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  • Principio y término de la verdadera libertad

    Principio y término de la verdadera libertad

    No es raro escuchar decir que la libertad de uno termina donde empieza la libertad del otro. De esa manera, dicen, se garantiza y se asegura el respeto entre las personas. El principio de mi libertad, así, encuentra su fundamentación en el término de la libertad de los demás. Pero, cuando se afirma esto: ¿se piensa bien lo que se quiere significar? ¿Termina realmente mi libertad donde empieza la de mi vecino? ¿Dónde empieza y dónde termina verdaderamente la libertad humana?

    Para responder a esta pregunta conviene examinar con detenimiento la naturaleza de la libertad humana. Y lo primero que es necesario afirmar, contrariamente a lo que afirman ciertas corrientes materialistas y deterministas, es que el hombre es libre. Porque ¿quién de nosotros no ha advertido alguna vez que a pesar de la limitación, a pesar de los condicionamientos que nos rodean, hemos tomado algunas decisiones libres, en el sentido de realmente mías? ¿Quién no ha sentido alguna vez en la vida el vértigo de la libertad cuando debes tomar una decisión definitiva, absoluta, comprometedora, en la que muchos de tus amigos te decían: “no lo hagas”; “piénsalo bien”, y sin embargo, incluso aún con temor, con miedo, terminamos decidiéndonos por lo que queríamos en el fondo de nuestro corazón?

    Por mucho que afirmemos diversos determinismos, lo importante es que a pesar de esos condicionamientos, es posible darnos cuenta de que cada una de las decisiones que tomamos son decisiones que hemos tomado nosotros en lo más íntimo de nuestro ser. No estamos determinados por nuestros instintos, antes bien, podemos autodeterminarnos a elegir o no elegir; podemos autodeterminarnos a elegir una cosa u otra. Esta autodeterminación de nuestra voluntad es lo que suele llamarse libre albedrío o libre arbitrio. Mientras que los animales están totalmente determinados a hacer lo que su propia naturaleza les dicta, el hombre es capaz de actuar contra esa naturaleza, como se ve, por ejemplo en el caso de aquellos que realizan una huelga de hambre. Ser libres supone la capacidad de autodeterminarnos a actuar o, lo que es lo mismo, ser libre es tener la capacidad de elegir entre distintas alternativas.

    Ahora bien, si la libertad humana se reduce a este libre albedrío, si la naturaleza más propia de la libertad del hombre se queda en esta capacidad de elegir, es evidente que como muchas de nuestras elecciones podrían perjudicar a otra persona (por ejemplo cuando elijo mentirle a mi amigo o cuando elijo apropiarme de algo ajeno) es conveniente proteger la integridad de las personas afirmando que el término o límite de mi libertad debe ponerse allí donde el otro pueda verse perjudicado, porque, se entiende que no podemos perjudicar a las  personas. Pero, este modo de razonar olvida que quien ejerce la libertad es también una persona y, por tanto, tampoco ella puede perjudicarse a sí misma porque todos los hombres aspiran a su perfección y felicidad; y no a su degradación e infelicidad.

    Es precisamente a la luz de esa tendencia hacia la felicidad humana que aparece la verdadera dimensión de la  libertad. Si la libertad es solo capacidad de autodeterminarme, capacidad de elegir una cosa u otra, no es muy difícil terminar concluyendo que entonces con mi libertad puedo hacer lo que me da la gana, puedo elegir lo que quiera cuando quiera con quien quiera, y continuar siendo libre. Puedo elegir obedecer a mis padres o no;puedo elegir dar una limosna o no, puedo elegir estudiar o no, puedo abortar o no, puedo romper los vidrios de un negocio  en medio de una manifestación o no, y un larguísimo y extenso etc. Pero, esto sería entender la libertad, pero no entender su sentido, sería acercarse a la libertad de manera impropia, por cuanto supondría no considerar que la libertad de la que hablamos es la libertad de la persona humana, no es una libertad abstracta de no sé sabe bien quién, sino que es nuestra libertad. Y la persona humana no es una criatura sin destino, no es alguien que deambula por la vida sin saber a donde ir, sino que aspira con toda las fuerzas de su corazón a la felicidad. El hombre es un ser finalizado, tiene un fin que conseguir, que no es otro que su plenitud, que su realización personal, la cual no es solamente una realización superficial, una especie de pincelada que me permita al menos aparentar ante los demás que me porto más o menos bien, sino que supone la realización de lo más íntimo y profundo de nuestro ser personal, de aquello más noble que hay en nosotros: nuestra inteligencia y nuestra voluntad. Aspiramos a contemplar el ser de las cosas, a conocer la verdad y a amar el bien. Todos y cada uno de nosotros queremos ser felices, queremos poseer un bien que nos sacie y nos colme completamente y que una vez poseído ya no deseemos nada más, lo cual sólo puede encontrarse en un bien infinito.

    El hombre tiene sed de infinito, tiene sed  de un bien absoluto, de allí que no pueda verse saciado con ninguno de los bienes imperfectos que nos rodean. Ahora bien, precisamente porque el hombre tiende a poseer un bien absoluto es que los bienes que no son ese bien, los bienes finitos, imperfectos, los bienes singulares y concretos, nos son indiferentes y solo los queremos, sólo los amamos, si queremos. A diferencia de los animales que están absolutamente determinados por sus instintos a desear bienes concretos y singulares, bienes que deben buscar porque así se los determina su naturaleza específica. Así el ratón busca y ama el queso; así el león busca a la gacela para alimentarse; así la oveja huye del lobo; en cambio, el hombre, que aspira a la felicidad, que aspira a un bien absoluto y perfecto, al no encontrarlo, tiende a los diversos bienes particulares, si quiere, pero si no quiere no, porque los bienes particulares no llenan el corazón del hombre.

    Somos libres de todo lo finito porque tenemos un innato amor a lo Infinito. Lo finito sólo, buscado como fin y felicidad última, deja un vacío no siempre fácil de llenar. Es en este horizonte, es en esta perspectiva y sólo en ésta, que podemos apreciar la libertad, que podemos llamar libertad humana. Sólo a la luz de la tendencia humana a la plenitud aparece la verdadera dimensión de la libertad, sólo en esa perspectiva aparece el principio y el término de la libertad, porque, evidentemente, que si el ser humano quiere alcanzar su realización, ha de tender a los bienes que le acerquen a aquella felicidad que anhela, que como hemos dicho, supone la realización de lo más noble que posee. Una libertad que impida la felicidad y a la plenitud humana es sólo apariencia de libertad.

    La libertad rectamente entendida no puede ser sino aquel don que hemos recibido para ordenarnos por nosotros mismos a nuestra felicidad. La libertad no puede ser nunca el valor supremo, nunca debemos ponerla como fin. Es ella un maravilloso y grandísimo medio para ordenarnos a nuestro fin. Claro que es valiosa, y mucho. Por eso ha sido bueno que se la exija, que se la celebre, que se la proclame, pero es valiosa como medio que nos conduce a otros valores más altos como la verdad, el bien, la belleza, la justicia, etc. La libertad nos ha sido dada para ser felices, no infelices, nos ha sido dada para realizarnos como personas, no para fracasar como tales. Una libertad que conduzca a mi ruina no la podemos desear. Por eso, si queremos acercarnos convenientemente a la libertad, hay que entenderla en el horizonte de la realización y plenitud humana. Sólo así nos aparece como lo que es: el medio por el cual, gobernandonos a nosotros mismos, siendo plena y perfectamente dueños de nosotros mismos, nos orientamos a nuestro mayor bien. La libertad personal es señorío sobre mis actos y por eso sobre mí mismo. No como simple posibilidad de optar o elegir entre unas cuantas cosas más o menos interesantes, sino como la capacidad de decidir por mí mismo, en cada momento, lo que he de hacer para ser lo que quiero ser, lo que debo llegar a ser: una persona plena, realizada, feliz. Ahí, en el bien humano, está el principio y el término de la libertad y no en donde comienza la libertad del otro, porque de otro modo, podríamos cometer las peores atrocidades con el consentimiento de ese otro. 

