Categoría: Historia

  • Rasputin

    Rasputin

    El Monje Loco en la sombra de los últimos Romanov

    En diciembre de 2016 se cumplen 100 años del asesinato de Rasputín, el llamado Monje Loco, que gran influencia ejerció en los últimos zares de Rusia. Su muerte fue planeada como en una conspiración palaciega, como un servicio a la patria por parte de miembros de la nobleza. La historia de este hombre, llena de misterio, intrigas y sospechas, ha llenado por un siglo las páginas de los libros que desean comprender su real influencia en el trágico desenlace de la familia real rusa y en los acontecimientos que marcan el inicio de la Revolución Rusa de 1917.

    A comienzos del siglo XX el ambiente en San Petersburgo, capital del imperio ruso, era extraño. Los zares de la dinastía Romanov y toda la familia imperial, estaban cautivos, casi hechizados por un personaje tan extraño como difícil de definir. Grigori Yefímovich Rasputín, una mezcla de guía religioso, mago, adivino y taumaturgo.

    Había llegado a la corte unos años antes. De origen rural como la gran mayoría de los rusos de ese entonces, había nacido en 1869 en Pokróvskoe, en la  región de Tiumen, en  la Siberia Occidental donde vivió toda su infancia. De niño le impresionó mucho la muerte de su hermano mayor y muy pronto comenzó a mostrar una actitud hacia el sexo poco normal para un joven de su edad.

    A los diecinueve años se casó con Proskovia Fiódorovna, con quien tuvo cuatro hijos. Luego de unos años, inició una vida religiosa al decidir abandonar a su familia para residir en un pequeño convento en las cercanías. Hacia 1900 ya se había convertido en un strannik, una especie de peregrino o vagabundo religioso que iba de pueblo en pueblo predicando sus enseñanzas. Incluso habría viajado por Grecia y Jerusalén. Durante esta peregrinación Rasputín vivió de la caridad de los campesinos que encontraba a su paso.

    Muy pronto comenzó a adquirir fama de sanador y se convirtió en un especie de guía espiritual campesino. De mirada penetrante, modales muchas veces bruscos y groseros, pero de gran carisma y facilidad de palabra, impresionaba positiva y negativamente a todo aquel que le rodeaba. Era una especie de mago del pasado, entretenía con sus historias de Siberia y por sobre todo con las historias de los campesinos. Sus aparentes poderes místicos convirtieron a Rasputín en la sensación de la alta sociedad rusa.

    Los últimos Romanov

    La familia Romanov había gobernado el imperio por más de trecientos años. Desde fines del siglo XIX era el turno del zar Nicolás II, el último de los zares de Rusia. Su figura es controvertida y habitualmente ha sido considerado como un hombre débil e influenciable hasta el punto de ser incapaz de tomar una decisión por si sólo.

    Desde muy niño tuvo que familiarizarse con la muerte. Sin duda uno de los momentos que más marcó al joven Nicolás, en ese entonces de quince años, fue el asesinato de su abuelo, Alejandro II en 1881. El terrible acontecimiento dejó una huella imborrable en el futuro zar que al igual que su padre decidió aferrarse a la seguridad de la fórmula autocrática.

    Eran tiempos turbulentos que exigían poner en juego grandes habilidades políticas. Pero el zar fue incapaz de adaptarse a unas circunstancias políticas, sociales y económicas muy distintas de las que habían tenido que afrontar sus antecesores. A este respecto el historiador Nicholas Riasanovsky, en su obra Historia de Rusia estima que “…el último zar no carecía de cualidades, por ejemplo, la simplicidad, la modestia y el apego a su familia. Pero estos rasgos de carácter pesaban poco en una situación que exigía fuerza, resolución, flexibilidad y capacidad de prever los acontecimientos. Un segundo Pedro el Grande podría, quizá, haber salvado a los Romanov y a la Rusia imperial (…). Pero Nicolás II no era Pedro el Grande…”. El tiempo de la Rusia de los Zares se extinguía y Nicolás fue ciego a los signos de sus tiempos.

    Su matrimonio con la princesa alemana Alix de Hesse se celebró poco tiempo después de su ascensión al trono imperial. La princesa, huérfana de madre, había sido criada en la corte de su abuela materna, la Reina Victoria de Inglaterra, quien la consideraba una de sus nietas más queridas. La mayoría de los historiadores concuerdan, sin embargo, en que poco aprendió del espíritu liberal y parlamentario de aquella monarquía, al contrario se convirtió con los años en la más fiel defensora del control autocrático sobre la que sería su nueva patria.

    Como era tradicional en la corte rusa, Alix debió convertirse a la ortodoxia y cambió su nombre por el de Alejandra Fiódorovna. A pasar del rechazo del pueblo ruso por la princesa alemana a la que consideraban fría y distante, el matrimonio imperial se mantuvo unido hasta el trágico y desgraciado final de la familia imperial en 1918.

    Después de años de matrimonio y cuatro hijas, las grandes duquesas Olga, Tatiana, María y Anastasia, la ansiedad se apoderó de la zarina Alejandra. Su obsesión era tener un hijo varón que se transformará en el heredero al trono.

    El zarévich Alekséi Nikoláyevich Romanov llegó al mundo el 12 de agosto de 1904. Pero  cuando apenas contaba con seis semanas de vida el niño comenzó a sangrar sin que hubiera manera de detener la hemorragia. Alekséi había nacido con una enfermedad que ponía en riesgo la continuidad de la dinastía: la hemofilia.  Esta condición heredada de su madre, significaba que un mal golpe podría significar la muerte del heredero.

    La obsesión del pasado de Alejandra por tener un hijo se transformaba ahora en una obsesión por salvar a ese niño de la muerte. La zarina se refugió en la Iglesia Ortodoxa pero ni su actitud devota ni su fe traían la calma. La enfermedad de Alekséi puso fin a cualquier atisbo de normalidad que pudiera existir en aquella familia que decidió guardar aquel secreto tras las puertas del palacio imperial.

    1905

    En ese ambiente de desesperación aparece en sus vidas Grigori Rasputín. A oídos de la zarina llegaron noticias de las increíbles habilidades del monje siberiano. Era el año 1905, año que se inicio, sin embargo, con graves problemas políticos para la familia imperial.

    En enero una protesta pacífica en San Petersburgo que pretendía entregar al zar una petición de mejoras salariales finalizó con el ejército reprimiendo violentamente a los manifestantes frente al Palacio de Invierno. Fue el Domingo Sangriento. El zar se vio obligado a iniciar una serie de reformas políticas, pero que no serán suficientes para evitar el inicio de una conmoción mayor.

    En el ambiente familiar las noticias eran buenas. Nicolás y Alejandra quedan gratamente impresionados en el primer encuentro con Rasputín. Incluso se le permitió al monje visitar el lecho del joven príncipe. Se produce entonces la primera milagrosa sanación y la hemorragia se detiene. El gran poder hipnótico de Rasputín había dado su primer resultado, la zarina se convence de que el monje campesino obraba milagros.

    Al parecer Rasputín era capaz de detener las hemorragias del zarévich mediante la hipnosis. Pero hay distintas teorías al respecto, algunas hablan de misteriosas drogas y otras de un estado psicológico generado por medio de la imposición de las manos del monje siberiano.

    Lo cierto es que la fama de Rasputín comenzó a crecer en la sociedad rusa. Tanto es así que el propio zar da la orden a la Ojrana, policía secreta del régimen zarista, de que protegiera a Rasputín, ya que todos querían ser recibidos por el famoso monje taumaturgo.

    A medida que el poder de Rasputín crecía, también lo hacían las leyendas sobre su vida.  Lo que ocurría en su departamento ubicado en la calle Gorójovaia 64 de San Petersburgo pronto se transformaría en el mayor rumor de la época. Se especulaba sobre su libertino estilo de vida y sobre su forma de vivir escandalosa, sus excesos con la bebida y el poco cuidado de su imagen. Pero lo más dañino políticamente fue el infundado rumor sobre su aventura amorosa con la Zarina Alejandra.

    A pesar de ello, el poder de Rasputín para sanar al pequeño Alekséi le aseguró la confianza de la familia real, convirtiéndose en uno de sus principales confidentes, sobre todo de Alejandra quien seguía dócilmente las sugerencias del “hombre santo”. Pero no sólo se convirtió en el consejero personal y médico de la familia, sino que comenzó a intervenir activamente en los asuntos políticos.

    Para la opinión pública de la época y sobre todo para una escéptica aristocracia, Rasputín parecía tener prisioneros a los zares. Gran parte de la nobleza comenzó a mirarlo con desconfianza, más aun cuando se opuso a la entrada de Rusia en la Primera Guerra Mundial. Desde Siberia enviaba telegramas a Alejandra rogándole convencer al zar de no entrar en el conflicto: ¡Que Papá no haga la guerra! Porque la guerra significará el fin de Rusia y de vosotros. ¡Pereceréis todos!”.

    La I Guerra Mundial

    Pero el Zar Nicolás no quiso dejar pasar la oportunidad de ser protagonista de la historia y ubicar a Rusia al nivel de las grandes potencias europeas. Por ello, no sólo  se alió a Francia e Inglaterra y declaró la guerra a Alemania, sino que decidió asumir el mando supremo del ejército y dirigir personalmente a las tropas de 15 millones de soldados mal armados y poco abastecidos en el frente de batalla.

    El mando del gobierno y los asuntos internos quedaron en manos de la zarina, quien se convertía en el verdadero autócrata, y tras ella, en las sombras, el monje. Alejandra se jactaba de ser la primera mujer en Rusia que recibía a ministros desde tiempos Catalina la Grande.

    Rasputín la animaba en esos delirios de grandeza y la manipulaba en favor de sus propias pretensiones políticas y con el objetivo de dirigir estrechamente al zar Nicolás, a quien calificaba de “Hijo de Dios” y “Alma Cándida”, para que no cometiera errores. El principal, en ese momento, la participación de Rusia en la guerra. Por ello le escribe, instándolo a retirar al país del conflicto y firmar la paz con Alemania:

    Querido Amigo. Lo digo una vez más. Una nube terrorífica cubre Rusia. Desgracia y pena inmensas, noche sin claridad sobre un mar de lágrimas sin límites. Y pronto la sangre […]. Tú eres el Zar, el Padre del Pueblo; no permitas que los dementes se salgan con la suya y pierdan al pueblo. De acuerdo, se vencerá a Alemania. Pero ¿y Rusia? Cuando pienso en ella, no veo víctima más desolada en todos los siglos. Está toda ella ahogada en sangre. Sus palabras eran proféticas y su influencia cada vez mayor. Existen antecedentes de que las intrigas del monje llegaron a tal punto a finales de 1915 de maquinar una abdicación de Nicolás II en beneficio del zarévich quien gobernaría bajo la regencia de la emperatriz, lo que habría significado para Rasputín detentar todo el poder del Imperio.

    En este período, la evolución política de Rusia encaminaba al país a una de las mayores revoluciones de la historia; los siglos de férrea autocracia y la grave situación económica de la gran mayoría de la población habían convertido a Rusia en el caldo de cultivo perfecto para la agitación revolucionaria. Y precisamente en ese momento crítico de la historia la situación de la familia imperial se encontraba absolutamente entrelazada con los acontecimientos históricos.

    Alejandra, calificada como su Eminencia Gris, controlaba de un modo evidente a su esposo e incluso, pasando por encima de él, a sus ministros. El zar parecía no saber lo que verdaderamente ocurría a su alrededor, y nunca se atrevió a oponerse a una decisión de la zarina. Así en sus diecisiete meses del gobierno Alejandra manejaba el gobierno en términos de amigos y enemigos de la causa llevada a cabo por ella y por Rasputín. La consecuencia fue que Rusia tuvo, entre otros, a cuatro primeros ministros, cinco ministros del interior, tres ministros de relaciones exteriores. Ello no sólo dejó fuera del poder a los hombres más competentes, sino que además generó desorden y desorganización en el trabajo del gobierno.

    Hacia septiembre de 1916 la molestia y sospechas de la aristocracia por el poder de Rasputín llegaron a un punto culmine. En una reunión de la Duma, su presidente, Mijail Rodzianco se refiere al monje diciendo: Él ha marcado el comienzo de la decadencia de la sociedad rusa y la pérdida de prestigio de la corona y del mismo zar. Desde este momento la vida de Rasputín corría peligro.

    La Muerte de Rasputín

    Durante meses y con la participación del gran duque Dimitri, de Vladimir Pouritchkevitch, miembro del parlamento, del médico Lazovet, del capitán Soukhotin y de algunas personas del servicio de su palacio, el príncipe Félix Yusúpov tramó una conspiración para poner fin a la vida y nefasta influencia del monje.

    Yusúpov, miembro de la familia real, era hijo de una de las familias más ricas y antiguas de Rusia y esposo de una sobrina del zar. La aristocracia de la cual él era parte no podía asumir lo que estaba ocurriendo; el monje loco era para ellos un obstáculo, por lo que debía ser eliminado.

    El 29 de Diciembre de 1916, Rasputín es invitado a una velada en palacio Yusúpov ubicado a orillas del Moika. El vino y la comida estaban envenenados con cianuro. Rasputín bebió y comió sin que nada hiciera efecto. El príncipe entonces decide disparar, pero el monje de Siberia parecía inmortal. El nerviosismo se apoderó de los conspiradores que no tuvieron otra salida que rematarlo a tiros y deshacerse del cadáver arrojándolo, desde el puente Petrovski a las heladas aguas del Neva.

    Dos días después, el cuerpo fue recuperado. La autopsia reveló que los pulmones estaban llenos de agua, los brazos en posición vertical, como si hubiese intentado salir de las aguas. Rasputín había muerto ahogado.

    Yusúpov y compañía, protegidos por su condición, nunca fueron acusados directamente del crimen. La orden del zar fue deportarlos, el príncipe Félix a su hacienda de Rakitnoe  y el gran duque Dimitri a Persia. El destierro les salvaría la vida.

    Algunas investigaciones y documentales recientes ofrecen una nueva versión no oficial ni aceptada sobre lo que ocurrió aquella noche. Agentes británicos, conscientes de que Rasputín era una de las personas más influyentes en Rusia y que abogaba por un tratado de paz con los alemanes, habrían estado implicados en el asesinato.

    El cuerpo de Rasputín  fue enterrado en el parque del palacio Tsárskoye Seló, y luego de la Revolución de 1917, por orden del jefe del gobierno provisional Alexander Kerenski, el cuerpo de Rasputín fue desenterrado y quemado. Pero más allá de las controversias respecto a la muerte y autopsia, el asesinato del monje puso fin simbólicamente a una etapa, la de los zares, y de alguna manera dio inicio al período revolucionario en Rusia.

    Su profecía final

    Poco antes de morir, Rasputín habría dirigido una carta al zar Nicolás II, en ella hacia un vaticinio inquietante para los Romanov ya que suponía la muerte no sólo del zar sino que de toda la familia imperial:

    (…) Tengo el presentimiento de que moriré antes del 1 de enero [1917]. Le escribo al pueblo ruso, a Papá [el Zar Nicolás], a Mamá [la Zarina Alejandra] y sus hijos, a toda la Patria Rusia, aquello que ellos deben saber y comprender. (…) Si voy a ser asesinado por gente común, especialmente por mis hermanos los campesinos rusos, entonces el zar de Rusia no debe preocuparse por sus hijos, que reinarán en Rusia otros cien años (…) Pero si soy asesinado por los boyardos y nobles te digo a ti que ninguno de tu familia, ninguno de tus hijos, vivirán más de dos años (…) Ellos serán asesinados por el pueblo ruso. Y si viven rogarán a Dios la muerte, pues verán la desgracia y la vergüenza de la tierra rusa, la llegada del anticristo, la pestilencia, la pobreza: serán profanados los templos y escupirán en los santuarios donde todos se volverán cadáveres. Tres veces 25 años los bandidos de negro, sirvientes del anticristo, destruirán al pueblo ruso y a la fe ortodoxa. Y la tierra rusa perecerá. (.…)Voy a ser asesinado. Ya no estoy entre los vivos. Reza, reza, se fuerte, piensa en tu familia bendecida(…). Grigori.

    Sólo unos pocos meses después de la muerte de Rasputín, Nicolás II abdicó como zar en marzo de 1917. Y menos de dos años más tarde ningún miembro de la familia real  sobrevivió en Ekaterimburgo, fueron ejecutados por una orden del gobierno bolchevique en la madrugada del 17 de julio de 1918.

    Finalmente tanto el zar como su familia fueron arrastrados por una revolución de la cual ellos, al parecer, eran absolutamente ajenos. Desde finales de 1916 y el fin de Rasputín, la agitación cada vez mayor del movimiento obrero, las constantes conspiraciones políticas comenzaron a ser una muestra del agotamiento del sistema, siglos de autocracia y servidumbre, sin posibilidad para reinventarse o generar algún cambio verdadero hacían más que probable la llegada de la revolución. Alejandro Muñoz Alonso describe aquel momento como si desde las entrañas de la Tierra rusa, la aplazada Revolución de 1905 pugnara por salir a la superficie para retomar la marcha que la represión no la había permitido completar. La revolución estalló y ejerció desde el principio, y no sólo desde la etapa de Stalin, una crueldad verdaderamente inconcebible.

  • San Petersburgo

    San Petersburgo

    La joya de Pedro el Grande

    San Petersburgo es una una de las ciudades más grandes de Europa, hoy la segunda ciudad más poblada de Rusia. Fue la capital del imperio ruso por más de 200 años. Conocida como la ciudad de los tres nombres, coloquialmente los peterburgueses y rusos en general llaman a esta metrópolis Peterburg o de manera aún más familiar Píter. El centro de la ciudad, junto a monumentos en sus alrededores, son considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1990.

    Tres han sido las ciudades más importantes para la historia de Rusia. Kiev, la ciudad madre, Moscú, el corazón y San Petersburgo, su cabeza. Situada en el noroeste del país, en la costa del mar Báltico, San Petersburgo siempre ha tenido una importancia estratégica para Rusia. Imaginada, ideada y creada por el Zar Pedro el Grande, es para muchos la ciudad más bella de Rusia y la que representa el apogeo de la Rusia imperial. 

    La joya del Neva, como también es conocida, es la ciudad que enlaza a Rusia con Occidente. Es el bastión de la Rusia europea y occidental, cuya contraparte es Moscú como la ciudad que representa a la Rusia eslava y asiática. 

    Para entender su origen es necesario adentrarse en uno de los reinados más importantes para la historia de Rusia, el del Zar Pedro el Grande de la Dinastía Romanov. Hijo del zar Alejo I, Pedro gobernó desde 1682 hasta su muerte en 1725 y durante su reinado se vivió una las épocas de mayor esplendor en Rusia. 

    Fue proclamado como el zar de todas las Rusias, y con sus reformas logró transformar a la Rusia Moscovita en una de las principales potencias europeas. Desarrolló la industria, el comercio, la educación y las ciencias, reorganizó el Ejercito y la Armada. Todo de acuerdo a lo que vio en los años en los que viajó y estudió en Europa. 

