels. En este período Engels conoce a Mary Burnes con quien tendrá una prolongada relación, sin nunca incurrir en el matrimonio. De origen obrero irlandés y con ideas radicales, Mary Burns ayudará a Engels a entrar en forma directa al mundo del “ proletariado”, mostrándole la realidad social oculta a simple vista.  La década de 1840 es denominada “ the  hunger forties” ya que la crisis económica golpea a todos, pero en especial a los más desposeídos quienes, literalmente se mueren de hambre.  El movimiento cartista, quienes habían presentado la llamada “ Carta del Pueblo” y quienes defendían el sufragio universal masculino, entre otras cosas, había encontrado el rechazo y los ánimos políticos estaban suficientemente caldeados.  La crisis llevó a levantamientos obreros y disturbios. Pero los llamados Plug Plot Riots fueron sofocados.  Pero el vínculo de Engels con el movimiento continuó, será activo en sus columnas del periódico del movimiento The Northern Star. Su contacto con los líderes cartistas Feargus O’Connor y James Leach serán permanentes. 

En 1844 Engels escribe “ The condition of the Working Class in England”, libro que impresionará a Karl Marx , en el que ya están presentes muchas de las ideas fuerza de la teoría posterior.  La Teoría de Hess cobró cuerpo cuando Engels tomó conciencia del comunismo como única respuesta social posible a este desastre social industrial. Se incorporaron las realidades de los cartistas, los intentos de Owen y las ideas críticas  a la situación obrera de Carlyle a la “Edad Mecanica” en el que el pago en efectivo es el único vínculo entre los hombres. 

Proudhon había definido la propiedad privada como “un robo”. Engels va más allá. Para él la propiedad implicaba los salarios, el comercio, el valor, el precio, el dinero; por lo que si abandonamos la propiedad terminamos con las divisiones antinaturales. La abolición de la propiedad privada y la avaricia llevarían de un modo hegeliano al fin de la historia y al a instauración del paraíso en la tierra. La situación de la Clase obrera está repleto de datos, informes de fábricas, actas judiciales y descripciones dantescas de la realidad obrera. En 1845 la Situación de la clase obrera es publicado en Alemania. Manchester sería lo que confirmaría la teoría ya adquirida. El libro ofreció una base real al socialismo alemán. 

Ese mismo año viaja a Paris, donde se encuentra con Marx, con quien ya había tenido una serie de correspondencias. Marx vivía en Paris tras el  cierre de la Gazeta Renana a manos de las autoridades del gobierno prusiano. Rápidamente se hicieron amigos cercanos. Marx estaba muy impresionado por el libro de Engels sobre la condición de la clase obrera en Inglaterra. Es de ahí donde Marx sacó la idea que el proletariado unido podía quitarle el poder a la burguesía y avanzar hacia el socialismo. En este período ya se asocian e integran ambos la Liga de los Justos, formada en 1837 en Francia que preconizaba la formación de una sociedad igualitaria y que había apoyado los intentos de Louis Auguste Blanqui y su commune. A causa de vinculaciones políticas complejas en 1845 Marx debe dejar Paris de modo inesperado. Ambos se van a vivir a  Bruselas, donde permanecerán hasta 1848 y donde en conjunto publican “La Ideología Germana”, acto consciente de alejarse y tomar distancia de los jóvenes hegelianos. Ya en este libro aparece la lucha de clases como el motor histórico de los cambios radicales. Se trataba de volver a crear la sociedad, refundar. Recuperar el control de los medios de producción  y terminar con la alienación. Para Engels el comunismo no era imaginar una sociedad perfecta, sino que comprender el carácter y objetivos generales de la liberación del proletariado. 

Engels se encarga de juntar dinero para poder financiar el trabajo de Marx. Desde allí tienen amplios contactos con los movimientos socialistas radicales alemanes, especialmente con la Liga Comunista Alemana, la cual era una organización internacional con sedes en distintas partes de Europa. Es esta Liga la que les comisiona a Marx y Engels escribir un panfleto explicando los principios del comunismo. Así nacerá El Manifiesto del Partido Comunista, el que será publicado el 21 de febrero de 1848. Este pequeño libro, será trascendental en la historia de Occidente. Siempre nuestra cultura se ha movido por Ideas, y ésta idea moverá nuestra cultura desde su publicación hasta hoy. La idea que los proletarios son una clase mundial que debe unirse para luchar contra la sociedad establecida, ya que no tienen nada que perder excepto “sus cadenas”.

Ese mismo año 1848  es un año revuelto en el que Europa ve la aparición de revueltas y revoluciones que piden cambios. En Francia tras los movimientos de 1848 es derrocado Luis Felipe de Orleans, quien había ascendido tras la Revolución de 1830 como monarca constitucional. Con la Salida del  ‘rey burgués” se establece la segunda República. Marx y Engels ven venir la revolución, pero ven frustradas sus aspiraciones. Entre 1848 y 1849 ambos siguen las acciones de los movimientos revolucionarios esperando el advenimiento de la ‘ inevitable y segura’ revolución. Los movimientos de Prusia nuevamente ven frustradas las expectativas de ver con sus ojos el advenimiento de la revolución y en Inglaterra, la sociedad industrial más activa, donde la Revolución era evidente y donde las acciones del movimiento cartista prometían el cambio esperado, verán nuevamente frustradas sus ambiciones. Para Marx y Engels este fracaso anhelado implicó una revaluación ideológica. 