  • Los Estados Pontificios: Un Regalo con Consecuencias para La Iglesia

    Los Estados Pontificios: Un Regalo con Consecuencias para La Iglesia

    Desde que se estableció Pedro como primer obispo de Roma, los fieles y aún más los emperadores cristianos, fueron donando a la Iglesia romana gran cantidad de bienes territoriales, algunos de ellos con importantes extensiones de terreno. Estas posesiones, fueron integrando lo que se conoció como “Patrimonio de San Pedro”, y estuvieron diseminados por toda la península itálica e incluso fuera de ella.

    Su administración, aunque no convirtió inicialmente a los papas en jefes de Estado, les otorgó varias prerrogativas civiles y políticas. Como muchos papas procedían de la aristocracia romana, ejercían simultáneamente el cargo de obispo y de gobernante civil de la Ciudad Eterna. Sin embargo, los Estados Pontificios no se establecen en los primeros siglos de la Iglesia, sino que hasta el año 756, durante el pontificado de Esteban II y con la ayuda de Pipino III gobernador de los francos.

    Donacion de Pipino el Breve por el Tratado de Quierzy al Papa Estevan II el año 756

    Desde mediados del siglo VI, los lombardos, un pueblo germánico originario del norte de Europa, se asentaron en el valle del río Danubio y desde allí invadieron la Italia bizantina, el año 568, bajo la conducción de Alboino. Ocuparon casi toda la península y establecieron un reino lombardo (o longobardo, como se les decía en latín), que duró hasta la mitad del siglo VIII, cuando fueron derrotados por los francos. Veamos los orígenes de los Estados Pontificios. Indudablemente en centro de ellos está Pipino III, más conocido como Pipino el Breve, debido a su baja estatura, hijo menor de Carlos Martel, que nació hacia el año 715 en Jupille, en donde nace una gran parte de la dinastía Merovingia y Carolingia. Cuando el papa Esteban II solicita su ayuda, éste se la presta interviniendo ante Astolfo, rey de los lombardos, quien aceptó traspasar Ravenna a Roma. Sin embargo, incumplió su compromiso y, por añadidura, puso sitio a Roma. Se produce una nueva llamada de auxilio del Papa a Pipino el Breve y nueva acción militar de los francos en su auxilio. Sometidos los lombardos, por fin, éste hizo entrega al papa Esteban II de los extensos territorios conquistados, confiriendo al  Sumo Pontífice el dominio temporal de un Estado que, con algunas variaciones geográficas, habrá de perdurar hasta 1870, durante más de 11 siglos.

    Como retribución a tanta generosidad, el domingo 28 de julio del año 754, en la basílica de Saint Dennis, el papa Esteban II consagra a Pipino y le confiere los títulos de Rey de los francos y Patricio de los romanos. Se establece por medio de este acto, un estrecho lazo de continuidad entre la unción realizada a los reyes del Antiguo Testamento y los reyes de la nueva dinastía. Esta consagración pone fin al linaje merovingio y legaliza el advenimiento de los carolingios al poder. Confirmando a Pipino el Breve, como Rey de los francos, y consagrándole el mismo como tal, el Papa tomó distancia con el emperador de Bizancio, sometiéndose para su seguridad, a los soberanos francos. Es el comienzo de una larga colaboración, a menudo conflictiva, con los carolingios y sus lejanos herederos del Sacro Imperio Romano Germánico.

    A partir de esta consagración, la legitimidad del Rey, no dependerá exclusivamente de los señores francos, electores del rey, y se transformará en un reinado de derecho divino, que durará en Francia interrumpidamente durante ciento once años. Los francos querían una buena relación con los lombardos y también con el Papa. Por eso, el año 754 los francos envían una delegación para calmar a los lombardos en sus reivindicaciones territoriales, pero ésta no tendrá ningún efecto. Por ello, Pipino el Breve se ve obligado a lanzar en su contra una primera expedición militar de la que sale victorioso. Pero un año después los lombardos ponen sitio a la ciudad de Roma. Por lo tanto, entre el año 756 y el 758, el Rey de los francos deberá lanzar tres campañas contra ellos, hasta conseguir su retiro hacia el norte de Italia. No obstante, tras esta victoria, multiplicará sus esfuerzos para intentar restablecer el entendimiento entre los lombardos y Roma.

    Al final de estas expediciones, Pipino el Breve decide regalar al papa Esteban II las regiones conquistadas: 22 ciudades del centro de la península itálica. Ravenna, Perusa, las provincias de Emilia – Romagna y de la Penta – Cole se unen a Roma, dando forma así, a los Estados Pontificios, cuya capital será la Ciudad Eterna. Una donación de los territorios reconquistados que, como veremos, serán para la vida y misión de la Iglesia, lo que acostumbramos llamar un “presente griego”. Un nuevo Estado formado por un conjunto de territorios básicamente centro italianos, que se mantuvieron como un estado independiente, bajo la directa autoridad civil de los papas, entre los años 756 y el año 1870. Limitaba al norte con el Sacro Imperio Romano Germánico, con los Ducados de Toscana y Módena y la República de Venecia. Los otros límites fueron: al este con el mar Adriático, al sur con el Reino de Nápoles y al oeste con el mar Mediterráneo.

    Mapa de los territorios carolingios 

    Es así, como sin haberlo buscado, el Papa se convierte en soberano de un Estado temporal, que como hemos dicho, duró durante once siglos y que todavía subsiste su heredero, el pequeño Estado de la Ciudad del Vaticano, creado el 11 de febrero de 1929, gracias al Concordato de Letrán, entre la Santa Sede y el Gobierno Italiano. Con ello se pone punto final a los múltiples problemas que surgieron a raíz de la toma de Roma por Garibaldi, cuando éste en 1870 lucha militarmente por la unificación de Italia y pone fin a los Estados Pontificios. Mediante este Concordato el Papa queda como soberano de un minúsculo Estado: la Ciudad del Vaticano, pero enteramente libre, en el corazón de Roma.

    Con perspectiva histórica, podemos decir que el regalo de Pipino el Breve a la Iglesia, fue un peligroso presente, pues el Papa se transformó con ello en un gobernante temporal, teniendo hasta su propio ejército. Los papas, al querer igualarse a los emperadores y reyes de la época, tuvieron que reunir enormes cantidades de dinero, para financiar las monumentales y hermosas construcciones que se requerían, para hacer de Roma una ciudad que estuviera a la altura de las otras grandes capitales europeas. A raíz de ello surge la venta de indulgencias y la corrupción que afectó fuertemente la vida de la Iglesia, pero esto será materia de otro análisis. Podemos decir con tristeza, que el Papa tuvo que abandonar parte de sus tareas espirituales, para dedicarse a las actividades propias de un Jefe de Estado, y la Sede de San Pedro empezó a resultar atractiva para  hombres codiciosos de poder, riqueza y prestigio. 