    Pedro no sentía mayor apreció por Moscú ni por su nobleza. Por ello uno de las reformas por él emprendidas significó un cambio en el estilo de vida de la sociedad rusa. Mandó a la nobleza a cortar los abrigos, las barbas y el pelo, símbolos tradicionales de los viejos boyardos, principales nobles de Moscovia. Ordenó, por el contrario usar pelucas y tacos altos, muy al estilo de la Europa de entonces. 

    Amplió las fronteras del imperio enormemente. Sin embargo, a fines del siglo XVII, Rusia no contaba durante la mayor parte del año con una sálida viable hacia el mar, lo que limitaba su poder y su crecimiento económico. Pedro lo sabía, por ello el sueño del joven zar, era corregir esta situación y conseguir así la supremacía marítima rusa. 

    La pregunta era por dónde lograrlo, por el Mar Negro o por el Báltico. Dado que no podía hacerlo hacía el sur ya que había firmado la paz con el Imperio Otomano que controlaba el acceso al Mar Negro, Pedro apuntó en dirección contraria, hacia el Báltico, controlado por Suecia desde medio siglo antes.  

    Por esa razón el zar decidió involucrarse en la Guerra del Norte y declaró la guerra a Suecia. Su primer intento contra el rey Carlos XII terminó en el desastre de la Batalla de Narva de 1700. Pero su creencia de que lo imposible podía ocurrir lo hizo seguir adelante. El historiador británico Orlando Figues en su obra El Baile de Natasha, relata que en una neblinosa mañana de la primavera de 1703 “una docena de jinetes rusos cabalgaban por las desoladas y yermas tierras pantanosas donde del río Neva desemboca en el mar Báltico. Estaban buscando un sitio donde construir una fortaleza contra los suecos. (…) para el Zar que encabezaba esa pequeña tropa de exploradores, la visión de aquel río ancho y lleno de recodos que desembocaba en el océano era una promesa y una esperanza. Desmontó su caballo. Con su bayoneta, cortó dos tiras de turba y las dispuso en forma de cruz sobre el suelo pantanoso. Entonces, él, Pedro, dijo: aquí habrá una ciudad”. 

    Y así fue, pero pocos lugares podrían haber sido más inadecuados para levantar una gran metrópolis: pantanos, marismas, bruma, nieve, animales feroces y un río que se helaba casi la mitad del año hacían del terreno un lugar no apto para ser habitado por los hombres. Sin embargo, la voluntad férrea de Pedro hizo que, tras algunos triunfos sobre los suecos, decidiera levantar inmediatamente una fortificación en la pequeña isla Záyachi. Se inició así la construcción de la fortaleza de Pedro y Pablo. El hecho se considera el acto de fundación de San Petersburgo, en mayo de 1703. Pedro la bautizó como la ciudad de San Pedro, en honor del apóstol, su santo patrono. Pero lo hizo a la manera holandesa y alemana, rechanzando el de Petrogrado.  

    La ciudad se construyó con un ritmo vertiginoso para la época. Pedro se inspiró en Venecia y en Amsterdam para la creación de la ciudad promoviendo la construcción de canales en las calles. Hizo traer a arquitectos e ingenieros franceses, alemanes e italianos como Doménico Trezzini, los que se involucraronen en el desarrrollo y construcción de la ciudad, uno de los núcleos urbanos más espléndidos y armoniosos de Europa.

    Una enorme fuerza laboral de siervos fue traída desde todos los rincones del imperio. La cuota anual llegó a ser de 40.000 hombres que se trasladaban sólo con sus pertenencias para trabajar en hacer realidad el sueño del zar. Llegaban ahí a pasar hambre, frío y vivir en condiciones extremas muriendo gran catidad de ellos. Se calcula que la mortalidad entre los trabajadores en ocasiones alcanzaba incluso el 50 %.

    Mientras se construía, los siervos encontraban agua a poco más de un metro de profundidad, por ello la ciudad y sus cimientos se contruían arrojando a los pantanos troncos y basura. Pero pese a los inconvenientes del lugar, el zar decidió seguir adelante con su empresa. La necesidad de maderas y piedras para crear cimientos sólidos lo llevaron a tomar medidas urgentes. Mandó traer madera de la región del Ládoga y de Nóvgorod. Y dio ódenes para conseguir las piedras para las edificaciones a cualquier precio. Estipuló, cuotas que debía aportar todo aquel que quisera comerciar en la naciente ciudad y luego prohibió que se construyera en Moscú y más tarde en cualquier parte del imperio con este material. Todo el esfuerzo y recursos del Imperio debían estar al sevicio de la creación de Pedro. 

    A pesar de las dificultades, Pedro la hizo realidad. La imaginación popular hizo creer a los rusos de que la ciudad tenía un plan celestial. Pedro la había construido en el cielo y luego la había hecho desdender al suelo. 

    Rápidamente se construyeron un gran número conjuntos de arquitectura barroca y neoclásica y se iniciaron las obras de un astillero, el Almirantazgo, que luego se convertiría en el cuartel general de la armada rusa. En 1712 la ciudad ya estaba lista para convertirse en capital del Imperio, lo que no gustó a los más tradicionalistas de la Iglesia ortodoxa rusa. Moscú era la capital patriarcal, símbolo de la Santa Rusia, la Tercera Roma. 

    La ciudad había tenido un crecimiento asombroso, hasta el punto que tenía cerca de 34.000 habitantes cuando Pedro la declaró capital del Imperio, medida que contribuyó aún más a su florecimiento. Alemanes, finlandeses, suecos, armenios, tártaros y representantes de muchas otras nacionalidades comenzaron a establecerse ahí desde principios del siglo XVIII.

    Ese mismo año, Pedro ordenó la construcción a orillas del Neva del Palacio de Invierno, icono de la ciudad que ha sido reedificado en diversas ocasiones a lo largo de la historia. El actual cuenta con unas 1.100 habitaciones y forma parte del céntrico museo, el famosísimo Hermitage.

    Pero Pedro muere en 1725 a los 52 años, antes de ver el mayor esplendor de la ciudad y sus restos descansan hoy en la Fortaleza de San Pedro y San Pablo. Un poco más de un siglo después uno de los más grandes poestas rusos y creador de la literatura rusa moderna, Aleksander Pushkin, escribirá “El Jinete de Bronce” donde dirá de Pedro el Grande, como una especie de profecía a posteriori: “Y pensaba: Desde aquí amenazaremos a los suecos. Aquí se edificará una ciudad que encolerizará a nuestro altivo vecino. Aquí la naturaleza nos ordena abrir una ventana sobre Europa”.

    Y efectivamente San Petersburgo será aquella ventana, y no sólo eso. Será, en plabras de Orlando Figues, una puerta abierta a través de la cual Europa entraba en Rusia y los rusos entraban en el mundo. Ser ciudadano de San Petersburgo significaba dejar atrás las costumbres atrasadas del pasado ruso de Moscú y entrar, como ruso europeo, al mundo moderno occidental.  

    Pedro falleció sin dejar un heredero digno y fuerte, una de las páginas más oscuras de su reinado. Tras su muerte le sucedieron una serie de reinados débiles hasta la coronación de la emperatriz Catalina II la Grande. Princesa alemana de nacimiento, sucedió en el trono a su marido Pedro II, sobrino de Pedro el Grande. Ávida de poder hizo todo lo posible por parecer rusa pura, aprendió el idioma, se convirtió a la fe ortodoxa y no tuvo dudas de que el destino de Rusia, estaba absulotamente ligado al suyo. Su misión era acercar a Rusia al resto del mundo y lograr la gloria de aquel país en el que Dios la había puesto.  

    Catalina expandió ampliamente el imperio. A expensas del Imperio Turco logró cumplir el otro sueño de Pedro el Grande, al dominar los puertos del Mar Negro en 1783 cuando ocupa y anexiona Crimea deponiendo a su último Khan, Sagin Giray. La  Gubernia rusa de Táurida transformó a Rusia en una potencia meridional.

    Desde San Petersburgo, Catalina siguió con atención las novedades parisinas y se transformó en protectora de ilustrados e intelectuales franceses quienes dominaban la vida artística y cultural del momento. La metropoli se transformó en una ciudad ilustrada y Catalina contribuyó mucho al embellecimiento de la ciudad. 

    Ansiosa de obtener legitimidad a los ojos del pueblo y ser relacionada con la figura de Pedro ordenó la construcción de una estatua en bronce como forma de homenajearlo. Por consejo de Denis Diderot con quien Catalina intercambiaba correspondencia encargó al escultor francés Étienne-Maurice Falconet la creación de la obra. El Jinete o Caballero de Bronce, que recibe este nombre por la influencia del poema homónimo de Pushkin lleva la inscripción “Catalina Segunda a Pedro Primero, 1782”.

    A pesar de la difícil situación financiera, la emperatriz gastó sus últimos años y casi sus últimos rublos en fundar el mueso de El Hermitage y dotarlo de valiosísimas obras de arte y en construir pretenciosos y majestuosos palacios, la mayoria para sus favoritos. El Palacio Táuride, para el artífice de la anexión de Crimea, Grirori Potemkin. Gatchina a 45 km de San Petersburgo, para el Conde Grigori Orlov. Y Tsarskoe Selo, en las inmediaciones de la capital. Hoy Pushkin, en honor al poeta quien estudió en el Liceo de la ciudad, contruído en 1811 por órdenes del Zar Alejandro I. 

    Con los reinados de los sucesores de Pedro y Catalina se construyeron en la ciudad el resto de los que hoy son sus principales atractivos turísticos. Con ello, San Petersburgo se convirtió en el centro político, cultural, científico, comercial e industrial de Rusia.  Y Rusia en una de las potencias hegemónicas de Europa. 

    El zar Alejandro I, nieto favorito de Catalina, será el salvador de Europa al triunfar sobre Napoleón y ser protagonista del Congreso de Viena. Pero al interior del Imperio la situación emperoraba, la posibilidad de perder la soberanía nacional había generado una heroíca lucha del pueblo ruso contra los invasores franceses, una Guerra Patria, pero a su regreso se encontraron con que la autocracia, la servidumbre y la politica de Alejandro se volvía cada vez más autoritaria. 

    San Petersburgo será el lugar donde comiencen a manifestarse los primeros síntomas de descontento. Tras la muerte de Alejandro en 1825, un grupo de jóvenes liberales rusos, que venían soñando con cambios, creen que ha llegado el momento de llevar a cabo una serie de reformas tendientes a establecer un tipo de monarquía que consagre sus aspiraciones más democráticas. 

    El zar había muerto sin hijos, y le corresponde al gran duque Constantino ocupar el poder. Las sociedades secretas lo apoyan, sin saber que Constantino, en ese momento en Varsovia, había renunciado al poder en favor del tercer hermano, el gran duque Nicolás. Mientras se dilucidaba la sucesión entre los dos hermanos, los rebeldes aprovecharon la situación para organizar una insurrección con el fin de restringir e incluso derrocar la autocracia. Los sublevados tomaron la Plaza del Senado en San Petersburgo, hoy Plaza Decembrista. El resultado será la Revolución Decembrista de diciembre de 1825, la que será duramente sofocada por el nuevo Zar Nicolás.

    San Petersburgo se transforma así en el lugar de fermentación de los movimientos revolucionarios, que poco a poco serán protagonistas de la historia rusa en la medida que nos acercamos al siglo XX. No sin antes ser la ciudad en la que es asesinado el Zar Alejandro II, víctima de un atentado. 

    Alejandro había iniciado una serie de reformas que llegaron demasiado tarde. El 13 de marzo de 1881 el zar se dirigió al Cuartel de la Manege en San Petersburgo para revisar los regimientos de la Guardia de Infantería cuando es alcanzado por un explosivo que le destruyó ambas piernas y horas más tarde le provocó la muerte. Alejandro murió rodeado de los miembros de la familia Románov, uno de ellos su nieto de trece años de edad, el que luego sería Nicolás II, último zar de Rusia. 

    En el lugar exacto del atentado, se erigió en 1883 una catedral por orden de Alejandro III en homenaje a Alejandro II. Ubicada a orillas del canal Griboedov, la Catedral de la Sangre Derramada es el típico ejemplo de la llamada arquitectura al estilo ruso. Nueve cúpulas, algunas doradas y otras esmaltadas, con una altura de 81 metros la más alta, su construcción demoró mas de 20 años, siendo finalizada recién en 1907.

     A raíz de lo ocurrido Alejandro III refuerza aun más la autocracia, mientras San Petersburgo crece y se transforma en la cuna cultural de Rusia, inspiración de poetas, artistas, músicos y escritores. Pero aumenta también su industrialización, y con ello la mano de obra que verá como empeoran sus condiciones de trabajo y forma de vida. Los intelectuales emigran a Europa para evitar la persecución y entran en contacto con las ideas de Marx.

    En San Petersburgo se gestaron las dos grandes revoluciones del Siglo XX. La de 1905 que limitó el poder de los zares y estableció la Duma. Y la de 1917 que puso fin al régimen zarista, exterminó a los últimos representantes de la dinastía Romanov y finalizó en la creación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, URSS.

    A comienzos del siglo XX el descontento era generalizado. Rusia se había transformado en el caldo de cultivo necesario para la revolución. La ineficacia del zar se reflejó abruptamente en 1905 cuando Japón derrota a la que se consideraba una gran potencia europea. Y luego cuando una protesta pacífica en San Petersburgo que pretendía entregar al zar una petición de mejoras salariales, terminó siendo violentamente reprimida frente al palacio de invierno.

    Los intentos posteriores de otorgar mayores libertades, no fueron suficientes porque el tiempo para la Rusia de los Zares se acercaba a su fin. En 1914 estalla la I Guerra Mundial. El Zar Nicolás II no quiso dejar pasar la oportunidad de ser protagonista junto a las demás potencias europeas. Alrededor de 15 millones de soldados mal armados y poco abastecidos fueron enviados al frente de batalla dirigidos por el propio Zar. Dejando el mando del gobierno en San Petersburgo en manos de la Zarina Alejandra, quien estaba fuertemente influenciada por el monje Grigori Rasputín quien había llegado a vivir y a encandilar a la sociedad peterburguesa en 1903. 

    Al empezar la guerra, la capital del Imperio cambió su nombre de San Petersburgo, por sus evidentes resonancias alemanas, a Petrogrado, de contundentes raíces rusas y mucho más patriótico para el juicio de las autoriades de entonces. 

    El soviet de San Petersburgo será el motor principal de la agitación revolucionaria. Con el estallido de la revolución en 1917 la ciudad se convierte en el centro de la rebelión que provoca la caida del régimen del zar. Luego, tras una efímera experiencia liberal, el líder bolchevique Vladimir Ilich Ulianov, Lenin liderará el golpe de Estado en San Petesburgo contra el gobierno provisional de Kerensky. Y bajo la promesa de “Paz, Tierra y Pan” en octubre de 1917 triunfa la primera revolución comunista de la historia. 

    Una de las primeras medidas del régimen será en marzo de 1918 trasladar la capital nuevamente, y luego de 200 años, a Moscú. El Ejército Rojo organizado bajo la férrea disciplina de León Trotsky puso fin a la guerra civil entre blancos y rojos el 25 de octubre de 1922. Nace la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Dos años más tarde, en 1924, ante la muerte de Lenin la ciudad de San Petersburgo cambió nuevamente su nombre por el de Leningrado, en honor al líder de la revolución. Y así permanecerá por años.  

    La ciudad de Petrogrado primero y Leningrado después, sobrevivió a las dos  revoluciones, a la I Guerra Mundial, a la creación de URSS, a la pérdida de la capitalidad, a las matanzas comunistas y las purgas de Josif Stalin. Pero, sin lugar a dudas, el pasaje más dramático y traumático fue la II Guerra Mundial, cuando la ciudad fue sitiada por las fuerzas armadas de la Alemania nazi durante 29 meses, quienes la bombardearon constantemente y la bloquearon para que no pudiera abastecerse. 

    La metropoli sobrevivió y tras la derrota de Alemania en 1945, la ciudad fue nombrada Ciudad Heróica por las autoridades soviéticas. Tras el fin de la guerra se iniciaron las labores de reconstrucción muchas de las cuáles continúan hasta el día de hoy. En 1991, luego del fin de la Unión Soviética y tras un plebiscito, la ciudad volvió a recobrar su nombre: San Petersburgo, para muchos la ciudad más bella de Rusia. 

    En esta ciudad:

    • Se encuentra la mayor pinacoteca del mundo, el mueso estatal Del Hermitage. Fundado Catalina II en 1764. La emperatriz era una gran amante del arte, su colección era sorprendente e incluía destacadas obras de arte de artistas famosos como Rembrandt, Rubens, Tiziano, Rafael, Miguel Ángel. Hoy es un conjunto arquitectónico de 6 edificios que incluye el Palacio de Invierno, antigua residencia de los zares. Abrió sus puertas al público en 1852, en tiempos de Nicolás I. El Hermitage atesora más de 3 millones de obras de arte de todo el arte repartidas en  450 salas. 
    • Ahí muere Aleksander Pushkin en 1837, padre y fundador de la literatura rusa moderna. Y considerado por los rusos como el más grande de sus escritores. Otro de los grandes Nikolai Gogol, muerto en 1852 escribió varios de sus más famsos  cuentos inspirado en la ciudad de San petersbrugo. A la ciudad llegará a vivir, escribir y morir en 1881 Fiodor Dostoyevski, uno de los más grandes escritores de la literatura universal. Ahí transcurre su obra Crimen y Castigo reflejo la vida y las costumbres de San Petersburgo.
    • En San Petersburgo triunfó y murió en 1840 uno de los más grandes compositores de todos los tiempos Piotr Ilich Tchaikovski. Sus clásicos como El Lago de los Cisnes o El Cascanueces se encuentran dentro de las obras de música clásica más famosas del mundo. 
    • En la ciudad se encuentra el mundialmente famoso Teatro Mariinsky. Construido inicialmente en 1783 bajo el reinado de Catalina II, pero que en aquel entonces se llamaba el Gran Teatro, ha sobrevivido a varios incendios y ha sido reconstruido y renovado varias veces, hasta que en 1848, un nuevo edificio fue construido en la Plaza del Teatro. Es sede del célebre Ballet Mariinski.
    • La Venecia del Norte, como también es conocida, es una ciudad rodeada de agua. Además del río Neva, recorren la ciudad el río Fontanka, el río Bolshaya Nevka, el río Moyka y otros ríos más pequeños. En la ciudad hay más de un centenar de lagos y lagunas y tiene un total de 800 puentes, 218 de ellos son peatonales. 
    • La Catedral de San Isaac, la de la cúpula dorada, está ubicada en la plaza del mismo nombre. Ahí se encuentran también edificios de gobierno, entre ellos el edificio de la Asamblea Legislativa y el Palacio Mariinsky. La catedral fue construida en honor a San Isaac de Dalamcia en el años 1858. Diseñada por Auguste Montferrand, su cúpula tiene una altura de 101 metros. En 1928 la catedral fue cerrada y sirvió como un museo antireligioso. Durante la II Guerra Mundial sufrió graves daños. Pero fue renovada y hoy luce nuevamente majestuosa y hermosa. Recién en el año 1992 se volvieron a realizar servicios religiosos en la catedral.
  • Tolkien el Medievalista

    Tolkien el Medievalista

    John Ronald Ruel Tolkien es mundialmente conocido como el padre de la fantasía moderna. Autor de una epopeya, comparable con La Iliada, La Odisea o La Divina Comedia, El Señor de los Anillos es la obra más importante escrita en el siglo XX. Fueron varias las encuestas que para el cambio de siglo consideraron a Tolkien el autor del Siglo e incluso la encuesta de The Times lo consideró el sexto mejor autor de toda la Historia de Inglaterra. Grande por donde se lo mire. Pero es fundamental entender que la genialidad de Tolkien reside en sus amplios conocimientos. Es cierto que se trataba de un autor de impresionante imaginación, pero la imaginación per se no lleva a la Creatividad. La creatividad, eso que permite subcrear (usando el término Tolkiano) desde lo antes creado por Dios de la nada, es una actividad que necesita poder conectar informaciones antes inconexas. Pero para poder hacer esta acción es necesario que haya informaciones anteriores, contenido. Es por esto que la gente más creativa suele ser además, gente muy culta. Tolkien tuvo una formación privilegiada y aprovechó cada nuevo aprendizaje para conectar sus creaciones.