El movimiento cartista había presentado un documento llamado ‘ La carta del pueblo’ en la que desde un documento se pedía una serie de cambios  para ser aprobados en el parlamento. Se quería ampliar la base electoral- sufragio universal masculino y que el voto fuese secreto. Además pedían reducir las horas de la jornada laboral, exigían 8 horas de trabajo, 8 horas de ‘leisure’ y 8 horas de descanso. El movimiento había ganado adeptos en forma atemorizante. Habían convocado a un gran movimiento callejero para 1848. El temor de esta actividad llevó a tomar las medidas preventivas de trasladar a la Reina Victoria y su familia a Osbourne por temor a los potenciales disturbios. Sin embargo, aunque Marx y Engels esperaban “la Revolución”, el movimiento cartista se desinfló. En 1847 el parlamento británico aprueba la llamada ‘Ten hours bill’ en la reduce la jornada laboral a 10 horas. No era lo que se pedía, pero era mas que suficiente para descomprimir  las tensiones sociales. No hubo levantamiento en 1848 y Marx y Engels no podían creer que se hubiese evitado lo inevitable. 

Engels vuelve a hacerse cargo de las empresas familiares en Manchester y lleva una vida de lujos y placeres, lo que ha llevado a Tristam Hunt autor de su biografía a titularla en su versión en español “el Gentleman Comunista”. Asiduo a la caza de zorros, el buen whisky y las mujeres, no era precisamente un “buen empleador” en Ermen & Engels. Salía a montar con el Cheshire Hunt, era socio del Albert Club y el Brazenose Club, vivía en un muy buen barrio residencial y aspiraba a ser socio de la empresa. Su vida era más bien de una esquizofrenia desatada de la que él se lamentaba, ya que desearía dejar sus actividades, pero eran fundamentales para así poder financiar a Marx para que éste terminase su obra magna “Das Kapital”. Marx por su parte recibía encantado los aportes de Engels y se las arreglaba para que nunca lo enviado fuese suficiente. Son múltiples las cartas enviadas de Marx a Engels solicitando más recursos para poder comprar nuevos vestidos para sus hijas. Ambos llevaban cómodas vidas burguesas.  Sus ingresos provenían de la explotación de los obreros de Manchester, los males que ellos censuraban eran los que servían para financiar sus estilos de vida y su filosofía. Sin esto, El capital jamás se hubiese escrito. 

 Durante los veinte años que trabajó en la empresa envió la mitad de sus ingresos anuales a la familia Marx entre tres y cuatro mil libras ( 450-600 mil dólares hoy), lo que para los Marx nunca era suficiente. Karl y Jenny Marx eran muy burgueses. Necesitaban guardar las apariencias y casar bien  a “las niñitas”. Marx no iba a ensuciarse trabajando para mantener a la familia, por lo que Engels trabajó para los dos. 

Engels llevaba una doble vida, su vida con Mary Burnes, la proletaria y su vida de acaudalado capitalista, en la que era asiduo a los placeres y lujos. Miembro de la Bolsa de Manchester y presidente de la Schiller-verein, el club de los alemanes en la ciudad, buen bebedor y amante de las cosas buenas de la vida.  Tras la muerte de Mary toma de amante a la hermana de ésta, Lizzie.  Esto lo acercó aún más a Marx , ya que lizzie será más cercana, era menos ruda que Mary. 

Su relación con Marx era de cartas diarias. Ambos esperaban que la Revolución llegase cuando las cisrcunstancias adecuadas se completasen. Se necesitaba el colapso financiero. En la década de los ’50 varias quiebras los hicieron esperar ese colapso, lo que no ocurrió.  El retraso de la Revolución lo hizo concentrarse en el trabajo para financiar la teoría y Marx se llevaba todos los laureles, cosa que no le disgustaba.  Engels colaboró con ideas importantes a la teoría marxista. Perfeccionó el concepto del “ materialismo histórico”. 

Más tarde se irá a vivir a Londres donde el número 22 de Regent’s Park Road se convertirá en la “meca de los socialistas”. Vivía cerca de Marx y su familia que se ubicaban en Prinrose Hill. Todos los socialistas importantes visitaban el lugar. Karl Kautsky, William Morris, diseñador y líder de la liga socialista inglesa;  Willhem Liebnecht, quien luego crearía el partido social demócrata alemán, entre muchos otros.  Tuvieron que redefinir conceptos tras la aparición de corrientes que discutían y criticaban sus ideas. 

Tras la muerte de Marx en 1883, Engels se dedicó a ordenar el legado literario de su amigo. Además de ser el líder del movimiento marxista internacional, era el pater familia del clan Marx.  Traduce a Marx y publica los volúmenes 2 y 3 de El Capital. Busca ayudantes para terminar la magnánima obra. En 1885 se publica el segundo tomo de El Capital, solo a dos años de la muerte de Marx. Mucho en estos tomos son ideas de Engels. Crecieron los partidos socialistas y comunistas en toda Europa y la teoría marxista, tal como la entendemos debe mucho a Engels. Es tal vez el Anti During de Engels el complemento perfecto de lo que hoy conocemos como marxismo puro. Es sin duda Friedrich Engels quien hizo posible el marxismo como tal. Sin sus ideas y su trabajo, probablemente Marx se habría quedado en editor de Gazetas cerradas por los gobiernos. Fue Engels quien hizo posible un Marx intelectual,  escritor y colaborador. 

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