  • Lo Bello y lo Feo

    Lo Bello y lo Feo

    Me he preguntado muchas veces: ¿Por qué es repulsiva la cabeza de un murciélago (por ejemplo: del “vampyrus spectrum”)? Y: ¿Por qué me atraen el rostro y la mirada de un cervatillo (por ejemplo: del “blastócero bezoarticus”)?

    Dicho de otro modo: así como, tendido en una playa, me he dejado rodear por blancas gaviotas, ¿Por qué no me dejaría circundar por arañas, escorpiones y culebras? ¿Cuáles son las razones que me hacen rechazar, instintivamente, ciertas formas vivas, como si éstas fueran intrín-secamente contrarias a mi persona, a mi mundo y a mi destino? Desde luego, no es solamente el veneno de la tarántula el hecho que producem en mí el temor y que me convierte en su enemigo. Con el peligro del veneno parecen coincidir la forma y los movimientos del animal; características que, después de sobrecogerme, causan mi estado de vigilancia, si no mi agresividad.

    El mal encarnado en los demonios atormenta a la humanidad y asecha para lograr el triunfo de llevarse a las almas fallidas al infierno.

    No me estoy refiriendo a la simpatía que cada uno de nosotros experimenta hacia unos u otros valores formales del mundo natural, sino a la antipatía general hacia determinadas estructuras vivas y situaciones que son parte del Universo físico; como, por ejemplo, las oscuras fosas oceánicas, o el estado de putrefacción de un cadáver. No dudaría en afirmar, por el contrario, que los colores del mar, del cielo y de la arena se integran perfectamente con el blanco y el negro de las plumas de la gaviota, y que esta armonía nos dona la experiencia de la luz, de la paz y del infinito. De modo que no podríamos negar que la atracción y el rechazo recíprocos son las dos situaciones que siguen al encuentro entre el sujeto sensible y el objeto percibido. ¿Es esa atracción la señal de que el objeto es hermoso? ¿Es ese rechazo la señal de que el objeto es feo?

    Las principales religiones enseñan que Dios ha querido vincular la criatura humana con la belleza, de un modo misterioso y definitivo. ¿Con cuál belleza? Con la Belleza de su Verdad. (San Agustín definió a la Belleza como esplendor de la Verdad, “splendor veritatis”). Esas mismas religiones enseñan que Dios ha puesto en el alma humana una adversión instintiva, y también definitiva, hacia lo feo, El Señor de mi Religión, Jesús, señaló a sus primeros discípulos la belleza de los lirios del campo, como un ejemplo del modo en que Dios, su Padre, nos dona continuamente la Belleza junto con la Vida. Simultáneamente Jesús entregó a los apóstoles “el poder para andar sobre serpientes y escorpiones”, prometiendoles que éstos no les harían daño. (San Mateo, 6,28-29-30, y San Lucas, 10,19).

    La Venus de Boticelli ha sido considerada una de las bellezas del arte occidental. Su delicadeza, gracia e ingenuidad la hacen ver como una diosa casta, mas que la diosa del amor lujurioso.

    En este segundo texto evangélico (y los hay en otras religiones) el mal coincide con lo feo. Coincidencia que inspiró a innumerables artistas de Occidente y de Oriente cuando se propusieron representar al Infierno. Sin embargo, ¡qué extraño! Si bien Jesús envía a sus discípulos “como corderos en medio de lobos” (San Lucas, 10, 34). El hombre santo no solamente no recibirá daño de la fiera, sino que la convertirá en cordero. Esto es lo que sucedió en el caso de San Francisco de Asís, cuando el Santo transformó al famélico lobo de Gubbio en amigo y protector de los niños, de los ancianos y de las mujeres de aquel pequeño pueblo de Italia. He aquí que la fealdad y la maldad son hechas belleza y bondad.

    Esta es la razón por la cual el mismo San Francisco besó en la boca al leproso, y por la cual Santa Catalina de Siena bebió el pus de las llagas de los apestados de su ciudad, en 1368. El amor del Santo (no cualquiera pasión erótica) tiene el poder de revelarnos valores trascendentes que las formas feas (o definidas feas por nosotros) suelen esconder. Y también pueden revelarnos la maldad y la fealdad que, al revés, se suelen disfrazar con formas que consideramos hermosas. De igual modo, el artista es aquel que ha recibido el don de revelar la Belleza, no solamente física, a veces no aparente, del alma humana y del Universo, cuando está lleno del Espíritu de Dios. 

  • Las Órdenes Militares Medievales

    Las Órdenes Militares Medievales

    Las Ordenes militares de caballería que hoy siguen fascinando a la novelística y a la historia nacieron hacia el año 1.000. Surgieron de las transformaciones sociales y políticas de la época feudal, del rol preponderante de los castillos y de la adopción de nuevas técnicas de combate por parte de los guerreros. Encontraron un enemigo en el Islam y la caballería se opuso fuertemente a él.

    La sociedad que surgió de las invasiones del siglo V – VI en Europa fue aristocrática y guerrera e hizo que los hombres libres se relacionarán mediante la sujeción a otro más poderoso, mediante juramento de fidelidad, la encomendación. Ya en el siglo X abundaban los principados y los señoríos, y con ellos “ejércitos” privados sometidos a un señor.
    Esta sociedad era violenta y la Iglesia busca pacificar mediante instituciones como la Paz de Dios y la Tregua de Dios, que restringían la guerra privada y buscaban crear un clima de paz. Por otro lado el Islam, que había conquistado vastos territorios del África Cristiana y de Occidente (España, Sicilia) era un peligro que exigía defensa. El Islam buscaba la conversión del mundo entero.

    Mural del Siglo XII, Capilla de los Templarios de Cressac

    Así fue surgiendo una sociedad militarizada, constituida por tres órdenes: Clérigos, Guerreros y Campesinos, como lo expresó Aldaberón en un escrito en honor a Hugo Capeto. La Iglesia quiso formar una caballería eclesiástica, Militia Sancti Petri, pero no lo consiguió. Pero sí logró imponer un código ético en los guerreros y que profesaran defender la fe católica. Ello se conseguía mediante una Regla.

    La primera cruzada:
    En 1095, mientras España vive un proceso de recoquista frente al Islam que la habia invadido el 711, Urbano II predica la I Cruzada. En ambas empresas se comprometieron los caballeros que tomaron las armas para seguir al Papa y esta acción los transformó en el caballero prototipo del cristiano: distinguido y noble. En torno al caballero surgirá un código de honor, una literatura y una mitología, gracias a su armamento, a los torneos y a sus valores cristianos. Nacerán las canciones de Gesta, que cantarán sus aventuras.

    Los Caballeros Templarios:
    Fue la de los Templarios la más famosa en los siglos medievales. Sus miembros laicos guerreros, sacerdotes capellanes y servidores sargentos, guerreaban en la defensa del Reino latino de Jerusalén y en los principados cristianos, defendiendo al peregrino y siendo testigos de la fe.
    Ellos, como las otras órdenes, tenían un Código o Regla, aprobada por el Papa. Poseían independencia política y tenían un Gran Maestre, elegido de entre los más altos caballeros. poseían fortalezas en Oriente y Occidente. Fue una orden rica lo que despertó la ira y codicia del rey Felipe IV el Hermoso, que los persiguió, encarceló y presionó al Papa Clemente V de Aviñón, que los suprimió en el Concilio de Vienne (1311 – 1312).
    Se acababa así el servicio a los peregrinos en Medio Oriente y la defensa militar. La obra de su fundador Hugo de Payns, se acababa con la muerte, en la hoguera, acusado de herejía y traición a Cristo, de Jacques de Molais, el último Gran Maestro, que injustamente fue ajusticiado junto a la plana mayor de la Orden. Nacía así, la leyenda acerca de los templarios que dura hasta hoy. 