    Tolkien nació en Sudáfrica el 3 de enero de 1892. Sus padre, Arthur Tolkien, trabajaba para el Bank of England. La familia, que ya contaba con dos niños ( John Ronald Ruel y Hilary Arthur ) se trasladó a Inglaterra. Su madre , Mabel, viajó con los niños en 1895, el padre los seguiría después. Pero el encuentro nunca tuvo lugar, Arthur murió de una fiebre reumática en 1896. Los niños quedaron a cargo de su madre al alero de la familia materna. 

    Tolkien era un alumnos muy aventajado y curioso. Aprendió de su madre el amor por la naturaleza, amor que se reflejará en toda su obra. Desde muy pequeño se fascinó por los idiomas. Cuenta él  que su madre le fomentaba la lectura y que el dejaba leer lo que él quisiera. Comenzó a leer a muy temprana edad y siempre él contó que los libros que lo marcaron fueron los cuentos de George MacDonald, especialmente The Princess and the Goblin. Leyó las series de colección de Andrew Lang, editor que compiló los cuentos de hadas ya recopilados desde el siglo XIX y las historias provenientes de las leyendas medievales recuperadas también ese mismo siglo. Se alimentó de fantasía

    En 1900 su madre se convierte al catolicismo, lo que hace que la familia materna le de la espalda. Vivieron complicaciones financieras y en 1904 a causa de complicaciones de diabetes su madre muere, quedando los niños a cargo del Padre Francis Morgan, sacerdote oratoriano de Birmingham.  El padre Morgan se preocupó del sustento y la educación de los jóvenes. Siempre le fomentó el estudio y la cultura. Se admiró del interés del joven por los cuentos de hadas. Fomentó en Tolkien la búsqueda por el saber. 

    En 1908 se realizó en Londres una exposición del artista Sir Edgard Burne Jones, romántico de inspiración medievalista, ligado a los prerrafaelitas y al movimiento artístico Art and Craft, liderado por William Morris. Tolkien quedó maravillado con la exposición plástica del autor y con el motivo medieval. 

    En 1911 junto a tres amigos formaría lo que sería su primer grupo intelectual, el T.C. B.S ( Tea Club and Barrovian Society) se juntaban  tomar te en un local llamado Barrow. Todos los integrantes del grupo, menos Tolkien morirían en la Primera Guerra Mundial

    Entrará a la Universidad de Oxford a estudiar Literatura inglesa y luego se cambiará  a Lenguas clásica y Filología. El amor por los idiomas marcaba su vida. Se graduará con honores del Exeter Collage de la Universidad de Oxford en 1915 y luego, en 1916 se casará con Edith Bratt, tres años mayor que él, a quien había conocido años antes y de quien se había alejado , por consejo del Padre Francis, hasta terminar su carrera.  La pareja permanecerá poco tiempo junta, ya que Tolkien será enrolado para pelear en al Primera Guerra Mundial como teniente segundo del Batallón de fusileros de Lancastershire en la Batalla del Somme.  Sufrirá fiebre de la trinchera por lo que será retirado del campo de batalla. En su enfermedad comenzará a escribir parte del Sillmarillion. 

    Tras la Guerra comenzará a trabajar como asistente en el Oxford English Dictionary. Su labor era indagar en el origen de las palabras con w, lo que lo llevará a penetrar el  alto alemán, el aletean medio y hasta en el nórdico antiguo. En 1920 será llamado como profesor de lengua inglesa de la Universidad de Leeds. Es en este período cuando comenzará a indagar en textos medievales para traducirlos a versiones inglesas modernas. Su primer trabajo será la obra anónima de la “ Aliterative Revival” Sir Gawain y el Caballero Verde escrita en inglés medio en el siglo XIV. El mundo medieval era una de sus fascinaciones desde pequeño, esta era una oportunidad de penetrar en él con amplio conocimiento. 

    En 1925 regresa a la Universidad de Oxford como profesor de Anglosajón del Pembroke Collage. Su labor era enseñar la lengua Anglosajona pura, la lengua de la isla antes de la conquista normanda en el 1066. Enseñaba los textos anglosajones y  se hizo especialistas en ellos. Conocía  ala perfección el Beowulf, obra magna del mundo anglosajón. Sus referencias al libro en sus conferencias de 1936, Beowulf: los monstruos y los críticos tendrán una influencia fundamental en los futuros estudios sobre el poema. Luego pasará el poema a inglés moderno y es esta traducción la que se maneja hasta el día de hoy. 

    Manejaba a la perfección la filología griega , el Anglosajón y el nórdico antiguo. Fue profesor de esta lengua antes de ocupar la cátedra de Anglosajón. Se empapó de primera fuente de las creencias celtas y germanas. Se apasionó tanto con el tema que formó su segundo grupo intelectual, Los Coalbitters, los cuales se juntaban  leer sagas nórdicas (vikingas) en nórdico antiguo. Es en este período cuando conoce a C.S. Lewis, quien será su gran amigo intelectual, quien le solicita poder asistir a las lecturas de las sagas ya que sonaba tan bien.

    Conocía las creencias, los mitos nórdicos, celtas y sajones a la perfección y este conocimiento le permiten crear vínculos. Conexiones que le permitirán subcrear una realidad funcional tan real como la nuestra. La Tierra Medie tiene presente, pasado y futuro, geografía, idiomas, funciona tal y cual como lo hace nuestro mundo. Es un mundo coherente y creíble. El encanto es completo. Tolkien vuelca esta acumulación de conocimientos dedicados del ser medieval occidental en su obra magna. Compila sus conocimientos creando algo nuevo. Toma elementos de la mitología germana, usa los nombres y los deriva etimológicamente en nuevas palabras. Crea idiomas para seres diversos que representan el total de la humanidad. 

    Sus historias están vinculadas y conversan entre si. Su gran mitología plasmada en el Sillmarillion toma elementos del génesis y de la mitología nórdica, elementos y arquetipos conocidos para el intelecto occidental, lo que hace que su mundo sea nuevo, diferente, pero a la vez familiar. 

    Tolkien amó la Edad Media, vio en ella un momento de occidente pleno y coherente. El era un católico de misa diaria y este mundo ordenado jerárquicamente hacía en él amplio sentido. Dios era la primero, luego el hombre y finalmente el mundo. Dios es lo primero, lo que estaba primero, antes del tiempo. Comienza su creación mezclando su creencia desde el génesis con su pasión , lo germano. La principio estaba, Él el único , Eru, llamado Illuvatar. El creará de la nada y hará nacer de su pensamiento a los Ainurs y junto con ellos a través de una música creadora le dará forma al Arda, la tierra. La visión cristiana está plasmada en toda su obra. Dios crea de la nada, nosotros estamos llamados a  ser subcreadores creamos desde lo ya creado usando nuestra chispa divina , la libertad. Esta es la visión que existía en la Edad Media y es la visión de mundo que él dará a toda su obra. Dios está siempre presente en todas sus obras, aunque no sea mencionado. 

    Tolkien usa su acumulación de conocimientos, las vincula con sus creencias profundas y se embarca en su gran aventura, lograr escribir una mitología para Inglaterra. El Rey Arturo eran textos compilados tanto en Inglaterra como en Francia. El señor de los Anillos es una Oda a la libertad vista como una lucha interior y un camino de crecimiento enmarcada en la Inglaterra original antes de la conquista, la Inglaterra sajona. Es un canto a la humildad una obra que ensalza a los humildes, los hobbits, que no son más que los ingleses rurales que aman a su patria. Une su conocimiento del mundo medieval, con su experiencias vivenciales reales y el resultado es una obre que es un imperdible para cualquier persona que ame la verdad y la belleza. 

  • Sir John Tenniel

    Sir John Tenniel

    Una Maravilla observadora
    de su País y su tiempo

    Conocido como el ilustrador de Alicia en el país de las maravillas de su primera edición de 1865, fue el ilustrador jefe del Punch el diario satírico político más importante de Inglaterra Victoriana. Gran observador de su tiempo, el sólo ver sus dibujos nos permite entender mucho más de su tiempo que leyendo un centenar de libros. 

    Este 2014 se cumplen los 100 años de la muerte de Sir John Tenniel uno de los más célebres ilustradores victorianos. Conocido mundialmente como el primer ilustrador de Alicia en el país de las Maravillas de Lewis Carroll, Tenniel quedó inmortalizado en las mentes occidentales y es aún objeto de culto y colección. Su visión de Alicia en un vestido celeste con delantal blanco quedó inmortalizada por Disney y renovada por Tim Burton en su película sobre las obras de Carroll. Pero John Tenniel refleja toda la época victoriana, no sólo desde el auge editorial de la segunda mitad del siglo XIX, sino que  en su presencia permanente en los periódicos como ilustrador de humor gráfico y sátira política. 

    El siglo XIX es un siglo fascinante. Es en ese período donde se inventa el mundo moderno tal como lo conocemos. El mundo cambió de modo radical en muy poco tiempo. La Revolución Industrial creó una nueva concepción, que en un plazo de muy poco tiempo se impuso y creó nuevas realidades. La aplicación de la máquina de vapor a la producción hizo que se lograra producir cantidades inimaginables, mucho más allá de las necesidades, con lo que se instauró la sociedad de consumo. Lo que antes era visto como un lujo, ahora era una necesidad. La gente comenzó a moverse y a demandar cada vez más cosas. Con la invención del telégrafo las noticias  comenzaron a ser frescas y las mejoras en las máquinas de impresión permitieron desarrollar y masificar un nuevo producto que rápidamente se impuso, el periódico. Es la época de oro de los diarios y publicaciones que irá de la mano con el auge de los ilustradores. En una época pre fotografía los ilustradores serán de suma importancia ya que apoyarán a las publicaciones de texto con imágenes de la realidad que se expresa. Toda Europa se llenará de los llamados periódicos ilustrados en los que los dibujantes tendrán un lugar primordial y serán completas celebridades. En una época de creación de la llamada Opinión Pública, las caricaturas políticas serán elementos centrales de las conversaciones de los salones y los grupos de reunión. The Punch será el gran periódico satírico de la época y John Tenniel  uno de sus principales colaboradores.  Del mismo modo Tenniel será amigo de Charles Dickens y pertenecerá al grupo amateur de teatro del actor. Será hecho caballero por la reina Victoria en 1893 por sus méritos. 

    El Caricaturista político

    Nace en Bayswater, oeste de Londres en 1820. Como muchos victorianos antes de la ley de instrucción primaria que obliga a todos a ir al colegio,  tendrá autoeducación. Más tarde ingresará a la Royal Academy y a la Sociedad de Arte de la calle Clipstone pero será conocido como ilustrador y caricaturista. Ya en 1850 exhibe cuadros en  la Academia de Liverpool en el que destaca un cuadro basado en la gran conspiración que quiso volar el parlamento.  Uno de los murales del  actual Parlamento sobre Santa Cecilia es de él. Pero rápidamente se impuso su capacidad humorística que muy pronto lo convirtió en uno de los ilustradores favoritos de los periódicos. Llegará a ser el caricaturista jefe de The Punch sobresaliendo por su capacidad irónica y satírica.  Sus caricaturas registran la política victoriana en toda su amplitud. Sus dibujos recorrerán los principales acontecimientos políticos de la segunda mitad del siglo XIX.  Entre las caricaturas inolvidables de Tenniel están las realizadas tras el llamado Motin de los cepayos en la India. El ejército británico de la India se rebeló contra las autoridades británicas al obligárseles a usar unos cartuchos engrasados con grasa de cerdo, lo que para ellos representaba una ofensa religiosa. Rápidamente se generará un movimiento de descontento por la ocupación británica y la apropiación de territorios por parte de éstos, lo que culminará en ataques desmedidos de los llamados cepayos contra la población británica que culminará en asesinato de blancos, incluyendo mujeres y niños. La opinión pública quedará horrorizada y la reacción y venganza inglesa no se hará esperar. Este evento terminará con el gobierno político de la India que estaba en manos de la Compañía de las Indias Orientales y se creará el gobierno de Raj. Tenniel mostrará en sus imágenes la Reacción de “Britania” sobre el tigre ( la India) como algo justo y merecido. 

    Del mismo modo en relación a la Guerra de Crimea, la cual fue una vergüenza para Inglaterra, ya que dejó en claro que el “León” podía ser vencido. La guerra de Crimea pretende probar los poderes del Imperio Ruso, Francia, el Imperio Turco e Inglaterra respectivamente. Se dice que tiene relación con la custodia de los Santos lugares de parte de Francia, pero la realidad es muy diferente. Los intereses del Imperio ruso por la salida al mediterraneo le hicieron probar fuerzas y ver si Inglaterra sería realmente una piedra de tope. Inglaterra estaba segura de su potencial económico y se creía invensible. Pero esta guerra, que será la primera Guerra fotografiada de la historia, será una derrota vergonzosa, ampliamente cubierta por la prensa, lo que golpeará al gobierno de la reina Victoria. John Tenniel realizará geniales caricaturas en las que mostrará al oso, Rusia triunfante sobre el pavo ( Turquía), el León (Inglaterra).

    Muchos serán los temas contingentes tocados por John Tenniel desde el Punch. Desde ya el temor británico a la Reform Bill. Una serie de leyes que ampliarían en el tiempo el electorado y permitiría una mayor participación.  Es el terror al “pueblo”, los ingleses odian las revoluciones, las consideran algo muy “ francés” y la participación del “ pueblo” en una mayor proporción les asustaba enormemente. Pero la reforma no condujo a la revolución pero si facilitó una serie de reformas que permitieron descomprimir las presiones sociales de la segunda mitad del siglo XIX.  La revolución industrial había traído muchos cambios favorables, pero también trajo consecuencias indeseadas, como la llamada “ cuestión Social”. Marx y Engels escribieron el “Manifiesto Comunista” pensando en la revolución en Inglaterra. Para 1848, año del manifiesto, el movimiento Cartista parecía ser la puerta al sueño marxista, pero no fue así. El odio a la revoluciones llevó a legislar y descomprimir las presiones sociales. En 1847 el parlamanto aprobó la famosa “ ten hours Bill” con la cual se redujo por ley la jornada laboral, con lo que el movimiento cartista perdió toda la fuerza. Marx y Engels recorrerían entonces el continente esperando su ansiada revolución que nunca verían llegar.

    Del mismo modo  Tnniel tocará la gran rivalidad entre los dos más famosos primeros ministros de la reina Victoria, William Gladstone ( wigh) y Benjamin Disraeli ( tory). La rivalidad entre ambos, no era solo partidaria, sino que personal. Mientras Gladstone era fruto de la meritocrácia y había realizado toda la perfecta carrera política esperada y debía por sus buenas labores ser amado por la reina; Disraeli escribía novelas y amaba el teatro, no era aplicado en las finanzas personales, pero la reina confiaba en él y lo quería y admiraba.  El odio los hacía ver como agua y aceite y además en la segunda mitad del siglo XIX se iban turnando la silla de primer ministro. Esta rivalidad era caldo perfecto para la sátira política. Se los denominaba el León y el Unicornio, mostrándolos como las dos caras del escudo inglés. Tenniel no solo los caricaturiza y se ríe profundamente de esta enemistad, sino que los sitúa incluso en el mundo de Wonderland cuando el León y el Unicornio están en la corte de la reina de corazones, quien no es más que la mismísima Victoria Regina.

    Disraeli fue quien enfatizó la idea del colonialismo al constatar en la segunda mitad del siglo XIX que Inglaterra estaba perdiendo ventaja en lo industrial, por tanto enfatizar en la idea le Imperio británico los hacía verse poderosos aún. El decía que Inglaterra era una potencia asiática y tras la unificación de Alemania en 1871 como Imperio, no quiso que Victoria se viese menos siendo sólo reina y la hizo coronar Emperatriz de la India.  Así mismo se encargó de lograr el dominio sobre el canal de Suez y no escatimó en recibir los aportes en dinero de Rothschield y asegurarse las llaves del paso hacia la India. Todas estas imágenes fueron caricaturizadas por Tenniel en forma magistral y las caricaturas  muestran la realidad sin máscaras.  Gladstone en sus últimos gobiernos intentará dar solución al tema irlandés que amenazaba la paz inglesa, cosa que le será muy compleja y le costará el cargo. Tenniel otra vez en forma genial lo mostrará  en toda su verdad, intentar tomar el toro por las astas suele terminar con el torero corneado. 

    Alicia y la fama

    A pesar de ser uno de los ilustradores más importantes durante la época victoriana, hoy se le recuerda por ser el primer ilustrador de la obra de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas.  Para este trabajo Tenniel desarrollo 92 ilustraciones para la edición de 1865 de Alicia en el país de las maravillas y  para la edición de 1871 de Alicia a través del Espejo de Carroll.  Estas ilustraciones son tal vez  las más famosas ilustraciones de libros del mundo, para él fueron tan importantes que dice no haber podido ilustrar nada más.