  • La Restauración de la Torre di Pisa

    La Restauración de la
    Torre di Pisa

    A pesar de que la Torre Inclinada de Pisa es uno de los atractivos turísticos más importantes de Italia, es en realidad sólo una parte del “Duomo de Pisa”, compuesto por cuatro edificios.

    Italia posee el 45% de los monumentos arquitectónicos del mundo y entre ellos la Torre de Pisa es uno de los que más retiene en su mente el viajero que visita este país. Sin embargo, para poder entender el por qué de su fama internacional, debemos conocerla con un mínimo de rigor y profundidad. La Torre de Pisa no es más que el campanil de tipología arquitectónica aislada del “Duomo di Pisa”, ambos edificios forman parte de un conjunto arquitectónico- urbanístico único en el mundo en su género, el llamado “Campo dei Miracoli”, que está compuesto por cuatro edificios: “il Duomo, la Torre, il Battistero e il Camposanto”, envueltos los cuatro por un muro perimetral que transforma al conjunto en un espacio cerrado y por ende en una obra Arquitectónica única.

    Campo dei Miracoli

    Por lo tanto, no podemos referirnos a la Torre, sin al menos exponer una pequeña reseña de los edificios parte del complejo. En primer lugar, “il Duomo”, iniciado en el año 1064 por el Arquitecto Buscheto y terminado por el Arquitecto Rainaldo en el S.XII. En su interior paradojalmente aún cuelga de la nave principal el “péndulo” con el cual el Maestro Galileo Galilei, generó una serie de experimentos desde la cúspide de la Torre, entre ellos la demostración del “isocronismo del péndulo”. “Il Battistero” iniciado en el año 1152 y terminado a fines del 1300, sus principales autores son los Arquitectos Diotisalvi y Nicola Pisano. “Il Camposanto”, iniciado en el año 1277 por el Arquitecto Giovanni di Simone, y finalmente “Il Campanile del Duomo”, también llamado desde la antigüedad la “Torre pendente”, actualmente conocida como la Torre de Pisa.

    Esta construcción iniciada en el año 1173 posee una altura de 55 m y una inclinación de 5o – 30. Al finalizar el tercer nivel, la Torre comienza a inclinarse, lo cual lleva a una suspensión inmediata de los trabajos por razones evidentemente estructurales. Sin una razón histórica ni científicamente comprobada, en el año 1275 se continúa su construcción conservando la inclinación de los tres niveles anteriores, obra encargada al Arquitecto Giovanni di Simone, quien generando una aparente suerte de “Ilogísmo Arquitectónico”, cada vez que construía un nuevo nivel, lo hacía retomando la verticalidad perfecta de éste. Sin embargo, al terminar el nuevo nivel, con su peso inclinaba más la Torre, acusando claramente que el terreno cedía. Esta operación y curioso fenómeno se repitió hasta terminar la Torre coronándola con su “cella campanaria”. La fecha de término data de la segunda mitad del 1300, generando una de las Torres más altas de su época, a la que se asciende por una escala de 294 escalones.

    En el interior de “Il Duomo” aún cuelga de la nave principal el “péndulo” con el cual el Maestro Galileo Galilei, generó una serie de experimentos desde la cúspide de la Torre, entre ellos la demostración del “isocronismo del péndulo”.

    La Restauración constó esencialmente de una exhaustiva limpieza de todos los agentes patológicos de epidermis a nivel físico, químico y biótico, aplicando como terminación sustancias consolidantes para garantizar la no disgregación de la materia. Dado que la Torre no se puede enderezar, pues fue construida curva e inclinada como si luchara contra la fuerza de gravedad con cada nuevo nivel que se le agregaba, la operación que se realizó en primer lugar fue la consolidación del terreno de su base para impedir que se siguiera curvando, pero conservando la inclinación original ya que es parte de su especial historia y de su valor como Monumento. En segundo lugar, de la mano con la operación anterior, se intervinieron cuidadosamente sus cimientos para garantizar así su estabilidad estructural. 

  • Petra: La Calma del Desierto

    Petra: La Calma del Desierto

    Petra, magnífica ruina de una ciudad romana, que combina arquitectura helénica con nabatea. Se aparece entre las rocas, impactando al observador y es, sin duda, la joya del desierto de Wadi Rum.

    Mapa de Petra 1912. Libro de Viajes de Karl Baedeker, 5ta Edición

    Cuando uno escucha el nombre Medio Oriente muchas opiniones e ideas vienen a la mente, especialmente la palabra conflicto es la que más resuena en nuestros oídos. Además, muchas veces cuando nos informamos ya sea a través de la prensa escrita o la visual encontraremos alguna noticia referida al tema del conflicto. También es justo decir que en la última década la zona lleva un estigma bajo los ataques y milicias terroristas en el lado musulmán. Connotación que ha sido designada por los ojos occidentales, pero que finalmente es una sola mirada y no un enfoque completo de toda una tradición.

    Los países árabes no pueden llevar la tilde de belicosos y terroristas,  sino que me atrevería a decir que la verdadera palabra que los define es es misterio y riqueza, en elementos ocultos a las mentes de occidente, los cuales se presentan como una belleza y una atracción preciosa. Medio Oriente árabe es un tesoro fecundo de riquezas en todo ámbito de la expresión humana, desconocido a muchos de nosotros. A que se debe la reflexión, se debe a una experiencia netamente personal. Hace aproximadamente un mes atrás tuve la suerte de viajar a la zona por motivos de vacaciones, mi expectativa era tremenda porque sabía que iba a una tierra virgen para mis ojos y espíritu.

    Aterricé en el aeropuerto “Queen Alia” en Amman, Jordania. Desde que inicié el trayecto al hogar de mis padres quienes se encuentran allá por trabajo, sabía que estaba lejos de casa y que me encontraba en una zona donde muchas miradas han sido puestas. Lo más llamativo en ese camino fue ver carteles que indicaban salidas hacia la frontera con Arabia Saudita camino que también llevaba a Yemen y otra salida que llevaba a la frontera con Irak. Sólo horas te separaban de lugares que siempre escuchas y que nunca piensas que estarás tan cerca de ellos. La emoción de aventura estaba siempre presente.

    Pero mis planes no contemplaban esos dos países, mi idea era conocer el país jordano y su actual apuntada maravilla del mundo; Petra. Todo el pueblo de Jordania se enorgullece de su “piedra” y uno podía ver en todas partes publicidad para visitar la ciudad, lo cual creaba una tremenda expectativa para ir de inmediato. Pero los jordanos tienen muchos más encantos en su tierra, poseen uno de los desiertos más místicos y maravillosos de la tierra; el desierto de Wadi Rum.
    Desde la perspectiva de la historia Wadi Rum fue lugar de planificación de Lawrence de Arabia durante la primera guerra mundial para llevar sus ataques en contra del Imperio Otomano. Por lo tanto, los dos lugares me aparecían lugares atractivos para conocer, además, Wadi Rum era accesible después de la visita a Petra.

    Inicié mi viaje a Petra junto a un joven jordano, temprano una mañana, para descubrir una de las nuevas siete maravillas del mundo. El precio de entrada a Petra son 21 dinares jordanos, los cuales equivalen a 30 dólares. Uno empieza la odisea a través de “As-Siq”, que es la entrada principal. Esta se asimila a una tremenda garganta con unos acantilados de unos ochenta metros de altura y un recorrido de unos 1.200 metros. Las formaciones geológicas con las cuales uno se encuentra son impresionantes, rocas de color rojo, canales de agua y embalses. Aspectos que están constantemente bajo la mirada de la cámara fotográfica.

    Después de la asombrosa caminata uno se encuentra con la principal atracción del lugar, que, tímidamente, se asoma al final del trayecto: Al-Khazneh. Este potente monumento se presenta ante la mirada humana como una verdadera maravilla de la arquitectura. Es una mezcla entre la arquitectura helena y la nabatea. Uno podría escribir un sin fin de características de este monumento histórico, pero las palabras serían demasiado subjetivas. Sólo se puede decir que al encontrarse con ella uno queda impactado por su belleza. Pero Petra no es sólo este tremendo y hermoso monumento, sino que ofrece muchas atracciones arquitectónicas; un odeón romano, tumbas reales, una calle columnada y muchos templos. Es injusto dedicarle un par de horas a esta nueva maravilla del mundo, pero sí creo que es posible encantarse y dejarse llevar por su belleza e historia. Sinceramente los jordanos se merecían poner su nombre en la historia del mundo con este nuevo nombramiento de las siete maravillas.

    Desierto de Wadi Rum

    Después de la agotadora, pero maravillosa experiencia en Petra, era el turno del inmenso desierto de Wadi Rum. Llegué ahí la misma tarde y ya me sentía pequeño ante la grandeza del desierto. Fui acompañado nuevamente por el chofer y un guía beduino de la zona. Nos encaminamos en una camioneta a explorar las dunas rojas marcadas por el cálido viento del verano jordano. La soledad se sentía y uno se encontraba dentro de una de las más bellas creaciones que sólo pueden ser atribuidas a la divinidad, ya que ningún hecho azaroso puede haber sido el artista de la bella pintura que estaba frente mis ojos. Este paisaje rojo que me rodeaba fue hecho inteligente para ser contemplado.

    Es en la inmensidad del desierto jordano donde más solo me he sentido, pero fue una soledad llena de alegría y meditación. El desierto otorga eso, invita al autoconocimiento y a la meditación profunda. Te muestra que estás alejado de toda distracción y te ofrece la oportunidad de encontrarte. No detallaré todo lo que pasó por mi mente en esa tarde mientras me maravillaba por la puesta de sol más bella que mis ojos han visto, pero si se me permite hacer una pequeña analogía, lo que sentí en ese momento fue lo que sintió el Principito de Antoine de Saint-Exupéry, fui capaz de revivir el encuentro que tuvo con el zorro y darme cuenta de la importancia de la rosa que nos presenta el autor francés.

    El desierto permite eso, la profunda reflexión y también la exposición de los sentimientos más profundos del alma. Además, ante tal belleza es imposible no mostrar agradecimiento de lo que uno realmente lleva dentro de sí. Al descender del cerro en el que me encontraba contemplando la puesta del sol, fui trasladado a una carpa beduina en la mitad del pleno desierto. Allí fui recibido por un joven llamado Fadi, que tenía veinte años y llevaba cinco años viviendo por su cuenta en el desierto. Como es de costumbre me ofreció el auténtico té beduino y gocé de una noche de música árabe y beduina, bajo las millones de estrellas que se reflejan en nuestro cielo, rodeado del calor de una fogata y la buena voluntad de los jóvenes beduinos.

    Después de conocernos un poco y disfrutar de una auténtica comida beduina, llegó la hora de descansar y el desierto me tenía una sorpresa más; el silencio de la noche. Nunca en mi vida había experimentado ese silencio que entraba en lo más hondo de mis oídos y hacía darme cuenta que estaba aislado, lejos de mi tierra y en un lugar donde no habían preocupaciones y problemas, sino que había paz. Fue en ese momento que me di cuenta de la mística del desierto y de medio oriente. Tantas cosas peyorativas se escuchan o dicen sobre esta zona, tantas cosas se dicen sobre la cultura y las personas, pero nada se dice sobre la tierra que compone a este lugar, está tierra roja y cálida llamada desierto es donde se encuentra el tesoro del mundo árabe, es en esta arena que cada vez se renueva y se ve virgen a través de la tierna brisa del viento es donde uno encuentra y siente paz en medio oriente.

  • Juan Francisco González, pintura chilena del siglo XIX

    Juan Francisco González, pintura chilena del siglo XIX

    Con trazos sueltos y colores intensos, que reflejaban su temperamento, González destaca como uno de los artistas más completos de Chile en el siglo XIX. Una  personalidad única lo alejó del academicismo imperante y lo llevó a crear su propio estilo pictórico, para transmitir en sus cuadros su amor por lo chileno: paisajes, flores, frutas y retratos.


    Juan Francisco González nace en Santiago el 25 de septiembre de 1853. Apasionado como pocos, inconformista, inquieto y único, probablemente fue el más original de los pintores de su generación. 
    Desde niño demostró interés y habilidad por la pintura, y estudió con maestros de la talla de Pedro Lira, Alejandro Cicarelli y Juan Mochi. Sin embargo, se alejó tempranamente de los convencionalismos sociales y pictóricos y buscó una manera propia de expresarse; al hacerlo, fue abriendo camino para la renovación del arte chileno hacia un arte más suelto y menos apegado a las normas de la Academia.

    Nogales

    Entre 1879 y 1887 vivió en Perú, La Serena y Valparaíso. En esa época, la escena artística en el puerto principal de Chile era muy estimulante. González entabló una gran amistad con el pintor Alfredo Helsby, así como con el poeta nicaragüense Rubén Darío. En 1887, decide partir a París y cumplir con el sueño de conocer en persona las obras de los artistas más relevantes de la época. En Europa González estudia a los clásicos, copia sus obras para mostrarlas en Chile y masificar la educación artística, y viaja por varios países para aprender de sus pintores.

    Calle de San Bernardo
    Calle de San Bernardo



    Regresa a Chile en 1888. Pronto se instala en Limache, donde reafirma y testimonia en obras su amor por Chile; retratándolo en sus mujeres y niños, flores, frutas y paisajes. Al mismo tiempo fue un viajero incansable. Su particular forma de mirar el mundo quedó plasmada en obras de los lugares que visitó durante sus múltiples viajes: Francia, Holanda, Italia, España, Alemania, Perú y Bolivia entre otros. Dentro de Chile recorrió el campo y la costa pintando al aire libre. Muchos asocian la obra de González con el movimiento impresionista, pero en realidad el amor por la pintura fuera del taller es lo único que tenían en común.
    González tuvo épocas difíciles, pero también conoció en vida el éxito de ser reconocido por el público de la época. Sus obras fueron premiadas varias veces en los Salones Oficiales y las familias acomodadas le encargaban retratos. También fue convocado como profesor titular de la Escuela de Bellas Artes, donde inspiró a generaciones de estudiantes con su pasión por la pintura.
    Después de haber pintado incansablemente paisajes, frutas, flores y retratos Juan Francisco González muere, de una neumonia, el 4 de marzo de 1933, a los 79 años. Murió en el cambio entre las dos estaciones que más le gustaban: terminaba el verano, con las exhuberantes frutas y flores que tanto pintaba, y comenzaba el otoño, que con sus colores y texturas inspiró muchas de las magníficas telas de uno de los más originales, visionarios e influyentes artistas chilenos del siglo XIX.