    Lewis Carroll  se llamaba en verdad Charles Lutwidge Dodgson y era un matemático y fotógrafo victoriano. Fue una casualidad que escribiese Alicia en el país de las Maravillas. Había llegado al Christ Church college de la Universidad de Oxford un nuevo decano de apellido Liddell, quien tenía tres hijas, Alicia, Edith y  Lorina. Tras un día de campo con varias personas y las niñas, Dogson contó una historia oral de aventuras usando el nombre de Alicia. Tras una tarde entretenida de pic nic, la niña le pidió que lo escribiese. Así surgió el manuscrito de lo que él llamo “ Las Aventuras Subterráneas de Alicia”. No era su intención publicarlo, pero el libro era muy bien acogido por quienes lo leían y entonces tres años después visitó a un amigo editor quien aceptó la obra , pero sugirió cambiar el nombre por “ Alicia en el país de las Maravillas”.  Las habilidades de ilustración de Dodgson no eran buenas, por lo que siendo un admirador del Punch solicitó a John Tenniel que ilustrara su obra.  Tenniel aparte de las caricaturas políticas había ilustrado varios libros de ficción.  Undine en 1846, las fábulas de Esopo en 1848, las obras de Edgard Alan Poe en 1857, las mil y una noche en 1863, y algunas obras de Charles Dickens,  entre otras. 

    La imaginación de Lewis Carroll creará un mundo sin lógica matemática, pero será la imaginación de John Tenniel quien le dará una estética a este mundo inigualable.  En un momento del auge editorial y la consideración de nuevos mercados, el infantil; las publicaciones ilustradas eran la tónica. Los niños comenzarán a ser vistos como un mercado, la nueva sociedad de consumo apunta a ellos. El siglo XVII consideraba a los niños seres imperfectos, con su capacidad racional aún no desarrollada, por tanto inferiores. Descartes y el racionalismo, no mira  a los niños, aún no merecen ser vistos. Es el romanticismo el que considera que los niños son puros en el inicio, la sociedad los corromperá después. Es tal vez “el Emilio” de Jean Jacques Rousseau el que  está muy en sitonía con  su otro libro “el Contrato Social” plantea la bondad inicial plasmada en los niños, que luego la sociedad hará perder y que el Contrato social y el volver a la igualdad hará retornar. Los niños comienzan a ser vistos como puros y buenos y por tanto valorados de un modo diferente. Pero esta infancia valorada es el siglo XIX muy precaria. En un mundo sin antibióticos, los niños morían en forma abundante. Si a esto le sumamos la sociedad de consumo y la tendencia masiva a la educación, el resultado es cada vez más publicaciones para niños. La competencia por las publicaciones hizo que el mercado de los libros se fuese sofisticando y para cuando Lewis Carroll publica su Alicia, los estándares están impuestos. El piensa en el mejor ilustrador que conoce, John Tenniel para que visualice lo que él propone en este mundo de caos. La historia es particularmente genial, pero las ilustraciones son memorables a un nivel que nunca nadie más se liberará de ellas. Tras las edición inicial con ilustraciones en blanco y negro, Tenniel abordará una nueva con ilustraciones coloreadas. Tras él otros ilustradores grandes de fines del siglo XIX intentarán con la historia de Carroll. Entre estos destacan Arthur Rackham, Charles Folkard y Furnis. Todos ellos mantendrán la línea imaginativa de Tenniel. Es él quien abre el camino a las maravillas y visualiza por vez primera lo que Lewis Carroll pretende mostrar en sus escritos. 

    Tenniel merece ser recordado y entendido como una gran observador de su tiempo. Tal vez desde las caricaturas uno recién comienza a comprender la realidad inglesa decimonónica. 

  • Santo Grial

    Santo Grial

    Cuando pensamos en el Santo Grial nos imaginamos la copa que Crsito usó en la última Cena que por una razón misteriosa parece haber llegado a Inglaterra , ya que son los caballeros del rey Arturo quienes salen en su búsqueda.

    ¿Pero, pudo la copa que Cristo usó en la última Cena llegar a Inglaterra? Frente a esta pregunta pareciera ser que son muy pocas las posibilidades y por tanto la idea de “Leyenda” ficción crece en nuestra mente. La verdad es que la historia es una invención literaria, como la mayoría de los ciclos legendarios medievales que se basa en fuentes de origen paganas y que no es meas que el proceso de cristianización el que termina por convertir un elemento pagano ancestral en una reliquia cristianísima de incalculable valor, como es el Santo Grial.

    Sabemos que el Rey Arturo tiene una base histórica en un personaje que existió en el siglo VI y que no fue más que un líder briton, celta que se enfrentó a los Sajones y que logró ponerlos a raya por una generación. ¿Pero tiene la historia del grial una idea historia inicial también? La verdad es que la respuesta es un tanto confusa. Si, hay elementos del pasado Celta que pueden relacionarse con la idea del grial, pero ninguno es el Santo Grial. Es Chretien de Troyes en el silo XII el primer autor en mencionar literariamente al Grial. De hecho en su Perceval, o Cuento del Grial, él  habla de Un grial, lo que supone que se trata de un elemento común. Un elemento del cual hay otros de su especie. Chretien es quien marca la base de las historia que se repetirá en los relatos posteriores. El nos cuenta la historia de Perceval quien es un joven galés quien ha sido criado por su madre en el bosque ignorante de las armas. No nos podemos olvidar que el autor escribe en pleno siglo XII, momento en el cual la Institución de la Caballería está en pleno auge. Por tanto el explicar que un joven ha sido criado ignorante de las armas se refiere a un joven asistémico en términos actuales. Su madre, quien había perdido ya a su marido y otros hijos a causa de las armas, tomó a éste su hijo menor alejándolo de la corte y manteniéndolo oculto del peligro que estas pudiesen implicar. Un día mientras el joven cazaba en el bosque con un venablo, se encuentra con tres caballeros del Rey Arturo, quienes resplandecen a causa de sus armaduras. Perceval asombrado se arrodilla y comienza  a razar pensando que se trata de ángeles. (El autor es un autor cristiano y hace hincapié en que su madre le había explicado muy bien a Perceval acerca de Dios y de los ángeles).Los caballeros del Rey Arturo sorprendidos de la ignorancia del joven, le explican que ellos no son ángeles sino caballeros y le explican acerca de la vida de corte y de armas. Perceval encandilado e irracional al volver a su casa decide dejar todo y marchar camino a la corte del Rey Arturo para ser ordenado caballero. Su madre lo intenta convencer que no se vaya, pero él no está dispuesto a escuchar razones. Entonces ella decide mal aconsejarlo para que así le vaya mal en su viaje y deba volver a casa. Llena de tristeza lo despide y al verlo partir cae desmayada junto al umbral de la puerta de la casa. Perceval la ve caer pero no regresa. 

    Es así como comenzará  a vivir a una seria de aventuras bastante desafortunadas a causa de su ignorancia. El autor nos exagera este punto. La ignorancia es causa de muchos males. Finalmente llega  ala corte del rey Arturo y sin tener ningún cuidado irrumpe en la corte exigiendo ser armado caballero. Perceval representa el anticaballero. No tiene formación en armas ni cordialidad en el comportamiento es literalmente un “ bruto”. El Senescal del rey Arturo, Sir Key se ríe de esta situación y le recomienda que si quiere ser caballero de la corte que vaya y enfrente a un caballero rojo que ha estado asediando a la corte y que de hecho nadie ha podido vencer. Es decir, lo manda a morir. Sin embargo en su tosquedad e ignorancia se enfrenta al caballero con su venablo, arma considerada poco noble y logra vencerlo dándole muerte. Entonces toma las armaduras del caballero rojo y se las pone y está totalmente convencido que él ahora es un caballero del rey Arturo. Chretien de Troyes nos deja claro que un caballero no es su destreza ni sus armaduras y que Perceval es aún un “ diamante en bruto”. No se ha formado, no pertenece a la Institución de la caballería. Es así como sigue su camino y llega  la casa de un buen hombre, Gornemant de Goort, quien lo recibe y comienza  atrabajar en el proceso educativo y de crecimiento de nuestro personaje. Hará de él un caballero. Sin embargo cuando aún su formación no ha culminado Perceval decide partir y en su camino se enfrentará  a varias aventuras entre la que destaca el salvar a una doncella dueña de un castillo del asedio de un mal caballero. Saldrá victorioso y se quedará en Belrrepierre junto a Blancheflor un tiempo. Se enamoran, sin embargo el diente algo extraño en su corazón, recuerda a su madre caída y decide ir a ver que sucedió cuando se fue. Es así como deja a su amada jurando volver. En el camino de pronto se encuentra con un pescador, quien lo invita a pasar la noche en su castillo. Perceval quien había recibido educación apropiada de Gornemant de Goort sabía que no debía hablar más de la cuenta, entre otras cosas. Llegan al castillo del señor pescador y ve que el rey del castillo está postrado y herido. Durante la comida, de pronto, aparece una cortejo con candelabros, un joven lleva una lanza de cuya punta emana sangre y luego una doncella porta un Grial. Perceval quiere preguntar ¿ Por qué sangra la lanza y a quién sirve el Grial? Pero el recuerdo de su maestro indicándole no preguntar más allá le reprime y no pregunta. Así termina la comida y Perceval se retira a dormir a su habitación y al día siguiente amanece en medio del bosque, todo ha desaparecido. Desconcertado y confundido camina errante por el bosque cuando se encuentra con una mujer quien dice ser su prima, quien le revela el error cometido. El era el caballero elegido para formular las preguntas que él se reprimió y con eso habría restablecido el orden perdido. Se habría curado el rey y por lo mismo la tierra habría vuelto a estar fértil. Perceval jura no volver a descansar hasta volver a encontrar el Castillo del Grial y lograr cumplir con su tarea de restablecer el orden perdido. Comienzan así unas serie de aventuras en que el personaje comienza su perfección moral y espera encontrarse nuevamente en el castillo del grial y lograr saber qué sucedió con su madre al partir. 

    Lamentablemente nuestro autor, Chretien de Troyes muere dejando la obra inconclusa justo cuando Perceval debía volver a Belrrepierre y reparar una espada rota ( típica prueba de perfección). Pero esta historia, que será la base para las historias posteriores no habla de ninguna reliquia cristiana y el Grial parece ser algo muy distinto, algo que por la naturaleza de las preguntas que quiere hacer Perceval alimenta físicamente a quien sirve. Chretien explica que el escribe esta obra bajo el patronazgo de Felipe de Flandes, quien habría sido quien le entregó la historia para poder revindicar los errores de su propia vida. Felipe era primo de Balduino IV el rey leproso del Jerusalén, quien en los momentos de agonía de su reino pidió ayuda a su primo Felipe, quien se negó. Tras esta negativa y tras la muerte de Balduino el reino cristiano de Jerusalén se perdió cayendo en manos de los musulmanes tras la fatídica batalla de Hattin. Felipe de Flandes quiere representarse en la figura de Perceval quien abandonó a su madre y desea reparar ese error. Felipe se enrola en la segunda cruzada para intentar recuperar el reino perdido y finalmente muere en San Juan de Acre. Lamentablemente nuestro autor muere antes de terminar su texto.

    Esta historia base será tomada por otros autores. Entre estos destaca Robert de Boron.  Este autor escribe también bajo el patronazgo de una caballero cruzado y lleva la historia  atrás en el tiempo, a la época de Jesús. Este autor escribe tres textos, “ José de Arimatea”, “ Merlín” y “ Didot-Perceval”. En el José de Arimatea cuenta como éste  tomó el cuerpo sin vida de Cristo, lo limpió y recogió su Santa Sangre en el recipiente que Jesús había usado en la última Cena, en el Grial. Por lo que éste tiene dos acepciones la copa que Cristo usó en la última Cena y el recipiente que recogió la Santa Sangre – Sang Real.  Tras dar sepultura  a Jesús , José es tomado prisionero y castigado por los romanos a inanición. Cuenta aquí la historia que el propio Cristo se le habría aparecido a José en prisión y le habría hecho entrega del Grial y confiado sus secretos. Es así como a pesar de no ser alimentado por sus carceleros, José vivirá del Grial, el cual le proporciona alimento y sustento. Fiablemente es liberado y deja Palestina para unirse a un grupo de seguidores entre los que está el marido de su hermana, Bron quien será el líder de José.  Cuenta el autor también que este grupo constituye una mesa para recordar la mesa de la última Cena y crean el linaje de los guardianes del Grial y de sus secretos y se van hacia la Isla Blanca.  Luego en los otros textos cuenta como Merlín crea la tercera mesa, la mesa redonda y cómo se establece el reino de Arturo. Finalmente el Didot- Perceval cuenta la historia de este joven galés quien ha sido criado por su madre en el bosque ajeno a la caballería y la historia sigue la línea de la narración de Chretien de Troyes. 

    De José de Arimatea sabemos por los cuatro evangelios canónicos. Se habla de él como un seguidor de Cristo quien habría prestado un sepulcro nuevo para la sepultura de Cristo. Sólo el Evangelio de Juan da un poco más de información contando que éste también habría usado aceites para embalsamar y preparar el cuerpo antes de darle sepultura. La historia inventada por Boron se basa en un Evangelio Apócrifo que data del siglo IV conocido como El Evangelio de Nicodemo. Esta historia cuenta que tras la muerte de Jesús sus seguidores fueron perseguidos y que José de Arimatea habría sido hecho prisionero por los romanos. Estando en prisión habría sido condenado a inanición pero en la presión se le habría aparecido el mismo Cristo, quien habría levantado las paredes de la prisión y lo habría liberado. Es así como cuando los romanos van a ver al prisionero, no está y luego lo encuentran sano y salvo en su cada en Arimatea. Pero en ninguna parte se hace mención al Grial. Otro texto, también del siglo IV, Vindicta Salvatoris, habla que José de Arimatea junto a un grupo habrían dejado Palestina para formar una comunidad Cristiana en una tierra lejana. 

    Aparecerán continuaciones de la obra de Chretien de Troyes tomando una de ellas la línea inaugurada por Robert de Boron. Estas ya hablan del Santo Grial como una reliquia cristianísima que ha llegado a Inglaterra y que es buscada por los caballeros de la corte del Rey Arturo.  Cada vez más las obras se van cristianizando dejando de lado los iniciales orígenes paganos.

    El Grial de Chretiene de Troyes es mencionado como algo común, él habla de un grial, no de El Grial. Su imagen evidentemente se basa en algo del pasado anterior celta. El mundo celta tiene una adoración por los calderos. Hay innumerables historias que cuentan acerca de calderos de sabiduría, renacimiento y abundancia. De reales talismanes de poder. Entre las historias del mundo precristiano celta. Llaman la atención algunas que tienen relación con las historias cristianes posteriores relativas al Santo Grial. El Mabinogion es una colección de cuentos galeses recopilada en forma escrita en el siglo en el siglo XIII aunque  sus historias son muy anteriores y sobrevivieron por generaciones como tradición oral.  Entre estas historias llama la atención la de Bran, el Bendito. Bran, cuyo nombre se asemeja mucho al del cuñado de José de Arimatea, Bron, es un gigante que posee un caldero de enormes proporciones que tiene la capacidad de resucitar a los muertos. Esta arma es usada en forma ventajosa en las batallas.  Bran debe partir a una excursión a Irlanda a causa de una afrenta. Su hermana, quien ha contraído matrimonio con el rey de Irlanda es maltratada en forma terrible. Bran va en su ayuda y se enfrenta en guerra abierta contra los irlandeses.  Usa su caldero de renacimiento para tener ventaja numérica en la batalla, pero es herido  en el muslo. Igual que el rey herido del castillo del Grial, Bran es el del muslo traspasado. Los celtas creen que el alma reside en la cabeza, por lo que Bran pida sus seguidores que le corten la cabeza y ésta separada se su cuerpo sigue conduciendo a sus ejércitos. Pide que lo entierren mirando hacia la colina blanca, Inglaterra. Hay muchos paralelismos con las historias posteriores.

    Por otra parte, en este mismo texto, se encuentra la historia de Peredur. Esta cuenta acerca de Peredur, joven galés que vive en el bosque con su madre, ignorante de las armas. Un día ve  a los caballeros del rey Artus y  decide seguirlos dejando atrás a su madre. La historia es absolutamente igual a la del “ Cuento del Grial” de Chretien de Troyes. La única gran diferencia es que cuando Peredur llega al castillo del rico pescador ve un cortejo. Viene una doncella portando una lanza de cuya punta emana sangre y luego una joven con una bandeja de enormes proporciones llana de sngre, sobre la cual hay una cabeza decapitada. Aquí no hay Grial. Peredur, quien ha recibido educación y sabe que es inapropiado preguntar de más no pregunta nada acerca de la lanza, ni de la cabeza. Luego se entera que la cabeza era de su primo y que él debía hacer venganza.

    A pesar de las diferencias en estas historias se ven influencias en tema y elementos que aparecerían después en la leyenda posterior.  La leyenda  con el avance del tiempo producirá nuevas historias cada vez más cristianas. Tras las continuaciones de Chretien de Troyes, vendrán las versiones relacionadas con monasterios, Glastonbury y cistercienses. El esfuerzo ahora será en marcar el camino de perfección en la búsqueda. Se centrará en los caballeros que buscan el Grial como mostrándolos como ejemplos de perfección moral. Es el caballero espiritual perfecto moralmente quien estará capacitado de llegar a la meta. La búsqueda como camino de Cruz será más importante que llegar  a la meta. Es por esto que las historias de aquí en adelante mostrarán los fracasos de los diversos caballeros como consecuencia de su imperfección moral. 

    Sir Gawain, quien es el gran héroe de las historias celtas y quien es uno de los protagonistas del cuento de Grial de Chretien (este cuenta alternadamente la historia de Perceval y la historia de Gawain) será visto como un caballero mundano. El representa los valores paganos celtas, no la perfección cristiana.  

    Por su parte Perceval, quien es una caballero que crece en el proceso de sus aventuras y a quienes los lectores acompañan desde ser un diamante en bruto a ser una joya pulida. Su bondad interior nos anima, sin embargo él llegarea lejos en la búsqueda, pero no alcanzará la meta. Múltiples pruebas muestran que Perceval no es perfecto. Se sienta en el asiento peligros, el cual no se lo traga, pero se quiebra. Une la espada rota pero queda imperfecta. No es el caballero elegido. La razón, su pecado. El abandonó a su madre. La vio caer y no dio vuelta atrás. Luego se enterará que su madre murió a causa de la pena del abandono. 

    Lanzelot será incorporado tardíamente al ciclo artúrico. De hecho será el mismo Chretien de Troyes quien escribe el Caballero de la carreta, quien lo agregue al ciclo.  Es presentado como el caballero perfecto. Cristiano, amable y bravo y diestro en la batalla. Pero las versiones de los monjes posteriores quieren ensalzar otros valores. Enfatizar  lo cristiano y lo espiritual.  Es por esto que le atribuirán una razón, una falta moral que le impida llegar a la meta del Grial. En las versiones iniciales el triangulo amoroso de la corte era  El Rey Arturo, su señora la Reina Ginebra y el sobrino del rey Morded. Pero las versiones tardías cambiaron a este último por la figura de Lanzelot. De esta manera el héroe no es apto para poder encontrar el Santo Grial, tiene un gran pecado, el adulterio y la traición. 