  • Joseph Pearce: Un Cruzado del Siglo XXI

    Joseph Pearce: Un Cruzado del Siglo XXI

    “Soy un pecador que trata cada día de ser mejor. Soy también marido, padre, escritor, editor, conferencista y profesor de Literatura. También soy un inglés viviendo en los Estados Unidos”.

    Así se define a sí mismo, con bastante modestia por cierto, Joseph Pearce, escritor inglés, especialista en biografías de renombre mundial, profesor de Literatura en Ave María University, Naples, Florida que ha venido dos veces a nuestro país, invitado por la Universidad Gabriela Mistral. El año pasado centró sus conferencias en los grandes escritores ingleses de fines del siglo XIX y comienzos del XX que se convirtieron al catolicismo y este año, en el mes de agosto, vino a dar la partida a la “Cruzada Chestertoniana” y estuvo presente en el lanzamiento del primer número de esta revista dedicada a este inolvidable escritor inglés que tuvo una marcadisima influencia y cambió fundamentalmente la vida de nuestro entrevistado.
    Pearce está casado desde el 2001 con Susan, una americana de California que conoció en Oxford en 1999 y tiene dos hijos. Su padre, que murió en el 2005, se había convertido diez años antes al catolicismo. Su madre murió hace pocos meses y su hermano menor vive en Londres.
    Amante del deporte, practicó rugby, fútbol, basketbol y cricket cuando estaba en el colegio y siguió jugando fútbol hasta que se fue a los Estados Unidos hace ocho años. Le encanta andar en bicicleta y escalar montañas y trata de hacerlo cuando tiene tiempo que nunca es tanto como quisiera . A pesar que vive hace ocho años en Estados Unidos los lazos con su país son muy fuertes y va de visita siempre que puede.
    Nos habla de su infancia y de su juventud:”Tuve una infancia muy feliz, vivía con mis padres en Suffolk, en la campiña inglesa. Mi vida de niño fue tan plena de felicidad y de paz que me recuerda a la “Comarca” (Shire) de Tolkien. Cuando niño yo podría decir que era un hobbit. El problema comenzó a los doce años cuando mi familia se trasladó a Londres. Ahí empecé con malas compañías y a empaparme de malas ideas. En esa época comenzó mi cambio de niño hobbit a ser un adolescente Gollum”.
    Y según su propio testimonio fue un joven rebelde, violento que pertenecía al movimiento racista Nacional Front y que detestaba por sobre todas las cosas la religión católica hasta que la segunda vez que estuvo en la cárcel, por provocar desmanes en las calles, cayó en sus manos un libro de G.K. Chesterton. A partir de ese momento su vida cambió radicalmente.

    ¿Cómo fue esa transición del joven violento del nacional Front al hombre tranquilo y conciliador de ahora?:
    Me siento honrado que me considere así. Pienso que quizás no soy tan tranquilo y conciliador como debería y estoy convencido que todos los cambios positivos en mi personalidad en estos últimos años se deben sólo a la gracia de Dios.
    ¿Qué pasó dentro de su alma cuando leyó a Chesterton?, ¿Qué de su lectura le hizo cambiar tan drásticamente?:
    Cuando leí a Chesterton descubrí a un amigo que además era mucho más sabio que yo. No fue solamente un amigo sino también un guía y un maestro. Aunque al principio no estaba de acuerdo con sus ideas, me di cuenta enseguida que él estaba en lo correcto y no yo. Chesterton me enseñó cómo pensar filosófica y teológicamente. Me enseñó que la fe es alegre y las personas virtuosas son mucho más felices que las que no lo son. Me enseñó tanto que creo nunca podré terminar de darle las gracias. Chesterton fue la influencia más importante y poderosa, después de la gracia, para mi conversión al Catolicismo.
    ¿Nos puede explicar todo lo que pasó por su interior?:
    Me tomaría tanto tiempo contar todo lo que pasó en mi interior. Por eso quiero escribir un libro el próximo año en el que trataré de describir cómo fue el camino que me condujo a la fe católica. Está demás decir que el proceso implicó un crecimiento intelectual y espiritual alimentado por la lectura de grandes escritores y pensadores como Chesterton, Tolkien, C:S Lewis, Newman, Belloc, San Agustín, Santo Tomás entre otros.
    Ahora ¿Cuál es esencialmente su pensamiento ante algunos temas de la vida como la religión y la política?:
    Creo que la Iglesia Católica es el Cuerpo Místico de Cristo, por lo tanto es infalible en temas como la fé y la moral. Mi religión encausa mis ideas y estoy totalmente de acuerdo con la Doctrina Social de la Iglesia en lo económico y político y lo que plantea ante el aborto.
    ¿Es tolerante ante la gente que no piensa como usted?:
    Espero poder seguir siempre la máxima que dice “odiar el pecado pero amar al pecador”. Espero tener siempre el coraje de luchar contra el vicio y la injusticia sin dejar de querer a la persona que lo comete. El mandamiento más fuerte de Cristo es de amar a nuestros enemigos.
    ¿Por qué solamente le interesan los escritores ingleses conversos al catolicismo?:
    Cada persona se especializa en determinandas áreas. Yo quiero a mi país y a mi fe. Por lo tanto es algo natural en interesarme en los Católicos Ingleses y los Católicos Ingleses conversos en particular. Pero también he escrito sobre autores no ingleses como Alexander Solzhenitsyn por ejemplo.
    De todas las biografías que ha escrito, ¿cúal le llegó más produndamente ?, ¿Por qué?:
    Es difícil contestar eso. Mi encuentro con Solzhenitsyn enMoscú fue una una de las experiencias más grandes de mi vida. Mi biografía de él fue una gran bendición. La biografía del poeta Roy Campbell fue difícil de escribir, llena de altos y bajos y por supuesto está Belloc y Wilde… y Chesterton. Es imposible elegir una de ellas. La investigación y la escritura de sus biografías fue una poderosa y enriquecedora experiencia. Siento de alguna manera que todos ellos son mis amigos y mis maestros.
    Aparte de seguir escribiendo, ¿Qué más tiene en su mente hacer en el futuro?:
    Mi deber principal en la vida es ser un siervo de Cristo. Como tal espero ser capaz de evangelizar nuestra empobrecida y decadente cultura con el poder de la belleza. Tenemos más de dos mil años de herencia cultural, arte, música, filosofía, teología y arquitectura. Esa es la riqueza con la que podemos cambiar este mundo y llevarlo a la redención.
    ¿Practica desportes?:
    Jugué fútbol, rugby, basketbol y cricket cuando estaba en el colegio seguí jugando fútbol hasta que me vine a los Estados Unidos hace ocho años. Durante muchos años me encantaba andar en bicicleta, hacer pesas y escalar montañas. Ahora voy a un gimnasio varias veces a la semana y ando en bicicleta y voy a la montaña cuando puedo pero no es tanto como quisiera. 

  • El misterioso ejército de terracota

    El misterioso ejército de terracota

    Las celebraciones del Bicentenario en nuestro país han traído una posibilidad casi única para todos nosotros. Una parte del milenario Ejército de Terracota será exhibido a partir de diciembre próximo -y hasta abril del 2010- en el Centro Cultural Palacio de La Moneda.
    La idea de China como una superpotencia es un tema que ha estado comentándose desde hace unos años en el análisis internacional. Su crecimiento económico, su apertura, su numerosa  población, son algunas de las características que han convertido a China en uno de los líderes mundiales actuales.

     La Gran Muralla China

    Pero China no debe esperar para ser super potencia. Ya lo fue. Hace miles de años, cuando el mundo estaba organizándose y algunas de las grandes civilizaciones aún no despertaban. En ese entonces, China ya tenía una historia que contar. La tradición cuenta que hace unos cuatro mil años atrás, los HAN fueron quedándose alrededor del río Amarillo, escogiendo ese lugar para asentarse y comenzar a constituir lo que luego sería una gran civilización. Los mismos HAN que aún hoy pueblan toda la región, siendo más del 90% de los habitantes actuales de China. Cómo será de armónica la historia de este país, que los mismos habitantes originales siguen comandando hasta hoy esas tierras. Primero fueron tribus organizadas, luego, el feudalismo estructuró la región en mini reinos, con “Señores de la Guerra” repartiéndose el poder. Pero llegó un momento, un hombre, que cambió la historia drásticamente.
    QIN SHIHUANG vivió en el siglo III a.C. Era uno de aquellos que ostentaba muchísimo poder, un Señor de la Guerra. Pero él quería más, siempre más. Poco a poco fue aumentando su hegemonía, hasta imponerse del poder completo el año 221 a.C. Él fue realmente quien unificó China. Desde su reinado podemos conocer al país tal como lo comprendemos en la actualidad. De hecho, él también le dio el nombre, ya que QIN, realmente se pronuncia algo parecido a “CHIN”, marcando con evidencia lo que luego sería “CHINA”. Pero no se quedó ahí. No le bastaba con unificar los territorios, convertirse en el primer emperador de China o darle un nombre único a todos ellos. Él quería más, siempre más. Decidió entonces, que los pequeños muros, que protegían sólo algunos latifundios, debían unirse, para conformar una larga protección que defendiera al reino de las amenazantes tribus mongolas del norte. Fue así como dio origen a lo que tras siglos se convertiría en la Gran Muralla China.

    Decidió también que el sistema de pesos y medidas debía ser el mismo para todos. Mal que mal ahora pertenecían a un solo reino. Debía también formalizar un sistema de caminos y hasta canales de regadío. Incluso más difícil aún, impuso que la escritura fuera igual para todos. ¡Qué dificultad! De las más remotas regiones, cada dialecto propio debía homologar la forma de escribir sus conceptos. Nada fácil si pensamos que apenas hoy cuentan con más de ocho mil caracteres. Sin embargo él no se detendría. Él quería más, siempre más. Su poder no bastaba. Ni sus tierras, ni sus riquezas. Buscaba insaciablemente algo más. Siguió entonces en búsqueda de la fuente de la juventud. De la inmortalidad. Quería alcanzarla a toda costa. Probó todo tipo de pócimas y no cesó durante toda su vida buscando lo inalcanzable, ya que la muerte lo obsesionaba. No la podía controlar.                            Soldado de Terracota, modelo tamaño natural

    Fue tal su temor a morir, que quiso estar preparado si es que ella lo alcanzaba. Apenas llegó al poder, uno de sus primeros mandatos fue construir su tumba, la que lo albergaría en el más allá. Debía estar en Xian, la capital imperial y debía ser tan especial que nadie dudara que se trataba de él, de SU morada final. Y además, debía estar protegida. Que nadie se atreviera a acercarse. Debía ser inexpugnable. Y él quería más, siempre más. Fue por eso que mandó a acompañar su tumba con el espléndido Ejército de Terracota. En formación de batalla, las más de 8 mil piezas eran un ejército perfecto. Caballería, infantería, carros, caballos. Todo lo que fuera necesario. Y de tamaño natural. No era para dar una idea de protección. Era real. Con armas verdaderas. Cada uno de los soldados con sus propias armas. Cada uno de ellos de casi dos metros de alto. Hechos con moldes, pero sólo para los cuerpos. Cada rostro, cada expresión, cada tocado, cada postura, todos distintos. Tallados individualmente. Y sus manos también.

    Treinta y seis años demoraron los artesanos en concluir la gran obra. La leyenda dice que al finalizar, fueron asesinados para no revelar los detalles. Pero eso quedará en el misterio. Como también quedará en la incógnita cómo realmente murió el emperador, ya que muchos dicen que fueron sus propias pócimas, inventadas para la inmortalidad, las que lo llevaron a la muerte. Y en el misterio también se quedará, al menos por ahora, su propia tumba. Aún hoy no ha sido desenterrada. Su riqueza todavía es un enigma, ya que se teme que al excavar, se pierda el rico colorido de las figuras, tal como ha sucedido con las piezas desenterradas hasta ahora.
    Los chinos van lento. Desenterrando de a poco. Ensayando nuevos métodos que permitan la conservación del color. Trabajando sólo entre ellos, sin invitar a otros, para evitar que sus piezas terminen en alguna colección privada o, peor aún dicen ellos, en algún importante museo del mundo. Por eso son tan sigilosos con su ejército. Por eso casi no lo prestan. Sólo el British Museum hace un par de años y Colombia han sido privilegiados con algo de la muestra. Por eso que la oportunidad de conocerlo aquí, en Chile, será un lujo que pocos podrían contar sin haber pisado China. 

  • El Circo Chileno: Ayer, hoy y siempre

    El Circo Chileno: Ayer, hoy y siempre

    “Circo Hoy” se llama el proyecto de investigación para el Bicentenario de Pilar Ducci y Francisco Bermejo financiado por Fondart, Consejo Nacional de las Artes y de la Cultura, y patrocinado por la Biblioteca Nacional con miras a convertirse en dos libros que recopilen y den cuenta de la memoria colectiva del circo familiar y tradicional chileno.
    El mes de septiembre, mes de la Patria, da inicio a las tradiciones más puras arraigadas en el alma y en el sentir del pueblo chileno. Resuena la cueca, se arman las ramadas, se elevan los volantines y como por arte de magia aparecen las carpas de los circos que se multiplican en las ciudades y en los pueblos a lo largo de todo Chile.

    El circo es Patrimonio Nacional de Cultura y a las puertas del Bicentenario, Pilar Ducci en la investigación y Francisco Bermejo en la fotografía, se embarcaron en la aventura de indagar y reconstruir la historia de esta institución tan enraizada en lo más profundo de la cultura popular chilena. Para conocer más de este proyecto conversamos con Pilar Ducci, Bióloga de la Universidad Católica que pertenece a la Red Cultural de la Universidad Gabriela Mistral, que patrocina este proyecto que se materializará para el Bicentenario en dos libros, uno con fotografías y el otro con la investigación histórica.

    Hay poco o nada escrito sobre el circo por lo que la investigación se basó principalmente en entrevistas y testimonios hablados y en documentos y recortes encontrados en la Biblioteca Nacional. Con esos elementos, Pilar comenzó a armar una historia que se remonta a la época de la Colonia y que perdura hasta nuestros días. Una historia de amor, de sacrificio y de entrega por un trabajo, a veces duro, pero al que nunca se puede abandonar. Las razones que llevaron a Pilar y a Francisco a investigar y conocer la historia del circo chileno son diversas:”son miles las cosas que hacen que se active un “chip” y uno quede cautivado para siempre. Creo que en esencia tiene que ver con una fascinación por el circo que sentimos desde chicos y también existe algo personal muy fuerte, una empatía con el estilo de vida trashumante, itinerante, medio nómade de los artistas circenses”, explica Pilar.