    De este modo cada caballero tendrá sus defectos vistos como pecados que manchan su potencialidad caballerezca por lo que no son dignos de encontrar el Santo Grail. Finalmente en estas versiones creadas en los monasterios se agregará un nuevo personaje, el caballero perfecto. El caballero moral ideal intachable, digno de llegar a una meta que no es de este mundo, el Santo Grial. Se trata de Sin Galahad. El es hijo de Lanzelot, quien engañado  concebirá un hijo con Elaine, la dama del grial. Esta tomará la forma de la Reina Ginebra, con lo cual Lanzelot estará seguro de estar con su amada. De esta unión nacerá un niño heroico como el padre y con la perfección moral de la madre. El joven es presentado a la corte de Camelot en algunas versiones por un grupo de monjas y en otras por el mismo Mago Merlín. Su destino es la perfección. Al entrar al lugar donde está la mesa redonda se sentará en el asiento peligroso el cual permanecerá intacto como prueba de su perfección. Galahad saldrá en la búsqueda del Grial usando reliquias magníficas. Tiene un escudo hecho con la madera de la Cruz  que tiene una cruz roja pintada con la propia sangre de Cristo. Su espada es la que decapitó al propio Juan Bautista. 

    Todos los caballeros saldrán a la búsqueda luego de confesarse, comulgar y hacer votos de castidad. Gawain llegará al Castillo de Grial verá el cortejo y no preguntará. Lanzelot se quederá dormido, lo que muestra su pecado y falta. Finalmente Perceval Galahad y Bors se embarcarán hacia la Isla de Sarrás en busca de la  santa reliquia. Los acompaña la hermana de Perceval, Didraine quien se contagiará de lepra y morirá. Los tres caballeros llegarán  a encontrarse con el Grial. Galahad en su perfección absoluta verá el Grial y se elevará con cuerpo y alma a los cielos. Su sosiego no está en este mundo sino en el otro, trasciende. Perceval verá la reliquia y se le revelará que es del linaje de los custodios del Grial y  se quedará para cuidar de él. Sólo Bors tras ver el Santo Grial volverá  la corte artúrica para contar lo vivido.

    La historia del Santo Grial no es más que una invención literaria que recoge en historias de orígenes anteriores un cambio de mentalidad. En la medida que la sociedad se iba cristianizando era necesario buscar modelos para avanzar a ideales superiores espirituales. La busqueda, la “queste”, es el camino en esta vida de sacrificio y dedicación, un recorrido al  que todos estamos llamados , considerando que la verdadera vida no es de este mundo y que sólo somos seres en un viaje – homo viator..

    Hoy muchos aseguran tener el verdadero grial. El cáliz de Velencia se enorgullece de ser el “ verdadero Grial”, lo mismo la copa Nanteos,  o el cáliz Mariano. La verdad es que es muy poco probable que la copa que Cristo usó en la última Cena y en la cual José de Arimatea puso su sangre haya llegado a Inglaterra. Aun menos probable es poner esta reliquia en la corte del rey Arturo, ya que Arturo jamás fue  rey. No hay una períodos histórico como la era de oro del Rey Arturo y no es meas que una magnífica  invención literaria.

  • Richard Wagner

    Richard Wagner

    Richard Wagner es una de las figuras claves de la música occidental. Su aspiración de crear el arte total lo llevó a componer un tipo de música monumental que llena todo espacio y que autores como Michael Burleigh define como arte que pretende levantarse como religión. Su tetralogía del anillo es, tal vez, una de las obras más ambiciosas y complejas jamás creada. Hoy a 200 años de su natalicio parece una buena ocación para revisar el gran aporte del autor a la cultura occidental.

    Wagner nació el 22 de mayo de 1813 en Sajonia. Hijo de Karl Friedrich Wagner, funcionario de  policía y de  Johana Rosine Wagner, hija de un panadero. Su padre murió  cuando Richard tenía sólo seis meses. Tras esto su madre se volvió a casar con un amigo de la familia, Ludwig Geyer. Tras esto la familia se trasladó a  Dresden, lugar donde Geyer trabajaría en su pasión, el teatro. Geyer será como un verdadero  padre para Wagner, de hecho el compositor tendrá sendas dudas si fue este su verdadero padre biológico, lo que ha llevado a especular posible sangre judía en él. Geyer  era un actor y escritor de obras de teatro, por lo que los hijos de Johana tuvieron un temprano acercamiento a este arte.  Wagner desde  muy niño estará muy vinculado a las tablas. Los niños Wagner se convirtieron en parte activa del mundo teatral, incluso representando personajes en diversas obras. Asimismo, fue Geyer quien despertó el interés musical de Richard, quien intentó tomar clases de piano sin gran éxito, ya que su profesor consideró que no tenía dotes musicales.  En 1821, cuando Richard sólo tenía 9 años, su padrastro murió y fue el hermano de éste quien se hizo cargo de la familia y envió al joven Wagner al Kreuzschule cerca de Dresden. Fue aquí donde conoció los acordes góticos de  la música de Carl Maria von Weber, especialmente de su opera Der Freischütz, la que capturó la sensibilidad músical del joven.  Intentó incursionar en la escritura de obras teatrales inspitadas en Shakespeare y Goethe. Su intención era musicalizarlas y convenció  a la familia de tomarle clases de música. De 1828 a 1831 tuvo clases de harmonía con Christian Gottlieb Müller. Pero fue la influencia de Beethoven la que marcó su rumbo, el cual se convirtió en su inspiración fundamental. La Séptima Sinfonía y en especial la Novena Sinfonía de Beethoven lo llevaron hacia un camino de cambio interior esencial.  Del mismo modo, el Requiem de Mozart causó en él una gran impresión. El dramatismo musical combinado con el canto dramático será para él  una línea a seguir. De este periodo inicial datan las primeras sonatas y oberturas de Richard Wagner como autor.  Fue tal vez  la experiencia de escuchar a la soprano Wilhelmine Schröder- Devrient, lo que despertó en el joven Wagner la idea del arte total , un arte que combinase la música con lo teatral, elemento que para él era tan cercano.  

    Para 1831 Wagner entra a la Universidad de Leipzig y se convierte en parte de la Fraternidad de Estudiantes Sajones. Es en esta época cuando toma clases de composición con Thomaskantor Theodor Weinlig, quien queda tan impresionado con las dotes musicales del joven que se niega a recibir paga alguna. Wagner escribe sonatas muy inspiradas en Beethoven y comienza a trabajar en su primera Opera – Die Hochzeit (La Boda), la cual nunca completó.  Ese mismo año consigue el puesto de director de coro en  Wurzburgo, junto a su hermano Albert. Es en ese entonces cuando Wagner, de 20 años, compone su opera  Die Feen, Las Hadas, la cual tiene un estilo cercano a Weber y recién será estrenada medio siglo después  en forma póstuma.  

    Para 1834 será brevemente director de la Opera de Magdeburgo. Durante este tiempo compone Das Liebesverbot, basado en Shakespeare, la que se representará en Magdeburgo en 1836 en sólo dos funciones, ya que el teatro entrará en quiebra y cerrará, dejando a Wagner en serios problemas económicos.  Es en esta época cuando conoce a la actriz  Christine Willhelmine Planer, “Minna” de la que se enamoró y con quien se casó el 24 de Noviembre de 1836 en la Iglesia de Tranheim. Pero los problemas económicos rondarán al compositor durante casi toda su vida. Para mayo de 1837 Minna  había abandonado a Wagner por otro hombre. Este será el primer conflicto de la infeliz pareja.  Ese año Wagner se traslada a Riga en el Imperio Ruso, para ser director de la opera local. Para 1838 Wagner y Minna reanudan su relación, pero a causa de los gastos excesivos la pareja adquiere una enorme deuda, por lo que deciden huir de Riga para evitar tener que hacer frente a los acreedores. Toman un barco con destino a París que deberá desviarse hacia Londres, ya que será azotado por las tormentas. Esto inspirará a Wagner para escribir Der Fliegende Holländer (el Holandés Errante), basado en el libro de Heinrich Heine.  Para 1839 la pareja se instala en Paris, donde permanecerán hasta 1842. En este período  estrena su opera Rienzi y El Holandés Errante. Recibirá el apoyo de  Giacomo Mayerbeer quien lo ayudará a lograr que se monten sus operas en el teatro de la Corte de Dresden en el Reino de Sajonia.  Tras esto Wagner y Minna se trasladan a Dresden, donde vivirán por casi  seis años. Wagner se siente sumamente emocionado de regrasar a Alemania y ver el Rin y jura eterna fidelidad a la madrepatria. El nacionalismo alemán es algo que está en el ambiente. Tras la acusación de Voltaire que Alemania no existía, Herder desarrolló el término Volkgeist – el espíritu del pueblo. Inspiró a generaciones en la búsqueda del ethos alemán y convenció a muchos de la idea de la existencia de una nación que debía caminar hacia la unificación. Wagner será parte de este movimiento y sus obras irán derivando hacia este camino nacionalista de definición de lo alemán.  En este período en Dresden se estrena Rienzi, el Holandés Errante y El Tannhäuser, con lo que alcanza el éxito. Es ya un autor conocido y su música muestra cierta particularidad. Junto con esto, comienza a vincularse en actividades políticas de izquierda de gran nacionalismo que pretenden definir a Alemania como nación. Estará en el mismo bando de lucha que importantes radicales como August Röckel y Mikhail Bakunin,  todos influenciados por las ideas de Pierre Joseph Proudhon y de Ludwig Feuerbach. Se dedican a diseminar el descontento en Dresden, ciudad  que se levantará en barricadas en 1849 en los llamados Levantamientos de Mayo. Wagner será parte. De estas acciones en las barricadas de la ciudad. Las presiones nacionalistas buscaban unificar a Alemania. La revolución fracasará y  se levantarán órdenes de arresto contra los dirigentes del movimiento, incluido Wagner.  Es por esto que deberá dejar Dresden y huir del territorio alemán para evitar ser arrestado. Irá primero a Paris y finalmente se instalará  en Zürich. Es aquí donde completará Lohengrin, la historia del Príncipe Cisne, que marcará el fin de su período intermedio. Gracias a la ayuda de Franz Lizst logrará que se estrene en Weimar en agosto de 1850. 

    La situación en Zürich no será fácil. Lo financiero lo complicará en forma permanente. La falta de un sueldo regular, será su peor karma. La señora de su amigo Karl Ritter, Julie, comenzará a pagarle una pensión que lo mantendrá hasta 1859. Wagner nunca tendrá problema de vivir con lo que otros le dan y no será muy asiduo a pagar sus deudas, aunque sí a contraerlas.  Jassie Laussot también lo ayudará hasta descubrir la existencia de una romance entre su mujer y el compositor. A casa de la inestabilidad Minna caerá en una gran depresión y el propio Wagner se verá imposibilitado de componer. 

    Es en este período Wagner escribe una serie de ensayos que muestran su visión de mundo. Escribe El Trabajo Artístico del Futuro, donde definirá la Opera como “el arte total” (Geamtkunstwerk), la compilación de la música, con la danza , la poesía y  el teatro. La puesta en escena como algo magnífico que debe expresar la totalidad de las artes visuales. Del mismo modo, en 1850 publicará su ensayo El Judaismo en la Música, donde expresará una postura antisemita, la que manifestará la idea de la incapacidad de los judíos de conectarse con el espíritu alemán, por lo que sólo componen sombras y música artificial.  Sólo buscan la popularidad y el éxito financiero,  por lo que no crean trabajos genuinos de arte. De hecho Wagner entra en un conflicto especial con Mayerbeer, quien antes lo había ayudado. No se sabe bien cual fue la causa de su animadversión, pero esto realzó su posición antisemita. Por otra parte, en su ensayo La Opera y el Drama de 1851 describe lo estético del drama, lo que lo llevó a componer las operas del anillo. Este fue un tema que estuvo presente desde la juventud temprana del autor y que  le quitó el sueño en forma permanente. Lo alemán encarnado en la leyenda de Siegfried, La Saga de los Volsungos y El  Cantar de los Nibelungos. Ya desde la época de Dresden pensaba hacer una opera con este tema, como algo grandioso en varias partes. Inicialmente escribió el libreto para una opera sola, La Muerte de Siegfrido en 1848. Una vez en Zürich expandió el libreto hacia la historia de El Joven Siegfrido. Completó el texto con La Walkiria y El Oro del Rin. De este modo, revisando los otros libretos replanteó el concepto para 1852 en su ensayo La Opera y el Drama, renuncia a las operas anteriores, mostrando su cambio de visión. En su Comunicación a mi Amigo, ensayo autobiográfico, habla del rol de El Ciclo del Anillo diciendo que será su última opera y gran trabajo.  Lo germano atraía su atención. Dedicó gran parte de su tiempo al estudio de las Sagas Nórdicas – relatos en prosa que cuentan las aventuras de los pueblos germanos del norte, conocidos como los vikingos. Su admiración por esta cultura se basaba en el encuentro del verdadero ethos germano. Su interés por las historias de estos pueblos lo hizo incursionar especialmente la llamada Saga de los Volsungos, donde está la historia de Sigurd, conocido posteriormente como Siegfried. Del mismo modo, en esta época se adentrará en las llamadas Eddas germanas que cuentan las historias relativas a los dioses de estos pueblos. Existen dos Eddas, la Edda Poética, que es anterior y la llamada Edda Prosaica, que se le adjudica a Snorri Sturlson, quien fue un líder vikingo que llegó a gobernar Islandia y Noruega. Es autor de compilaciones fundamentales que nos permiten conocer en detalle estas culturas. El interés por lo germano era algo común al período, especialmente en los reinos germanos como parte del movimiento nacionalista que buscaba lo germano con el fin de usarlo políticamente para lograr la ansiada unificación. Autores como el escandinavo  Viktor Rydberg compilaron el saber conocido de lo germano en la llamada Mitología Teutónica. El inglés William Morris, en su interés por lo medieval traducirá al inglés de la época la Saga de los Volsungos, la cual será inspiración fundamental  para el Cantar de los Niebelungos del siglo XII y para la idea del anillo como ciclo. 

    Para 1857 dejó de lado la idea del Anillo para concentrarse en Tristán e Isolda, una de las historias de amor más sobrecogedoras de todos los tiempos.  Para esta obra será de gran influencia la filosofía de Arthur Schopenhauer expuesta en su libro El mundo como Voluntad e Idea, la cual Wagner conocerá gracias a su amigo poeta Georg Herwegh. La visión pesimista de Schopenhauer hará eco en Wagner quien seguirá al filósofo durante toda su vida, ya que éste consideraba que la música jugaba un rol supremo en las artes y era la expresión  de la esencia del mundo, llamada Voluntad. Esto hará que Wagner se concentre más en la música de sus posteriores óperas.

    En este periodo conoce a Mathilde Wesendonck, mujer del comerciante de sedas Otto Wesendonck. El matrimonio era admirador de la música de Wagner, por lo que comenzaron a apoyarlo financieramente y pusieron su casa de campo a disposición del autor.  En esta casa conocida como “el lugar de descanso” comenzará el romance entre Wagner y Mathilda.  Compone los llamados Wesendonck Lieder, cuatro canciones con voz y piano, inspirados en poemas a Mathilde. Del mismo modo comenzará los estudios de Tristán e Isolda, relacionando la idea del amor prohibido, con su amor por su patrona.  El romance terminó en 1858 cuando Minna interceptó una carta de los amantes. Tras una pelea con Minna, Wagner dejó Zurich solo y se instaló en Venecia, mientras Minna regresaba  a Alemania.  En noviembre de 1859 Wagner se traslada a Paris para revisar el Tannhäuser a petición de la Princesa Pauline von Metternich, mujer del entonces embajador en Paris.  A pesar de los esfuerzos, las representaciones del Tannhäuser fueron un fracaso a causa de la efervescencia política del minuto.

    Para 1862 se le permite a Wagner regresar a  Alemania, con lo que se establecerá en Biebrich, Prusia.  Minna lo visitará, quedará claro que la relación está totalmente cortada. Wagner la mantendrá hasta su muerte en 1866. En esta época Wagner comenzará su obra Los Maestros Cantores de Nurenberg, su única comedia. Intentará representar Tristán e Isolda en Viena, la cual será vista como imposible de cantar.

    Para 1864 la suerte de Wagner cambiará para siempre. Ludwig II asumirá el trono de Baviera a la edad de 18 años. Este joven rey era un gran admirador de Wagner y de sus obras, por lo que lo invita a Munich.  Paga todas las deudas del compositor y le propone montar  todas sus obras y apoyarlo para que pueda desarrollar sus planes futuros. Del mismo modo, lo entusiasma para que escriba sus memorias, por lo que el compositor comienza a escribir lo que será Mein Leben.  Logrará finalmente que su Tristán e Isolda sea representada en el Teatro Nacional de Munich el 10 de junio de 1865, la cual será dirigida por Hans von Bülow. Para ese entonces Wagner ya tenía un romance con la mujer de von Bülow, Cosima, hija de Franz Lizst con la condesa Marie d’Agoult, con quien tuvo una hija, Isolda. Ella era 24 años menor que Wagner. El romance escandalizó a Munich y enemistó a Wagner con muchas personas de la corte, quienes presionaron sobre Ludwig para que le quitara su favor.  Es así como finalmente el rey le pide a Wagner que deje Munich. Wagner se instala en la Villa Tribschen a orillas del Lago Lucerna. Aquí completa los Maestros Cantores de Nurenberg en 1857, la cual es estrenada en 1858. Por insistencia de Ludwig completa dos de las obras del Ciclo del Anillo, El Oro del Rin y la Walkiria las que se estrenan en Munich en 1869 y 1870. Wagner mantiene su sueño de poder estrenar todas las obras juntas en un teatro especialmente hecho para eso. 

    Minna muere de un ataque al corazón en 1866. Wagner no asiste a su funeral. Tras esto, Cosima le escribe a Hans von Bülow pidiéndole el divorcio, el cual se niega a otorgarlo. Finalmente, una vez que Cosima ha tenido dos hijos más con Wagner, Eva y Siegfried se lo da.  Richard y Cosima se casan el 25 de agosto de 1870. Ese año estrena el Idilio de Sigfrido como regalo de cumpleaños a su mujer. Wagner se concentra en terminar el Ciclo del Anillo.

    Durante este periodo son asiduos amigos del filósofo Friedrich Nietzsche, quien estaba platónicamente enamorado de Cosima y profesaba una profunda admiración hacia Wagner, creyendo que éste era la encarnación del superhombre de su filosofía. Se trataba de un autor que ensalzaba lo heroico,  siendo esto el ideal fundamental de su filosofía. Para éste los hombres no eran iguales, y no debían serlo. Había almas heroicas que estaban llamadas a dominar y elevarse, y almas serviles que debían ser dominadas. Wagner parecía elevarse desde lo heroico. Esta fascinación por el compositor terminará abrúptamente cuando el compositor musicalizó el Parsifal, basándose en la obra de Wolfram von Eschembach con la idea de la reliquia cristiana, el Santo Grial y la búsqueda del objeto por Parsifal.  Esto terminará con la admiración y la visión de Wagner como un alma heroica que está más allá del bien y el mal. Wagner no era más que un hombre que ensalzaba ideales serviles, como el cristianismo. 

    En 1871 Wagner se traslada a Bayreuth, lugar elegido para construir su Teatro de Opera. El consejo del pueblo donó la tierra y el dinero. Así ponen la primera piedra del Teatro del Festival anunciando representaciones anuales. En 1873 por primera vez se representa el Ciclo del Anillo completo. Tras el fin de los apoyos del rey Ludwig, los avances de la construcción se retrasaron. Para recaudar fondos se fundaron las Sociedades Wagner en diversas ciudades y  el compositor recorrió Alemania dirigiendo conciertos.  Para 1873 sólo un tercio de los fondos se habían recaudado. Finalmente Ludwig puso lo restante. Los edificios planificados incluían la casa familiar de Wahnfried a la cual la familia se trasladó en 1874. El teatro se completó para 1875 y los programas del festival se establecieron para el año siguiente.  Wagner agregó innovaciones en el teatro. Oscuridad en la sala durante las representaciones y puso la orquesta en un foso frente a la audiencia.  Se preocupó de la acústica y de los efectos tras el escenario para lograr puestas en escena sublimes.

    Por su parte, Ludwig II se dedicará a construir los castillos de sus sueños basados en los temas Wagnerianos. En Neuschwanstein dedicará la decoración de los diversos salones  a las operas de Wagner.  Será el Parsifal, obra en que Wagner trabaja a fines de la década de los ’70 la inspiración del Hall central del magnifico castillo.  Siegfried y el anillo estarán e otros salones y Tristán e Isolda en la habitación. Lohengrin y el Tannhauser estarán ta,bién presentes. Tal vez este  castillo en medio de la Selva Negra, sea la máxima expresión del neomedievalismo romántico que inspiró a muchos durante el siglo XIX.

    En 1883 Wagner viaja a Venecia donde  inalmente muere. Tras esto será Cosima la encargada de mantener viva la obra de su marido. Es sin duda la Tetralogía del Anillo su mayor contribución. Se trata de una obra única, heroica con una música digna del Walhala. Lo épico completa todos los sentidos. Es la culminación de su idea del Arte Total – el teatro, la música, la puesta en escena, la mitología y la leyenda se funden en una todo artístico que apela a los completos sentidos de la audiencia. Es la expresión de la visión wagneriana del arte total.  Hoy en sus 200 años de su natalicio, la visión del autor como un gran compilador de conocimientos  y emociones lo levantan como un gran medievalista y magnífico compositor que fue capaz de elevar el arte de la opera a un nivel superior e inigualado hasta hoy. Las últimas puestas en escena de la tetralogía del MET fueron asombrosas y para este 2013 se espera un gran Parsifal en Nueva York y aquí en Santiago. 

  • Los remedios de la tristeza y del dolor según Santo Tomás de Aquino

    Los remedios de la tristeza y del dolor según Santo Tomás de Aquino

    El dolor es una de las realidades más conflictivas de la experiencia humana ya que desafía nuestro sentido de búsqueda de paz y de felicidad. El hombre tiende naturalmente a la felicidad, pero el dolor y el sufrimiento parecen querer enturbiarla. Muchos consideran, incluso, que esa presencia del dolor hace que la vida carezca de sentido y tratan de erradicarlo de sus vidas, pero con poco éxito. Y es que el dolor es parte constitutiva de la naturaleza humana. Es algo intrínseco a nuestra condición, a nuestra naturaleza de seres cognoscentes finitos, a nuestra naturaleza de seres libres compuestos de cuerpo y alma racional. 

    No se puede excluir el dolor y el sufrimiento de la vida humana, sin suprimir la vida humana misma, puesto que sufrimos por ser lo que somos. C.S Lewis se plantea la posibilidad de un mundo en el que no exista el dolor y afirma: “Esa clase de mundo sería de tal naturaleza que haría imposible los actos injustos, pero, por lo mismo, el libre albedrío quedaría anulado”. 

    En efecto, suprimir el dolor supone suprimir de la vida humana la libertad y, con ella, ciertamente que evitaremos que nos hagan daño, sin embrago, suprimiremos también el amor humano, la donación libre y voluntaria de la propia persona a los demás; suprimir el dolor supone excluir los sufrimientos padecidos voluntariamente con la finalidad de conseguir lo que amamos, aquello con lo que soñamos, como puede ser la obtención de un título, la adquisición de un saber, una saludable constitución corporal, etc. Para todo lo cual se requiere de un sacrificio, de un esfuerzo, de más de un sufrimiento. Y es que en esta vida todo lo que vale la pena exige nuestra cooperación esforzada y muchas veces dolorosa. 

    Pero, qué sucede con aquellos dolores que no hemos querido voluntariamente, aquellos dolores que se presentan a nosotros muchas veces  como carentes de sentido y que nos desgarran en lo más profundo de nuestro ser, como puede ser la pérdida de alguien que amamos, el sufrimiento de un niño inocente, una enfermedad que no tiene su causa en la propia persona, el desprecio injustificado, el desamor, la pérdida de todo lo que uno posee después de años de esfuerzo a causa de una catástrofe natural, etc. Estos dolores son sobre todo aquellos que nos hacen levantar nuestra mirada al cielo e inquirir a ese Dios que es Infinita Bondad con la pregunta ¿por qué? ¿por qué yo? ¿por qué ahora? ¿cuál es el sentido de este dolor? 

    La razón humana no es suficiente para responder completamente a este misterio, es algo que le escapa, que la enmudece, pero que la dispone para recibir una revelación sobrenatural y poder responder auxiliada por la luz de la fe. Sin embargo, aún cuando se encuentre sentido al dolor, desde la razón natural o desde la fe, el dolor no cesa. El dolor sigue ahí punzando, entorpeciendo el caminar como una piedrita en el zapato; sigue ahí, haciendo más lenta nuestra actividad, quitándole la completa perfección que debería tener.  De allí que muchos suelen preguntar por recetas, por técnicas, por remedios, para aliviar el dolor. Por eso, creo que conviene recordar la enseñanza de Santo Tomás de Aquino sobre los modos de aliviar los dolores. 

    Lo primero que señala el Doctor Angélico, siguiendo a Aristóteles, es que toda delectación, todo deleite o placer es un remedio para mitigar la tristeza. Si el placer es especialmente intenso contribuye a alejar el sufrimiento. Y es que el placer es “cierto reposo del apetito en el bien conveniente”, mientras que el dolor supone lo contrario, es decir, la afección del apetito por un mal. No dice que el placer o deleite suprime el dolor sino que en tanto que el apetito se une a un bien conveniente, ese dolor, el mal que afecta al apetito se mitiga. De manera que aquel que sufre encontrará cierto alivio en realizar actividades que le sean placenteras, como el disfrute de una buena película, actividades deportivas, paseos que le distraigan, la práctica de algún hobbie que le sea de especial deleite, etc. 

    Ahora bien, esta enseñanza podría suponer que cualquier placer es lícito y saludable para alejar la tristeza. No obstante, Santo Tomás se encarga en precisar que aun cuando los placeres ilícitos, esto es, los placeres que tienen su causa en un mal moral, verdaderamente alejan y mitigan la tristeza en el presente, la causan en el futuro, “en cuanto los malos se arrepienten de los males de que se alegraron”. Es común ver a muchas personas que sufren, evadirse o refugiarse en placeres intensos, como el alcohol, las drogas, la promiscuidad sexual, etc. Sin embargo, estos mismos, no solo sufren de dolores físicos y malestares consecuencia de los placeres mencionados, sino sobre todo, se contristan por cuanto se han degradado como personas, agravando su sufrimiento. 

    En segundo lugar nos enseña Santo Tomás que el dolor y el sufrimiento se mitigan con el llanto. Tanto las lágrimas como los gemidos alivian naturalmente la tristeza debido a que permite exteriorizar aquella pena contenida que está causando el dolor. Todo lo nocivo que se guarda en el interior, dice el Aquinate, aflige más, “pues la atención del alma se concentra más sobre ello, pero cuando se manifiesta al exterior, entonces la atención del alma en cierto modo se desparrama sobre las cosas exteriores y así disminuye el dolor interior”. El llanto es un modo de exteriorizar, de quitarle un peso al alma que está siendo atribulada. Al volcarse sobre el exterior disminuye la carga y se alivia el dolor. De ahí que también alivie, por ejemplo, escribir acerca del dolor que se padece, contar las propias penas, incluso a desconocidos, porque suponen un desprendimiento, aunque sea momentáneo, del propio sufrimiento. 

    Pero además, agrega Santo Tomás, el llanto alivia el dolor porque “la operación que conviene al hombre según la disposición en que se encuentra siempre es deleitable”, y el llanto es el efecto o la consecuencia natural del dolor o la pena. El llanto es conveniente a la persona que sufre y no así la risa. Por eso nos duele, nos entristece, si nos reímos en circunstancias en las que deberíamos llorar, puesto que estaríamos haciendo algo impropio. Llorar es lo propio de quien está sufriendo y por eso deleita, agrada, realizar la operación conveniente. Pero si tal como lo señaló anteriormente: todo placer aleja de la tristeza, le es posible concluir que el llorar también alivia el dolor. 

    En tercer lugar, como buen filósofo, señala Santo Tomás que la contemplación de la verdad es otro remedio para el dolor. Para comprender esta afirmación es necesario entender que para el Aquinate la felicidad perfecta consiste en la contemplación de la Verdad que es Dios, contemplación de la que se sigue un máximo deleite. En esta vida presente la contemplación de las cosas divinas son, por tanto, causa también de gozo y, por consiguiente, causa de que las tristezas se alivien. Y más se mitiga la tristeza cuanto más se ame la sabiduría. Pero sobre todo, enseña Santo Tomás, que el conocimiento de la verdad sobre las cuestiones últimas y fundamentales de la vida, permite incluso mantener la alegría en las tribulaciones porque se espera con serenidad la felicidad futura. Y pone el ejemplo del mártir Tiburcio quien andando con los pies desnudos sobre carbones encendidos afirmaba: “Me parece que camino sobre rosas en el nombre de Jesucristo”. 

    En cuarto lugar Santo Tomás, siguiendo la premisa inicial de que toda tristeza se mitiga con un deleite, nos enseña que son excelentes remedios para el dolor los baños y el sueño. Ambos se ordenan a reestablecer el orden en la naturaleza corporal. El dolor y la tristeza contrarían el movimiento vital del cuerpo, generan un cansancio no sólo anímico sino que también físico. De allí que el baño y el sueño permiten recuperar fuerzas, brindar deleite y así mitigar la pena. De hecho, según algunos, la palabra baño tiene su origen en el término griego valanion, que significa “echar fuera la pesadumbre, el malestar”. Con respecto al sueño, nos recuerda a San Ambrosio que decía que “el sueño reestablece los miembros debilitados para el trabajo, alivia las mentes fatigadas y libera a los angustiados de su pena”. Y a San Agustín quien dice en sus Confesiones: “Me dormí y desperté, y hallé en gran parte mitigado mi dolor”.  

    Finalmente, el remedio que considero más importante y fundamental en el alivio del dolor, tanto exterior como interior, de los que nos propone Santo Tomás, es la compañía y compasión de los amigos. El amigo que acompaña y se conduele con quien sufre, se vuelve una fuente inmejorable de consuelo y de alivio, mejor que cualquier analgésico o pastilla tranquilizadora. Esto porque, tal como lo ha señalado antes al hablar del llanto, el dolor es una carga, pesa, y el que sufre quiere precisamente liberarse de esa carga. Pero cuando alguien se da cuenta que otros, por amor,  sufren con él “se hace como una ilusión de que los otros llevan con él aquella carga, como si se esforzaran en aliviarle del peso, y, por eso, lleva más fácilmente la carga de la tristeza, como también ocurre en la transportación de las cargas corporales “. Pero sobre todo, la compasión de los amigos alivia y es remedio para el dolor interior, en tanto, si los amigos sufren y se contristan con quien padece el dolor, éste “entiende que le aman, lo cual es deleitable”, y tal como lo he señalado al comienzo, todo deleite aleja y mitiga el dolor. Pero este es un deleite especial, porque amar y saberse amado es lo que hace que la vida tenga sentido, de tal modo, que aún sufriendo, aún con el dolor que se padece, pero con la convicción de contar con amigos, fortalece la esperanza de seguir adelante. 

  • Nimes, Francia

    Nimes, Francia

    La presencia romana en Francia

    Para recorrer desde el hoy el mundo antiguo hay que desplazarse en el planeta. La verdad es que las mejores ruinas griegas están en Sicilia y no en Grecia y las mejores ruinas romanas  no están en  Roma. No hay que olvidar que El; Imperio Romano era un vasto imperio en torno al Mediterráneo y  los vestigios históricos de esta época se encuentran en toda Europa. Incluso en Inglaterra hasta llegar a la frontera de la civilización romanizada, conocida como el muro de Adriano. Por otra parte las extensiones orientales en manos de Imperio Romano de Oriente, que luego será el imperio Bizantino tienen una tónica arquitectónica diferente que más tarde dará origen al arte bizantino, que otra vez los mejores exponentes de este arte no están en Estabul, ex Bizancio, sino en Ravena , Italia. 

    Generalmente al pensar en vestigios del grandioso imperio romano el lugar común de nuestra mente se va al foro romano o a Pompeya en las cercanías de Nápoles. Pero la verdad es las mejores ruinas romanas no están en Italia. De hecho de los lugares meas fantásticos están en Líbano –  o en Turquía – Efeso. Se trata de ciudades que muestran más que simples vestigios ruinosos. Se trata de ciudades completas con una magnificencia inigualable.. Pero si se quiere encontrar edificaciones en perfecto estado no solo hay que pensar en el Panteón en Roma. Los edificios romanos intactos más grandiosos de Europa están en el sur de Francia. Ciudades como Nimes y Arles muestran parte de esta grandiosidad. 

    Nimes  es una de las ciudades más importantes del sur de Francia y ruta segura de comercio desde Narbonna a Carcasonne. Hoy es un mosaico de estilos. Una ciudad muy francesa con brasseries y pequeños cafecitos con sus sillas al exterior. Un toque racionalista en sus construcciones del siglo XVII y XVIII, pero de todas maneras lo que más destaca en la ciudad son sus fabulosos edificios romanos. Cuesta creer cuando uno llega al centro de la ciudad y se trata  de las llamadas Arenas de Nimes que uno está en Francia. Se trata de un circo romano completo, un anfiteatro. Es ver el Coliseo romano, en vez de tres pesos, de dos pesos y en vez de estar ruinoso, se trata de una estructura completa. El edificio está integro y en el interior el suelo de la arena está completo. De hecho hasta hoy las Arenas de Nimes es usada para espectáculos como coso taurino y para otros eventos masivos. De hecho este mayo se presentarán  en ella el grupo británico Radiohead presentando su ultimo disco. 

    Avanzando en la ciudad uno se encuentra con un templo romano completo de estructura tipo Partenón, la Maison de Carré que otra vez, aparece en medio de esta ciudad con dejos parisinos en medio de cafés  con tolditos exteriores.  Este templo sobrevivió gracias a que fue tomado por los agustinos y se convirtió por largo tiempo  en Iglesia Cristiana. Hoy es la sede del museo de escultura romana. Ambas construcciones datan del siglo I y se encuentran en el casco urbano. 

    En los alrededores  se hallan la torre Magna y el Pont du Gard ambos del siglo I.  Se trata de uno de los más famosos acueductos romanos, construido por Agripa. Fue diseñado para llevar el agua a través del pequeño valle del Gardon y fue parte de un acueducto de unos 50 Km. Que llevaba le agua desde  Uzes hasta la ciudad romana de Nemausus (Nimes), llevando 20.000.000 litros de agua diariamente. Desde 1985 fue declarado patrimonio de la humanidad , es uno de las atracciones turísticas francesas. Hoy es también el reverso del billete de 5 Euros.

    Luego al recorrer la cuidad en innumerables sectores uno se encuentra con los vestigios  de que Nimes fue un importante centro romano, templos y pequeños  restos de edificios se encuentran por todas partes.  Se trataba de un asentamiento Galo que para el 120 a.C. fue ocupada por los romanos. Fue incorporada a  la vía Domiciana, camino hacia Hispania y toma el nombre de Nemausus (expresión latina “ desde el Nilo”. Ya para el siglo II Nimes sustituyó a Carbona como capital de la Narbonense.

    En el 426 pasó a manos de los visigodos. Aparece un obispado en el siglo V. Es conquistada por los musulmanes en el 719 y el 754 pasa a manos carolingias. En el 872 pasó a manos de los condes de Tolosa y será ocupada durante la cruzada contra los Albigenses por Simón de Montfort en el 1215. Volverá por poco tiempo a manos de los Trencavel entre 1224 y será  tomada por el rey de Francia en el 1226 y luego será incorporada  a  la corona.  Durante la Reforma será un enclave hugonote y por un tiempo perdió importancia. Hoy es un centro turístico y destino seguro para los  amantes del mundo antiguo. 

  • Elogio a la Nueva Milicia Templaria

    Elogio a la Nueva Milicia Templaria

    Las órdenes  militares y los Templarios

    El mundo medieval representa el período de consolidación y auge del nuevo ente cultural llamado occidente.  Los elementos constitutivos de esta cultura, el ser grecorromano con su ideal del sabio, el mundo germano con su ideal del héroe y el ethos cristianos con el ideal del santo se funden completamente creando una cultura dinámica,  amplia y  rica.  Esta amalgama ya está madura para el siglo XI y es por eso que en ese período esta nueva cultura busca la expansión. Se incorporan nuevas regiones de Europa al nuevo ente cultural y el llamado de ayuda del emperador de Constantinopla Alexis Comneno a Occidente sirvió para crecer territorialmente hacia el Oriente.  El fenómeno de las cruzadas se entiende desde lo espiritual, recuperar los Lugares Santos; como desde lo estratégico, ampliar las esferas de influencias de la nueva cultura cristiana hacia el oriente. El llamado del papa Urbano II  en Cleremont a los caballeros es el punto inicial del período conocido como Las Cruzadas, que serán una serie de movimientos de Occidente hacia oriente. Sólo la primera cruzada será exitosa. Con ésta se logrará formar un enclave cristiano en la zona, coronado con el Reino de Jerusalén. Tras la caída de este reino todas las otras acciones militares desde Occidente intentarán recuperar lo perdido sin lograr tener éxito. Es en el marco de estas acciones que surgen las llamadas órdenes militares que funden los ideales del siglo del monacato y la caballería.