    Su aventura comenzó el verano pasado en el sur cuando llegaron al primer circo de los sesenta que conocen ya: “Alojamos con ellos, compartimos momentos, comidas, y nos asomamos por un instante a la vida del circo. Eso bastó para quedar prendada. El resto del veraneo consistió en perseguir circos, grandes, chicos, en pueblos remotos, en ciudades grandes”. A pesar del entusiasmo y la motivación la tarea no fue fácil porque en Chile, como está dicho, no existe nada formal escrito con respecto al circo, salvo citas sueltas en libros, recortes de diarios, artículos de revistas, sueltos de prensa, afiches, cartas, fotografías de colecciones de las personas y el enorme anecdotario y memoria de la gente de circo: “A través de entrevistas es posible comenzar a reconstruir una “historia” que no obedecerá a la historiografía típica que todos conocemos porque en muchos casos las fuentes no son comprobables y uno debe confiar en la memoria de las personas que cuentan sus anécdotas personales, sus experiencias” nos relata Pilar pero en cambio, agrega “En otros países como Argentina, Estados Unidos y México tienen libros preciosos y en éstos mencionan el circo chileno y celebran actuaciones de sus trapecistas. Actualmente existen grandes artistas chilenos que brillan en el exterior: los Farfán, Ventura y Cárdenas en Cirque de Soleil desde Las Vegas hasta Japón. Hay decenas, quizás sobre cien payasos chilenos que brillan en el exterior, incluso en el museo de Sarasota, en Florida USA, existe una placa conmemorativa a un gran Tony chileno: Tony Ñico, Marcos Droguett quien murió hace años”.
    En cuanto a los payasos, los chilenos tienen una identidad muy característica, dialogan con el público, interpretan el humor rápido y espontáneo de los chilenos: “Los payasos chilenos son famosos internacionalmente, y son los payasos más apetecidos de Latinoamérica, incluso el payaso más importante de USA es un chileno, el Pastelito Maluenda. Y hemos tenido y tenemos montones de payasos inteligentes y agudos que desde la pista, y a lo largo de más de un siglo han hecho con sus monólogos o rutinas grandes críticas sociales, son extraordinariamente cómicos y rápidos. Recordemos a Chalupa, Maturana, Caluga, Colihue, Lechuga, Rabanito, Chicharra, Bombilla y muchos más”.

    La Familia Circense:
    Después de recorrer más de sesenta circos, Pilar Ducci puede hablar con propiedad de la gente con quién habló, de sus testimonios y de la experiencia vivida con ellos. Está fascinada y no vacila en dar sus opiniones: “Siempre en mis entrevistas encontré personas de una gran generosidad, me sentí muy acogida por ellos, muy cariñosos, con un mundo y una forma de ver la vida extraordinaria, que se los da el tipo de vida que llevan con experiencias que son realmente fascinantes y enriquecedoras. Recuerdo que llegamos a Purén un día a mediados de febrero temprano en la mañana. Nos encontramos con un circo pequeñísimo, el circo de Colombia. Nos acercamos a ellos y les contamos en lo que andábamos. Resultó que la dueña del circo, la señora. Carmen Véjar miembro de una antigua familia circense era pariente cercana de varios artistas que habíamos conocido con anterioridad, al igual que su yerno Diego Astorga. Nos recibieron como si hubiésemos sido de la familia. Instalaron una mesa en el medio de la pista del circo, y nos invitaron a desayunar en familia: pernil, pan amasado con pebre, carne asada, café con leche. Estuvimos sentados conversando hasta el mediodía. De pronto se levantó un viento tremendo y que tuvimos que pararnos de inmediato, guardar todo y rápidamente ponernos a trabajar juntos para desarmar la carpa y que no se rajara con el viento. Fue un día precioso, y ellos fueron extraordinariamente generosos con nosotros”.
    ¿Cómo es la vida familiar?:
    “Los artistas circenses están todos relacionados entre sí, ya sea consanguíneamente porque son todos primos, hermanos, tíos, cuñados o bien por compadrazgo. Son como una sola gran familia muy extendida en que todos se conocen. La mayoría sabía de nosotros y nuestro interés y ya nos estaban esperando. Según los artistas circenses, hay aproximadamente ciento veinte circos en Chile y nosotros llevamos recorridos la mitad. Nos falta todo el norte, que esperamos completar en los próximos meses”.
    Pero dada la naturaleza itinerante de su trabajo, la vida familiar debe adecuarse a esta realidad y es así como es imposible que los niños del circo concurran al colegio en forma normal. Desde principios de los años noventa los colegios de todo el país están obligados a recibirlos aunque sea por pocos días y al final de año, rinden exámenes en el Ministerio:” En general les va muy bien en sus estudios y la oportunidad de conocer a tantos niños de todas las regiones de Chile, les permite una inserción social fabulosa. Chile es el único país que lo hace en Latinoamérica . En los demás países los niños son educados con profesores particulares en el mismo circo”.
    Y por esta misma naturaleza itinerante del circo, sus integrantes a pesar de ser en general muy devotos no tienen una parroquia fija. Por esta razón el Obispado de Santiago tiene una Pastoral dedicada exclusivamente al circo y a cargo de ella está el padre Marcelo Catril de la Parroquia de Achupallas de Viña del Mar que además…es payaso, el payaso Domni:”es un sacerdote joven que se encarga de las catequesis, misas, matrimonios, bautizos, velorios, bendice a los animales, todo en las carpas”, concluye Pilar y agrega: “Además el sindicato circense tiene un mausoleo en el cementerio general con forma de carpa donde entierran a toda la gente de circo. Y desde el año 1935, todos los 25 de julio hacen una romería al cementerio, con las bandas de circo, muchos vestidos de payaso ¡es un espectáculo!”

    ¿Puedes contarnos algunas anécdotas?:
    Hemos recopilado anécdotas que se incluirán en forma literal en el libro, anécdotas que son particulares pero universales a la vez de la memoria colectiva familiar del circo chileno. Pero quiero entregar en forma textual una anécdota de Nelson Montecinos, 69 años ex payaso y trapecista, actual capataz del circo Hermanos González:”Mi papá era un viejo grandote que tocaba trompeta… una vez, estando para el lado del río Tolten, de Temuco para dentro, mi papá arrendó dos botes y puso a dos payasos músicos por bote. Estábamos bien pintados, con las mejores chalupas y nos fuimos por la orilla del río tocando y anunciándole a las casas que estaban en los cerros porque no había otra forma de recorrer ese lugar. Recuerdo que llegábamos hasta donde estaba la última casa y ahí se devolvía el bote pa bajo. Al hombre le costaba remar río arriba, después se venia feliz pa’ bajo, esto tiene que haber sido por ahí por los 50 o los 60 antes del mundial”
    Y este señor que me contó la anécdota, don Nelson nació dentro de la carpa de circo. Trabajó de niño como payaso, luego de trapecista y ahora que ya está viejo, es capataz. La gente no abandona nunca el circo, no hemos conocido a nadie que lamente su vida en el circo y se quedan ahí hasta el final de los días, ya sea en la boletería o vendiendo cabritas, pero no se alejan de los que ellos llaman la “pista”. Están en familia, y viviendo la vida itinerante que conocen y les gusta.

    ¿Piensas que el circo puede morir o está muy enraizado en la cultura popular aún hoy?:
    El circo es el tipo de espectáculo que más convoca público en Chile pero a pesar de ello y de los grandes reconocimientos en otros países para nuestros trapecistas y payasos no hay ningún tipo de premio en nuestro país para ellos, ni un Altazor, ni un premio nacional ni nada. ¿No se merecería algo el tony Caluga?
    Pero a pesar de todo el Circo en Chile no muere todavía.