    La primera expedición de cruzados es liderada por Godofredo de Bouillon y logra recuperar los Santos Lugares que habían estado en manos de  los musulmanes por cuatrocientos años en el 1099. Hay que entender que las peregrinaciones nunca se había cortado del todo y que las motivaciones para la expedición eran variadas. Si es cierto que los caminos de peregrinación eran peligrosos y muy sufridos.  Es en este contexto que surge la primera orden militar – la de los Hospitalarios, fundada por mercaderes de Amalfi en el año 1084,  que buscaba dar refugio y cuidado a los peregrinos en este tortuoso camino. La orden recibió el nombre de la Orden de San Juan del Hospital de Jerusalén y recibió como lugar para operar  un edificio al lado de la Iglesia del Santo Sepulcro, el cual fue consagrado a  San Juan Bautista. En el 1119 los sarracenos dan muerte a más de 300 peregrinos y toman cerca de 60 prisioneros, con lo que nace la idea de crear una orden para proteger el camino de los peregrinos a Tierra Santa.

    La orden fue fundada por Hugo de Payens, noble de la zona de Champagne junto a ocho jóvenes más. No tenemos certeza de todos los nombres de los fundadores. Sabemos  que entre ellos estaban Godofredo de Saint Omar y Andrés de Montbard, quien era tío de Bernardo de Claraval, una de las personalidades más importantes del siglo XII, cuya influencia sería determinante para el futuro de la orden. Siempre se ha hablado del origen humilde de la orden, sólo 9 caballeros jóvenes. Hay que tener en cuenta que un caballero no implicaba una sola persona, sino que un séquito. Estos nueve  compañeros son recibidos por el Rey de Jerusalén , Balduino II , quien les otorga  un espacio en lo que era conocido como el antiguo Templo de Salomón, que los musulmanes habían convertido en la mezquita de Al- Aksa.  Aunque ellos se denominaban  Pauperis Conmilitones Christi, los pobres caballeros de Cristo, comenzaron a ser llamados los caballeros del templo – Milites Templi Salomonis.

    En el 1127 Hugo de Payens con dos compañeros van a Roma a solicitar la autorización del Papa Honorio II para constituirse como orden religiosa.  Reciben el apoyo de San Bernardo de Claraval, quien escribe un opúsculo ensalzando las virtudes de la orden, De Laude Novae Militiae (elogio a la Nueva milicia Templaria). Se reune un concilio en Troyes para regular los detalles de  su organización.  Aquí se redactó una regla para la nueva orden basada en al regla de San Benito, según la versión reformada pocos años antes – la cisterciense, por lo que adoptaron hábito blanco al que más tarde se le añadiría la cruz roja.  Bernardo se refiere  a la nueva milicia como “aquella que reviste su cuerpo con armadura de acero y su espíritu con la coraza de la fe que combaten a doble frente contra los hombres de carne y hueso y contra las fuerzas  espirituales del mal”.  Se levantan así como las fuerzas especiales de elite de Cristo, los más disciplinados guerreros de la cristiandad. Contaban con los tres votos tradicionales pobreza, castidad y obediencia al que se le sumaba un cuarto voto especial de contribuir a la conquista y conservación de la Tierra Santa.  Era gente religiosa que seguía una regla, pero no eran monjes, ya que no vivían en monasterios.

    La orden confirmó sus privilegios a través de tres bulas papales que les otorgaban a la orden una autonomía hasta entonces no conocida. Dependían directamente del papa, lo que los hacía independientes de los obispos. Se les excluía de la jurisdicción civil y eclesiástica. Podían tener sus propios capellanes y sacerdotes que pertenecían a la orden.  Se les permitía además tener bienes y recaudar dinero a través de limosnas en las iglesias. Tenían derechos especiales sobre las conquistas en Tierra Santa, podían construir fortalezas e Iglesias propias.  Todo esto les daba una enorme independencia y un gran poder.

    En cuanto a su estructura la orden tenía distintos tipos de miembros. En el primer nivel estaban los caballeros que pertenecían a la nobleza, que eran los únicos que usaban ropajes blancos. Todos los otros niveles vestían de gris.  En el segundo nivel estaban los sargentos y escuderos que eran auxiliares reclutados de la burguesía y del pueblo. Una tercera categoría de miembros eran los sacerdotes, que eran los responsables del oficio religioso. Y finalmente en el escalón más bajo de los miembros estaban los servidores que eran  artesanos, criados y ayudantes. Sólo en este nivel podía haber mujeres.  El maestre tenía el poder del abad, debía tener en sus manos  el bastón y el vergajo para azotar los vicios  de los que fallan.  Es él quien ve que se obedezca la regla y es obedecido por los hermanos.  La orden estaba además ordenada en provincias estando la capitana en Jerusalén y existiendo  comanderías en occidente.

    La regla establecía que  el servicio comenzaba con la oración y el culto divino y hacía énfasis  en la idea que “finalizado el servicio que nadie se espante de ir a la batalla”. Del mismo modo, establece fórmulas para suplir los horarios de las oraciones y misas en caso que la guerra no permita su correcta realización. Se establece cuales son las armas que pueden y no pueden usar y las acciones que deben obviar. Se trata de una regla de disciplina total. “Ningún hermano debe bañarse, ni cuidarse, ni tomar medicina, ni ir a la ciudad, no correr a caballo sin permiso” Se les recuerda que han abandonado su propia voluntad y que nada es meas agradable a Cristo que la obediencia. Deben ser un ejemplo de caridad y de sabiduría, la máxima aspiración de los caballeros del siglo. La regla hace un llamado abierto a más caballeros a integrarse.

    Es así como la orden creció enormemente. El contar con el apoyo del hombre más importante de la época, Bernardo de Claraval fue una catapulta de popularidad y le valió la rápida aprobación papal. Las familias más importantes ingresaron a alguno de sus hijos  a la orden y donaron territorios  a la misma. Rápidamente la orden se hizo enorme y poderosa.  La mayoría de sus bienes se acumularon en occidente y eran explotados por los miembros de la orden para generar recursos para su fin, la protección y defensa de Tierra Santa.  Llegó a contar con más de 9000 encomiendas (pequeñas parcelas) en occidente que eran explotadas para generar recursos. Contaban incluso con molinos, bien escaso y de alta demanda en la época. En oriente construyen fortalezas bélicas de gran simpleza, que no tienen comparación con las exuberantes e imponentes fortalezas hospitalarias de la ruta de las cruzadas.

    Sabemos que su función era proteger a los peregrinos en al camino a Tierra Santa.  Las fuentes nos hablan por primera vez de la acción de los Templarios en  el sitio de Ascalón en el 1153,  bajo el reinado de Balduino II, donde se dice que murieron todos, hasta el  maestre.  Esto es previsible si uno mira la regla. La obediencia marcaba todo, “ningún hermano podía abandonar el campo de batalla”. El mariscal era  la máxima autoridad en el campo de batalla y era quien llevaba el  gonfalón, el cual debe permanecer siempre en pie.

    Hattin representó la pérdida del reino de Jerusalén. Se dan una serie de eventos que permiten por un lado la unión de los pueblos musulmanes y la debilidad del reino cristiano que culminarán con la pérdida del reino latino de Jerusalén.  Se une el mundo musulmán en torno a un kurdo, Saladino en un momento de gran debilidad del reino cristiano, Balduino IV es leproso y no tiene descendencia. Muere en el 1185.  El poder pasa a su hermana Sibila, casada con Guy de Lusignac, quien no cuenta con buena fama. Ella nombra como regente a Raimundo III, conde de Tripoli, quien es un gran enemigo del maestre del temple, Gerard de Ridenfort. De este modo el maestre del temple se une a Guy de Luisignac para enfrentar a Raimundo III.  En este estado de desunión se produce un hecho desafortunado que da la escusa a Saladino para atacar.  Rainald de Chatillón, caballero feudal, considerado un señor bandido, ataca una caravana egipcia, con lo que le da la escusa  a Saladino para la guerra abierta. Guy de Lusignac ordena al ejercito ponerse en marcha hacia las lomas de Hattin. Saladino quema los alrededores, los cristianos son rodeados y derrotados. Se pierde Jerusalén.  El reino latino es reducido, pero aún subsiste. La resistencia es tomada por las órdenes militares y es comandada desde San Juan de Acre. Los Templarios ocupan la primera línea de la segunda cruzada al lado del rey inglés Ricardo Corazón de León, quien es reconocido por el propio Saladino como un digno contrincante. A pesar de esto los Santos Lugares nos son recuperados en esta segunda cruzada y tras la muerte de Ricardo poco después muere también Saladino. Las siguientes cruzadas tampoco serán exitosas. La cristiandad nunca más peleará unida. Las divisiones internas impiden el éxito en las cruzadas posteriores. Serán muchas veces los intereses personales lo que primarán sobre la causa común. Las órdenes militares jugarán un papel fundamental en las próximas inscursiones hacia Tierra Santa. Para la tercera cruzada en el 1190 en San Juan de Acre se fundará la orden de los caballeros teutónicos, formadas por caballeros alemanes que posteriormente se instaurarán en la fortaleza de Montfort en Acre.

    En las cruzadas posteriores los caballeros Templarios se opondrán al emperador alemán Federico II Hohenstaifen, quien por su parte contará con el apoyo de los caballeros teutónicos y hospitalarios.  En el Emperador alemán se encarna la guerra civil entre los güelfos, partidarios del papa y los guibelinos a favor del emperador. Tierra Santa pasa a ser un campo cerrado donde se enfrentan de modo permanente  los intereses temporales.  Luego con las cruzadas de San Luis de Francia se logra una cierta unión, pero pronto florecerán las pugnas comerciales entre las ciudades italianas ahora quienes mueven las próximas cruzadas.  Esto hace tomar posturas a la cristiandad. Los caballeros hospitalarios toman partido por Génova y los caballeros Templarios por Venecia y Pisa. Sin unión el objetivo común de recuperar los lugares santos es imposible.  En el 1291 cae San Juan de Acre, último enclave de occidente en oriente con lo que las órdenes militares tienen que concentrar su acción en occidente y pierden en gran parte su razón de ser.

    Las labores de la órdenes militares fuera de Tierra Santa se concentrarán en diversas actividades. Los Caballeros Hospitalarios se dedicarán al cuidado de los enfermos en varios enclaves de la cristiandad. La Orden Teutónica del Hospital de Santa María de Jerusalén, conocidos como caballeros teutónicos seguía el modelo de los Templarios y de los caballeros de San Juan. Sus acciones se ampliaron hacia los paganos de las fronteras de Prusia y recibieron como feudo papal las zonas del mar Báltico, desde Finlandia a la Pomerania en Polonia. Asimismo surgirán nuevas órdenes en torno a la lucha de la cristiandad contra los infieles. España de la reconquista musulmana será un escenario para estas nuevas órdenes. Entre las órdenes más importantes surgidas en España destaca la de Calatrava, fundada en el 1158 por el abad cisterciense Raimundo de Fitero tras la defensa de la plaza de Calatrava de los moros. Asimismo la orden de Alcántara también estará ligada al mundo cisterciense y es aprobada en el 1177. La orden de Santiago surgirá como una cofradía en torno a Fernando II de León y a diferencia de las otras se acogía a la regla de San Agustín y añadía a sus roles la actividad hospitalaria para los peregrinos del camino de Santiago.  En este ámbito se complementarán con los templarios quienes tras perder Jerusalén protegerán el camino de peregrinación de la ruta de Santiago. Otras órdenes se constituirán para combatir la herejía cátara en el sur de Francia.

    Son sin duda los Templarios la orden más conocida e importante. Su fama se debe a su gloria en vida y a su trágica muerte. Fuera de Tierra Santa y una vez perdido el Reino Latino en Oriente tendrán importantes labores políticas y económicas en todos los reinos de la cristiandad. No es exagerado decir que eran  “ los banqueros de Europa”. Su naturaleza de constitución y su independencia como orden les permitió acunar gran cantidad de bienes en occidentes, los cuales eran explotados por la orden para financiar las cruzadas y su rol de defender a los peregrinos en el camino a Tierra Santa.  Tenían ingresos ordinarios que provenían de la explotación de más de 9000 encomiendas que la orden poseía en Europa e ingresos extraordinarios fruto de colectas anuales y donaciones que la orden recibía esporádicamente. Debido a su experiencia en administrar grandes cantidades de dinero y en su vasta experiencia en transferir montos desde occidente a oriente, comenzó a ser común que  muchos fieles les entregaran bienes muebles e inmuebles a título de deposito para su resguardo.  Del mismo modo, la orden cumplía la  labor de prestatarios a interés justo. Hay que tener en cuenta que la Iglesia desde muy temprano había establecido la diferencia entre el interés justo, basado en la pérdida del valor del dinero en el tiempo y la usura, el excesivo interés. La usura estaba prohibida, no el préstamo a interés. Los templarios llegaron a ser los mayores prestamistas a quienes realmente mostraban garantías reales de poder pagar. No eran prestamos blandos, sino que sumamente estrictos. Los usureros pedían menos garantías  y por lo mismo cobraban más intereses. Para facilitar sus labores bancarias los templarios inventaron varios instrumentos financieros usados hasta hoy como las letras de cambio, cheques de viajero, valores en custodia, cartas de crédito

    Para fines del siglo XII la capitana, ahora en Paris, era el lugar donde se manejaban todas las finanzas del reino de Francia. Era la depositaria del tesoro real y el lugar donde se administraba la cámara de cuentas. Incluso el rey tenía con ellos una especie de cuenta corriente desde la cual abastecía sus finanzas personales y administraba su reino. Del mismo modo los templarios se convirtieron en grandes consejeros de casi todos los reyes de Europa, lo que les daba además un gran poder político. No es exagerado decir que eran la institución más poderosa y rica de toda la cristiandad medieval.

    El Viernes  13 de Octubre de 1307 al alba, todos los templarios de Francia fueron arrestados en sus encomiendas. Había transcurrido sólo 16 años desde la caída de San Juan de Acre.  El arresto se basaba en acusaciones que había llegado a oídos del rey de Francia, Felipe el Bello y la orden establecía apresarlos hasta el juicio y la confiscación de los bienes de la orden.  De este proceso hoy se sabe mucho. La documentación permite recrearlo casi en forma íntegra. Es paradójico ver que se sabe más del fin de la orden que de su propia existencia. Se trata de un proceso vergonzoso, manipulado por los intereses del rey de Francia ayudado por el abogado Guillermo de Nogaret, quien ayudó al monarca en varios temas complejos y vergonzosos, como el juicio contra el papa Bonifacio VIII y la cruzada contra los Albigenses. Felipe el Bello fue un rey complejo y enigmático, obsesionado con el poder y el dinero. Instauró devaluaciones financieras en el reino de Francia según sus necesidades, expulsó a los judíos en 1306 y se quedó con los dineros de éstos. Se enfrenta al papa Bonifacio VIII por pugna de poder, una vez que éste hizo énfasis en su poder temporal, lo que culminó en un proceso de herejía contra el papa, en la cual Guillermo de Nogaret fue parte. Para el siglo XIV si una persona quería sacar de circulación a otra lo acusaba de herejía. Con esto pasaban a un juicio con la Iglesia y el tribunal de la inquisición. Esto se usó en varias oportunidades políticamente. En el caso del papa, tras ser acusado de herejía será  trasladado a Francia donde muere. Las presiones del rey de Francia logran que el conclave nombre a un papa francés,  Beltrán de Got, quien asume como Clemente V y es invitado a residenciarse en  Avignon, con lo que comienza el llamado pontificado avignonense. Felipe en su obsesión por lograr convertir a Francia en una potencia de primer orden buscará recursos financieros a toda costa para lograr su objetivo y manipulará muy bien a la opinión pública validando su actuar en forma permanente, lo que lo hacen un rey muy moderno.

    El arresto de los templarios se basa en “presunciones y violentas sospechas” que emanan de denuncias de un tal Esquieu de Flyran, nativo de Beziers, quien habría recibido la información de un templario prisionero. Este ciudadano va con las noticias a donde el Rey de Aragón , quien desestima las acusaciones. Tras esto se acerca a Felipe el Bello , quien ve en estas una oportunidad. El y su reino estaban endeudados con la orden y además un juicio en contra de la orden podía resultar algo sumamente conveniente para su objetivo de búsqueda de dinero. La investigación estuvo a cargo del confesor del rey el inquisidor Guillermo de Paris, quien se limita a interrogar a los templarios tras haberlos arrestado. Guillermo de Nogaret se encarga de conseguir los testigos en contra de la orden. Para el 14 de octubre las acusaciones se hacen públicas a través de un manifiesto real. Se los acusa de apostasía, ultraje a Cristo, Ritos obscenos, sodomía, idolatría, entre otras. Se basan principalmente en el rito de admisión de los nuevos hermanos, a quienes, según los testigos, se los obligaba a renegar de Cristo tres veces y a escupir sobre la Cruz. Se les acusa también de adorar a una estatuilla que a los largo del juicio va mutando, un tal Bafomet. Por su parte Felipe manda a cartas a los príncipes europeos para que sigan sus acciones contra la orden, cosa que no obtiene buenos resultados.

    Entre el 19 y el 24 de noviembre 138 templarios son interrogados por Guillermo de Paris. 36 de ellos mueren a causa de las torturas y solo 3 negaron los crímenes. Tras esto el papa Clemente V a través de la Bula Pastoralis Praeminentie, llama  a los príncipes cristianos a arrestar a los templarios. Felipe reclama usando la opinión pública que los culpables no han sido castigados. El quería la supresión de la orden y que los bienes de ésta pasasen al reino de Francia.  La comisión eclesiástica es favorable al rey. Se logra organizar la defensa templaria. Jacques Le Molay, Maestre de la orden declara y se muestra con evidencia que las declaraciones obtenidas son a causa de  las torturas. A pesar de esto 54 templarios son condenados a muerte en la hoguera por herejes relapsos, reincidentes. Tras esta primera quema de “herejes” muchos templarios confesaron aterrorizados. A pesar de esto la defensa seguía constituyéndose. Para 1311 la investigación eclesiástica es declarada cerrada y la orden es suprimida a través de la Bula Vox in Excelso y los bienes de la orden entregados a través de la bula Ad Providam a la orden de los hospitalarios. Felipe no había logrado salir con la suya.  La orden no fue considerada hereje, pero el papa considera que tras un juicio tan escandaloso la opinión pública ya no permitiría la reivindicación de la orden. En 1314 los principales dignatarios de la orden son condenados a muerte. Nace la idea de “ la maldición del templario”. Jacques le Molay una vez condenado a la hoguera habría maldito al rey y al papa que en menos de un año ambos morirían, cosa que se cumplió. Además habría maldito a la estirpe de Felipe, lo que inspirará las famosas novelas de “Los Reyes Malditos”.

    Sobre los templarios se han tejido muchos mitos. Se dice que mientras ocuparon el templo de Salomón habrían escavado y que habrían encontrado algo…cosa que da para pensar lo que sea. Se habla del Arca de la Alianza y el Santo Grial. Del mismo modo la idea de un gran tesoro que luego habrían trasladado, según teorías pseudo históricas incluso a  Norteamérica. Se cuenta que la flota de los templarios tras el aprisionamiento de la orden habría desaparecido misteriosamente. Hoy sabemos que dicha flota no existió. Que la orden sólo contaba con dos barcos propios y no con una flota , ya que  subarrendaba embarcaciones según necesidad.

    Muchos intentan hoy vincular a Templarios y masones. Es fundamental tener en cuenta que son agua y aceite. El temple es una institución que nace del seno de la Iglesia católica como brazo derecho del papado para proteger el camino de los peregrinos a tierra santa y une los ideales medievales de monacato y caballería. Los masones son células de racionamiento que surgirán tras el auge del racionalismo y la separación de la fe y la razón como vías de verdad. Se constituyen como agrupaciones que ensalzan al ser humano y sus logros . Si bien se cree en la existencia de un Dios Creador, el gran Arquitecto, este se fue y el mundo ya no le necesita para funcionar. Ya no es un Dios providente. Por lo mismo se enfrentarán a un gran enemigo visible, la Iglesia dogmática y se levantarán como entes anticlericales por excelencia.  Son miles los libros que unen a estas organizaciones. Los templarios murieron en auge y por tanto son un mito. Siempre es bueno vincularse con los mitos.

    La orden de San Juan la que se quedó con los bienes de los templarios. Hoy son conocidos como los caballeros de Malta y se dedican a obras benéficas.  Muchas órdenes desaparecieron junto al sentido de cruzada y las que se mantienen hasta hoy son sólo una sombra de su antiguo esplendor. Murio la caballería y con esta el ideal del caballero cristiano.

    Textos

    Pero los soldados de Cristo combaten confiados en las batallas del Señor, sin temor a pecar cuando vencen al enemigo ni por poner en peligro la propia vida, porque la muerte que se da o recibe por amor de Cristo, lejos de ser criminal, es digna de mucha gloria. Consiguen además dos cosas: por una parte, se hace una ganancia para Cristo, por otra es Cristo mismo lo que se adquiere; porque este recibe gustoso la muerte de su enemigo en desagravio y se da con más gusto aún a su fiel soldado para su consuelo. Así, el soldado de Cristo mata seguro a su enemigo y muere con mayor firmeza. Se sucumbe, sale ganador; y si vence, gana Cristo, porque no lleva sinrazón la espada, pues es ministro de Dios para ejecutar la venganza sobre los malos y defender la virtud de los Buenos

    Bibliografia

    • Barber, Malcolm. El Juicio de los templarios. Complutense, España 1999
    • Nicholson, Helen. Los Templarios: Una Nueva Historia. Ed Crítica España, 2006
    • Claraval, Bernardo y Pernoud, Regine. Elogio a la Nueva Milicia Templaria; Los Templarios. Ed, Siruela, España 2005
    • Demurger, Alain. Caballeros de Cristo: Templarios, Hospitalarios, teutonicos y demas ordenes militares en al Edad Media ( siglos XI a XVI) Universidad de Granada, 2006
  • 100 años Primera Guerra Mundial

    100 años Primera Guerra Mundial

    La primera Guerra mundial cambió el mundo para siempre. Este 2014 se celebran los 100 años del inicio del conflicto y es un buen momento para remirar el conflicto y su impacto en el mundo actual.

    Europa cambia radicalmente con la revolución Industrial. Es este proceso el que crea el mundo moderno. Los cambios del siglo XIX son radicales y permanentes. No se trata sólo de un despegue en la manufactura, producto de la aplicación de la fuerza de la máquina a la producción, sino que los cambios que nacen de allí, avanzan a todos los ámbitos de la sociedad. Es en este período en el que se inventa lo que hoy conocemos como la dinámica del mundo de hoy. Los conceptos de la Sociedad de Consumo y de Tiempo Libre surgen junto con la producción masiva. Los Hobbies y los deportes, el desarrollo y despliegue del teatro, y las artes; el consumo de las mismas, la oferta y demanda por estas hace que el siglo XIX sea rico en cultura de un modo más permanente y creciente. Es el auge de los periódicos y del mercado editorial. Los libros aumentan en la medida que la literalidad crece junto con la creación de la educación obligatoria y compulsiva. Es en esta época en que se inventan también los colegios. Las ciudades como centros de producción y consumo marcan la tónica de lo que se viene. Se acelera el tiempo y cambia la forma de habitar el mundo. Estos cambios radicales van de la mano con una filosofía, que centrada en la ciencia, cree que el mundo será cada vez mejor y confía a sobremanera en la capacidad humana. Es la confianza en el Progreso Indefinido.  La dialéctica es la tónica de la época, la cual ve en el futuro cada vez más oportunidades en un mundo más feliz y cada vez mejor.  Este es el mundo de la llamada Belle Epoque, un mundo que siente y ve que vive mejor que sus padres y sin duda, mucho mejor que sus abuelos. Un mundo que confía que el futuro sólo traerá cada vez más bienestar a las naciones europeas, es decir, al mundo. Se trata de una sociedad europeocéntrica, que tiene poco o nulo interés en lo que otras culturas tengan que decir y no concibe que nadie más pueda tener algo que aportar. Europa es la medida de toda la realidad.  Es este mundo de las confianzas el que queda destruido en julio de 1914. El optimismo era tal que nadie esperaba que la Guerra pudiese ser algo malo y estaban seguros que estarían de vuelta en sus casas para antes de Navidad. Pero no fue así, el conflicto se  extendió por cuatro años y diezmó a la población de Europa. Quedó claro que los avances logrados que llevaban a sentir que se vivía mejor, podían también destruir en forma masiva. Es la sociedad de la confianza  la certeza la que quedó destruida. Esta inseguridad sembrada por este primer gran conflicto no quedará resuelta y llevará a la segunda Guerra Mundial. Este quiebre marcará la tónica de los grandes horrores que circularán y habitarán Europa en la primera mitad del siglo XX y que delinearán el siglo XXI.

    No podemos entender el hoy si no remiramos este conflicto que aunque parece lejano, marcó las directrices de los rumbos que tomaría hoy el mundo. No hay segunda Guerra Mundial, sin Primera Guerra Mundial y no hay ordenamiento actual sin Segunda Guerra Mundial, ni Guerra Fría. Una cosa lleva a la otra, pero es la Primera Guerra Mundial la que marca la pauta de los cambios que se sucederán durante el fatídico siglo XX.  Como dice el Historiador Ernst Nolte, es el inicio del conflicto que llevará a Europa a una larga Guerra Civil que se extiende hasta 1945. El ve ambas Guerras Mundiales como partes del mismo proceso, “La Guerra Civil Europea”.

    Para fines del siglo XIX la sociedad de consumo había alcanzado su auge. La competencia industrial era fiera y desatada. Si bien Inglaterra había llevado la ventaja industrial indiscutible durante la primera mitad del siglo XIX, en la segunda mitad esta delantera se había perdido y nuevos competidores aparecieron fuertes en la competencia. Alemania había logrado desarrollar una industria que e producción competía mano a mano con la inglesa, sólo que a causa de su falta de colonias no podía competir con esta. Asimismo tras la Guerra de Secesión americana, Estados Unidos desarrolló una industria que estaba dando que hablar a nivel europeo. Inglaterra ya no llevaba la delantera y era casi evidente que era segundona o tercera en la competencia industrial. Es por esta falta de competitividad que políticamente se decidió hacer énfasis en el concepto de Imperio Británico, mostrando su fuerza colonial de un modo cada vez más evidente. Tras la unificación de Alemania como un ente políticamente unido la amenaza germana se hizo patente y la simple idea que este país se constituyera como Imperio molestó abiertamente a los ingleses.  Tras esta unión, Benjamin Disraeli decide concentrar la política inglesa en el colonialismo y nombrar a la Reina Victoria Emperatriz de la India. Para este entonces él define el poderío británico como “ una potencia asiática”. Tiene claro que la hegemonía industrial europea se ha perdido y que nuevos competidores amenazan el primer lugar. Esta competencia industrial enfatizó la rivalidad con Alemania. Gran Bretaña sólo podía ganarle en industria a Alemania  acausa de sus colonias. Contaban con materias primas más baratas y con mercados asegurados , lo que complicaba la posición comercial de la Gran Nueva Alemania. Es por esto que desde fines del siglo XIX Alemania busca lo que queda del mundo. Se unificó tarde y el mundo ya estaba repartido mayoritariamente entre Inglaterra y Francia. Es por esto que entrado el siglo XX habrá varios conflictos menores en las colonias británicas y francesas por intentos germanos de obtener presencia en Africa y Asia.  Tras el asenso al trono de Alemania de Guillermo II cambia la estrategia de este país en  Europa. La unificación de Alemania había sido llevada  a cabo por la visión de Otto Von Bismark, quien tras la Guerra Franco Prusiana tenía claro que Alemania debía mantener una política de alianzas para evitar el odio de Francia. Mientra Alemania tuviese alianzas, Francia permanecería tranquila. Al asumir Guillermo II, termina con esta política. Saca a Otto Von Bismark de su cargo, por considerarlo muy anciano y abre una nueva política a la que llama Weltpolitik ( la política del mundo) su objetivo es conseguir a cualquier costo colonias para lograr ganarle a Inglaterra la carrera por la supremacía europea. 

    No sólo se trataba de una competencia industrial, sino que el poder se mostraba desde el poder bélico. Es cierto que Europa nos había vistos guerras en el continente desde la Guerra Franco prusiana de 1870. Lejos habían quedado los cañonazos napoleónicos y  los conflictos sólo se habían desarrollado en los territorios coloniales. Cañones lejanos habían marcado la pauta del siglo XIX tras Napoleón. La guerra no parecía algo tan malo. Esta Europa centrada en si misma descubre por primera vez que hay potencias más allá del viejo continente que pueden ganar guerras. En 1898 Estados Unidos de Norteamérica, esa nueva nación anglosajona le gana una guerra a España y se queda con las últimas colonias de lo que había sido en Gran Imperio Español; Cuba y Filipinas. Del mismo modo en 1905 Japón, un ente totalmente nuevo en el concierto mundial, le gana al Imperio Ruso en Port Arthur. Por primera vez parece que el mundo cuenta con más actores que los europeos. Los poderíos se muestran con las armas, y aunque aún hay paz, todos los países europeos se arman pensando en un eventual conflicto. Se produce lo que los historiadores han llamado “ la Paz Armada”. Hay paz, pero se atisba un conflicto inminente que puede llegar en cualquier momento. La propia Alemania de Guillermo I cuenta con un magnífico ejercito que quiere probar. Pareciera ser que una de las zonas de conflicto puede ser los Balcanes. Se trata de una zona compleja. Tras la ocupación de los turcos Otomanos de Constantinopla en 1453, éstos ocuparon la zona extendiendo un imperio sobre los Balcanes. Una de las formas de dominio que tenía el Imperio Turco era por medio de la creación de enclaves musulmanes en las tierras ocupadas. De este modo los Balcanes, antes tierras cristianas fueron permeados por etnias y religiones diferentes. Para fines del siglo XIX el Imperio Turco se encuentra totalmente debilitado. Su caída se ve venir y sus vecinos esperan con ansias quedarse con pedazos del Imperio destrozado. Dos grandes vecinos tienen ambiciones sobre el viejo Imperio, El Imperio Ruso y el Imperio Austro Húngaro. Desde comienzos del siglo XX Austria Hungría comenzó a anexarse territorios turcos. En 1908 anexa la zona de Bosnia Herzegobina y estallan conflictos religiosos y étnicos. Por su parte Rusia, que no había logrado salir al mediterráneo tras la Guerra de Crimea en la década de 1850 ansiaba una segunda oportunidad de llegar  al “ mare Nostrum” como lo llamaban los romanos.  Se levantó contra en Imperio Austro Húngaro como la gran defensora de los pueblos eslavos. La gran madre de un movimiento de unión de estos pueblos, el Paneslavismo. Ambos Imperios se encontraron como rivales en la zona de los Balcanes y allí sería donde finalmente estallaría la crisis que llevaría al mundo a una Gran Guerra.

    Las causas de la Guerra son amplias y variadas, siendo la más importante la competencia industrial por al supremacía europea. Es por eso que lo que generalmente es visto como la causa, el asesinato del heredero del trono del Imperio Austro Húngaro en Bosnia, no es más que la gota que rebalsó el vaso.  El Archiduque Francisco Fernando era sobrino del Emperador Francisco José de Austria Hungría y había pasado a ser el heredero al trono tras la muerte de Rodolfo en la llamada tragedia de Mayerling. Tras la anexión de Bosnia al Imperio la zona se tornó permanentemente conflictiva. Es por esto que el heredero visitaría a las tropas en la capital de Bosnia, Sarajevo, cuando fue atacado por un movimiento anarquista Serbio, la Mano Negra. El atentado fue ejecutado por un joven serbio, Gabrilo Prinzip. Tras la muerte del heredero al trono y su mujer Sofía hubo consternación. Rápidamente el Kaiser Alemán, quien quiere probar su ejército, convence al Kaiser Francisco José de Austria Hungría que contando con su apoyo debe declararle la Guerra a Serbia. Pero, analicemos lo ocurrido. El Heredero al trono austriaco fue muerto por un movimiento anarquista serbio en territorio Imperial, Bosnia. Los movimientos anarquistas, como bien dice su palabra, no obedecen a naciones; son anarquistas. Entonces ¿qué tenía que ver Serbia? La verdad, nada.  Simplemente el Kaiser Alemán quería la Guerra, ya que sólo las guerras cambian los mapas. El Kaiser buscaba si o sí colonias. Y como el mundo ya estaba repartido, la única forma de obtenerlas era por medio de la Guerra. El estaba convencido que el ejercito alemán era el mejor ejercito del mundo y que ganaría la Guerra. Pero lo que no sabía era que todos los países habían mejorado sus armamentos y que la paridad de fuerzas llevaría al mundo a un largo y duro conflicto. El optimismo imperante para 1914 era tal que nadie imaginaba que el conflicto pudiese durar mucho tiempo. El mundo tenía que ser cada vez mejor. Este optimismo acompaña incluso avanzada la Guerra. El Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica cuando hace su documento llamado los 14 puntos para la paz cree que esta será la última de todas las guerras. Ese optimismo impedía ver que el Armagedón se había desatado y que Europa se desangraría los próximos 50 años. 

    Se ve que todo estaba preparado y que todos esperaban la Guerra. Una vez que Alemania dejó la política de Alianzas, rápidamente Francia buscó aliados en Rusia y en Gran Bretaña. Se vio rápidamente que el viejo Bismark tenía razón. Más sabe el diablo por viejo que por diablo, mientras Alemania tuviese aliados Francia estaría sosegada. Bastó que Alemania dejara las alianzas para que Francia buscara las propias por temor a Alemania. Una vez que Alemania convence a Austria Hungría de hacer un ultimátum a Serbia y luego declararle la guerra, las nuevas alianzas se cumplen. Cuando Austria Hungría y Alemania le declaran la Guerra a Serbia, Rusia, como defensora de los pueblos eslavos se moviliza.  Alemania a causa de esta movilización de declara la Guerra a Rusia. Francia se moviliza. Alemania le declara la Guerra a Francia, Inglaterra se moviliza y Alemania le declara la Guerra a Inglaterra. En menos de un mes toda Europa está en Guerra. Las alianzas se cumplen. Alemania invade Francia en una acción relámpago pasando por Bélgica en el llamado Plan Schlieffen , que será el único gran movimiento de la Guerra antes de estancarse en las infernales trincheras. Se establecerán frentes de trincheras, el occidental, entre Francia y Alemania; el Oriental entre Alemania y Rusia y otros menores como el Frente Turco, El Frente Alpino, entre otros. 

    La guerra no tendrá grandes batallas, ni avances, sino que será una guerra de desgaste en las trincheras. Estas se constituirán el infierno mismo en vida para estos europeos que hasta ese entonces eran tremendamente optimistas y creían en la pronta plenitud del hombre.  En esta guerra se probaron nuevos armamentos lo que hizo que el impacto psicológico  fuese terrible. La tecnología y la ciencia trajo bienestar, pero también destrucción hasta lo inimaginable. Es la primera Guerra en que  participa la aviación, por los que las bombas caen del cielo. Aparecen los submarinos, los gases venenosos, los cañones de largo alcance. La capacidad destructiva muestra su potencialidad que va más allá de lo hasta entonces imaginado. 

    Aunque aún es una guerra de soldados marca la pauta de las destrucciones y cambios en el accionar de las guerras. Se termina la caballerosidad y se entra a una dinámica en que todo está permitido. Tras cuatro años de guerra de desgaste, la salida del Imperio Ruso a causa de la Revolución bolchevique, con Lenin prometiendo Paz, Tierra y Pan hizo que Alemania se volcara por entero al frente Occidental.  Pero la entrada de Estados Unidos a último minuto debalanzó las fuerzas e hizo que Alemania no pudiera sino rendirse. Los franceses, que como ya auguraba el octogenario Von Bismark, odiaban a los alemanes y quisieron humillarlos. Los hicieron firmar la rendición en un vagón de tren. Se convocó al tratado de Versalles en el cual no se negoció la paz, sino que se impuso. En ese salón de los espejos repletos de personas, no había ningún alemán. Alemania fue castigada. Se la consideró culpable de la Guerra. En el fondo lo era, Guillermo II buscó la Guerra y la provocó. Tenía que pagar todos los costes de la Guerra. Pero además se les desmantelaron las industrias y la zona industrial fue ocupada por franceses. Sin industrias, ¿cómo podría Alemania pagar los importes obligados? Este tratado firmado en forma revanchista como vendetta no aseguraba la paz, sino la Guerra. Alemania destruida fue fragmentada en los nuevos ordenamientos de mapas. Se le entregó Alsacia y Lorena a Francia, se le dio salida al mar a Polonia y se formaron nuevos países como Checoslovaquia a costa de territorios germanos. Se desintegraron los imperios y se reestructuró el mapa de Europa con una miopía galopante. La paz creada era de cristal y bastaría pequeños temblores para provocar catalismos. La nueva Alemania, ahora una República, la República de Weimar era frágil e inviable. Sin industrias e incapaz de pagar cayó en la mayor inflación que jamás ha conocido la historia. La inestabilidad económica, llevó a la inestabilidad política. El partido comunista alemán soñaba con apoderarse de Alemania en el llamado “ Octubre alemán”. Eso fortaleció los nacionalismos que se oponían a la idea de una Alemania como satélite de la Unión Soviética. Hegel, quien veía que el Estado era la máxima expresión del Espíritu, quien había inspirado a Marx, inspiró también a Hitler. La idea de estados totalitarios inundó el ambiente y surgieron fuerzas que olvidaron al individuo a favor de ideas totalizantes de estados como monstruos devoradores de mismidades. La paz no había llegado, entre guerras se tejieron  odios y rencores que alimentaron con más fuerza los resentimientos. Hitler hizo firmar la rendición de Paris en el mismo vagón de tren en que se firmó la rendición de Alemania de la Primera Guerra Mundial. El mundo había cambiado y el conflicto desatado en 1914 no se resolvería hasta 1945.